Hola a todos de nuevo, acá vengo con la continuación, y si se que algunos se van a quejar de que esta es mas corta que las anteriores pero mi sister quería hacer algo diferente con este fic, así que lo que estamos planeando para un capitulo que tal vez sea el próximo pueda que los confunda, así que presten atención a lo que leerán en el así no se perderán xD
A los seguidores y lectores de esta historia se les agradece, también a los que dejan reviews, eso me motivan a seguir, pero bueno a ver chicos y chicas que leen lo que escribo, ¿quiéren que esta autora ponga una escena +18 en el fic o no?, déjenme sus respuestas en MP y si quieren se los pondré sino se omitirá =D
Sin mas que decir me despido, que disfruten de este pequeño pedazo de lectura, au revoir a tous muak ;D
Mientras Miku esperaba a Luka, ésta se encontraba en su casa enfrentando a su padre junto a su madre, lo cual no era muy alentador ya que su padre representaba aquel "monstruo" que de seguro no tomaría la decisión de su hija como algo bueno, sino que exageradamente trataría de sacar todo pensamiento "raro" de su hija al saberlo.
"Pero padre…"
"¡Pero nada!"
"Yo de verdad… yo de verdad…"
"Luka entiende, lo hago por tu bien. No te traerá ningún bien si sigues con esto" se estaba yendo como para obtener la última palabra.
"Esto es algo que ya decidí" instantáneamente lo tomo del brazo exigiendo su mirada, y cuando la consiguió. "Solo quería que supieras que es algo que ya decidí y que no podrás cambiar" poso sus ojos de aspecto más serios nunca antes visto en su padre quien no quería entenderlo.
La densa y fría situación de aquel momento, en aquel cuarto, era muy fuerte. Su padre no quería aprobar esa decisión, pero ni la palabra resignación ni piedad existía en su cabeza en el momento que se paro frente a su hija y agregó:
"De esta casa no saldrás hasta que lo diga, ¿¡has entendido!?"
Luka no podía articular palabra, su mente daba explicaciones específicas de que sino obedecía, no podría ver a Miku nunca más por lo cual, debía mentir.
Las palabras resultaban difíciles de salir, Luka deseaba que al menos una escapara de sus labios, ya había entendido las consecuencias y entonces estaba desesperada.
"Padre" salió audible. "Esta bien, verás, yo acepto y comprendo lo que dices" bajo la mirada en pos de tristeza y a punto de llorar. "Yo lo acepto"
Sabía que había mentido, pero nada más importaba Miku, eso era lo más fundamental, así que no tendría problemas al decir una pequeña mentira falsa.
"Así esta mejor, sabes que lo hago por tu bien" éstas últimas palabras fueron acompañadas por una mano que buscaba estrecharse con otra.
"Claro padre", subió la mirada, "muchas gracias" estrechó su mano con la suya.
Después de eso la peli rosa habiendo resultado su pequeño éxito, se retiró a su cuarto, no sin antes ser interceptada por su madre en la escalera.
"¿No que habías tomado otra decisión?"
"Si pero, sino le mentía, él no me dejaría salir de casa"
"Hay hija" agregó para luego apartarse del camino por el cual Luka prosiguió.
Al llegar a su habitación la chica se arrojó a su cama esperando ser recibida por las suaves y frescas almohadas al pendiente que adornan un tanto su cama.
Recostada se hallaba sobre esas finas sábanas, su celular sonó al encontrarse un mensaje esperando ser leído hace cinco minutos antes, éste no podía ignorarse.
"Que extraño. Hace mucho ya nadie me mandaba algún que otro mensaje estúpido"
Se encontraba molesta, ya que tuvo que mentirle a su padre en el momento en que la sinceridad debía de reinar en su alma. Pero su preocupante corazón le exigía descanso, aún así si eso significara mentir, pero tenía que calmar su detonante alma que quería comer a su propio corazón, ya que las situaciones vividas resultaban dolorosas.
Al abrir la tapa de su celular vio un número que resultaba desconocido, pero que llevaba un buen presentimiento al llevar un "Miku" al final del mensaje. Una sonrisa pobló el rostro de Luka para dar lugar a un sentimiento de duda interminable, ¿qué habrán dicho sus padres?
Gran interrogante, una pregunta que abarca mucho y el absoluto 90% de su futura o casi nada de relación. Las palabras de los padres son muy fuertes, aunque en su vida, sus padres, tienen gran influencia sobre lo que pasaría.
Dejo despejar su mente un momento de todas aquellas preocupaciones sin sentido ahora, al leer el mensaje supo que le tocaba de una vez por todas acabar con su padre convenciéndolo de que su relación era tan importante como su reputación.
Una mueca de afecto realmente feliz se prendió en su rostro junto con su corazón, contestó un "enseguida estaré ahí" y cerró la solapa de su móvil para vestirse con un conjunto formal rosa, apagar las luces de su habitación, y salir por la ventana. Con la ayuda del árbol podría escabullirse sin problemas.
Una vez llego al piso salió disparada para poder lograr su encuentro.
"Lo siento padre, pero… Después te lo diré, ahora mi amada me necesita…" pensaba cuidadosamente mientras apretaba sus dientes con fuerza y mantenía sus puños cerrados.
/ Flash back /
Las señoritas Megurine llegaron a casa luego de llevar a Rose al veterinario, su padre esperaba paciente por su familia.
Las tres entraron a la casa pero, Luka llevaba un semblante serio que a la vez se confundía entre la seriedad y la tristeza.
"Padre yo… amo a Miku" arrojó de una vez por todas sin titubear.
"¿Qué dices?" también sin titubear lanzó la pregunta con intención de demandar qué decía exactamente con eso.
"Que la amo, y ella me ama a mí, y entonces tienes que saber que hoy he decidido declararme en frente de mi familia. No quiero guardar secretos ¿está bien?" dice inofensivamente.
Su madre y su hija se miraron atónitas ante aquella reacción tan sutil de la chica, llevaron su mirada un poco más adelante y más alto, al hombre de la casa.
"¡Estás loca si crees que aceptaré eso!" lanzó abruptamente en contra de su hija.
Luka en ese momento comenzó a abrir los ojos en grande, era tanta su sorpresa, sabía que su padre era estricto, pero decirle que no de esa manera, y tan descaradamente, era algo que ella no aceptaba para sus adentros. En eso concluyó: "mi padre es una caja de sorpresas" pensaba en aquel mal momento.
/ Fin del Flash back. /
Luka se dirigía a la casa de Miku con rapidez, su GPS le ayudo a encontrar su rumbo verdadero y así logró llegar a aquella casa de dos plantas que era hermosamente decorada de flores alrededor de ésta.
Luka cuando por fin descansó libremente pudo luego levantar la cabeza y observar el jardín que se presentaba justo para poder recorrerlo, a tal punto de poder trepar después la gruesa enredadera que a propósito, Miku la había dejado crecer para poder entrar y salir de casa por las noches.
Una peli turquesa abrió su ventana para mirar y se encontró con su medio cielo que intentaba averiguar dónde era la ventana que guardaba a una chica tan hermosa y dulce llamada Miku.
Esta sonrió por tal visita que se encontraba abajo, la cual ella había llamado y al fin la había encontrado.
"¡Luka!" le gritó con fuerzas.
"Miku… me alegra encontrarte" Sonrió.
"Yo también, tengo noticias" acotó animadamente mientras la otra empezaba a escalar por la enredadera.
"Que bueno Miku" se detuvo para observarla y sonreír y de nuevo continuar.
Luka estaba en pos de decaer por la mala situación que había tenido con sus padres. Lo que Miku le decía parecía ser algo referido a eso pero con respecto a sus padres, entonces quería decir que ella había fracasado y al final mentido. Miku pudo notar la extraña reacción que tenía Luka, más era su rostro triste que la delataba, y eso le impedía subir bien. Y cuando estaba cerca de su amada ambas estiraron sus manos para alcanzar la de la otra.
"Miku" estiró fuertemente.
"Lu… Luka-sama" casi llegó a aferrarse a su mano.
Ambas estirando pero nada, cuando por fin se alcanzaron Luka tomó demasiada confianza al parecer por que extrañamente resbaló y se empezó a caer. Pero Miku no la soltó ni un segundo ayudando a subirla.
"Suéltame o caerás" tartamudeó la pelirrosa.
"No te permitiré caer… o te subo o… me caigo contigo"
Aquellas palabras últimas se fueron con el viento por que se estaban cayendo, en medio de eso un cálido ambiente las invadió pues se abrazaron, y aunque Miku quería proteger a Luka, ésta no se lo permitió y amortiguó los golpes de su peli turquesa pareja.
Una vez ya en el piso, Luka emitió un sonido de dolor proveniente de su espalda, ya que ésta, abandonó la espalda de Miku para dirigirse a su terrible dolor.
"Luka-sama… arigato" posó sus suaves manos por las mejillas de la otra.
"¿Estás bien… Miku?" preguntó ésta terriblemente adolorida por la caída.
"Si pero ¿no crees que deberías preocuparte por tu espalda?" añadió triste.
"Miku… entiende que no me importa cómo esté… mientras tenga la vista suficiente para verte bien y sana… estaré feliz" sonrió aún con dolor.
"¡Luka-sama tonta!, entiende que yo estaré muy mal si no te puedes mover como ahora" la sujetó en sus brazos.
Ambas se quedaron en silencio, mientras que Miku tenía a Luka en sus brazos, después de un momento de silencio esta noto que un pequeño copo de nieve se poso en su nariz y levanto su vista para ver que el invierno ya había llegado.
Continuara…
