Capitulo: 18 Ourea
Sintió un fuerte dolor en la parte trasera de la cabeza. Abrió los ojos, pero tenía la visión borrosa y no podía ver bien. Intento incorporarse, todo a su alrededor estaba destrozado, restos de paredes, las columnas caídas… solo se veía polvo alrededor y se escuchaba el sonido de algunos lamentos….
Al disiparse el polvo pudo ver con horror como muchos yacían en el suelo inertes. Una autentica pesadilla. Casandra, aterrorizada por lo que estaba frente suyo, recordó lo sucedido con Hércules: Al tocar esas cadenas se produjo una explosión o algo parecido, no podía recordar bien…
De repente una gran roca empezó a moverse. Casandra, temiendo que el dragón a un estuviese allí, intento moverse. Pero de debajo de la gran roca se irguió Hércules con la túnica rasgada, un fuerte moratón en un ojo, rasguños en los brazos y piernas… y la herida del hombro mas negra que nunca.
– ¡Hércules, dioses! ¿Estás bien? …
– Si, tranquila, he pasado cosas peores– Dijo con una media sonrisa.
– Hércules que ha pasado, de repente hubo una explosión y…
– No lo sé. Lo que si se es que tenemos que largarnos de aquí cuanto antes.
– Tengo que encontrar a Athan, Pegasus y Phil antes de salir de aquí.
– Casandra, escúchame, tenemos que salir de aquí inmediatamente. ¡Corremos un grave peligro todos! Yo… me quedan muy pocas fuerzas Casandra, y no quiero morir sin saber que Meg esta a salvo. – Dijo Hercules con voz cansada
– Pero… que dices Hércules… Meg está con tus padres ¿no?
Casandra vio como Hercules palidecía, como si hubiera envejecido.
– Hércules, Hades tiene a…
– Casandra, tengo que salvarla ¡Pero antes tenemos que salir de aquí cuanto antes!
– Hades es muy fuerte Hércules, tiene que haber alguna forma para que puedas…
- CASANDRA TENGO QUE HACERLO. LA VIDA DE MI HIJO ESTA EN JUEGO TAMBIEN.
Casandra callo de golpe, nunca había visto a Hércules de esta manera
– En... entonces… ¿Te lo dijo?
– No, no me dijo nada. Más bien lo supe por una tercera persona que no de mi mujer… – Casandra pudo percibir como a su amigo se le humedecían los ojos, fue un segundo porque luego en su rostro tenía una mirada fría.
– Hercules quiero que sepas que Meg te lo quería contar…
– Entonces… ¿Tú lo sabías? – Hercules miro a Casandra seriamente.
– Eh, si… ella me lo conto, y quería contártelo, pero tenia miedo de que te interpusieras y la cosa acabara mal con su ex…
– Ya veo… ¿y tú la dejaste hacer?
– Hercules de verdad que yo le dije que te explicara que la estaba intimidando Adonis pero jamás imagine que…
– PERO… TE DAS CUENTA CASANDRA QUE AHORA MEG ESTA EN LAS GARRAS DE HADES. – Dijo Hercules perdiendo los nervios.
– Hércules yo no pretendía… joder... ¡Te hemos salvado la vida! Un dragón nos ha atacado. Ha habido muertos. Hércules por lo menos podrías ser mas agradecido….
– AGRADECIDO… tienes razón Casandra no es manera de hablarte. Tú no tienes la culpa de todo esto. Fui un necio, no vi mas allá de mis narices, no pude ver las señales y me separe de ella para ir a enfrentarme a ese titán que resulto ser una trampa… y ahora Meg y mi hijo dependen de un hilo.
Casandra se acerco
– Hércules yo no creo eso. Tú eres valiente, de buen corazón, ayudas a la gente cuanto mas lo necesita. Hades no entiende de amor, de cariño… Esto es lo que a ti te hace vivir Hércules, es tu fuerza. El amor a esa persona es lo que te hace seguir adelante. Eso Hades no lo entenderá nunca porque todo lo que le rodea es rabia, odio, oscuridad…
– Casandra me quitaron la fuerza, Hades es mas fuerte que yo ahora…
– Nunca digas eso, tú pudiste vencer a Hades sin tener fuerza. ¡Mataste un titán! No es solo la fuerza. O te has olvidado ya de lo que te dijo tu padre.
– No lo he olvidado… – Hércules miro al horizonte.
Casandra sonrío, mientras cogía el brazo de Hercules para seguir caminado.
En ese momento la sala comenzó a temblar con brusquedad. La tierra empezó abrirse de par en par y de las profundidades surgió una criatura con los ojos grandes y rojos como sangre y unos dientes afilados. Hercules puso a Casandra detrás para protegerla de esa criatura.
– Veo que pudiste escapar. – Hercules y Casandra se miraron sin saber donde surgía esa voz, Casandra al darse la vuelta vio una mujer con alas de dragón, con una melena negra como la noche y unos ojos rasgados.
– ¿Ourea?
A la mujer se le formo una sonrisa en sus labios finos y se acerco al animal acariciándole la cabeza.
– Veo que mi pequeñín os ha encontrado…
– Ourea, déjanos marchar.– Dijo Hercules
– ¿Qué derecho tienes tú para darme órdenes mortal?
– Es el hijo de Zeus. – Dijo Casandra detrás de Hercules.
Ourea se quedo mirando a Casandra.
– ¿Crees que me importa? – Ourea toco la cabeza de la bestia para hacerle una señal para atacar pero en ese momento una voz la detuvo.
– Ourea si les haces daño tendrás que vértelas conmigo.
– ¡Athan!– Grito Casandra con alegría
– ¡Tu!– Ourea se quedo de piedra. – Como has… ¡Estas muerto! ¡Yo lo vi!
Casandra entorno las cejas. – ¿Conoces a Athan?
Ourea miro a Casandra – ¡¿Que si lo conozco?! Fue su padre quien me traiciono. Me desobedeció. Prometió que la montaña estaría protegida contra cualquier atacante, y el muy cretino engaño a una de mis hijas, seduciéndola… y ya ves el resultado…
Casandra se quedo pálida– ¿Hijas? Espera un momento, entonces Athan es…
- Un semidiós – Termino Hercules.
– No exactamente…
– ¿Como?- Dijeron los dos ala vez
– Ourea prosiguió
– Su madre era medio-mortal. Tiene más de hombre que de dios.
Casandra miro a Athan, que estaba con el rostro serio.
– ¿Tú… tú lo sabías? Dijo Casandra con la boca seca. – Porque no me dijiste nada. Sabias que teníamos que venir aquí. Porque no informaste de nada sobre esto.
– ¿Crees que puedo ir diciendo que soy el nieto de la mismísima Ourea? ¿Que mi madre fue seducida por un canalla y llevo al exilio a toda una aldea? ¿Eso es lo que quieres oír? No estoy nada orgulloso de lo que hizo mi padre. Pero tampoco de los crímenes que cometiste Ourea.
– No tolerare que me hables así asqueroso mortal. Había advertido a tu madre antes de que pasara todo eso. Pero ella quería conocer a los mortales y ser amable con ellos... ya ves. Eso fue su perdición, fue utilizada por uno de ellos y la noche que te concibieron fue su perdición. Desde ese momento jamás podría regresar como hija mía.
– Pero él no tiene la culpa de lo sucedido… – Defendió Casandra
– Cállate no hables sin comprender.
– Comprendo demasiado – Siguió Casandra– Comprendo que si no hacemos algo Hades nos matara a todos. Se adueñara de todo hasta de tus bestias y territorios.
– ¿Hades?
– Si, el mandó a Hércules en este lugar.
– ¿Hades? No no, fue enviado aquí por el mismísimo Zeus. Me lo dijeron unas bestias aladas parlanchinas… que por cierto, no había visto nunca…
– ¿Zeus? – Dijo Hercules – mi padre no haría tal cosa. Soy su hijo… quien podría haberla engañado…
– ¡Dioses! ¡Pena y Pánico! – Dijeron al unísono
– ¿Quiénes?– Dijeron Ourea y Athan dejando las rivalidades por un momento.
– Dos diablillos al las ordenes de Hades. Seguro que fueron ellos los que te engañaron sabiendo si los reconocías no les dejarías entrar. – Explico Hercules
– ¿Quieres decir que los secuaces de Hades se pasaron por el dios del universo? – Ourea estaba consternada – ¡Malditos canallas! Ahora se porque me faltan huevos de dragón.
– ¿Huevos de dragón? – Dijo Casandra atónita
Todos se quedaron callados. Ouera volvió a coger la compostura.
– Te propongo un trato – dijo Hercules con cautela.
– Ourea lo miro con atención.
– Si me proporcionas un ejército de tus criaturas para que me ayuden a salvar a mi mujer y derrotar a Hades… Buscaré y te devolveré los huevos de dragón.
– Hércules… ¿pero que estás diciendo? – Dijo Casandra en voz baja con terror.
– ¿Mis dragones? ¿Y que tengo yo a cambio si pierdes?
Hercules no dijo nada hizo un suspiro y contesto – A mí.
– ¿Pero Hércules que dices? ¿Estas mal de la cabeza? ¿Y Meg? – Casandra estaba en shock
– Muy bien... trato hecho. – se cogieron de las manos y una luz surgió entre ella.– Estas sellando el pacto tratado, recuerda que si rompes la promesa a un dios puede ser la muerte…
Diciendo esto desapareció.
– Pero Hércules ¿Cómo pudiste hacer tal cosa? ¿Cómo pudiste dar tu vida a esa…? Piensa en Meg en tu Hijo… – Casandra no salía de su asombro.
– Casandra tranquila, vale. No había otra solución. Piensa. Hades es más fuerte que nunca. Y está organizando un ejército cada vez mayor. Tenemos que buscar medios para poder luchar. Tenemos que reclutar a todo aquel capaz de enfrentarse a las hordas de Hades y formar un ejército. La ayuda de Ourea y sus dragones nos da por lo menos una ventaja.
– Y Meg, Hércules… ¿pensaste en ella?
– Cada día que pasa no dejo de pensar en ella Casandra. Por eso te voy a pedir lo más doloroso que he hecho nunca. – Hercules se sentó en una roca para descansar, Athan se acerco a ellos. – Casandra, cuando llegue el momento y Meg sea rescatada… ¡Llévatela lejos de aquí! No dejes que me busque. Tu solo llévatela lejos con Pegasus. ¿Me has escuchado Casandra?
– Pe… pero Hercules, Meg no querrá alegarse de ti. Ya la conoces… hará cualquier cosa para poder estar a tu lado. – Dijo Casandra.
– Esto no es una petición Casandra. Es una orden, llévatela, iros tú y ella a otro lugar donde no corráis peligro, y… dile que la quiero mas que nada en este mundo. Que le explique a nuestro hijo como fue su padre. ¿Podrás hacer eso por mi Casandra?
Casandra se quedo pálida. Tenía los ojos entumecidos y un gran dolor en el estomago. Su amigo de toda la vida le estaba pidiendo la cosa más difícil que una persona podría hacer. Sabia que Meg le echaría en cara por no haber podido ayudar a Hércules… pero también sabía que la vida de su hijo estaba en juego.
– Sí… esta bien Hercules. – En ese momento Hercules la abrazo y a Casandra se le escapo un pequeño sollozo. No pudo contener más las lágrimas.
Athan se fue acercando, Hércules al verle le dio la mano.
– Gracias por cuidar de Casandra en toda esta travesía.
Athan inclino la cabeza – Espero poder ser de ayuda para intentar reclutar los mejores guerreros que conozco.
– Claro – Dijo Hercules con una sonrisa.
– El hombre cabra y el caballo alado están con un pequeño grupo que pudo sobrevivir al ataque del dragón. Nos están esperando, salgamos de aquí antes de que Ouera cambie de opinión.
Diciendo esto comenzaron el camino, alejándose de ese lugar.
Buen otro capítulo más :P Para llorar jejeje Me estoy poniendo muy dramática jejeje Bueno esperemos que el plan funcione y que Ourea cumpla con su palabra.
¿Podrá Hércules derrotar a Hades?
¿Llegaran a salvarse Casandra y Meg en la huida?
Todo y más es los próximos capítulos: P ala jajaja
Espero que lo estéis disfrutando tanto como yo : )
