Retorne a esta historia que no sera muy constante ya que mis otros proyectos me tienen ocupada xD, aunque dentro de poco subire nuevo capitulo de Mi amigo el Karma (lo mas probable esta noche) y Pacto Infernal sigue en proceso xD pero saldra capitulo, lo prometo!

Ahora disfruten de este capitulo!


Milla POV

Bien, creo que es un buen momento para repasar la situación:

Primero; hoy me levante con el pie izquierdo, rumbo al trabajo me mojo de pies a cabeza un taxi y encima llegue tarde pero mi jefe no me reprimió al verme empapada. El es un buen tipo a pesar de ser abogado, no se porque tienen prejuicios con los abogados, de todas formas, intente sobrellevar el dia de la mejor forma.

Y funciono, al principio.

Segundo; luego de un arduo día de trabajo mi mejor amiga, Joe…si, es una chica pero como no le gusta su verdadero nombre se lo cambio a Joe, pero eso se los cuento otro día. Volviendo al tema, mi mejor amiga me llama pidiéndome que comprara dulces así podíamos empacharnos mientras veíamos una película. Normal. Voy a comprarlos y me tropiezo con un tipo, nada raro hasta ahí, decidí pasarlo porque bueno, no fue la gran cosa. Cualquiera se tropieza con un extraño entrando a un negocio.

Pero lo raro fue que al salir me tope con un hermoso y adorable cachorrito de nombre Fox, quien ahora está en mis brazos con las orejas hacia abajo, más que consiente de lo que mi loca amiga quiere hacer con él.

La conozco, es salvaje, alocada, demente y tiene ideas muy, pero muy descabelladas. Sin embargo esta vez se supero a sí misma.

-Pediremos rescate por el perro.

-¡Estás loca! –exclame alarmada, Fox gimió apenado.

-Por dios, ¿acaso tenias pensado regresárselo?

-P-pues si….-

-¡Creerán que lo robaste, idiota! –Joe me interrumpió golpeándome en la cabeza –me imagino cuantas son las desquiciadas fans que pensaron en secuestrar al mugroso perro.

-Fox tiene mejor aroma que tu –reproche, ella blanqueo los ojos –además, lo correcto es devolvérselo, yo no quiero dinero por ello. Eso sería aprovecharse.

-¡Y eso a mí que! Necesitamos el dinero.

-Claro que no.

-Oh, sí, créeme, lo necesitamos para…para… -ella comenzó a tartamudear obviamente tratando de inventar alguna tonta excusa como siempre –no lo sé realmente, pero para algo nos servirá, como la renta.

-Estamos al día con la renta del apartamento –cuestione ese argumento absurdo –por el resto del año.

Agregue prepotente, Joe gimió con molestia llevando sus manos a los lados de su cabeza y tomando sus cabello rojos entre sus dedos.

-S-solo pediremos rescate por el perro, y es mi última palabra.

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Dentro de la lujosa sala de estar la tensión solo aumentaba. La figura que se paseaba de un lado al otro con un teléfono en la mano, que por cierto era el dueño del apartamento, con un ataque de nervios.

Otras tres figuras lo observaban en silencio desde el sofá.

-James –suspiro un chico rubio, ojos verdes de nombre Kendall Schmidt, sentado en medio de los dos más bajos –necesitas tranquilizarte, encontraran a Fox y nos reiremos de esto en una semana.

-Francis, no me vengas a decir que este tranquilizado –siseo el chico moreno de cabello castaño y ojos avellana.

-Demonios, ya está enfadado –murmuro el otro chico pálido de cabello negro, Logan Mitchell, su otro compañero de banda.

-¡Cállense los dos!

-Amigo, tranquilo –hablo el tercer chico de piel tostada y cabello oscuro, este era Carlos Pena –todo saldrá bien.

-Me gustaría pensar eso ahora –volvió a suspirar dejándose caer en el sillón de un solo cuerpo junto a sus amigos –pero no puedo dejar de pensar en donde estará mi pequeño Fox. No me gusta la idea de estar sentado aquí sin hacer nada…-

-Tampoco hay mucho que puedas hacer –dijo Logan –hiciste lo que pudiste pidiendo información por Twitter, tal vez alguien lo haya visto.

-Nueva York es enorme…-comento James con pesimismo.

-Pero tú tienes muchos fans que se preocupan por Fox tanto como tú, y muchos viven aquí –puntualizo Kendall.

-Solo es cuestión de tiempo para que aparezca, no te sientas mal –Carlos estrecho el hombro de su amigo en señal de apoyo.

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POV Normal

-¡Necesito que me consigas ese mail! –grito Joe al teléfono.

-Escúchame, ya te dije, me es imposible conseguir una dirección electrónica a estas horas de la noche y sin previo aviso –justifico una voz masculina del otro lado del teléfono.

-Por favor, Nick, no quiero volver a tener que hackear una cuenta de Twitter para conseguir ese mail –suplica la pelirroja.

-Espera, ¿ya hackeaste una vez una cuenta de twitter? –pregunto de repente Milla desde el sofá mientras jugaba con Fox.

-Ese no es el punto –mando a callar Joe –pues si no puedo recibir tu ayuda, nos vemos en el estudio mañana.

Sonó despechada y colgó el teléfono y lo lanzo al sofá, furiosa. Paso una mano por su cabello mientras Milla acariciaba la cabeza de Fox quien se veía más relajado ahora. Se quedaron en silencio unos momentos más.

-Milla –hablo ella y la rubia la miro –tráeme mi laptop y haz café.

-A la orden, jefe –suspire resignada parándome y dirigiéndome hacia la cocina para preparar el café.

Cerca de dos horas más tardes Milla se iba a su cuarto a dormir en compañía de Fox sin antes pasar a ver cómo le iba a su amiga en la sala que llevaba pegada a la computadora por las últimas horas, empeñada en conseguir el correo electrónico de James Maslow y así poder chantajearlo.

A veces se cuestionaba a si misma sobre porque era su amiga. Lo pensaría mejor junto a la almohada.

5:35 am

-Milla –Joe sacudió el hombro de su amiga susurrando –Milla, despierta.

La rubia gimió y se retorció en la cama, desperezándose antes de abrir apenas los ojos y encontrar a su compañera de apartamento en su cuarto. Se froto los ojos para poder ver mejor.

-¿Qué pasa? –Bostezo estirando la mano hacia el reloj en su mesita de noche junto a su cama, los ojos casi se le salen de sus cuencas -¡son las 5 y media de la mañana, idiota!

-¿Y eso qué? Conseguí el correo de ese tipo Maslow –le contesto la pelirroja ya saliendo por la puerta.

-¿Cómo? –pregunto la rubia confundida, se levanto y a tientas salió de su cuarto y siguió los pasos de su amiga hasta la sala, sentada frente a la computadora.

-No entenderás si te digo –milla se sentó a su lado –mira, tengo total acceso a su cuenta de twitter.

Volteo la laptop hacia su amiga y esta la tomo sobre sus piernas y reviso la pantalla. Alli estaba: la cuenta de twitter de James Maslow, tenía la configuración de su cuenta, de privacidad, personalizar la página…incluso su dirección en la parte superior por si quería mandar una solicitud a los contactos.

Levanto la vista hacia su amiga quien asentía mientras levantaba una ceja, en maliciosa seña.

-Esto está mal –señalo Milla.

-Claro que no –respondió Joe.

-Solo se lo devolvamos y ya –aconsejo la rubia, más que ansiosa por que esto terminara aunque triste porque sabría que tendría que despedirse de Fox –James realmente debe extrañar a su perro.

-¿Ya lo conoces tanto que lo llamas directamente por su nombre? –joe salto a la ofensiva.

-Solo digo la verdad, porque por lo que veo aquí, le tiene mucho afecto.

-Pues obvio, todos los famosos solteros sin hijos son así, tratan a los perros como personas –sonó condescendiente su amiga pelirroja –si quiere se compra otro y ya. Tiene el dinero para hacerlo, y te apuesto a que también tiene gente que lo cuida por él.

-Estas siendo una idiota ¿lo sabías?

-Es la verdad, acéptalo.

Ambas se miraron entre sí, la tensión se edifico entre las chicas, con distintos argumentos que tenían un mismo origen: el pequeño perro blanco y negro que dormía hecho una bolita en la cama de la mayor de las dos. Pero Milla sabía que no podía participar en algo así, su moral se lo decía y ella lo respetaba. Dejo el aparato sobre el sofá, soltando un suspiro y camino de vuelta a su habitación.

-¡OH, vamos! –Protesto su amiga -¡te duele porque te encariñaste con el perro y tienes que dejarlo ir pronto!

-No quiero discutir sobre esto –se volvió la rubia –lo hablaremos en la mañana.

Lo siguiente que se oyó fue una puerta azotada contra un marco.

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Lanzo el agua sobre su rostro y se froto para poder desperezarse, luego miro al espejo y vio su rostro en detenimiento, ojeras comenzaban a manchar la parte baja de sus ojos, la fatiga apagaba energía de sus expresiones. Estaba devastado, no había dormido bien la noche por esperar respuestas de Fox y ahora James debía continuar con su vida que ahora consistía en dirigirse a una reunión con su manager y el resto del grupo para hablar ciertas cosas sobre el nuevo álbum de la banda y si le preguntaban, no estaba de ánimos para salir de la cama.

-¡Vamos James! –sonaba apresurado Kendall desde el pasillo del apartamento.

-Iré en un segundo –termino de lavarse la cara y se fue a su habitación a buscar su chaqueta y su teléfono, entonces fue a encontrarse con su compañero de banda que lo aguardaba –estoy listo, vamos.

Estaba por abrir la puerta cuando Kendall le detuvo del brazo.

-Amigo, te ves mal.

-Soy un desastre ya lo sé, pero por favor podríamos irnos ya. Scott se enfadara si llegamos tarde.

-Al menos no somos como Logan quien me sorprende que fue el primero en irse esta mañana –comento el rubio para aligerar el ánimo del castaño que se veía que estaba por el piso –estas así por Fox, ¿no?

-Si te digo que si, ¿nos iremos ya? –Contesto James con brusquedad –entonces sí, ya vámonos.

-Dios, que te pones denso –resoplo Kendall y ambos salieron del apartamento.

Caminaron al ascensor en silencio, llegaron al lobby en silencio excepto cuando el portero los saludo y continuaron en silencio hasta la calle con intenciones de conseguir un taxi pero no obtuvieron resultados por casi 10 minutos, definitivamente llegarían tarde a la reunión. Kendall se sentía mal por ver deprimido a James, no soportaba ver a sus amigos tristes y su deber era hacerlos sonreír aunque sea para que olviden sus problemas por un momento.

-James, se que estas así por lo de Fox pero –de inmediato James le fulmino con la mirada –debes saber que en algún momento aparecerá, no deberías preocuparte.

-¿Y si no aparece? Esta de más decirte que Fox es muy importante para mí –respondió a la defensiva.

-Lo sé y te entiendo, no olvides que tengo a Yuma y Sissy –señalo el rubio.

James estaba por responder cuando noto un taxi vacio y le hizo señas para que se acercara y funciono, se metieron al vehículo.

-Iremos a Ámsterdam Avenue –ordeno Kendall al taxista, y miro a James –solo te digo que debes relajarte, no te hará nada bien estar tensionado.

-Kendall, basta ya, necesito distraerme y el trabajo es el mejor recurso que tengo ahora.

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-¿Cómo es eso de que hackeaste la cuenta de…?-

-James Maslow –completo Joe.

-¡Podrías haber esperado a mi llamada! –exclamo un hombre de casi 30 años, piel oscura y cabello corto oscuro.

-Me era más fácil mi método.

-¡Si la policía se entera de ellos, te arrestaran!

-Como si no fuera la primera vez –bufo la pelirroja mirando hacia otro lado.

Ambos estaban en la oficina del hombre, ella en frente al escritorio y el paseando de un lado al otro de la habitación, frotándose el rostro con preocupación. El nombre Nick Jackson-Productor estaba escrito en la placa de oro puesta en su escritorio.

-Aun no entiendo cómo podemos ser amigos –comento él, ahora cayendo sobre su silla, fatigado.

-Todos dicen eso sobre mí, me ofende –protesto Joe.

-Pues sí, no digo que seas una mala amiga o persona solo….digamos que impulsiva, de acuerdo.

-¿Estamos aquí para discutir sobre mi o sobre el trabajo? –cuestiono confundida la chica.

-Sobre ambas, desgraciadamente, porque si me hubieses esperado habrías podido saber sobre nuestro siguiente cliente.

Nick apoyo las manos en el escritorio y se inclino sobre Joe, intimidante, ella solo miraba a otro lado sabiendo que la reprimenda que recibiría la obtendría con fundamentos.

-¿Quién es? –joe dijo fingiendo ignorancia del tema.

-Big Time Rush –pronuncio cada palabra con severidad –y ¿sabes qué? Nuestro querido James Maslow está en la banda.

-Eso ya sabía –comento la chica unos segundos después, insegura.

-Me alegro, me haces el trabajo un poco más fácil –dijo Nick con falsa alegría –ahora vuelve al estudio, los Purple Sticks deben grabar mas armonías y te necesitan.

-Demonios –maldijo Joe por lo bajo.

-Sí, es lo mismo que digo de ti casi todos los días pero ni modo, ve a hacer tu trabajo. Te llamare cuando Big Time Rush llegue.

-Y más o menos eso es en….-vacilo expectante la pelirroja.

-En media hora –corto Nick antes de irse de la oficina dejando a la chica que golpeo su frente contra el escritorio deseando que su vida no fuese peor.

Minutos después de armarse de valor salió de la oficina de su jefe Nick, quien era un gran amigo suyo y razón por la cual se mudo a Nueva York para trabajar en su estudio de grabación. Recorrió los pasillos por las cuales ocasionalmente veía a más empleados que la saludaba y ellas les devolvían el saludo con desgano. El cual aumento cuando por fin llego a la cabina de grabación Numero 4.

-Me entere de lo que hiciste –le recibió un hombre de casi 30 años, blanco y cabello rubio largo y de contextura corporal grande sentado frente al tablero de sonido -¿enserio hackeaste una cuenta de twitter?

-Eso es secreto –corto de una vez la pelirroja, sentándose a su lado –y mas te vale no decirle a nadie, Kyle.

-Por dios, chica, estas en problemas –meneo la cabeza Kyle, ajustando los niveles del tablero y se acerco a un micrófono junto a él –bien, chicos ¿están listos?

Frente a ellos había un panel de vidrio, al otro lado dos chicos adolescentes estaban de pie, delante de ellos unos micrófonos se llevaban hasta la altura de sus bocas y sus idos protegidos con un par de auriculares.

-Em, ¿señor Riley? –dijo uno de los dos, levantando la mano con inseguridad.

-¿Qué Michael?

-Ah no, nada solo quería decirle hola a Joe –formo una sonrisa boba en su rostro mientras sacudía su mano a hacia la chica, en señal de saludo. Su amigo a su lado imito la acción.

-Voy a suicidarme.

Kyle se rio al oírla gemir ambiguamente y ocultar su rostro entre sus brazos.

En tanto, muchas calles más arriba, Milla miraba las noticias en la televisión mientras Fox correteaba por decima vez una pelota echa de medias improvisada por la rubia para entretenerlo, no había ido al trabajar luego de llamar y mentir alegando que estaba enferma y su jefe como era una persona muy comprensiva no tuvo objeciones.

Debía admitir que esto de no ir al trabajo por un día era grandioso pero algo aburrido si no tienes nada que hacer, por suerte Fox estaba allí para alegrarle un poco el día.

-Ahora veo porque James te adora tanto –decía cuando Fox regresaba con la bola en su boca y le acariciaba la cabeza, el se relajaba y cedía ante las caricias.

Sonreía conmovida por la pequeña bola entre sus piernas, y de repente tuvo una idea, se levanto con Fox en sus brazos y busco su computadora. Regreso a la sala, directamente al sofá y comenzó a buscar información sobre James Maslow.

En menos de media hora sabia lo suficiente como para poder competir contra una "rusher", como se hacían llamar los fans de la banda, inclusive busco video de ellos en Youtube y quedo maravillada al oírlo cantar. Los demás también cantaban bien pero la voz de James era la voz más hermosa que jamás había oído en su vida.

Sin darse cuenta se había quedado mirando fijamente una foto de él en una entrega de premios cuyo nombre no recordaba pero tampoco le importaba, esa sonrisa la había hipnotizado y sus ojos mezcla de avellana con destellos de verde, cautivado, mordió su labio al ver una foto suya en la playa ante tal cuerpo de adonis esculpido a mano.

James Maslow era definitivamente un hombre encantador, sexy y carismático.

-Creo que me gusta tu dueño, Fox –hablo hacia el perro en su regazo y este le respondió con un ladrido.

De vuelta al estudio de grabación donde Joe caminaba con pereza luego de una agonizante sesión de armonías con Purple Sticks quienes eran unos pesados, según ella, y ahora se dirigía a la cocina a conseguirse un Snack cuando se encontré de frente a su jefe Nick y temió lo peor.

-Oh ouh.

-Es la hora –anuncio Nick –están abajo y en menos de 15 minutos estarán pisando ese estudio de grabación y tu estarás encargada de ellos. Llama a Milla.

Sin decir más se fue y Joe tuvo la libertad de gemir y hacer pucheros, un ademan de capricho.

Al mismo tiempo afuera del edificio había un grupo de gente, entre ellos Carlos y Logan que esperaban por la llegada de sus dos amigos restantes. Unos cuantos fotógrafos estaban a su alrededor tratando de obtener imágenes de ellos antes de entrar pero se volvieron de inmediato al ver a James y Kendall bajar de un taxi, atacándolos con flashes.

Ellos estaban acostumbrados y debían hacer buena letra con los paparazis después de todo tenían una serie en un canal intafo-juvenil y eran modelos a seguir para sus fanáticos, o Rushers.

-Al fin llegan –dice Carlos con dramatismo.

-Mi culpa –se disculpa James –ahora, ¿entramos?

-Chicos –los llamo un hombre de cabello castaño –es hora de ir, el estudio está preparado.

Los chicos y su productor entraron al edificio, pasaron recepción y llegaron a los ascensores, todo siendo vigilados por cámaras de seguridad que Nick estaba observando ahora mismo en la Sala de Vigilancia.

-¿Dónde demonios esta Joe? –se pregunto buscando entre las cámaras y finalmente la encontró muy cómoda en la sala de descanso, con los pies sobre la mesa de café y su teléfono en mano, completamente concentrada en el aparato. Acerco el micrófono a su boca y hablo -¡maldita sea Joe, levanta tu trasero y ve al cabina 5, Big Time Rush acaba de subir el elevador!

La chica se sobresalto al oír la voz clamar su nombre e inmediatamente pateo el suelo y camino obligada hacia la cabina 5. Nick sacudía la cabeza mientras ella se iba con su teléfono aun en su mano. Podía ser peligrosa con esa cosa, pero decidió ignorarla. Grave error.

-Bueno, si voy a ir a prisión, al menos tendré algo de diversión antes –ella sonrió maliciosamente al terminar de escribir y guardar su teléfono.

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-Bienvenidos chicos a Solarium Records –saludo Nick formalmente, estrechando su mano hacia el productor de los chicos y a ellos, apenas salieron del ascensor justo en el piso del estudio –es un honor tenerlos aquí hoy.

-El honor es nuestro por estar en uno de las mejores firmas discográficas –dijo el productor de BTR, Scott Fellows.

-Gracias, ahora vengan que personalmente les mostrare el estudio –se ofreció amablemente, unas de las cualidades del hombre.

Los 5 lo siguieron a través del edificio por los pasillos, las cabinas, la sala de descanso con consolas de juegos, televisión, internet, una barra de aperitivos y demás cosas que les fascinaron. Continuaron a la cocina donde habían aun mas comida, y lo más interesante es que las paredes tenían discos de platino y oro de distintos artistas que trabajan con ellos, posters de las bandas, paredes de distintos colores, una pequeña sección donde los empleados pintaron sus manos en la pared y firmaron debajo de ellas. Y arriba el logo de la discográfica.

Y para finalizar fueron a la cabina de sonido 5 donde en efecto estaba Kyle en los tableros y al otro lado una melodiosa guitarra acústica sonaba.

-Ok chicos, este es Kyle, nuestro ingeniero de Sonido –señalo al rubio que se levanto y saludo a cada uno de sus invitados.

De inmediato luego de saludar a Kyle, Kendall se acerco al vidrio que daba directamente a la cabina y vio a una chica de cabello rojo, sentada sobre el piano, con sus piernas cruzadas y tocando la guitarra. Su rostro era tapado por unos cuantos mechones de cabello que se escapaban de su cola de caballo y por que tenía la mirada puesta en el instrumento entre sus manos.

-Esa es nuestra…empleada multifunción, Joe –dijo Nick al verlo observar a la chica –es un dolor de cabeza a veces, pero es genial.

-¡Sabes que el micrófono esta encendido en las dos direcciones, idiota! –Joe grito desde el otro lado.

-Lo se, era para que lo oyeras –joe rodo los ojos –ellos trabajaran con ustedes. Y no le tengan miedo a Joe, es algo impulsiva y explosiva pero sabe lo que hace, que por cierto me recuerda –se vuelve hacia el vidrio -¿ya llamaste a Milla?

-No –responde ella luego de vacilar y mirando hacia otro lado.

-Hazlo de una vez –ordeno Nick antes de volverse a los chicos de la banda –creo que yo termine, ustedes pueden quedarse y hacer lo que quieran, siéntanse como en casa.

Al final se fue en compañía de Scott para hablar de ciertas cosas, los chicos se quedaron allí con Kyle ya charlar y ponerse al corriente sobre cómo era el ambiente de trabajo.

-Eh escuchado su último álbum, muy bueno –opino Kyle –pero el siguiente será una joya.

-Deja de alabarte a ti mismo, das pena –comento Joe del otro lado.

-Solo ignórenla –aconsejo a la boy band que solo se rieron entre sí.

Continuaron hablando un rato mas mientras Carlos revisaba s twitter y Joe los observaba en silencio, aguardando por el momento.

-Oh, demonios –mascullo el latino preocupado.

-¿Qué pasa Litos? –pregunto Kendall.

-James, ¿eres gay? –pregunto hacia el chico bonito de la banda, este frunció el ceño alarmado al igual que el resto, incluido Kyle.

-¡Que! ¡De qué demonios hablas! –levanto la voz a la defensiva.

-Lo escribiste en tu twitter –carlos levanto el teléfono hacia el mostrándole el tweet –"Rushers, lo lamento pero no puedo seguirles mintiendo: soy gay".

Leyó en voz alta el tweet y todos se quedaron helados en su lugar, en especial James que no podía creer lo que acababa de oír. El no había escritor eso, no entraba a su cuenta desde ayer por la noche y este mensaje fue puesto hace media hora. Solo había una explicación razonable para tal situación.

-Alguien hackeo mi cuenta –soltó al aire, impactado.

Sin pensarlo, Kyle giro su cabeza hacia a chica quien se veía tratando de controlar la risa, y entonces lo supo: todo había sido obra suya.

-Joe –dijo, alargando la O -¿podemos hablar un momento?

Ella no respondió, se quedando vacilando unos momentos y luego se levanto y salió corriendo de la cabina y del estudio dejando a todos más confundidos que la noticia falsa de James y su homosexualidad.

-¿Qué le pasa? –pregunto Kendall, señalando a la puerta por la que Joe acababa de salir.

-Estamos a punto de averiguarlo.