Asdfghjkl GOD, me he tardado mucho en la actualización! DD=, lo siento *hago un reverencia* u.u, pero he tenido muchas cosas que hacer y apenas podía editar el capítulo y mi novia no me ayudaba mucho dejándome tranquila xDD, pero bueno como les prometí intentaría hacer una parte solo de +18, asd no sé si me salio bien, no soy buena haciendo estas cosas escritas, son mejor reales(?) okay no eso ya fue demasiado lejos xD, pero bueno, el punto es que espero lo disfruten, y lamento si no es lo que esperaban, no tengo mucho tiempo ahora y mi mente se me ha saturado con muchas cosas T^T, quiero libertad!...
Pero bueno, como dije espero que disfruten leyendo este pequeño y algo raro fic que escribo, dejen review y criticas para mejorar o si quieren ayudarme(?) jejeje :3, nos vemos la próxima actualización ;3
Rose: auch! *dolor de cabeza* deja de atormentarme dolor no ves que quiero seguir con las continuaciones del fic ;-;
Dolor: NO
Rose: Qué no quieres que siga haciendo las contis para los lectores?
Dolor: No me importan, yo te hostigo cuando menos te lo esperas muajajaja
Rose: Mendigo, te demandare ;-;
Dolor: hazlo, total no soy humano para que levantes cargos xD
Rose: -.- me vengare de algún modo, por ahora mejor lárgate y déjame en paz
Dolor: NO LO HARÉ
Rose: T^T bien lo sobreviviré durmiendo *me meto a la cama y cierro los ojos*
Dolor: Bueno como la autora se fue a soñar con unicornios me despido hasta la próxima, ciao y muack! ;D
Mientras seguían en la cama, Luka observaba todo el cuerpo de su acompañante con otros ojos, a esta ya la veía como para otras cosas, pues Miku no era una niña ya. Luka intentó abrazarse a ella y tenerla consigo pero la otra se negó.
"No Luka, ahora no" dijo la pequeña mirando hacia otro lado.
"No entiendo, ¿sucede algo malo?"
"No es nada, pero no es el momento" se dio vuelta para poder dormitar un poco.
Luka no comprendía la extraña actitud de su amiga entonces no hizo más que observarla por unos momentos. Notó que algo le pasaba a su querida nena, ¿estaba temblando?, se acercó a ella sigilosamente y la abrazó por detrás.
"¿Tienes miedo?" interrogó la pelirrosa al oído de su niña provocando que a esta se le erizara la piel.
"Tengo mucho miedo por todo lo que acaba de pasar" dijo encogiéndose de hombros mientras se giraba para esconderse en los brazos de su amada.
"Tranquila, yo te protegeré y ayudaré a olvidarlo" declaró, mientras apretaba mas el abrazo para poder mantenerla cerca y sentir su cuerpo tibio contra el suyo, esto le provocaba una sensación muy agradable y enriquecedora.
"Arigato Luka" le respondió mientras esta la tenía en sus brazos
"No tienes nada que agradecerme, ya que si fuera necesario yo daría mi vida por ti, porque te amo mi linda niña" mientras le dedicaba un beso en su frente.
Miku al escuchar esas dulces palabras que su amada había dicho y que éstas estaban repletas de sinceridad, sentía como si su corazón fuera a salírsele del pecho, aún mas cuando los labios de esta besaron su frente, esos labios sedosos, suaves y rosas que tenían un sabor a fresa, eran los que la hacían olvidarse de todo lo que paso hace unas horas.
"Luka, ¿en verdad me amas?" pregunto con algo de interés en su voz, ya que quería escuchar lo que esta le diría, al respecto de lo que sentía por ella.
"Claro que sí, por ti haría cualquier cosa, no importa lo que fuese yo lo haría con gusto ya que lo estaría haciendo por la chica de la cual estoy enamorada, y tiene mi corazón en sus manos, solo espero que eso que siento no se acabe ya que no se qué sería mi vida sin ti Miku" decía mientras que con la mano derecha tomo la barbilla de esta para levantarle su mirada y la viera a los ojos para que pudiera darse cuenta que lo decía con mucha sinceridad. Esa misma que uso en sus palabras anteriores, pero que ahora le atribuían más valor al haberle dicho más.
"Luka" musitó con sus ojos llorosos "yo también te amo demasiado e incluso daría lo que fuera por estar siempre a tu lado ya que sin ti mi vida estaría vacía" le confesó dulcemente sonrojada mientras la otra acariciaba su mejilla.
"Mi niña no llores, no me gusta verte llorar, así no te vez linda" mientras seguía secándole sus lagrimas "pon una de esas sonrisas que hacen que todos suspiren de amor al verla, tal y como yo lo estoy de la dueña de esas sonrisas" ordenó suavemente acercándose más a su rostro.
Luka se acerco más hasta que acorto la distancia que tenían entre sus labios con un beso apasionado, al cual su amada le correspondió ya que amaba esos labios tan sedosos que la estaban besando. Mientras Miku disfrutaba de esos labios que tanto deseaba, no se percató de que su la peli-rosa había corrido su mano izquierda hacia su muslo dándole un masaje que le provocaba una agradable sensación que no pudo evitar dar leves gemidos entre besos.
Miku no podía evitar seguir gimiendo al sentir el tacto de su amada en su muslo, mientras que esta seguía avanzando más abajo hasta llegar a su entrepierna, en ese momento se separo de Miku para tomar un poco de aire.
"Lu… Luka" musito sentándose mientras trataba de recuperar el aliento
"Dime" alentó la otra mirándola frenética, "¿deseas que me detenga?"
"No, solo quiero ser tuya y de nadie más" se sonrojo al decirlo, para luego volver a recostarse acomodándose en los brazos de la peli-rosa y cerrar los ojos para poder sentirlo todo.
Luka se sorprendió al escuchar lo que su amada había dicho, solo por el hecho de que cuando intento abrazarla le dijo que no era el momento, y ahora le estaba otorgando el permiso para hacerlo.
"¿En serio quieres que te haga mía?" pregunto con algo de preocupación y felicidad.
"Si, pero por favor se muy cuidadosa ya que…. es mi primera vez" esto último lo dijo en un susurro el cual Luka pudo lograr escuchar.
"Está bien, si te sientes incomoda solo dime, yo me detendré, ¿de acuerdo?" le ofreció para darle más tranquilidad.
Miku solo movió su cabeza en fin de afirmación para poder continuar disfrutando de aquel momento que se había dado para entonces.
Luka empezó a besar los delicados y finos labios de su amada, para luego apartarse y dedicarle las siguientes palabras.
"No sabes lo feliz que me haces, estando a tu lado me siento en el cielo, quiero que sepas que nada ni nadie jamás podrá romper nuestro amor"
La peli-turquesa no hizo más que sonreírle de oreja a oreja tiernamente mientras se lanzaba sobre Luka y ocupaba sus labios para endulzar los de la otra y que al mismo tiempo acariciaba su cabello, mientras que rozaba su pierna derecha contra la de Luka.
Esta al sentir los dulces labios de su nena le correspondió el beso con mucha pasión, mientras que con sus brazos le rodeaba la cintura para acercarla más a ella y así profundizar mas el beso, Miku al sentir los brazos que la rodeaban, como auto reflejo llevo los suyos alrededor del cuello de Luka.
Esta se derretía al sentir los brazos de su pequeña en su cuello, por lo que quiso aumentar el placer así que con su lengua rozó los labios de está pidiendo permiso para poder entrar, la peli-turquesa al sentir esto, le concedió el permiso.
Fue entonces que comenzó un duelo entre sus lenguas, tanto Luka y Miku sentían un gran placer al hacer esto que no querían terminarlo, pero por la falta de aire tuvieron que terminar ese duelo. Después de que recuperaron el aliento, la peli-rosa bajo dejando besos hasta llegar al cuello de su pequeña dándole unos leves besos que la hacían gemir ligeramente, fue entonces donde la peli-turquesa empezó a masajear su espalda y de tanto en tanto sus gemidos llegaban hasta los oídos de Luka para darle más placer e incitaban a seguir.
Esta siguió besando su cuello lento y apasionadamente, al llegar un poco mas abajo le dio un pequeño mordisco lo que produjo que su pequeña diera un gemido de placer. Miku podía sentir como los suaves y tibios labios recorrían su cuello y hombros.
Mientras seguía en su cuello, esta no perdió el tiempo y le comenzó a desabrochar los botones de su camisa, para poder bajar hasta sus senos, y cuando lo hizo paso a desabrocharle su sostén, cuando lo hizo, Luka bajo hasta sus pechos los que al principio nada mas los masajeo, provocándole a Miku un escalofrió al sentir el tacto de las manos de esta.
El escalofrío hizo que la pequeña se aferrara a su amada para luego cerrar los ojos con fuerza. En tanto Luka posaba sus labios sobre los pezones de la pequeña dándole otro pequeño y algo doloroso pero satisfactorio mordisco que logró hacer temblar los sentidos de Miku y gemir aún más por el placer que sentía.
"Lu... Luka" soltó.
"¿Si Miku?" interrogó.
"Más..."
Luka había interpretado eso, e iba a darle lo que su niña buscaba, pero primero se encargaría de darle un trato especial a esos lindos y suaves senos por lo que nada más prosiguió lambiendo el pezón de la peli-turquesa mientras que masajeo el seno que estaba libre, después de haberse ocupado de ambos senos fue bajando dejando besos hasta llegar a su abdomen. Mientras se ocupaba de esa parte entre besos, y con sus manos iba quitando esa falda que le impedían llegar a esa parte íntima que Miku llevaba abajo. Cuando por fin lo logró fue allí en donde venía lo más importante, así que prosiguió bajando con leves besos hasta posarse en su entrepierna. Ahora que estaba justo sobre la parte intima de su pequeña esta levanto su mirada para poderla mirar a los ojos y preguntarle.
"Dime princesa ¿quieres que siga o me detenga?" cuestionó mientras la observaba "Aparte tu sabes que no haría nada que te lastimara o te hiciera sentir incomoda" aclaro mientras con su mano izquierda le acariciaba su mejilla.
"Lo se, por eso quiero que me hagas tuya, ya que sé que tu nunca me harías daño, por eso te amo", esto fue lo que le respondió Miku con un sonrojo, al escuchar esas palabras que tanto anhelaba.
Luka después de haber escuchado lo que su princesa le había dicho comenzó a besarle la entrepierna, recorriendo sus labios por aquellas piernas de seda, parecía un sueño pero esto no era un sueño si no que era real, mientras exploraba las piernas de su pequeña no quiso dar tantas vueltas y sus labios la llevaron a aquella zona íntima que con toda la excitación ya estaba humedecida. Cuando estuvo sobre esta, le quito su ropa interior para poder tener una mejor vista, después retomo lo que hacía y siguió besando su intimidad.
Un gemido de placer se hoyó por la habitación. Aquella acción llevo a Miku a abrir más las piernas para que a Luka le fuera más cómodo y también para que le fuera más placentero. Al sentir el tacto de sus labios en su intimidad, le hizo arquear su espalda de placer y aferrarse a la sabana de la cama.
"Lu… Luka… te… te amo" esto lo pudo decir a duras penas, ya no tenía casi oxígeno su respiración se hacía cada vez más pesada como consecuencia del placer que le daba. Luka introdujo su lengua dentro de ella para poder jugar con su pequeño botón rosa, estuvo dándole placer durante un corto rato hasta que salió su primer orgasmo y le empapo el rostro.
Esta se alejo un poco de su entrepierna para poder verle la cara a su amada la cual estaba sonrojada por lo que había sucedido, Luka se paso la lengua sobre sus labios y saboreo los fluidos que estaban sobre ellos, al probarlos puso una sonrisa en su rostro y se dirigió a su musa con lo siguiente.
"Mi linda Miku, tienes un sabor tan dulce, te amo tanto, como no tienes idea alguna" al escuchar esas palabras que Luka había dicho, sintió que su corazón quería salir de su pecho, aun no estaba acostumbrada a que le dijera eso, pero de alguna forma peli-turquesa le correspondía de la misma manera.
Después de esto, Luka se levantó y coloco encima de ella para poder observarla a los ojos. Miku al verla encima, se sonrojo ya que desde la abertura de su camisa podía ver los senos de su amada. Pasaron un tiempo así, hasta que Luka hablo.
"Mi princesa, escucha, si te sientes incomoda o te duele dime, yo me detendré ¿si?" indicó.
Esta simplemente asintió con su cabeza. Entonces Luka comenzó a introducir uno de sus dedos dentro de su niña y moverlo ágilmente, Miku al sentir que esta había entrado sintió un dolor que le produjo que sus lágrimas se le salieran. Luka al levantar su mirada para observar la reacción de esta, se preocupo al ver que su amada estaba llorando del dolor que sentía, esta no podía soportar verla sufrir, por lo que lo hizo rápido para que esta no sufriera más. Después de haber traspasado esa pequeña tela, volvió a levantar su mirada para poder observarla y esta estaba disfrutando lo que le hacía, unos momentos más tarde esta introdujo otro de sus dedos para poder darle más placer y así comenzó a moverlos más rápido.
Miku al sentir que Luka había introducido otro de sus dedos dentro de ella, no pudo reprimir un gemido.
"Ahh!… Ahh!" soltó apretando las sabanas.
Luka seguía moviendo sus dedos con velocidad, para darle placer y hacer que llegara a su clímax, mientras seguía con su movimiento, bajo a sus senos y se llevó uno a la boca, lambiéndolo por un corto tiempo, pasando a chuparlo como si de un bebe tratando de obtener leche fuera, dejo de chuparlo y mordía los pezones erectos de la chica, provocando que esta gimiera más de placer.
"Ahh!… mm!" volvió a soltar Miku, mientras se mordía sus labio y seguía apretando con fuerza las sabanas.
La peli-rosa al observar como esta disfrutaba de las caricias que le hacía continuo mordiendo y tirando un poco su pezón para provocar otro gemido los cuales le encantaba escuchar. Miku con cada caricia que le daba tomaba con mucha más fuerza la sabana por el éxtasis que le provocaba todo al mismo tiempo que sus gemidos se hacían un poco más fuertes.
Luka volvió a subir hasta su cuello, besándolo suavemente, parecía que a Miku le gustaba esa sensación, sin duda alguna su cuello era el punto débil y la peli-rosa lo había notado, así que aprovecho para poder propinarle un mordisco, haciendo que la peli-turquesa gimiera, esta última llevo sus manos hacia la espalda de la causante de tantos suspiros y presionaba sus uñas en esta, Luka al sentir esto sonrió, y chupo su cuello dejando la zona roja, fue directo hacia sus labios y la beso profundamente, la dueña de los otros labios le devolvió el beso de la misma manera, ahogando su gemido en la boca de esta ya que había llegado al clímax, se separó de ella y llevo sus dedos a sus labios para poder lamber lo que había quedado en ellos, lo cual al lamberlos le dirigió una mirada traviesa a su pareja mientras pasaba su lengua sobre sus labios aun saboreando el exquisito sabor, esta al notarlo se sonrojo.
"Lu-Luka… er-eres ma-maravillosa" dijo con voz entre cortada por el placer que había sentido.
Esta al escuchar lo que su princesa había dicho, le volvió a dar un beso muy apasionado que le fue correspondido con la misma pasión que ella le había dado, mientras que la otra introducía su lengua dentro de la boca de Miku, esta al sentir la lengua de su amada comenzó a mover la suya y así es como dio inicio a un baile entre sus lenguas, después de un tiempo de jugar con sus estas se separaron para recobrar un poco su aliento.
"Te… amo… Luka" apenas arrojó con la voz entrecortada por falta de oxigeno, viéndola a los ojos y quitándole de su hermoso rostro un mechón de su cabello rosa para darle otro beso apasionado al cual la peli-rosa no se negó, entonces ahora Miku era la que estaba sobre ella.
Ahora le tocaba a ella sentir lo tanto que su niña amaba, fue entonces que Miku abandonó sus labios para posarlos en su cuello, en donde también devolvió el mordisco que le había dado a ella. Siguió descendiendo y cuando llego a sus senos le desabrocho la chaqueta que llevaba, después de haberlo hecho procedió a quitarle su sostén para poder tener una vista increíble de esos pechos que tanto admiraba.
Se quedó un pequeño tiempo observándolos para luego comenzar a lamerlos mientras que con su mano libre masajeaba el otro seno de esta, prosiguió lamiendo y deposito un pequeño mordisco en uno de los pezones, Luka se movió un poco al sentir aquel pequeño placer que había provocado ese acto. Miku aprovechó esto para bajar más.
"Luka, déjame que te lleve al cielo, si quieres que me detenga dímelo" alertó.
"Esta bien, créeme que no te pediré eso" contestó apenas entre suspiros.
Miku al escuchar la respuesta de esta, procedió a despojar su ropa interior y cuando esta ya estaba completamente desnuda, se subió sobre Luka para poder tener una mejor vista de todo su cuerpo, al hacer esto no pudo evitar tener un leve sonrojo ya que el cuerpo de su amada era muy hermoso. Después de estarla observando un tiempo, movió su mano derecha a la entrepierna de esta y con mucho cuidado le introdujo un dedo dentro de esta.
Luka solo se movió un poco al sentir el dolor que le había provocado esta, ya que aun era virgen, pero después de un tiempo está ya no sintió dolor y de nuevo los suspiros inundaron los oídos de Miku, ésta que al mismo tiempo empezó a mover su dedo dentro de su amada, y para mejor satisfacción introdujo otro de sus dedos para que Luka sintiera más placer. La llama se estaba prendiendo, Miku cada vez aceleraba más el ritmo del movimiento de sus dedos.
"Aah Miku... no te detengas... sigue así" decía está entre gemidos.
"Como desees" fue lo que dijo Miku y prosiguió haciendo su trabajo.
Miku siguió introduciendo sus dedos dentro de esta, ya que el escuchar los gemidos de Luka le incitaban a seguir dándole el placer que esta deseaba. Después de un corto tiempo esta llego al climax empapando la mano de Miku la cual se la llevo hacia su boca para poder probar los fluidos de su amada.
"Mm~ que bien sabes Luka" acoto mientras observaba lo agitada que estaba esta, después de haber hecho el amor con la mujer que amaba.
"No digas tonterías Miku" le respondió con un leve sonrojo.
"Esa es la verdad" declaro.
"Pues a mí me gusta como sabes tú, tienes un sabor muy dulce" mientras decía esto, se pasaba su lengua sobre sus labios "¿puedo probarlos de nuevo mi princesa?" interrogo esta.
"Amor no me lo preguntes, tú ya sabes la respuesta" decía con un sonrojo.
Luka al notar ese sonrojo solo se limito a sonreír, ya que le gustaba como se veía de linda cuando se sonrojaba su pequeña doncella.
"Lo sé mi princesa, es solo que me gusta ver lo linda que te ves cuando te sonrojas" le dijo mientras le sonreía y acariciaba su mejilla con su mano derecha.
"Luka deja de molestar" menciono está, haciéndole un puchero a la nombrada.
Esta simplemente se rio de lo tierna e infantil que se miraba su princesa haciéndole puchero por lo dicho por ella.
"Es que en serio te ves muy hermosa, y por eso te amo" mientras se acercaba para robarle un beso rápido.
"Mejor vuelve hacerme tuya otra vez" dijo Miku en un susurro y con un sonrojo muy notorio en su rostro.
"Jeje está bien, como tu ordenes mi linda princesa" respondió en tanto le daba un beso en sus labios, que no duro mucho tiempo. Dejó aquello por un momento mientras bajo a su entrepierna para cumplir la petición de su amada introduciendo su lengua en ella.
"¿Qué sientes Miku?" mientras cambiaba por un momento e introdujo sus dedos.
"Siento que puedo tocar el cielo con mis manos" la respondió.
"Me gusta saber que te puedo dar ese placer" dijo esto último con una sonrisa y volvió a introducir su lengua.
Luka comenzó jugando con un pequeña boton color rosa que sobre salía provocando que Miku arqueara su espalda de placer al sentir la lengua de su está jugando con su boton, esta solo gemía al sentir el placer que le daba su amada.
"Ahhh... ahhh..." fue lo único que Miku podía pronunciar.
Mientras que la peli-rosa seguía introduciendo más a fondo su lengua, quería explorar todo lo que su lengua tocaba, mientras que con sus manos masajeaba los pechos, para que tuviera mas placer.
"Lu... Luka" nombro a esta
"¿Si?" le cuestiono
"V-voy a lle-llegar" fue lo último que dijo antes de alcanzar rápidamente su clímax.
Esta al hacerlo lo hizo en el rostro de Luka, provocando que se apartara después de haber recibido lo que su amada le había dado en su rostro, se levando y lamio sus labios para poder sentir el dulce sabor que tenían estos.
"Dime Miku ¿qué te pareció?" interrogó, mientras observaba lo agitada que se encontraba esta después de correrse.
"Es… estuvo… bi… bien" respondió aún agitada, observando a su novia sobre ella, que todavía tenía algo empapado su rostro.
"Que bien que te haya gustado" le dijo dándole una sonrisa tierna.
A la cual Miku no se podía resistir y la atrajo para darle un beso en sus labios, al romper el beso ambas se recostaron en la cama para poder dormir un poco, ya que eran las 3 de la mañana y después de su 'jueguito' quedaron muy agotadas.
Esa noche, las dos se habían entregado en cuerpo y alma hacia la otra, lo último que debían hacer es dormir juntas. Esto no representaba ninguna carga para ninguna de ambas, ¿pero qué pasaría si los padres las descubren o pasara algo que les arruine su relación?
Aunque todo iba muy bien, eso no significaba el final feliz para ambas, todavía había muchas cosas que enfrentar como pareja… ¿Qué vendría después?, esto aun no se sabe, solo con el tiempo nuestras protagonistas lo sabrán. Pero por ahora ellas dormían muy plácidamente en los brazos de la otra, sintiendo el calor de la otra esperando que el día siguiente llegara con lentitud.
Continuara…
