Capitulo: 12 En el Inframundo

Pasaron las horas. Meg estaba desesperada, no sabia que hacer... En ese momento entro una figura y las cadenas que rodeaban su cuerpo desaparecieron.

Hola cariño, ¿Cómo te encuentras?

¿Adonis? – Dijo Meg entornando los ojos

Adonis se fue acercando hasta quedar frente a ella.

Veo que tienes mal aspecto preciosa, ¿Quieres algo de comer…?

No voy a tomar nada Adonis y menos de ti.

Ay, querida… no hace falta ser tan agresiva. ¿Sabes? hoy he visto alguien muy querido tuyo…– Meg se quedo mirándolo

Tu queridísimo Hércules te envía recuerdos, aunque se puso un poco serio al saber que estabas embarazada je je je.

Meg se quedo parada, ya era demasiado tarde, aunque se lo habría querido decir cuanto antes ahora sería inútil...

Tendrías que haberle visto la cara… ¡Oh querida! No me mires así. Ahora te odiara por que no se lo dijiste, pero bueno... eso no tiene porque preocuparte. Pronto terminara todo esto y podremos estar juntos nena.

Tu no conoces a Hércules. El confía en mi. Eso es una cosa que no entenderás nunca Adonis. Me ama y haría cualquier cosa para ayudarme. Cuando menos te lo esperes me rescatara.

Ay querida… Hércules no volverá nunca. Puedes olvidarte de ese necio, porque pasara a la historia.

¿Que… Que quieres decir? Eh… Hércules volverá. El nunca se rinde el...

Lo dudo preciosa, Hércules esta sufriendo... como diría... ¡Una muerte lenta y agonizante!

¿Como? – Dijo Meg aterrorizada

Veras... la herida que Hércules sufrió luchando con el titán estaba envenenada. Un pequeño regalo de mi amiga Medea, que preparo con todo su cariño. Cada vez sentirá menos fuerza y mas cansado. Y cuanto mas débil este el, mas fuerte estaré yo. Cuando tenga toda su fuerza por fin podré liberar a Hades.

- Nunca podrás derrotarlo. Hércules puede tener mucha fuerza de voluntad.

Cariño, siento decepcionarte, pero el tiempo para el se agota. Cuanto mas tiempo pasa mas débil debe sentirse, ya que ya siento su poder por mis venas. Ahora querida tenemos que irnos estando con ese estado seria una pena perder a tu bebé.

Deja a mi hijo tranquilo. – Dijo Meg protegiendo su vientre

Meg, Meg… cuando nazca el crío, yo me encargare de él. Seré su nuevo padre.

Tu nunca tocaras a mi hijo, nunca serás su padre. Él sabrá quien es en realidad…

Yo creo que no. Tu hijo me servirá mucho en los nuevos años venideros. Una verdadera arma.– dijo Adonis con una media sonrisa en su rostro.

No pienso dejarte que utilices a mi hijo para tus planes Adonis. Antes moriría.

Eso lo decidiré yo Meg. Cuando nazca el bebé puede que ni te acuerdes de el...

No te atreverás – Dijo Meg angustiada

No lo dudes Meg, no lo dudes…

Diciendo esto cogió a Meg con violencia, arrastrándola hacia fuera. Era tiempo de poner los planes en marcha.

Se pone interesante jajaja mira que es odioso Adonis ;P