Buf, ¡Hola! Debo reconocer que este capítulo se me quedó atragantado... pero bueno, aquí está (¡no me matéis porfa!) Espero que os guste. ¡Prometo que el siguiente será más largo!

Mi duende mágico: ¡NO LA CREÁIS! ¡NUNCA CUMPLE SUS PROMESAS!

Yo: n.n" ¿Duende mágico? ¡¿De dónde ha salido?! (deja de dejarme en evidencia)

Mi duende mágico: ¡ES UNA MENTIROSA! ¡PROMETIÓ REGALARME UN PANDICORNIO POR MI CUMPLEAÑOS Y ME REGALÓ UN LÁPIZ!

Yo: ¡ERA UN LÁPIZ DE PANDICORNIOS! ¡ Y QUIERES DEJAR DE ENTROMETERTE EN MI FIC!

Bueno, porfavor, ignoren esta ida de olla y lo que dice mi dudende mágico. ¡El próximo capítulo será más largo! (Espero)


¡Somos un grupo! ¡¿no?!

- ¿Se puede saber que hacéis sin nosotros? - preguntó Odd mientras señalaba a sus amigos con el dedo.

- ¿Nada? - dijo Jeremie, de forma cautelosa.

Los chicos se cruzaron de brazos.

- ¡¿Cómo que nada?! - dijo Odd - ¡Os hemos pillado infraganti!

Jeremie tragó saliva y miró de reojo a Aelita.

- No tenemos porque dar explicaciones – dijo Yumi, con el ceño fruncido

- ¡¿Después de todo lo que ha pasado?! - dijo William

Jeremie no aguantaba aquella presión y se rindió, después de todo, ellos también tenían derecho a saberlo.

- Veréis lo cierto es que...

- ¡¿No irás a contárselo, verdad?! - le preguntaron sus amigas

- Sí – dijeron sus amigos, todos a una.

- Somos un grupo – dijo Jeremie – ellos tiene que saberlo.

Yumi y Aelita lo fulminaron con la mirada. Jeremie las ignoró, creía hacer lo correcto.

- Veréis todo esto tiene una explicación – dijo Jeremie

- Y queremos oírla, rápido – dijo Odd.

- La sabréis, pero... este no es el lugar apropiado – dijo Jeremie.

Yumi negó con la cabeza y cogió sus cosas, que estaban al lado de uno de los escáneres.

- Enserio Jeremie, eso no es muy leal de por tu parte – dijo mientras subía al ascensor y se cruzaba de brazos – no cuentes conmigo.

El ascensor se cerró.

Aelita miró a Jeremie con desaprobación.

- ¡Tiene derecho a saberlo!

- De verdad, Jeremie, a veces eres demasiado...¡AGH! - dijo antes de irse también.

Los chicos se quedaron solos.

Jeremie se quedó con el ánimo por lo suelos y los demás con cara de no enterarse de nada.

- De verdad, Jeremie – dijo Odd – menuda la has hecho.

- Espero que el asunto merezca la pena – dijo Ulrich.

Jeremie asintió, y se sentó en el suelo, con la espalda apoyada en el escáner.

- Esto va a ser complicado...

Yumi cerró los ojos mientras apretaba la libreta de tapas negras contra su pecho.

¿Por qué tenía que ser Jeremie tan imbécil? ¿Por qué?

- Quizás, nunca lo recupere – se dijo – Y quizás, XANA tuviera una razón especial para hacérmelo olvidar.

A fin de cuentas, ella y Ulrich nunca habían pasado del sólo amigos, lo había podido comprobar en las páginas de su diario, escritas de su puño y letra.

Entonces...¿Cuál era el problema?

Visto así, parecía no tener importancia.

- ¡Cómo puedo estar pensando esto! - gritó frustrada - Yumi, tienes mil razones para darle importancia.

Abrió su diario al azar y comenzó a leer, en voz alta.

- No sé que pensar, últimamente las cosas están desordenadas en mi cabeza. Ulrich y yo solo somos amigos, y quizás él no quiera algo más. Además, pensé que mis sentimientos por William habían cambiado y no es así. ¿Qué debo hacer? Yo los quiero, a los dos... ¿De verdad tengo que elegir a uno?

Yumi paró de leer, completamente blanca.

- ¿Y si eso el lo que ha hecho XANA? ¿Y si ha elegido por mi?

Su móvil sonó, era Jeremie.

Dudó antes de contestar.

- ¿Yumi? - preguntó el chico, preocupado.

- Ahora no estoy de humor – dijo la chica, recuperando su enfado

- ¡No cuelgues! ¡XANA a lanzado un ataque!

Yumi negó con la cabeza.

- No cuentes conmigo, Jeremie – dijo.

Jeremie se quedó como una piedra.

- No puedes ir en serio – tartamudeó

- Lo siento Jeremie, asume las consecuencias de sus actos.

- ¡Esa no es la cuestión ahora! ¡Los demás dependen de tí! - gritó el chico a través del teléfono- ¡Somos un grupo! ¡¿no?!

- No lo sé – dijo ella, antes de colgar – no lo sé.