Capítulo 6 Regreso a la villa
Durante el trayecto de regreso a la Villa Hércules arropó a Meg con una gruesa manta que había cogido antes de salir, la mantenía abrazada mientras Pegasus volaba.
Meg emitió un suspiro pero no se movió ni dijo nada, estaba relajada, confortada entre sus brazos tras tanto tiempo de sufrimiento.
Al llegar a la villa, Hércules la subió al cuarto de baño del piso superior. Allí había una bañera inmensa tallada en mármol. La ayudó a desvestirse y la metió en la bañera de agua caliente.
Hércules cogió una esponja y empezó a lavarla con ternura. Meg apoyó la espalda contra la pared de la bañera mientras iba relajándose.
¡Qué maravilla!– murmuró
Hércules la miró con los ojos cansados...
Pase tanto miedo Meg, pensé…–
Al contemplar su delicado perfil, una emoción le inundo el corazón...Tenía que acariciarle el rostro... tenía que sentir el calor de su piel... recorrer con sus manos desde la raíz de su pelo hasta los pequeños rizos que le caían sobre la cara... tenía que asegurarse que ella estaba bien, que no había sufrido ningún daño...
Al llegar a los brazos y ver las muñecas se dio cuenta de que tenia la piel despellejada por causa de los grilletes. La furia que había luchado por mantener a raya mientras la cuidaba lo golpeo con una fuerza brutal.
Tendremos que llamar a un médico, hay que curar estas heridas.
Tranquilo fortachón, solo son rasguños. Estarán curados en un par de días.
Me encargare de que el tipo que hizo esto lo pague muy caro...– Dijo Hércules muy serio
¡No!.
¿Cómo?– Hércules se echó hacia atrás hasta quedar en cuclillas.
Quiero decir... No quiero que te hagan daño, ya has sufrido bastante. Además, aunque trates de disimularlo... algo no va bien contigo. Te conozco, ¿Crees que no noto las muescas de dolor cada vez que mueves este brazo? Parece que tus heridas son peores que las mías. Creo que tendrías que hacer que te lo mirara un médico y olvidarte de la venganza.
Meg se inclino haciendo que un poco de agua saliera de la bañera...
Pero... ¿No ves lo que te a echo ese demente?
Soy totalmente consciente fortachón. – Le contesto de mala gana. - Pero ahora quiero olvidarlo, y necesito un poco de tranquilidad.
Hércules estuvo a punto de darle una respuesta cortante, pero se mordió la lengua. Meg tenía la habilidad de despertar en él un genio que ni siquiera sabía que tenía hasta que la había conocido... pero su rabia no era contra ella...
No te estaba pidiendo permiso Meg. Voy darle su merecido a la persona que te hizo esto.
No, y no pienso discutir Fortachón. Ya te lo dije.
Esta bien…– Dijo Hércules derrotado
Después de salir de la bañera, le ayudó a ponerse una túnica blanca y la acompaño al lecho, la tapo bien, y luego se tumbo a su lado. La acercó hacia su cuerpo con firmeza...
Esta noche te voy a tener abrazada. No sabes lo que te he echado de menos. Voy a estar a tu lado vigilando que nadie te haga daño.
Meg lo abrazo
¿Vas a ser mi guarda espaldas fortachón? – dijo sonriendo
Jeje, más o menos... Pero mañana ya hablaremos de ello, además… me tienes que explicar quien era el tipo que te raptó. El agente Chipacles seguramente quiera que le des una descripción.
Meg lo miro mordiéndose el labio
¿Tienes frío?– Pregunto Hercules preocupado
No…– Dijo Meg acurrucándose mas a el – ¿Hércules?
Mmm!
¿Estas bien?– Pregunto Meg
Hércules no contesto inmediatamente, le dio un beso en la frente y le dijo.
Tengo miedo que ese tío venga y te me separe de mi lado.
Estoy sana y salva, a tu lado, contigo. No tienes porque preocuparte más. - Dijo ella con suavidad mientras alzaba una mano y le acariciaba la mejilla.
A la mañana siguiente, cuando Hércules despertó, dejo que Meg siguiera durmiendo. Al bajar las escaleras vio a Casandra preparando una taza con unas yerbas relajantes. Esta, al oírle bajar, levantó la mirada
¡Hombre! Buenos días dormilón, ¿Que tal la noche? ¿Quieres que te prepare una receta de mi abuela?
Gracias Casandra.
Hércules se sentó en una silla. Aunque había dormido parte de la noche se sentía muy cansado, quizás podía ser por los nervios y las tensión de los últimos días
Hercules... ¿Te encuentras bien? Te veo pálido– Dijo Casandra preocupada
Eh… o sí, sí. Será por todo esto, supongo.
Casandra miro a Hércules, y luego la herida del brazo.
¿Puedo ver? – Pregunto
Eh…
La herida digo, déjame ver como está – dijo señalando el brazo
Sí claro – Hércules se quitó la venda mecánicamente.
Casandra examinó la herida. No era profunda y ya debería haberse empezado a curar, pero de ella supuraba un liquido blanquinoso y comenzaba a ennegrecer.
Mmmm
¿Qué pasa? – Pregunto Hércules
Tu herida, no me gusta nada la pinta que tiene. Creo que tendrías que ver a Hipócrates sin demora.
Hercules se volvió a vendar la herida.
¿Sabes porque el titan despertó? ¿O quien lo pudo hacer? – Pregunto Casandra.
No, ni la gente de Rodas tenía claro el que o el como… es raro parece como si…
Como si que… – Pregunto Casandra nerviosa.
Nada, es igual– Dijo al final Hércules – no es más que una tontería. ¿Has tenido alguna visión más Casandra?
No, la verdad es que no. Ahora que lo mencionas, hace días que no tengo visiones. Es algo raro…
¿Como esta Meg?– Pregunto Casandra inmediatamente
Bien, solo unas heridas pero bueno…
¿No la ha…? – Pregunto Casandra preocupada
Hércules no tuvo necesidad de preguntarle a que se refería.
No.
Bueno hay que estar contento. Esta aquí sana y salva, y eso es lo que importa– Dijo Casandra.
Hércules se levanto y empezó a pasear de un lado a otro en la estancia.
Si le hubiera tocado yo… No creo que pudiera contener mi mano contra alguien que hubiera forzado a una mujer...
Hércules se detuvo y se paso una mano por el pelo.
¿Por que Meg? ¿Que quería de ella?– Pregunto Hercules abatido
No se Herc. Eres el héroe de toda Grecia. Quizás era una prueba, o quizás no solo entraron a robar y se la llevaron por error...
No creo Casandra, no se llevo nada de valor. – Dijo Hércules.
Puede que el valor mas importante para ti sea ella y no el dinero. O puede que sea alguien que te tenga envidia.
Hércules sabia que algo no encajaba en todo esto. ¿por que raptaron a Meg? ¿Que querían de el? No habían pedido rescate ni nadie lo había reivindicado...
Un fugaz pensamiento regreso de nuevo, alguien tenía algo contra él. Alguien quería destruir su felicidad. Alguien quería vengarse... pero... ¿Quien?
Continuara...
"Esperoqueosestegustandolahistoria,sitenéisalgoquecomentaradelantejejesoytodaoídos."
