Bueno, capítulo nuevo al ataaaque... Os quedareis con la intriga porque es un poco cortito, pero, FUNDAMENTAL para lo que pasa después.
Base de datos
Recupera lo que es mío – había dicho ella – yo confío en ti.
Cuando David abrió los ojos estaba tumbado en el suelo, así que se levantó torpemente. Miro a su alrededor, confuso, aquel lugar era horrible. Estaba todo tan vivo y a la vez, tan muerto.
Un escalofrío recorrió su cuerpo, no se sentía seguro. Busco su cuchillo por todos los lados pero fue inútil, suspiró, tenía que darse prisa, no podían encontrarlo.
Tras un tiempo largo, que podrían ser horas, semanas, meses o simplemente segundos, vió, a lo lejos, un masa rojiza y lo reconoció enseguida.
El corazón de XANA, como había dicho Yumi.
Yo confío en ti.
David se acercó, y al cabo de otro rato espantosamente largo, lo tuvo entre sus manos. Bueno, eso era imposible, era tan grande y tan grandioso que le daba miedo poner sus manos allí.
Recupera lo que es mío, yo confío en ti. – le había dicho Yumi, antes de entrar en el escáner.
David puso las manos en la masa rojiza, tal como Jeremie le había dicho y se concentro. Al principio, le pareció estúpido e incluso estuvo a punto de irse de allí. Pero no podía hacer eso, sus amigos confiaban en él, estaban seguros de que podía lograrlo.
La base de datos estaba implantada en su cerebro, eso le había dicho Jeremie, sólo tenía que concentrarse y expulsarla de allí.
Entonces fue cuando sintió que la energía fluía a través de él y llegaba al corazón. Lo estaba consiguiendo.
XANA se estremeció, alguien había entrado. Alguien desconocido estaba tocando su "corazón". Si no lo hubiera hecho, no lo habría localizado, pero todos los guerreros Lyoko eran tan estúpidos… Pero, había implantado algo. XANA gritó, estaba furioso.
David despegó sus manos de allí, lo había conseguido.
Sonrió y sus ojos verdes brillaron.
¡Lo ha conseguido! – dijo Jeremie, que no despegaba los ojos de la pantalla, donde, ahora, se estaba ejecutando un programa – esperemos que funcione.
Todos se habían agrupado junto a él, y esperaban conteniendo la respiración.
Funcionaba.
Jeremie sonrió y se colocó el auricular, ahora podían mantener la conexión gracias a su programa.
¡David! ¡Lo has conseguido! ¡Estamos dentro de XANA!
Jeremie – dijo el chico, con la voz algo distorsionada - ¿podrías devolverme mi super cuchillo?
Por su puesto – dijo y tecleó en la pantalla. – Listo.
Gracias Einstein, oye ¿ves a Aelita en la pantalla?
Jeremie tecleó, y apareció un mapa extraño, bañado por una luz rojiza.
Creo que está un poco más allá, pero no puedo calcularte cuanto es exactamente, no sé porque no me deja.
Envíale un vehículo – propuso Odd
Jeremie volvió a teclear y David vió materializarse ante sí una flamante tabla.
¿Se puede saber por qué le envías mi vehículo? – preguntó Odd
La idea ha sido tuya.
David se subió encima, era un poco complicado manejar aquello pero se resolvía bastante bien.
¡En busca de Aelita! – dijo y salió disparado hasta el lugar donde Jeremie, vagamente, le había señalado.
Llegó poco después y se encontró con un campo de electrones de color amarillento, lo tocó y sintió una descarga.
Jeremie oía los gritos de David, lo cual era extraño, no se podían sentir ese tipo de cosas en un lugar virtual.
¿Estás bien? – le preguntó
Buf, si, pero eso duele que no veas – dijo el chico, algo aturdido
¡Eso es imposible! – dijo Jeremie
¡Tócalo tu y dime si no es posible! Eso duele – dijo David, desafiante
¡Es imposible que te duela! – dijo Jeremie
Si es posible – dijo Yumi – lo sé muy bien.
¿Tú también tocaste la prisión? – preguntó Ulrich mientras la miraba a los ojos.
No, lo mío fue diferente pero era dolor. Dolía – dijo ella, algo incómoda, bajando la mirada.
David lanzó su cuchillo varias veces pero no sucedió nada, absolutamente nada.
Oye Jeremie, ¿Cómo rompo esta cosa? – preguntó mientras daba vueltas a su alrededor.
No lo sé – dijo Jeremie, y intentó pensar una solución.
Estaban tan cerca, tan cerca de rescatarla. Y ahora eso, una prisión indestructible. Lo que les faltaba.
