Descripción: ¿Y si bella no estuviera sola? ¿Y si ella Tenía un don diferente? ¿Qué pasaría la primera vez que se encuentran ella y Edward?
Descargo de responsabilidad: Casi todos los personajes pertenecen a la talentosa S. Meyer, xD
Esta historia pertenece a mi mejor amiga Claudia, la cual por algunas razones dejo abandonada. Yo la estoy corrigiendo e intentando mejorar, pero si sabéis como mejorarla dejar comentario. Gracias algunas personas, que con sus comentarios, me han dado ideas para mejorarlo. Gracias.
Aquí estábamos nosotras, bella y yo cogiendo el avión, bella y yo dirigiéndonos hacia Forks, bella y...
-mierda-grite en mi interior, mientras ella se sentaba en el único asiento libre y me miraba con una estúpida sonrisita.
-A no, si te crees que me voy a quedar de pie todo el trayecto lo tienes muy claro- le insinué sentándome en sus rodilla.
Tengo que admitir que más que nada lo hacía para molestarla, y funciono, bella soltó un gran suspiro y se enfurruño un poco, cosa que me encanta.
-Ja, no me puedes hacer nada, si no te tomaran por loca-le chinche mientras pegaba unos brincos en sus rodillas, cosa que ella soltó un leve suspiro e inclino la cabeza contra el cristal.
Las horas pasaron lentas y muy aburridas. Bella se había dormido y yo aproveche para hacer una de mis bromas, rápidamente cogí el brazo de bella y lo deslice hacia el asiento de alado que estaba ocupado por un hombre mayor, él se giró y al verla se sonrojo. Para hacerlo más emocionante, deslice suavemente la cabeza hacia el hombro de aquel señor, lo que él se quedo petrificado en el asiento, como ya me había cansado de ese juego y tenía mejores cosas que hacer, o mejor dicho que mirar, me levante y me fui hacia el asiento de alado. Al cabo de dos horas bella se levantó y al encontrarse abrazada a ese señor, pego un grito que me helo la sangre, si tuviera, lo que conllevo que todo el mundo la mirara y se pusiera roja como un tomate. Esto no podría haber salido mejor-pensé mientras me reía por lo bajo.
Por fin era hora de aterrizar y no podía estar más contenta, el aterrizaje estuvo muy movido y la salida fue peor de lo que esperaba. Bella tenía razón, Port ángeles no era como lo imaginaba, apenas era más grande que nuestro pueblo en california.
-Vamos Eli, mi padre nos estará buscando.-grito bella desde lejos-si no te das prisa, te quedaras aquí.-
Rápidamente me puse a caminar detrás de ella, y cuando estaba a punto de pillarla, apareció Charlie, los dos se saludaron, Charlie le dio un patoso abrazo y le indico que le siguiera. Nos subimos al coche y nada del otro mundo, parecía un episodio de cuéntame, lo único es que hasta ellos tenían mas ánimos. Al cabo de diez minutos ya me había aburrido y al cabo de media hora ya me estaba dando cabezazos contra el cristal.
-Bella, te he matriculado en la escuela, espero que no te importe- soltó Charlie intentando abrir una conversación.
-no, no me molesta -contesto bella mirándome por el espejito, dios que sosa es esta niña, aun no sé cómo es mi amiga.
Al cabo de diez minutos Charlie intento de nuevo.
-Te he comprado un coche nuevo, espero que tengas carnet de conducir-soltó, llamando por completo mi atención.
-ahora tengo que admitir, adoro a Charlie. Un coche-grite saltando una y otra vez.
-gracias papa -soltó bella disimulando una peceña risita- es todo un detalle, pero no hacía falta que...-
-como le digas que no lo quieres te mato, bella Swan, ni se te ocurra, si no sacare la bestia que llevo dentro, y además como no pueda ir de compras, ya sabes como me pondré-la amenace lo más rápido que pude.
Savia como es ella, todas las buenas oportunidades que se le venían, las dejaba escapar, y esto me implicaba a mí también.
Bella trago saliva.
- muchas gracias por el coche, papa-dijo casi atragantándose.
-así me gusta, buena niña, mira hemos llegado—le dije soltándole unas de mis mas perversas sonrisas.
Cuando salimos del coche, nos encontremos con un especie de trasto rojo, oxidado.
-Bella, creo que tu padre se a vuelto loco- dije mientras buscaba el coche nuevo- ¿dónde crees que esconde nuestro coche?-
Antes de que pudiera contestarme Charlie sonrió y se acercó a esa especie de cucaracha oxidada.
-te gusta, lo he comprado para ti, así no tendrás que...
-Que, esa chatarra es el nuevo coche de bella, dios que mal gusto como se nota que no conoce a su hija, si fuera yo le hubiera comprado un...
-Me encanta-me interrumpió bella saltando hacia el monstruo.
-queeeeee-grite dirigiéndome hacia ella apresuradamente-Me lo estarás diciendo en broma, míralo, es una chatarra, un monstruo de la naturaleza, dios, creo que me voy a desmallar- Rápidamente me senté en el suelo- no me moveré de aquí hasta que no te libres del bicho ese-le ordene mientras señalaba el intento de coche.
Bella no me hizo caso i se dirigió hacia dentro de la casa, con su única maleta. Charlie se quedo contemplando el monstruo, con una estúpida sonrisa en la cara, maldita sea, si antes le adoraba, ahora no, le odio.
-Charlie, ya llego bella? - rápidamente, mire hacia la procedencia de esa voz, y para mi suerte, era un chico bastante mono, aunque un poco pequeño para mí.
-si, esta arriba, ahora la llamo- Charlie entro dentro, mientras yo me acerque al muchacho.
-hola, me llamo Elisabeth, pero me puedes llamar Eli, sé que no me escuchas, por eso me tendrás que aguantar- Tengo que hacer esto más a menudo.
-Eli- grito bella, mientras se acercaba, hacia aquí.
Fin Po/Elisabeth
Me encanta mi nueva camioneta roja, sé que no es nueva, pero es perfecta para mí. Lo que me preocupa es Eli, parecía disgustada, pero bueno se tendrá que aguantar.
Mi habitación no ha cambiado mucho, lo único diferente es la cama y el escritorio con el ordenador, nada especial. Cuando acabe con la maleta me dirigí afuera para conversar con Eli, pero la vi conversando con un chico, lo que me asusto.
-Eli-grite mientras, me acercaba hacia allí.
-¿ Eli ?, ¿ quién es Eli ? - pregunto estañado el chico.
-Eso ¿quién es Eli ?- contesto ella.
Juro que la matare.
-No, estaba pensando en mi antigua mejor amiga- Los dos nos quedemos mirándonos silenciosamente.
-Uff, que silencio mas cómodo, si seguís así, vais a hacer muy buenas migas, sabes que, este chaval es súper simpático-interrumpió Eli, con sus ironías.
-Bella, no te acuerdas de mí? -pregunto de improvisto el.
-No, la verdad es que no.
-Jacob, solíamos jugar juntos de pequeños, yo te molestaba, tú te enfadabas y me tirabas arena, luego Charlie y mi padre nos castigaban y volvíamos a ser amigos-dijo con una sonrisa perfectamente blanca.
- haaaa, es de quien me hablaste, el que te gustaba cuando eras pequeña, por fin lo encuentras heee- grito Eli, dando sus estúpidos saltitos y poniéndome a mí de los nervios.
-haaa ese, como está tu padre?- pregunte intentando disimular.
-Bien, está en casa esperando a Charlie para ver el partido, ¿te gustaría Venir?
-siiiii, siiiii, si, vamos bella, no seas un muermo-grito Eli volviendo a los estúpidos saltitos.
-No, gracias, tengo que preparar las cosas para mañana, por si no lo sabes tenemos colegió- Mientras le respondía, Eli refunfuño y se fue hacia la casa, dando pequeñas patadas como una niña.
Charlie salió en ese momento.
-Bella, estas aquí, te estaba buscando, nos vamos a ver el partido, quieres venir?
-no gracias, mañana hay colegió y tengo que descansar-volví a repetir.
-bueno, nos vamos, si necesitas algo llámame- dijo dándome un patoso abrazo.
-ok, adiós que os lo paséis bien, y un placer volverte a ver Jacob - grite dirigiéndome hacia la casa.
Cuando entre me encontré cara a cara con Elisabeth. Esta hiva a ser una noche muy larga.
-Te odio, te odio, te odio, te odio y más te odio- me grito en la cara.
-Eli, mañana tengo que ir al colegió, donde un montón de gente estará mirándome y haciéndome preguntas solo por el simple hecho de que soy nueva, luego tendré que venir a casa y cocinar para Charlie y además no puedo hacer todo esto si no estoy descansada, ergo necesito descansar-Le conteste mientras me tiraba en el sofá.
Que gusto, un poco de descanso en estos días he tenido muchas cosas que asimilar.
Eli se sentó en la vieja butaca y se quedó mirándome. Odiaba cuando hacia eso ya que siempre significaba que buscaba algo de mí.
-No me mires así, no vas a conseguir nada -le insinué sin separar la vista de la televisión.
-si no te he dicho nada-contesto a la defensiva-además no te iba a pedir nada, Solo una peceña pregunta.
-dispara.
-¿Te sigue gustando Jacob?
No le iba a contestar esa cosa, si lo hago no la parara nadie y además no me gustaría que hiciera como la última vez, aún tengo una orden de separación por su culpa.
-siguiente-conteste.
-no, no tengo más preguntas-dijo con una sonrisa traviesa, lo que me hizo pensar en que no haría nada bueno.
Por este día ya estaba harta de todo, por lo que me levante y me dirigí hacia el baño, ella me siguió todo el rato sin decir nada. Me puse mi pijama favorito, cual tenía varios agujeros y estaba muy desgastado y me fui a dormir. No es que durmiera mucho ya que no se escuchaba nada de nada, estaba acostumbrada al constante sonido de coches y aquí solo se escuchaba la suave lluvia que golpea el tejado, lo que me hizo tirarme la mayoría del tiempo mirando como Eli intentaba leer uno de mis libros. No sé a qué hora me dormí, pero lo siguiente que sentí son los fríos brazos de mi amiga levantándome, lo que me hizo soltar un leve alarido.
-Tranquila bella, ya sé que soy preciosa, pero no es para tanto- susurro en broma
-yo que solo quería que no llegaras tarde, y tú me la pagas de esta forma.
No le hice caso me levante de un golpe y me fui directa al baño. Hoy era mi primer día y estaba muy nerviosa. Me vestí y recogí mi pelo con una diadema, mientras Eli pasaba los dedos por su pelo en repetidas ocasiones. Rápidamente desayune y me fui hacia mi coche.
-Qué asco- dijo Eli que me seguía
- No me puedo creer que vallamos en este trasto, suerte que no me pueden ver, si no ya habría perdido toda mi popularidad.
No me apetecía escuchar las constantes quejas de mi amiga por lo que encendí la radio e intente concentrarme en el camino. Para mi suerte la escuela no era muy difícil de encontrar, ya que estaba alado de la carretera principal y tenía un gran cartel con el nombre. Seguí la fila de coches que se dirigían hacia el aparcamiento y para mi mala suerte solo quedaba un sitio libre y era alado del mejor coche que había allí.
-Que mala suerte, en este aparcamiento mi coche destacara el doble-le dije a Eli que estaba concentrada en sus uñas.
-Bella tu coche destacaría asta en medio de un desguace-me contesto con tono mordaz
-Si no te has enterado estos coches son de los años 60 o 70 y creo que en esa epoca no estaban ni de moda.
Reprimí la mueca que estaba a punto de salir, no tenía ganas de empezar el día enfadada con mi mejor amiga por lo que aparque con mucho cuidado de no rallar al precioso volvo plateado que estaba a mi lado. Seguro que ni trabajando 3 años todos los días y más de diez horas no podría pagarle ni un estúpida rayita, estos pijos con sus estúpidos coches caros.
--Bella te vas a Quedar allí parada o vas a hacer novillos, mira que te tengo dicho que los novillos son malos-grito Eli.
Respire hondo y con mucho cuidado valla a ser que aún le dé con la puerta al coche de alado Salí del coche y me dirigí hacia lo que yo creía que sería la secretaria del colegió.
