El ilusionista

Delante de él, estaba un monstruo rarísimo. Y los demás debían de percatarse de ello pues no despegaban los ojos de aquello.

Era un monstruo bastante grande, del tamaño de un megatanque. Tenía dos caras. Una de ellas, era la que lo miraba y disparaba el láser. Un láser rojizo que le había dado en la pantorrilla, restándole puntos. Bastantes puntos, pero sin desvirtualizarlo.

David, se estremeció. Sentía una sensación eléctrica allí donde el monstruo le había dado. La otra cara disparaba láseres azules, que era lo que le había dado a Yumi y a Aelita.

Tanto una como la otra cara tenían un símbolo extraño, perecido a una diana, bastante pequeño y su cuchillo había aterrizado sobre una pequeña ranura que tenía debajo de esta.

¿Dónde están los cubos? – preguntó William, mirando a los lados. Los demás lo imitaron. Allí no había nada, solo aquel extraño monstruo, ellos y Yumi.

Yumi, que empezaba a despertarse.

Ulrich estaba a su lado y se acercó para ayudarla a levantarse, ella le agradeció su ayuda. Luego abrió mucho los ojos cuando vió el extraño monstruo.

Una ilusión – susurro David – todo era una simple ilusión.

Odd parecía haberlo comprendido también y procedió a dispararle al monstruo y este, explotó cuando una de sus flechas le dio en el símbolo de XANA.

Más tarde, estaban en la fábrica., junto a Jeremie.

Entonces… ¿aquello era XANA? – preguntó el chico, mirando a su amiga fijamente. Qué estaba aún algo confusa.

Pues… sí, eso dijo Aelita. Era un lugar… horrible – dijo mientras se estremecía – y su corazón, tenía a Lyoko. Bueno, no era Lyoko pero era… era como una maqueta de Lyoko.

¿Una maqueta? – preguntó Jeremie, algo confuso, los demás no habían dicho nada.

Sí, pero… era exacta, todo lo que pasaba se veía desde allí – dijo Yumi y se volvió a estremecer – era como, como si estuvieras viendo cada sector desde las alturas y percibieras todos los detalle. Absolutamente todos. Y además… estaba vivo. Todo estaba vivo y…

¿Y? – preguntaron los demás.

La chica no contestó, tenía los ojos desencajados y una expresión de sufrimiento en el rostro. Su boca soltó un quejido y Ulrich la cogió antes de que se desplomara, aturdida de dolor.

Los chicos se asustaron, mucho. Y ayudaron a Ulrich a llevar a Yumi al ascensor, que ahora decía palabras incomprensible, delirando.

Poco después estaban en la enfermería y ella parecía haberse recuperado de aquel extraño lapsus, así que los acompañó a la cafetería.

¿Seguro que estás bien? – le preguntó William

Completamente – dijo ella, y le sonrió, como si nada hubiera pasado.

Sentados en la mesa más apartada a los demás, Yumi continuó su relato. Perecía nerviosa y se notaba que no le gustaba hablar del tema.

Pues cuando Aelita controló el clon, XANA se dio cuenta y luego, luego hubo aquella pelea. Gano él, por supuesto. Recuerdo… que nos encerró y luego… - se estremeció, y negó con la cabeza., aquello no quería contarlo.

¿Qué pasó después, Yumi? – preguntó Jeremie – Es muy importante que nos lo digas, tenemos que rescatar a Aelita.

Yumi miró a todos sus amigos y sonrió. Era una sonrisa triste y desesperada.

Ya no me acuerdo de nada más – mintió y los demás se dieron cuenta. Yumi nunca los había mentido de aquella manera.

Comprendieron que XANA le había hecho algo horrible. Algo tan horrible que ni se lo quería contar a ellos, su mejores amigos.