Capitulo: 3 El plan

Al llegar a casa vio que Hercules estaba limpiando la espada y unos arcos.

Hola Meg, cariño, ¿Que tal el día?

Ah… muy bien – dijo Meg

Oye ¿Y eso que querías contarme?

Eh, nada, cosas de Casandra – dijo disimuladamente Meg

Ah creí que era grave.

No, tranquilo cariño. Bueno, creo que me iré a acostar un rato, estoy cansada.

Seguro que te encuentras bien Meg, te noto distante.

No, tranquilo es este calor, que me agobia un poco. Hasta ahora fortachón.

Meg subió al piso superior y se acostó, estaba cansada de todo lo que había pasado, demasiadas emociones para un solo día…

Al cabo de una rato, noto que el otro lado de la cama se movía, Hércules que se estaba estirando a su lado. Noto como su brazo musculado le abrazaba como si tuviera miedo de perderla. Al notar su contacto sintió una punzada en el pecho.

Las amenazas de Adonis la aterraban, perder a Hércules seria como perder una parte de ella. No podría soportarlo... Y sabiendo que estaba esperando un bebé de él, si le pasara algo…. Pero y si se enteraba Hércules ¿Se lo perdonaría alguna vez?

Pero como siempre había hecho, incluso cuando trabajo con Hades, los problemas los tiene que resolver una misma sin ayuda de nadie. Así nadie sufriría las consecuencias.

Pero en ese momento necesitaba ese abrazo para darle fuerzas por lo que sucediese. Cogió la mano de Hércules y la beso. Hércules, al sentir el beso, la estrecho más a él y empezó a besarle la cabeza. Fue bajando hasta el cuello, Meg no se negó, se dio la vuelta y lo besó.

Un beso que dice más que cien versos, una mirada más que mil palabras. Cada latido expresaba que la amaba y que ese amor era correspondido.

Mientras la ciudad de Atenas esta en brazos de Morfeo, una siniestra figura recorre sus calles. Esta nervioso, mira a su alrededor y, asegurándose que nadie le sigue, se interna en un callejón.

¿Dónde estabas? ¡He estado media hora esperando!

Lo siento, mi señor, he tenido complicaciones para venir.

¿Te ha seguido alguien?

No mi señor.

Bien… sigamos con el plan

Sí señor, ya la he localizado.

Muy bien, más vale que el plan salga como es debido. Recuerda nuestro acuerdo. Si fallas habrá consecuencias…

Si señor, todo va según lo previsto. El único problema es Hércules…

Tranquilo, ese no te molestara, le tengo preparada una dulce sorpresa…

¿Vas a matarlo?

Algo peor que eso.

¿Algo peor que la muerte?

Peor…

Una luz cegadora ilumino el rostro de Adonis durante un momento, dejándolo solo en la oscuridad.