Notas de la autora:

Bueno, este es el último capítulo que he escrtio y mi favorito. Soy mala, repito o más bien XANA es malo, malo malísimo. Pero todo se solucionará, ya lo vereís. Pero, ¿se solucionara para bien o para mal? Dejaré que os quedeis con la duda... MUAJAJAJA


Atrapada

Aelita abrió los ojos. Primero, deseo con todas sus fuerzas que fuera un sueño. Un estúpido y horrible sueño, pero no lo consiguió.

Estaba en una prisión, lo había notado y estaba sola. Miro a través de los electrones, buscando a Yumi, peor no había nadie.

TE HA ABANDONADO. TU AMIGA SE HA IDO. ENCONTRÓ LA FORMA DE ESCAPAR Y SE FUE. NO PENSÓ EN TI NISIQUIERA UN MOMENTO.

Mientes – dijo Aelita, desfallecida, XANA estaba dentro de su mente y la exploraba por todos los rincones. Era desagradable.

TE HA ABANDONADO – dijo él.

¡Déjame! ¡No hagas eso! – grito ella, aterrada.

XANA estaba extrayendo, poco a poco, todos los recuerdos que tenía de sus amigos y los revisaba atentamente, curioso. Luego se los devolvía y Aelita suspiraba cuando lo hacía, aliviada y gritaba cuando se los arrancaba.

NO DEBES QUEJARTE – dijo él, sonriendo malignamente, Aelita lo notó – ELLA LO PASÓ PEOR QUE TÚ.

¿Te refieres a Yumi? – preguntó Aelita, y soltó otro grito.

SI, ELLA LO PASÓ PEOR – dijo é, mientras le devolvía el recuerdo que le había quitado.

¿Qué le hiciste? ¿por qué lo hiciste? – preguntó Aelita, aterrorizada por su amiga.

Él no dijo nada, pero volvió a sonreír, Aelita lo notaba en su mente. Entonces, llegó un recuerdo. Pero no era suyo.

En el recuerdo aparecía Ulrich, en Lyoko. Un recuerdo de Yumi, Aelita vió como los labios de ambos casi se rozaban hasta que una luz lo invadió todo.

¡No! – gritó, comprendiendo de pronto lo que XANA le había hecho a su amiga.

Aelita lo comprendió y, si hubiera estado en la tierra, las lágrimas rodarían por sus mejillas. XANA había respetado sus recuerdos sobre su relación con Jeremie, no se los había arrancado y. si en alguna ocasión lo había hecho, eran recuerdos poco importantes que siempre le había devuelto. Pero no había hecho eso con Yumi.

Se estremeció al imaginar lo que había sufrido su amiga, pues le habían quitado sus recuerdos más preciados. Aquel que XANA le había mostrado era uno de ellos, y XANA se lo había quedado.

Aelita lo comprendió, XANA le había quitado algo muy importante a su amiga. Le había quitado a Ulrich.

Eres horrible – dijo ella, con desprecio

LO SE – dijo él, y le quitó el recuerdo de Yumi. Que no le dolió nada, absolutamente nada.

¿Por qué eres así? – le preguntó Aelita

SOY ASI PORQUE ME CREARON ASÍ. – dijo XANA mientras le extraía otro recuerdo

Pero, ¿Por qué te tomas tantas molestias conmigo? ¿Por qué no me haces lo que le hiciste a Yumi?

Silencio. Durante un buen rato XANA no respondió. Perecía estar pensando una respuesta.

PORQUE, TU Y YO NO SOMOS TAN DIFERENTES COMO CREES. – dijo

¡Yo no soy como tú! ¡Te odio! – grito Aelita

YO TAMBIÉN TE ODIO. PERO TE NECESITO.

Poco después, reino el silencio de nuevo. XANA siguió extrayendo y devolviendo recuerdos y Aelita no preguntó nada más, sino que cerró los ojos, agotada.