Capitulo 8
ANDY POV
Entré en la habitación vacía y cogí mi cuaderno de la mochila. Tenía pensado desahogarme y esa sería la única manera de hacerlo(me había dejado las cuchillas en casa). En lo que no había pensado es en qué no tendría privacidad para escribir durmiendo en la misma habitación que Ash. Además había más posibilidades de que lo descubriera e intentara leerlo. O quizás no. Yo le importaba tan poco que podía llenar una página de "Yo amo a Ashley Purdy" delante de sus narices y ni siquiera se daría cuenta de que tenía un bolígrafo en la mano. Le oí decirle algo a su madre en la planta baja y después el sonido de una puerta cerrándose. Me asomé por la ventana junto a su cama y lo vi recorrer el jardín hasta llegar a la gran valla de madera que lo rodeaba. Abrió una puerta pequeña casi invisible y salió colina abajo. No me había fijado pero desde esta ventana se veía el mar. No estaba cerca, pero detrás de la larga e inclinada ladera por la que estaba bajando Ash se veía una línea de niebla azul que unía el agua con el cielo. Era precioso. Apoyé el codo en la cornisa y la barbilla en mi mano para observarlo más detenidamente. Era el típico paisaje que te hace desear tener a alguien con quien compartirlo. Pensar en eso me hizo recordar a Ashley y me puse a buscarlo con la mirada. Parecía irritado por algo. De repente le dio una patada a algo, tropezó y empezó a rodar ladera abajo sin freno.¡Dios mío!¡No sé como reaccionar!¿Se lo digo a su madre?Pero¿Y si no se ha hecho nada?Preocuparía a su madre para nada y me daría un corte tremendo aparecer por allí sin hacer falta. Además tendría que explicar cómo sabía donde estaba. Pero¿que estaba diciendo?¡Una caida así seguro que le habrá dejado hecho polvo!Decidí ir solo en su busca para comprobar su estado pero debía darme prisa. Bajé corriendo las escaleras y busqué a la señora Purdy. Ella y su marido estaban sentados en la mesa de la cocina haciendo una lista de la compra.
-Ehh..¿Señora Purdy?
-¿Si, hijo?
-¿Sabe donde está Ash?
-Oh, él dijo que iba a bajar a la playa.¿Te apetece ir con él?
-Claro, ¿puede indicarme el camino?
-Claro que sí. Ven conmigo.
Me acompañó hasta la puerta por la que había salido Ash y me señaló el mar a lo lejos.
-Mira, baja por esta ladera todo recto y saldrás a la playa. Sino encuentras a Ash por el camino no debe de andar muy lejos del lugar por el que saldrás. Ten mucho cuidado, el camino está muy inclinado.
-Muchas gracias señora Purdy.
Ella hizo un gesto con la mano de "no ha sido nada" y volvió dentro de la casa. Esperé a perderla de vista para salir corriendo ladera abajo buscando a Ashley. De vez en cuando me giraba para comprobar que no me lo había pasado pero no lo encontraba por ninguna parte. Ya estaba muy cerca de la playa cuando vi unos pies sobresaliendo de debajo de un pequeño barranco.
-¿Ash?-pregunté. Nadie contestó así que rodeé el saliente y miré debajo. Allí estaba Ash, hecho polvo. Su ropa estaba manchada de tierra y su camiseta tenía manchas de sangre en el costado izquierdo. Su tobillo derecho estaba muy hinchado y le faltaba una chancla. Tenía los ojos entornados pero cuando le miré bajó más la vista y vi que tenía un corte debajo del ojo izquierdo. Sus gafas de sol estaban rotas en el suelo. Le cogí de las manos y estiré de él hacia fuera. Cuando no hubo piedras con las que chocarse le impulsé hacia arriba para ayudarle a ponerse de pie. Le costó trabajo pero lo consiguió. Intentó andar por si solo pero el tobillo hinchado le falló y se tuvo que apoyar en mí para no caerse. Se quedo un instante parado hasta que comprendió que no podía andar por si solo y me pasó el brazo por la espalda para sujetarse a mi hombro. Instintivamente le pasé mi brazo por la suya para sujetarlo de la cadera e intentar mantenerlo de pie. Guau. Había soñado muchas veces con este momento, solo que no había nadie herido y él disfrutaba con la situación. De todos modos intenté disfrutar el momento sin que se me notara y ambos subimos la ladera en silencio.
