Me he dado algo de cuenta de que estáis preocupados por Yumi. Bueno, XANA tenía que ser muy malo ¿o no? Por suerte para los interesados, no sufrirá por mucho tiempo, ya lo veréis. Seguiré subiendo cuando pueda, ahora os dejo con el nuevo capítulo.


El plan de Jeremie

El primer día de clase había terminado y Odd se arrastró hasta la cama, agotado. Kiwi lo recibió con cariño pero su dueño apenas lo acarició, estaba preocupado. Lo que Yumi les había contado era inquietante y, más aún era lo que no les había contado.

Así también pensaba Jeremie, que no se había despegado del ordenador de su cuarto desde que había llegado, por suerte para él, al ser el primer día de clase (aunque realmente no se impartía lecciones, sino que era el día de instalación) Jim no pasaría a ver si estaban o no dormidos.

Meditaba el plan que había estado pensando, hacer que alguno de sus amigos entrara en XANA y implantara en su corazón una base de datos que serviría para poder controlarlos una vez estuvieran allí y rescatarlos como si fuera Lyoko.

Pero, ¿quién estaría dispuesto a hacer algo así? A Yumi no podía pedírselo, lo había pasado mal, Ulrich… si estuviera Yumi allí seguramente que iría, pero no quería separarse de ella desde que había vuelto, William otro tanto, David… apenas había combatido en Lyoko y Odd, que es tan imprevisible, igual haría de todo menos hacer lo que tenía que hacer.

Jeremie suspiró, se lo diría mañana, en el desayuno.

El primer día oficial del curso, amaneció gris.

Ulrich se despertó y lo primero que vió fue a William, que dormía boca arriba. Suspiro, hoy no podían llegar tarde. Cogió el vaso de agua que William tenía en su mesa de noche y contó hasta tres, luego, se la tiró encima.

El chico abrió mucho los ojos y saltó como un muelle.

¡SE PUEDE SABER PORQUÉ HAS HECHO ESO, PEDAZO DE IMBÉCIL!

Buenos días a ti también – dijo Ulrich con una sonrisa burlón

William se levantó, con una expresión huraña en el rostro y se vistió. Cuando los dos bajaron a la cafetería, los demás estaban allí. Bueno, faltaban Odd y David.

¡Qué alguien vaya a buscarlos! – dijo Jeremie, bastante nervioso, cansado y histérico - ¡Esto es muy importante!

Voy yo – dijo Ulrich, con un suspiro.

Subió las escaleras como un bólido y tocó unas veinte veces en la puerta de la habitación 12, antes de que pudiera tocar la veintiuna, alguien abrió la puerta.

Era un David somnoliento.

Ulrich entró en la habitación, Odd dormía todavía con la boca abierta. Ulrich suspiró y vió como David se desplomaba sobre su cama, cansadísimo.

Cogió la botella de agua y les hizo lo mismo que a William, la respuesta fue, prácticamente la misma.

¡QUÉ HAS HECHO IDIOTA! – gritó Odd, perfectamente despierto

¡COMO TE COJA, YO TE MATO! – dijo, por su parte, David, más en español que en francés.

Veréis Jeremie está nervioso, tiene la solución de rescatar a Aelita pero si no bajáis, no lo dice. – dijo Ulrich, y los dos chicos se vistieron a la velocidad de la luz.

Un poco más tarde, David y Ulrich esperaban en la puerta de los lavabos a que Odd terminara de peinarse.

¿Quieres dejarlo ya? – le imploró David, cansado de esperar.

¡Un momento! ¡Ya voy! – dijo Odd, todavía encerrado en el baño.

Dijiste eso hace veinte minutos, ¡y no vienes! – Se quejó Ulrich

La puerta del baño se abrió y salió un Odd sonriente. Mientras bajaban a la cafetería, Ulrich estaba cada vez más sorprendido por lo que habían hecho aquellos dos mientras él dormía tranquilamente.

¡Os habéis pasado toda la noche jugando a la PSP! – Ulrich no se lo terminaba de creer.

Pues, lo que se dice toda, toda… toda no. – dijo Odd, dubitativo – Pero sí la mayoría.

¡Pero es que no me lo puedo creer! – dijo Ulrich, luego se dirigió a su nuevo amigo, que cada vez se parecía más a Odd en las locuras que hacía - ¿Y no te has cansado de jugar contra él? ¡Si siempre gana!

David sonrió, era una sonrisa triunfadora.

¿Se lo dices tú Odd? – dijo mientras miraba a su amigo

Bueno, pues resulta que estaba tan cansado que David ganó un par de veces – dijo Odd, con modestia.

¡¿Un par de veces?! ¡¿Cansando?! – David lo apuntaba con un dedo - ¡ Si te ha ganado TODAS las partidas! Y no estabas cansado, ni mucho menos.

Si estaba cansado, solo qué no dejaba que me lo notarás – Odd parecía no darse por vencido.

Con sus dos amigos discutiendo, Ulrich llegó a la cafetería. El ambiente parecía estar tenso. Desde la fila que tenían que hacer para conseguir el desayuno, Ulrich no podía oír la conversación de sus amigos, pero no parecía muy agradable.

Jeremie y William negaban con la cabeza, mientras que Yumi los miraba enfurruñada y con los brazos cruzados. Aquello no podía ser bueno.

… te digo que has ganado por pura potra - parecía que Odd y David no paraban de discutir sobre su absurdo combate de videojuegos nocturnos.

¿Qué habrá pasado? – preguntó Ulrich mientras señalaba la mesa en la que estaban sus amigos.

David y Odd lo miraron encogiéndose de hombros, no tenían ni idea.

Cuando se acercaron con las bandejas, tambaleándose, pudieron oír algunos trozos de la conversación.

Es muy peligroso Yumi, no puedo dejar que lo hagas – dijo Jeremie

¡No puedes negármelo! Tengo que recuperar lo que XANA me quitó ¿no lo entiendes?

¡Ya lo recuperará otro! – dijo William, que estaba de acuerdo con Jeremie - ¡Tu no vas a ir!

Yumi los miró, casi con odio.

¡No lo entendéis! - dijo Yumi, apretando los puños con rabia – No entendéis nada

Hasta que no nos digas lo que pasó, no podemos entender nada – le recriminó Jeremie

Yumi se puso blanca y Jeremie sabía que había sido un golpe muy bajo. Ella cogió su maleta y se marchó sin decir una palabra a los que llegaban.

¿Ha pasado algo? – preguntó Ulrich, preocupado

Muchas cosas – dijo Jeremie, que se sentó en la silla, abatido

¿Nos lo vas a explicar o nos quedaremos con la duda? – le preguntó Odd

Mi plan consiste en que uno de nosotros entre en el XANA e implanté en su corazón una base de datos para poder sacar a Aelita de allí. Pero si falla, esa persona se quedará allí atrapada – explicó Jeremie

¿Y qué tiene que ver Yumi con todo esto? – preguntó David, tras un instante de duda.

Ella quiere ser esa persona.

Los cubiertos cayeron de las manos de los tres amigos, que escuchaban asombrados aquella revelación. Si Yumi lo había pasado tan mal allí ¿por qué quería volver?

Dice que tiene que recuperar lo que XANA le quitó – dijo Jeremie, en un susurro que no pasó desapercibido por los demás.

Sí, ya lo hemos oído. Pero… ¿qué le quitó XANA? – dijo David, mirando a su plato. Parecía que era un simple pensamiento en voz alta, que tampoco pasó desapercibido.

David tenía razón, ellos no lo sabían y ella no parecía dispuesta a decirlo.