Hey people!, bueno, acá les traigo la continuación, no sé, siento que es un poco corta, pero trato de alargarlas aunque a veces la inspiración se me agote xDD, no es la fecha que pensaba actualizar, pero miren fui buena y se los adelante mientras trabajo en los otros, espero poder pasarme más de 20 capítulos o más, ya que aun no hemos pensado en un final e igual estamos algo presionadas con la universidad (maldita -w-), pero bueno, espero esta pequeña continuación sea de su agrado.
Sin mas que decir me despido, dejen reviews, criticas para mejorar o si quieren ayudar son bienvenidos puede participar el que quiera xDD
'Ciao, muak ;D
A la mañana siguiente, la primera en despertar fue Luka, y al abrir sus ojos lo primero que vio fue la cara angelical de su princesa, está se le quedo viendo y le comenzó acariciar su mejilla con su mano derecha.
"Mi princesa te ves muy linda cuando duermes" pensaba Luka, mientras seguía acariciándola.
Aquella mejilla era acariciada felizmente por la peli-rosa, estaba tan concentrada en eso que se sobresalto al escuchar el despertador el cual la saco de sus pensamientos.
Ni bien lo apagó, giro a ver a su princesa y esta había despertado, apenas despertada se apoyo en el hombro de su Luka.
"¿Dormiste bien amor?" interrogó Miku.
"Cómo no lo haría, si dormir con un ángel es lo más hermoso del mundo" respondió volviendo a acariciar la mejilla de su niña, y esta no tardo en poner su mano sobre la de su amada que descansa en su sonrojado rostro.
"Te amo" dejo escapar junto con una tierna sonrisa.
"Y yo a ti mi lindo angelito" respondió "no sé si tú me amas tanto como yo" cuestionó burlona Luka.
"No fastidies Luka" respondió está haciendo un puchero.
"Solo es una broma princesa" reía y guiñaba un ojo a la pequeña mientras le sacaba la lengua.
Esa mañana se estaba volviendo un hermoso encuentro para ambas, era el comienzo de un nuevo día y de un nuevo comienzo. Después de lo de la noche anterior las cosas serian un poco más dulces.
Ambas aun seguían recostadas en la cama en los brazos de la otra, no querían levantarse aun de ella ya que querían seguir sintiendo el calor de la otra, mientras que Miku había recostado su cabeza sobre el pecho de su amada, esta había apoyado su barbilla sobre la cabeza de su princesa mientras que acariciaba su cabello.
"Emm… Luka" pronuncio.
"¿Hm?" fue lo único que salió de la mencionada.
"¿Qué pasaría si nuestros padres se enteran de lo que hemos hecho?" preguntó la mayor.
Esta dejo de acariciar su cabello y con su mano le levanto su barbilla para que la pudiera ver fijamente a los ojos.
"Amor no te preocupes por eso, ¿sí?, cuando ese momento se nos presente no te dejare sola, lo enfrentaremos juntas y si nuestros padres no lo aceptan, pues que te parece si ¿huimos juntas?" dijo mientras observaba a su princesa para saber su respuesta.
"Luka… como puedes decir eso, yo no puedo hacer tal cosa ya que los quiero mucho" respondió está cerrando sus ojos y escondiéndose aun mas en el pecho de su amada.
Esta solo dio un suspiro al escuchar esa respuesta, y pensó "ella tiene toda la razón como puedo ser tan egoísta y no pensar en lo que nuestros padres sentirían si nosotras huimos de casa para poder estar juntas" mientras observaba a su amante que estaba muy cómoda en su pecho "aparte no quiero que tenga problemas con sus padres, ya que no soportaría verla triste por mi culpa" esto último la puso triste que no se dio cuenta que una lagrima se había escapado deslizándose por su mejilla.
Miku sentía que algo andaba mal con su "novia", así se podría decir ya que no lo había hecho formal aún, pero bueno retomando el tema. Esta pudo notar que una lagrima había caída sobre su rostro y al levantar su mirada pudo ver que esta estaba llorando y se sintió mal porque pensaba que lo que le había dicho la había herido.
"Luka" musitó en un tono algo bajo pero que resultó audible para la otra.
Esta al escuchar que su amada la llamaba abrió sus ojos para poder verle la cara, y cuando lo hizo lo que vio fue un rostro triste, esta sabía que esa tristeza era porque ella estaba llorando, así que intento hacerla sonreír ya que no quería que se preocupara por ella.
"Amor no te preocupes estoy bien" mintió para que no se preocupara.
"No me mientas" le reto.
"Pero no te estoy mintiendo, en serio estoy bien" volvió a decir.
"¡Luka!" le levanto la voz "deja de mentirme, yo sé que no es verdad, y es mi culpa" dijo esto último con un tono de voz muy triste.
"Claro que no es tu culpa, tu solo me hiciste ver lo egoísta que estaba siendo al decirte que huyéramos juntas y no pensar en lo que nuestros padres sentirían… aunque el mío creo que me mataría, porque él no me dio su aprobación para estar contigo" esto último lo menciono con un tono muy frío.
Miku al escuchar esto se puso triste, ya que el padre de su amada no la aceptaba, y si este se llegaba a enterar de lo que habían hecho o que están saliendo pues no se quería imaginar lo que este haría para poder mantenerlas a una distancia muy dolorosa.
"Luka… creo que debemos terminar" azotó fría y dura contra el corazón y oídos de la peli-rosa.
Luka estaba desconcertada, no sabía cómo reaccionar ni como callar el lamento de sus heridas que en ese momento se habían despertado en un zigzag como una herida cortante invisible y que ya estaba sangrando.
Miku entonces se levantó de la cama y empezó a vestirse, empezó por su ropa interior y la falda.
Luka se levantó y la imitó de mala manera que le ganó en tiempo pero, se veía muy desarreglada y triste, a punto de estallar.
"No puedo creer lo que acabas de decirme…" admitió mientras la otra se ponía su saco azul de invierno.
"Pues, entiende que…" calló.
Se paró en frente de ella y mirándola a los ojos "¿Entender qué?", acoto Luka mientras tomó del cierre de su chaqueta y lo junto con el otro extremo y lo subió para abrigar su torso. "¿Quieres que entienda que después de lo que hemos pasado, me dejes así tirada?", Miku se hizo la distraída, pero llevaba un rostro triste que Luka no podía apreciar debido a dejarla de espaldas. "Esto no… ¡esto no puedo permitirlo!" se giró bruscamente y la miro directo a los ojos.
"Por favor… Luka… yo" bajó la cabeza ocultando entre sus cabellos quienes caían sobre su cabeza.
"¡No!, por favor nada, ¿tienes idea de lo que siento?" empezó a dar vueltas por el cuarto. "Ya entiendo" chasqueó los dedos, "ahora que pudiste aprovecharte de mí y te saliste con la tuya, ya puedes deshacerte de mí" arrojó con una furia que la envolvía en ese momento.
"Luka" musito Miku entre sollozos y pena sin levantar la cabeza, no sentía el valor de hacerlo.
"Mejor me voy" se dirigió a la ventana, "una última cosa", se giró. "Fue divertido, ¿no Miku?, jugar conmigo". Lo último que se oyó de ella es llegar al piso con sus pies y salir huyendo.
"No… no era eso… Luka" se echó en la cama para hundir su rostro en la almohada y llorar "Luka…"
Mientras Miku seguía llorando en su habitación, su amada corría por la acera con lagrimas en sus ojos mientras que en voz baja se maldecía a sí misma, ya que se sentía algo mal por lo que le dijo a su princesa, pero ella había dicho las palabras que le destrozaron su corazón.
"Como pudo hacerme esto, después de lo que hicimos ayer por la noche" dijo en voz baja, mientras se detuvo en seco frente a su casa.
Esta después de haber llegado a su casa entro por la puerta principal y al estar dentro de la casa pudo observar que sus padres la estaban esperando.
"¡Genial!, lo que me faltaba, que mis padres me estuvieran esperando para regañarme, como si la situación no estuviera peor en estos momentos" pensaba mientras cerro sus ojos y dio un profundo suspiro.
"Luka Megurine, me podrías explicar, ¡en donde diablos estuviste ayer por la noche!" decía su padre algo histérico y molesto mientras la observaba, ya que su hija no había pasado la noche en la casa.
Está simplemente se quedo callada, mientras desviaba su mirada hacia otro lado para poder evitar la de su padre. La madre de Luka solo observaba a su hija y ella sentía que algo no andaba bien con su hija, por lo que no le dijo nada, solo escuchaba lo que su marido le preguntaba a su primogénita.
"Y bien, ¿no piensas decir nada Luka?" pregunto, aun más molesto "o acaso pasaste la noche en la casa de esa chica" concluyó aún más molesto al pensar que si esto era cierto tendría que hacer algo al respecto para que su hija olvide a esa joven.
Esta se molesto cuando su padre le dijo 'esa' a Miku, aunque estuviera molesta con ella, no podía evitar sentirse molesta cuando la insultaban.
"¡No papá!, descuida, ¡tu hija no sería capaz!"
"¡Espero porque esa ropa desarreglada deja mucho a la imaginación!"
"¡Te dije que no!" alzó la voz una vez más.
"Bueno, será mejor que te vayas a tu habitación. Para estar seguro quiero que te quedes ahí hasta que yo te lo diga" ordenó.
Luka miro a su madre como pidiendo auxilio, pero esta no le dijo nada y solo la miro con desgano para que se fuera. Luka entonces echó un suspiro para luego marcharse a su habitación sin remedio alguno.
La peli-rosa entró a su cuarto y se recostó sobre su cama para luego cubrirse con las sábanas, tenía en muchas cosas que pensar, si las palabras que le dijo serian reales, si regresaría con Miku, y si ésta la querría de nuevo a su lado. Muchos pensamientos de ese tipo inundaban su mente.
"Ella ya no me quiere a su lado" soltó molesta llevando a lo alto su sábana para cubrirse la cara. "Ella ya no… me necesita" cerró sus ojos y al cabo de un rato se durmió.
Pero había alguien que no conseguía conciliar el sueño, Miku estaba sumergida en la culpa, sabía que había hecho mal, pero no quería tener problemas con la chica, estaba muy apenada por lo sucedido y en su cabeza se agolpaba tanto la culpa y la rabia de perder aquello tan peleado.
Mientras que en otra casa, llegó el momento de despertar al fin para Luka, solo había alcanzado a dormir unos veinte minutos, se puso sus pantuflas y bajó.
"Creo haberte dicho que te quedaras allí hasta nuevo aviso" se levantó de su asiento sin saludar.
"No quiero discutir, estoy totalmente fuera de mí y no sé cómo reaccionaría si me empiezas a molestar" dijo ignorándolo y yendo a la heladera.
"¿Cómo? Te atreves a levantarme la voz de nuevo y te quito la libertad de salir de casa" advirtió acercándose a su hija.
Luka retrocedió un poco, estaba asustada de lo que había dicho, ¿y si era verdad?
"¡No pienso permitir que me amenaces como si nada!" frunció el seño y tomo coraje para proseguir. "además, no hice nada malo, enamorarme no es un pecado…"
"¡Pero si lo es cuando es de una chica!" la interrumpió mediante se le cayó una taza de café que reposaba a unos centímetros de la mesa.
"¡Mira lo que haces cuando te pones así!"
"¡Es que tu actitud chocante me pone de esa manera!... hija" se acercó a ella y la miro, "todavía hay tiempo de cambiar. Realmente no quieres hacernos esto"
No tardo en reaccionar Luka, estaba tan enfadada, de acuerdo a sus sentimientos: sentía la rabia de haber perdido a Miku, ¿o solo se trataba de una pelea?, pero aún así, futura reconciliación o no, sentía terrible lo que su padre decía.
Por tanto le dio una bofetada a su padre en la mejilla. Éste, extrañado por la actitud de su hija, no tuvo otra opción que:
"¿Se puede saber qué ocurre aquí?" preguntó la señora de la casa viendo como su marido agarraba fuertemente la mano de su hija.
"Pasa que nuestra hija me dio una bofetada, la cual no voy a devolver" arrojó su mirada rabiosa a la joven, "lo mejor sería encerrarla en su habitación y quitarle el celular"
"¡No puedes hacer eso!" se sobresaltó de repente, ¡lo que decía era suficiente e indebido!
"Quizás tu padre tenga razón" opinó su madre.
"Si no hay de otra, así será"
La palabra de su padre fue la última que se escuchó en aquella habitación, Luka, ¿qué pasará con su relación si no le permitían libertad?
Continuará…
