Capitulo 15 El Espía
En las afueras de Atenas se encontraba "Los seis escudos", una taberna que reunía a gente de peor calaña de los mas bajos fondos de la sociedad.
Un individuo encapuchado, montado a caballo, se acerco lentamente a la entrada de la taberna. Desmontó y ató su animal en un poste cercano. Observó alrededor desde debajo de su capucha: en la puerta había un hombre alto y robusto, probablemente era el guarda que controlaba el acceso.
Al acercarse, el hombre le puso una mano en el pecho – ¿Contraseña? –
Errante– Dijo el individuo
El de seguridad lo dejo entrar y se internó en el local donde pudo observar el ambiente agitado. Estaba lleno de personas de todo tipo, la mayoría soldados de paso que pasaban la noche emborrachándose y en busca de compañía femenina divirtiéndose con las mozas del lugar.
Paso cerca de unos que jugaban a dardos, pero pudo observar que en vez de dardos usaban flechas. Buscó donde sentarse y se instaló disimuladamente en un rincón, no muy lejos de dos tipos que estaban hablando en susurros.
Una de las muchachas, con una túnica bastante pronunciada que no dejaba nada a la imaginación, se le acercó sonriente
¿Quieres algo monada? – Dijo la mujer inclinándose sobre él mostrando generosamente su escote.
Sí, échame hidromiel– Dijo el individuo.
Seguro que no quieres nada mas… – La mujer se le acerco más, mordiéndose el labio.
Sí, ten 5 monedas de plata y búscate algo mejor que hacer.
La mujer se irguió de mal humor, mientras unos hombres reían a carcajadas, le sirvió la bebida y se fue sin decir nada.
En ese momento el hombre pudo oír a la pareja hablando en susurros "…secuestro…". Paro la oreja atentamente para escuchar la conversación de los dos individuos:
He escuchado que a nuestro héroe lo han secuestrado y se lo llevaron lejos de estas tierras.
¿Y donde se lo llevaron?– Pregunto el segundo
Donde se pone el sol en el fin del mundo.– Respondió
Pero… ¿no es ahí donde se encuentra Atlas?
Sí – Dijo su compañero – Por lo que me dijeron ahí es donde se encuentra encerrado, donde la luz nunca toca, en la montaña sagrada...– El hombre dio un sorbo a su bebida.
Pero, nadie ha podido sobrevivir y contarlo. No creo que lo tenga fácil para poder salir, ¿No?
¿Fácil? Tu eres idiota, ¿O has bebido demasiado? Pues claro que no es fácil. Un mortal no puede sobrevivir a la montaña sagrada.
Pero él es un semi-dios ¿no? – dijo el segundo hombre pensativo.
Semi o no semi… sigue siendo mortal. Ese tipo esta acabado como todos los héroes: Aquiles, Jasón, Teseo todos igual.
¿Y como sabes que lo secuestraron? La gente puede decir muchas cosas… – Dijo el segundo hombre.
Porque… escuche de unas personas que decían que en Ítaca el héroe no se presento para salvarlos de un temible monstruo.
A lo mejor no podía tenia algún asunto fami…
El hombre le dio una torta en la cabeza.
De verdad cada vez eras mas lerdo. Escuche que falto en mas sitios… ¡en todos! Hace tiempo que no aparece… bastante raro ¿no crees?
El encapuchado con atención cada palabra mientras apuraba su bebida, tenía que conseguir mas información. Esperaría a que ese tipo saliera del bar para poderlo coger desprevenido e interrogarle.
Al cabo de un rato los individuos se levantaron dejando en la mesa unas monedas. Acto seguido el encapuchado los siguió en la distancia y les vió despedirse. ¡Era ahora el momento! Adelantó el paso y se metió por el callejón por donde había entrado el hombre. Al alcanzarlo lo acorralo empujándole contra la pared.
¡Eh! ¡Pero que haces! Suéltame majadero…
Muy bien… Pero antes hablaremos. – Dijo con una voz grabe y autoritaria - ¿De donde sacaste esa información?
¿Que.. que información?, ¿de que..?
El hombre lo empujo otra vez contra la pared.
Te lo preguntare solo una vez más. ¿De donde sacaste la información sobre el héroe?
Por… por favor no me mates tengo cuatro hijos y una mujer…. No me mates o me echarían de menos.
¿Un hombre de familia, a altas horas de la noche, en una taberna con prostitutas? Los tipejos como tú me dais asco. Así que te lo repito…– El encapuchado saco una navaja y la presiono en el estomago del hombre.
Eh…Vale… vale.. por favor no me mate. Era mentira lo de mi mujer… Solo soy un pobre desgraciado… no me mates… te diré todo lo que puedo saber… – Dijo el hombre lloriqueando.
Dímelo y te dejare libre.
Va…vale, Un …. un conocido me explico que lo escucho a unos criados que trabajan en el palacio en Tracia… que se lo escucharon decir al príncipe Adonis a una mujer. Solo se eso de verdad no me haga daño, dije la verdad.
El hombre encapuchado lo miro un instante y lo soltó con brusquedad.
Si vuelvo a encontrarte en estos lugares me encargare de ti, personalmente. Y mas vale que no cuentes a esto a nadie más, ¿entendiste?
Si… si señor– El hombre, pálido como el mármol, echo a correr perdiéndose en unas de las esquinas.
En la comisaria Chipacles estaba reunido con Phil y Casandra. Comprobaban las pesquisas y analizaban los puntos que faltaban por registrar para buscar a Hercules. En ese momento alguien entro por la puerta.
Señor, lo siento por interrumpirle, pero el Agente Athan ha regresado. Dice que tiene algo muy importante que deciros.
Hazle pasar – Dijo Chipacles.
Athan entro, se quito la capucha y la capa mostrando un rostro pronunciado. Era alto y robusto, con una pequeña cicatriz en la ceja derecha que lo hacia especialmente atractivo, unos ojos negros como la noche y el cabello rizado corto del mismo color que sus ojos. Casandra se quedo anonadada.
Señor le traigo noticias de seis escudos.
¿Seis escudos? – Pregunto Casandra
Es una taberna donde se encuentra la peor chusma de la cuidad– Dijo Chipacles.
Athan prosiguió.
Cuando estaba allí escuche a unos tipos que decían que habían oído que a Hercules lo habían secuestrado llevado hasta donde se pone el sol, el fin del mundo… Parece que lo tienen atrapado en una montaña donde no baña la luz del sol.
¿Las montañas sagradas? – Dijo Chipacles.
Sí señor – Dijo Athan.
¿Alguna cosa más?
No señor, interrogue al individuo, pero solo lo sabía de segunda mano. Me dijo que lo supo por unos criados que escucharon decírselo al príncipe de Tracia, Adonis a una mujer.
¿Adonis? – Dijo Phil anonadado.
A Casandra le vinieron imágenes de lo que le conto Meg. De sus temores y sus presentimientos de que Hades estuviera de regreso. Ella lo dudo en aquellos momentos… Pero ahora todo parecía encajar… los sucesos y porque Adonis secuestro a Hercules todo…
Creo... que tenéis que escucharme. Se porque Adonis hizo todo esto. Hay algo que no os eh contado, por que… porque esperaba que Meg lo hiciera y…
¿Que pasa? – Dijo Phil
Todos estos sucesos los hizo Adonis a las ordenes de alguien- Hizo una pausa.- Hades es el responsable. Ha regresado. Lo tenia todo planeado para su regreso, y por eso Hercules estaba tan débil a causa de su herida. Todo es una artimaña para hacer que Hercules no se entrometiera en sus planes otra vez.
Phil se quedo de piedra sin poder creérselo.
¿Me estas contando que esto es obra de Hades?
Imposible… – Dijo Chipacles.
Oh yo creo que sí. Hades odia a Hercules hasta el punto de matarlo. Siempre ha querido hacerse con el Olimpo y el mundo… y quien mejor como instrumento que Adonis. Adonis hacia la vida imposible en el colegio a Hercules. Y se quiere vengar quitándole a Meg.
¿Como? – Phil miro a Casandra.
Es una historia muy larga Phil, te contare mas tarde. por eso ahora me encaja todo. No preste atención a lo que me decían las señales, la herida, Meg…
¿Herida? – Repito Phil.
Hercules sufrió una herida envenenada al luchar contra el titan, por eso estaba tan débil y cada día iba a peor…
¿Por que el muchacho no me comento nada? ¡Soy su entrenador! Debería explicármelo todo. – Phil estaba molesto.
Tendría sus motivos Phil – Dijo Chipacles.
Casandra se sentó tapándose las manos en su rostro.
Que ciega he estado… Si me hubiera dado cuanta él ahora estaría aquí… Cuanto más débil… Hades más fuerte será…
Phil le puso su mano en el hombro, animándola – Encontraremos a Hercules, siempre a sido un chico con una fuerza de voluntad increíble.
Tenemos que encontrarlo Agente Chipacles. Si a Hercules le pasara algo… tenemos que ir hacia donde dijeron esos hombres, al fin del mundo, donde se encuentran las montañas sagradas.
Niña, en esas montañas hay peligros que ni tu ni ningún mortal ha visto jamás, no puedo asegurarte de que podamos….
Tenemos que hacerlo– insistió Casandra poniéndose de pie de golpe – Hercules jamás hubiera renunciado, hasta le hubiera salvado a usted, el nunca abandonaría.
Chipacles se la quedo mirando y luego a Phil, respiro profundamente.
Athan llama a los mejores hombres que podamos necesitar. Tenemos un largo camino.
Casandra y Phil se pusieron contentos.
Partiremos al alba, descansad. Nos espera un viaje largo.
Diciendo esto cada uno se fue hacia sus dormitorios.
En Tracia…
Meg estaba tumbada en la cama de la habitación, la fiesta había terminado y ahora se iban los últimos invitados de la noche.
Meg le daba vueltas la cabeza a las palabras que dijo Adonis. Una sensación desagradable le recorrió por el cuerpo. Se cogió el vientre como si quisiera protegerlo de algo o de alguien otra vez ese presentimiento.
Se levanto de la cama y se dirigió hacia la ventana para cerrarla, era una noche fresca, se coloco bien el chal. Miro por la ventana, solo vio la negrura y la luz de las lámparas encendidas que iluminaban el camino del jardín. Pero esa sensación seguía estando ahí…
Gracias por vuestros comentarios :P me alegra que os este gustando ;)
