Capitulo 6
ASHLEY POV
Justo dos horas y media más tarde mi padre aparcó el coche frente a la puerta de nuestra casa de Enderts Beach.
Comprobé la batería de mi movil y solté una maldición al ver que estaba a punto de apagarse. Mi padre salió del coche y fue corriendo a abrirnos la puerta para poder empezar a desmontar mientras que yo me tomé mi tiempo y empecé a estirarme. Cuando la puerta estuvo abierta cogí mi bajo del maletero y salí escopetado escaleras arriba para buscar el cargador de repuesto que guardaba en mi escritorio. Después me limitaría a tocar el bajo al margen de lo que Andy o mis padres tuvieran pensado hacer. Rebusqué una y otra vez en el cajón pero el cargador no aparecía. Unos minutos después oí la voz de mi madre detrás de mí.
ANDY POV
-Y aquí será donde duermas. Ashley siempre usa la cama de la izquierda, así que espero que no te importe dormir en la de la derecha.
-Claro que no me importa señora Purdy
Acto seguido me lanzó una última sonrisa y se fue cerrando la puerta detrás de ella. Me quedé inmóvil en la entrada sujetando mi mochila y mirando alrededor. La habitación de Ashley era bastante grande. Su cama estaba pegada al lado izquierdo de la habitación, dando con el cabecero en la pared frente a la puerta y tenía una mesita de noche. Mi cama era exactamente igual(mesita de noche incluida) pero situada en la pared izquierda. Ambas estaban separadas por un escritorio con cajones acompañado de una silla de ruedas de color blanca. En la pared de enfrente había un armario de habitación de matrimonio con cuatro puertas separadas de dos en dos por una fila de séis cajones en la parte baja y unas estanterías encima. Ashley estaba de rodillas frente al escritorio rebuscando en sus cajones y parecía bastante alterado. Ni siquiera había subido su maleta. En cuanto salió del coche cogió su bajo y subió a toda prisa sin decir nada. Por suerte antes de su fuga se dedicó a estirarse mientras su padre nos abría la puerta y pude deleitarme con la visión de sus músculos tensos. Cuanto más los miraba más fascinado me quedaba y no podía evitar imaginármelo rodeándome con ellos y protegiéndome de todo lo malo que me daba la vida. Todavía estaba pensando qué hacer cuando el móvil de Ash emitió un sonido de batería baja.
-¡A VER DONDE COÑO ESTÁ EL PUTO CARGADOR!
El grito de Ash me intimidó. Abrí mucho los ojos y me quedé mirándolo mientras se dirigía a los cajones del armario a seguir buscando. Abrí mi mochila casi sin darme cuenta y empecé a buscar el cargador de mi móvil. Ahora los hacían universales así que lo más seguro era que también sirviera para el suyo. Cuando lo encontré me acerqué por detrás y me agaché un poco para ofrecérselo.
-Puedes usar el mio
Sonreí para ser amable intentando no pasarme con el entusiasmo ni quedarme mirándolo demasiado fijo. Ashley se giró extrañado y me miró como si no se esperara lo que yo fuera actuar así o que supiera hablar. Bajó la vista al cargador y se lo quedó mirando un rato antes de cogerlo tímidamente y responderme.
-Gr-gracias
En ese momento hizo algo que no me esperaba. Levantó la vista hacia mí y me sonrió muy alegre¡Ashley Purdy me había sonreido!Otra sonrisa aún más grande se dibujó en mi cara y no siguió ahí mientras que Ash se levantaba y ponía su móvil a cargar en su mesita de noche. Sujeté mi mochila de nuevo y empecé a sacar algunas cosas mientras pensaba en qué iba a hacer ahora. Un golpe en la puerta me distrajo y su padre apareció cargando nuestras maletas.
-Aquí tenéis chicos, guardad la ropa antes de que se arrugue.
Sonreí tímidamente al señor Purdy y me levanté a coger mi maleta. Cuando me giré para dejarla sobre el colchón vi a Ash sentado en su cama con la espalda apoyada en la pared afinando su bajo. Ni siquiera levantó la vista cuando su padre abandonó la habitación cerrando la puerta de nuevo. Empecé a deshacer mi maleta quitando primero de encima la ropa que me daba vergüenza que Ashley viera. En realidad era un gesto estúpido porque cada vez que me movía por el cuarto y le miraba por el rabillo del ojo él estaba en la misma posición concentrado en su música. Estaba tocando una melodía que yo no conocía y parecía que le costaba trabajo concentrarse en las notas. Sonaba muy bien y en seguida pensé que era muy probable que la hubiera compuesto él. Empecé a intentar decidir si le preguntaba por ella o no. Si era cierto que la melodía era suya podría decirle que me encantaba y contarle que yo también tocaba la guitarra. Así empezaríamos a hablar de música y de instrumentos y podríamos ganar más confianza. Por otro lado, si me equivocaba y era una canción famosa, me daría un corte el no conocerla y eso nos distanciaría. Al final decidí no preguntar, pero me puse nervioso y decidí salir de la habitación con un "voy al baño". Ashley ni se inmutó.
