Hola, hola... ¿Os acordáis de mi?... Eso espero... Vale, reconozco que me he demorado mucho (demasiado) en subir este episodio, reconozco que se me había quedado algo atragantada la historia y he estado ocupada con otro fic, pero no lo he dejado de lado, ¡Eso NUNCA! Además, tenía presente mi promesa de que este capítulo sería mucho más largo y lo he intentado, enserio, aunque no sé si lo he hecho bien. Por favor no me mateís/secuestréis/torturéis o algo parecido, enserio que he intentado hacerlo lo más largo posible. Si no os convezco, os digo que ya tengo el próximo capítulo en la cabeza y si me matáis/secuestráis/torturáis... NUNCA, NUNCA sabréis que pasa, MUAJAJAJAN. Ok, creo que me pasé. Vosotros simplemente disfrutad con el episodio n.n"


Claustrofobia

Saki estaba sentada en el banco, leyendo el que desde entonces sería su libro favorito. Por esa razón no vio como dos chicos se aproximaban, especialmente preocupados.

Eran Odd y Ulrich.

- ¡Saki! - la llamaron, ella despego la vista de las páginas y los miró con incredulidad.

- A buena hora aparecéis – parecía algo molesta- Llevo toda la tarde buscándoos. ¿Se puede saber dónde os metéis? Sisi me ha dicho que os vio desaparecer y luego os hemos estado buscando hasta que al final a aparecido mi prima, que me ha ignorado completamente...

- De eso queríamos hablarte – la interrumpió Ulrich – Estamos buscando a tu prima, ¿sabes a donde ha ido?

- ¡Espera! - gritó Odd - ¿Has dicho Sisi? ¿Qué hacías tú con semejante víbora?

Saki se encogió de hombros.

- A mi me parece simpática – les respondió, los chicos la miraron como si fuera un extraterrestre.

- ¿Estamos hablando de la misma Sisi? - dijo Odd.

Ulrich sacudió la cabeza, se estaban desviando de lo que realmente importaba.

- Saki, ¿dónde está tu prima?

- Pues – Saki se quedó completamente blanca – I-iba a l-la piscina – tartamudeó – P-pero a-ahora e-está detrás... ¡Detrás vuestra!

Los chicos se giraron, y efectivamente, ahí detrás estaba su amiga. Con el símbolo de XANA palpitando en los ojos y en bañador, se acercó peligrosamente a ellos.

- ¿Y-yumi? - preguntó Saki, completamente paralizada - ¿Estás bien?

Odd y Ulrich se miraron a los ojos, con una perfecta coordinación cogieron cada uno de un brazo a Saki y la arrastraron fuera de allí, mientras esquivaban los disparos. Iban camino a la fábrica.

- ¡¿Qué, QUÉ?! - chilló Jeremie.

- Lo que oyes – le dijo Ulrich por el teléfono – pero ya vamos hacia allá, llevamos a Saki, lo ha visto todo.

- ¡Tenéis que despistar a Yumi! - dijo Jeremie – Que uno de vosotros se quede atrás pero, sobretodo, proteged a Saki. Si le pasa algo, Yumi nos mataría.

- ¡Pero si es ella la que dispara! - se oyó decir a Odd desde lejos.

- Esta bien Jeremie – dijo Ulrich – Yo me quedo atrás, Odd, ya sabes lo que tienes que hacer.

- Ulrich... - dijo Jeremie mordiéndose el labio inferior – No tienes porque ser tu.

- Tengo... tengo que hacerlo Jeremie – dijo el chico antes de colgar.

Jeremie suspiró, tenía la sensación de que lo estaba haciendo todo mal.

- ¿Jeremie? - lo llamó Aelita desde Lyoko - ¿Todo bien?

- No, Yumi está poseída por XANA, Ulrich va a luchar contra ella y Odd viene hacia aquí con Saki – informó el chico mientras tecleaba - ¿Qué tal todo por Lyoko?

- No hay rastro de monstruos y la torre activada no se ve – dijo Aelita - ¿Estás seguro de que has dicho bien las coordenadas?

- Completamente seguro – dijo Jeremie, que volvió a comprobarlo – La torre debería estar ahí, justo detrás de vosotros.

- Bueno, pues aquí no está – le contestó William un poco malhumorado.

- William, tranquilízate, ¿quieres? - le espetó Aelita – Jeremie, ¿crees que deberíamos acercarnos a la zona?

Antes de que Jeremie pudiera contestar, David interrumpió.

- ¡NO! - gritó - ¿No lo veis? Es una ilusión, todo esto es obra del Ilusionista.

- ¿Estás seguro David? - le preguntó Jeremie – Porque no hay rastro de monstruos en la pantalla.

- Estarás dentro – le respondió David, restándole importancia al asunto.

- ¿Dentro? ¿Dentro de donde? - Jeremie estaba cada vez más exasperado.

- De la torre – susurró David - ¿Sigues sin entenderlo, Jeremie? Todo es una ilusión.

- ¡Jeremie! ¿Qué hacemos? - le preguntó Aelita.

- Podemos ir a por la torre – propuso William.

- No – volvió a decir David, muy serio esta vez – Tienes que guiarnos Jeremie, sólo tú sabes donde está la torre.

Jeremie suspiró, aquello iba a ser muy, muy complicado.

- De acuerdo, esperemos a los demás – dijo Jeremie – mientras tanto, aseguraos de que estáis bien protegidos.

Odd se rascó la cabeza, desconcertado. Estaban escondidos detrás de una gran piedra, tenían las alcantarillas delante de sus narices pero Saki se negaba a entrar.

Se había acurrucado detrás de la piedra, adoptado una posición fetal y con la frente apoyada en sus rodillas, le había comunicado que ni muerta entraba en aquel agujero para ratas.

- Saki, no nos podemos quedar aquí – dijo Odd con una voz más suave, cómo hablando con un niño pequeño – Los demás dependen de nosotros, necesitan nuestra ayuda.

- No puedo Odd, no puedo – dijo Saki – No tengo ni idea de que está pasando ni en que rollo os habéis metido, ni tengo intención en saber porque mi prima nos quiere mata, aunque saber esto no vendría mal, me ayudaría a entenderlo un poco... Pero me da igual, si para saberlo tengo que méteme por ahí, P-A-S-O.

- ¿Pero porqué no? - suplicó Odd, mientras miraba a todos los lados, asegurándose que no los habían descubierto – Estar aquí es peligroso, en mejor ponernos a salvo e ir con Jeremie. Te prometo que no estaremos mucho tiempo por las alcantarillas, además, no huele tan mal como parece... Al final te terminas acostumbrando.

Saki negó con la cabeza y lo miró dos veces antes de hablar.

- Es que... - dijo mientas se mordía el labio – Tengo claustrofobia.

Odd parpadeó, sin saber muy bien como tomarse aquello, estaba claro que iba a hacer un problema.