Bonjour a tous! xD
Mis queridisimos lectores les quería informar que desapareceré por unos meses ya que a mi familia se les ocurrió querer irse de viaje a otro país e.e que joda, pero bueno, no abandonare el fic por si piensan eso, seguiré escribiendo los capítulos en mi Tablet o smartphone durante el viaje y cuando vuelva los subiré, así con mas contis no habrá problema de subirlas constantemente -w-, solo espero que no me abandonen chicos/as T^T, pero si tienen dudas pueden preguntarme en mi twitter mientras ande de viaje y no pueda responder acá, Fany_Jimz, lo que falta se lo ponen ustedes xD
Bueno sin mas que decir me despido, les dejo esta capitulo para que lo disfruten, pueden dejar reviews, tomatazos, criticas, ect. Se les aprecia a todos xD
Nos vemos en la próxima actualización (espero sea pronto o.o xD)
Au revoir a tous
Ciao y Muak ;D
La mañana llegó, los pájaros infundaron el suficiente ruido para que Miku despertara y se levantara a mirar a la ventana.
Mirando las calles y el tierno amanecer que se dibujaba en el horizonte, se perdió en ellos, y consiguió sonreír con suma alegría al sentirse rodeada por los brazos de la otra.
"¿Hace mucho que despertaste?"
"Lo suficiente para poder apreciar esto contigo" agregó poniendo su cabeza en el cuello de la otra para juntar sus rostros, mejilla con mejilla
Un beso de parte de la mayor fue a parar al rostro de Miku en esos momentos.
Claro que aquello no terminaría ahí, Luka atrapó a Miku entre sus brazos y la depositó en su cama para ponerse encima de ella.
"Umm... yo..." fue todo lo que alcanzó a decir Miku tras ser salvada por el grito de la madre de Luka que pedía que su hija despertara tocando la puerta.
"Ya voy" fue lo que respondió para retirarse hasta el armario en donde buscaría su ropa.
"Veo que hoy me he salvado" rió bajito para que no saliera de la habitación su pequeña sonora risilla.
"Por ahora" desaprobó la acotación de la otra cerrando la puerta del armario.
"Veo también que no te gusto lo que dije, ¿puede ser?"
"Mm, puede que me parezca divertido o algo así" sonrió mirándola.
"Muy bien" sonrió también mientras movía sus piernas hacia arriba y abajo, sentadas sobre la cama.
Un auto bajo en frente de la casa de los Megurine, dos personas bajaron de el para acercarse a la puerta y tocar el timbre mientras esperaban pudieron apreciar a una niña abrirla, era la hermanita de Luka.
La pequeña los miro bien de arriba abajo y les dijo que pasaran, aunque las personas dijeron que querían hablar con sus padres la niña insistió y ellos accedieron.
La Sra. Megurine ni bien los vio en la entrada los saludo y se presentó formalmente, ellos obviamente querían ver a su hija y posiblemente llevarla de allí, ya había pasado mucho que no sabían de ella y esa fue una de las causas por las que le dijeron a la madre de Luka su llegada inesperada y sin previo aviso.
La mujer dijo que no tenía problema alguno en ello y que sería bueno ya conocerse, entonces sería de la mejor manera hablar con ellos frente a frente acerca de lo que les pasaba a sus hijas.
"Tengo un pequeño problema en llegar a optar siquiera estar de acuerdo con lo que le pasa a mi hija, y como verá, mi esposa si la acepta pero no es lo que yo quiero para ella, comprenda que es un caso muy serio" es lo que dijo el padre de Luka una vez se junto a la 'reunión'.
"Bueno, ellas están arriba, así que no deben de tardar en venir a desayunar, y créame yo entiendo a mi esposo, pero creo que lo entenderá y nos entenderemos mejor si lo hablamos con ellas. Por eso por favor acepten quedarse a desayunar."
"Muchas gracias, estamos de acuerdo" accedió decidida la madre de Miku.
En tanto las dos bajaban las escaleras juntas para poder desayunar e iniciar el día como siempre o eso creían. Sus ojos quedaron bien abiertos de la sorpresa una vez que se encontraron con aquella imagen de sus padres reunidos.
"Bueno…" inclinó la cabeza de un lado con sorpresa, "yo…"
"¿Qué hacen ustedes aquí?" lanzó Luka ya no tan sorprendida, y arrepentida por haber dicho eso: "Lo siento, estoy sorprendida pero contenta" se inclinó, "es un placer".
"Además de escoger un mal camino eres maleducada" el Sr. Megurine arrojó aquellas palabras con brusquedad que Luka no tardo en devolverle.
"¡Yo sé lo que quiero!, no soy como tú que hace todo para aparentar" acotó lo último mientras lo apuntaba con el dedo.
"¡No eres quién para hablarme de esa manera!" se acercó con cierta rapidez y le depositó una leve pero fuerte bofetada.
Todos impactados por el hecho, el padre de Miku se levantó de su asiento para detenerlo pero su hija se adelantó propinándole una fuerte patada en la pierna derecha, que el Sr. Megurine chilló por tal golpe mientras Luka se abrazaba a su amada en posición de defenderla.
"No te atrevas a golpearla" dijo mientras la seguía abrazando para defenderla, mientras que el Sr. Megurine iba a tomar el brazo de la peli-turquesa cuando su mujer le dijo.
"¡Ya basta!" gritó la madre de Luka. "¿No ves que provocas más dolor a las chicas?"
Su marido la miro algo enojado por la verdad exhalada de los labios de su mujer para luego decir: "De ninguna manera aceptaré esto" para después desaparecer usando la puerta trasera la cual estaba en la cocina la que lo llevaba al jardín y este a la calle.
El peor momento había pasado, pero las chicas aún con algo de miedo se sentaron en el sofá, justo en frente de los padres de Miku.
"No se preocupen… ustedes cuentan con nosotros" alentó la madre de Luka una vez estuvo cerca de ellas para tomarle de las manos una a cada una.
"De momento me quedaré tranquilo, pero yo definitivamente quiero hablar con su esposo luego" daba vueltas por el lugar, "esto no puede seguir así" prosiguió.
"Trata de calmarte un poco, no es momento de ponerse así"
"Lo sé querida pero…"
"No se preocupe, lo conozco y para cuando regrese de seguro se disculpara pero también…" se detuvo un momento para concretar, "de seguro enviará a Luka a un internado para alejarla de su hija"
"No podemos permitir eso" se alarmó Miku, "si Luka se aleja de mi lado…" dijo bajando la mirada al piso tratando de ocultar su tristeza.
"Eso no pasará Miku" respondió Luka mientras apretó sus manos ya unidas con fuerza, y la miró con una forzada sonrisa. La marca del golpe estaba desapareciendo pero aún así ella se veía apagada.
La conversación siguiente fue casi la misma variando palabras. Los cinco se sentaron a desayunar y a tratar de olvidar lo pasado mientras Miku podía apreciar aliviada en el rostro de su príncipe que se estaba recuperando.
"¿Puedo preguntarle algo Srta.?"
"Si, dígame" dio a saber la Sra. Hatsune.
"Su nombre, ¿Cuál es su nombre?"
"Oh lo siento, permítame, mi nombre es Suwaka Tsumi…"
"Koyama Ryo es el mío" prosiguió su marido.
"Bueno, el mío es Shion Tomori"
"¿Puedo preguntarle algo yo?"
"Claro Tsumi" dijo dando un sorbo a la taza.
"Desde cuando usted sabe lo de las niñas."
"Bueno es que era de suponerlo, estando Miku tan cerca de mi Luka cuando ni bien la conoció", aquella mujer sabía más de lo que parecía. "Y para completar, bajando las escaleras una noche pude notar ese inocente pero despiadado beso de ellas plagado de deseo al final de este" aclaró finalmente para dejar a las niñas con la boca abierta.
"Como eso de ¿estando tan cerca de mi Luka ni bien la conoció?" carraspeó luego su hija.
"Como verás tengo muchas cosas que hacer, pero también estoy muy al tanto de todo" inquirió, y Tsumi soltó una sonora risa.
"¿Qué es tan gracioso?" y en su rostro apareció un puchero.
"Es que hija, me dio mucha gracia, por cierto", se puso seria, "tenemos que ver la manera de que ese hombre se de cuenta que ya no hay marcha atrás."
"Es verdad, y ahora mismo voy a buscarlo."
"Cariño mejor quédate un poco más" intentó detenerlo pero el aludido no hizo caso y desapareció también tras la misma puerta que el anterior y dueño de casa había hecho.
Pasó una hora y ninguno de ambos volvía, mientras el tiempo corría para aquellas cuatro, lo cual faltaban dos, pues Miku acompañó a su Luka al baño para lavarse el cachete rojizo que ponía resistencia a desaparecer. Su mano se deslizo por la peli-rosa que parecía disfrutar de aquel inocente pero tierno tacto proveniente de su princesa.
"Déjame aclararte que tienes manos muy suaves" cerró sus ojos y sonrió.
"No sonrías o no podré terminar" bufó.
"Está bien, pero no te enfades mi princesa, porque cuando estas lejos de mí, siento que mi vida no tiene sentido" le musito mientras le acariciaba su mejilla.
Miku al escuchar lo que su amada había dicho, dejo de lavarle el cachete y la abrazo con dulzura mientras rodeaba sus manos sobre el cuello de Luka a la vez que esta le rodeaba la cintura para acercarla más a ella y disfrutar de la compañía de su princesa que tanto amaba.
"Mi príncipe nunca me enfadaría contigo, porque te amo tanto que me sentiría muy sola sin tu compañía" respondió mientras seguía abrasándola "pero si tu padre te manda a un internado, mi mundo perdería el color que le has dado" cerro sus ojos para evitar las lagrimas.
"Mi niña no te preocupes, que si eso llegara a suceder me escaparía para poder estar siempre contigo" separándose un poco de ella para poder verle su rostro en el cual tenía unas cuantas lagrimas formadas en sus ojos y Luka al notarlo paso su mano para limpiárselas "no llores linda, no me gusta verte llorar, eso me hace sentir mal" volviéndola abrazar.
"Es que no quiero que te alejen de mi, pero tratare de ser fuerte como tú" separándose un poco de ella para darle un beso en los labios lleno de amor y pasión el cual Luka le correspondió.
Mientras que en la planta baja las dos señoras habían acudido a sus celulares para llamar a sus maridos, cuando entra por la puerta uno de ellos, el de Shion precisamente. Se aparece de repente frente a las dos.
"¡Matsumoto Koike!" le gritó Shion por un momento, "¿dónde estuviste?"
"Tenía que pensarlo Shion" fue lo último que dijo.
Después del pequeño momento romántico que habían tenido Luka terminó de pasarse la toalla por el rostro, con cierta suavidad ya que su princesa la había regañado de ser tan brusca, tenía que hacerle caso de cierta manera tenía razón.
"De alguna forma, a su manera, ella se preocupa por mí" arrojó con cierto aire amoroso cuando mantenía la mirada fija en la toalla que recaía en sus manos.
"¿Me hablaste?" salió una voz cerca de la puerta.
"Ah, hermanita, no, no es nada."
"Que chica tan rara, ahora habla sola" se dijo para así Lulu.
"Mocosa marciana" se enojó la peli-rosa.
"Tú lo serás serpiente rosada" rió sarcásticamente cuando entraba al baño.
"¡Miku!, ¿tú también te burlarás de mí?" dijo con un leve puchero.
"No Luka, tonta, como podría ser capaz" la abrazó tomándose de su cuello, "Si yo te quiero" sonrió.
"Miku…" azotó de nuevo con el mismo aire amoroso que el de antes.
En el living room estaban Tsumi y Shion la que estaba esperando que su marido le diera una respuesta acerca de la relación de su hija, mientras que la madre de Miku nada mas los observaba y pensaba en donde podría estar su esposo.
"¿Y bien, me dirás de una vez qué es lo que piensas?" interrogó con los brazos cruzados.
"Disculpen, yo me retiro, iré a buscar a mi hija" acotó y se fue para dejar solos a la pareja de casados que debatían entre si el bien de Luka.
Continuará.
