Nuevo capi en marcha, saluuudos ;)


Escalofriantes descubrimientos

David se había arrastrado hasta su cama y se había tumbado sobre ella, rendido y dolorido. Odd llegó poco después, ansioso y animado.

¿Una ronda de partidas a la PSP antes de dormir? – le preguntó, sonriendo

No puedo – dijo el chico – me duelen los dedos, fue mala idea tocar aquellos electrones.

¡Venga ya! – dijo Odd, que no se terminaba de creer aquella historia – deja de decir tonterías y admite que es porque tiene miedo de perder.

David puso los ojos en blanco y le enseñó sus manos, rojas.

Eso es del calor – dijo Odd, y le chocó la izquierda, David pegó un grito espantoso que hizo que Jim acudiera más rápido que el viento. Por suerte, Kiwi se pudo esconder en el armario.

Della Robbia, Hernández, ¿se puede saber a qué viene tanto ruido? – pregunto, desde que abrió la puerta.

Es David – dijo Odd – que tiene las manos rojas del calor.

¿Rojas del calor? Recuerdo que una vez estuve a servicio de la cruz roja y nunca se nos presentó nadie con las manos rojas por el calor, déjeme ver eso. – dijo

¿Estuviste en la cruz roja? – le preguntó Odd

Si, pero prefiero no hablar de tema – dijo mientras le cogía las manos a David, qué volvió a gritar – ¡Por todos los…! ¿Dónde te has hecho esto? Tienes una buena quemadura.

Fuimos, a casa de Yumi y me quemé en la chimenea, avivando el fuego. – dijo David.

¡A quien se le ocurre! Estos chavales de hoy en día… vamos, tenemos que ir a la enfermería enseguida.

Odd vio, estupefacto como se llevaban a su amigo, ¿una quemadura? ¿Fuego? Eso tenía que contárselo a Jeremie.

¡ Las manos quemadas! – Jeremie casi chilló de la impresión.

Sí, Jim se asustó cuando lo vio – dijo Odd

¿No había tocado los electrones? – preguntó Ulrich que también estaba allí

Sí, pero es… imposible, no se puede sentir dolor – Jeremie estaba estupefacto

Si se puede – dijeron Yumi y Aelita, al mismo tiempo.

Ellos las miraron, Aelita suspiró.

Cuando XANA extraía información, dolía, dolía bastante. – dijo Aelita

Y cuando, cuando arrancaba… eso era lo peor – dijo Yumi, blanca como la tiza

¡¿Arrancar?! ¡¿Qué arrancaba?! – Ulrich se había asustado por aquellas palabras, pero ninguna de las dos dijo nada.

Eso no importa ahora – lo cortó Yumi – lo que si se siente es el dolor, pero, los demás sentimientos…

No puedes llorar, no puedes expresar la tristeza, solo puedes … – Aelita se estremeció

Solo puedes gritar – dijeron las dos al mismo tiempo.

Jeremie las miró, ceñudo.

¿Entonces deja efectos secundarios, no? – dijo Odd

¿Queeeeeee? – todos lo miraron, estupefactos.

Sí, efectos secundarios. A David se le quemaron las manos porque tocó los electrones y Yumi… le dio una especie de trance o lapsus rarito – Odd sabía muy bien de lo que hablaba, los demás lo empezaron a entender

Sí, me acuerdo de eso –dijo Yumi – pero luego se pasó, como si nunca hubiera sucedido.

Todos se miraron, aquello desafiaba la lógica. ¿Dolor? ¿Efectos secundarios? Así lo parecía, todos los había sentido, bueno, todos menos ella. Aelita se preguntó por qué razón no había tenido ningún efecto secundario, absolutamente ninguno.

YO TAMBIÉN TE ODIO, PERO TE NECESESITO. – había dicho XANA

Aquello no le gustaba nada, no quería ser la cómplice de XANA, ni ahora, ni nunca.