Capitulo 10

ANDY POV

-Pero¿Que ha pasado aquí?-Dijo el padre de Ashley

-¡Mi niño!-Gritó su mujer

El beso había hecho que del corte que tenía bajo el ojo izquierdo brotara un hilo de sangre. El beso. Todavía no me lo creía. Mientras su madre corría a arrodillarse frente a Ash para ver sus heridas de cerca yo me senté en un sillón cercano y me pellizqué disimuladamente para comprobar que no estaba soñando.

La señora Purdy le limpió a Ashley la sangre de la cara mientras su marido examinaba el tobillo hinchado.

-Será mejor que lo llevemos al hospital para que le revisen ese tobillo.

-No hace falta papá, no creo que esté roto

-¡TU VAS AL HOSPITAL AHORA MISMO!-gritó la su madre. Nunca la había visto tan alterada. Su rostro cambió rápidamente de expresión para decirme.

-Andy¿Te importa quedarte aquí solo mientras lo llevamos?

-Claro que no.

La señora Purdy me lanzó otra de sus cálidas sonrisas y se retiró mientras su marido ayudaba a Ashley a levantarse. Ambos se dirigieron a la puerta mientras la mujer los seguía. Fue la última en salir y antes de hacerlo se volvió y me dijo:

-Volveremos en seguida.

Cerró la puerta detrás de ella y me quedé solo en el silló color crema. Dejé la mirada perdida sobre el algodó que había usado para curar a Ashley mientras recordaba nuestro beso.¿Cómo podía haber ocurrido?¿Que se le había pasado a Ashley por la cabeza para llegar a besarme?Por que me había besado él a mí, no me lo había imaginado.¿Habrá sido para agradecerme que le curara?Pero no puede ser. Ashley no es ese tipo de tios que besa o tontea con otro en broma. Por otro lado, de lo que estaba seguro es de que no era gay¿o sí?. No podía serlo, se preocupaba demasiado en dejar claro lo macho que era.¿O era una tapadera para ocultar que en realidad le gustaban los chicos?No, eso tampoco podría ser, yo me habría dado cuenta. Lo que estaba claro era que había ocurrido algo en las horas que llevábamos aquí que le había hecho comportarse de esa forma porque as miradas de asco que me lanzó en el desayuno eran totalmente sinceras. Entonces¿que había hecho yo para que se comportara de esa manera? Volvíamos a las mismas preguntas. Finalmente mi explicación fue que no tenía explicación. Decidí subir a nuestra habitación y desahogarme en mi cuaderno de pensamientos. Lo abrí por una página nueva y cogí un lápiz. Me quedé mirando la hoja en blanco sin hacer nada¡no sabía ni por donde empezar! En apenas cuatro horas había pasado de la ilusión a la vergüenza, de la timidez a la tristeza, de la desesperación a la felicidad y del placer a la confusión. Esto solo me podía pasar a mí.¿Por qué me empeñaba siempre en complicarme tanto la vida?Me volví boca arriba en la cama y apoyé mis brazos bajo la cabeza. Me quedé mirando el techo un rato hasta que el móvil de Ashley vibró y emitió un sonido. Me levanté instintivamente para ver que le ocurría y vi una señal de "Batería completa". Lo dejé de nuevo en la mesita de noche y volví a sentarme en la cama. Seguí mirando el móvil casi sin darme cuenta hasta que descubrí que era lo que quería hacer realmente."Si quiero saber como es Ashley en realidad, tengo que investigar más sobre él". Me levanté inconscientemente y volví a coger su móvil. Fui directo a la bandeja de entrada y empecé a cotillear. Estaba llena de sms de chicas con la que tonteaba o se tiraban los trastos directamente y mensajes de chicos con los que quedaba para salir. Conocía perfectamente a todos esos chicos y enseguida supe que Ash no tenía un lio con ninguno de ellos.¿Seria posible que hubiera borrado sus mensajes comprometedores? No creo que hubiera hecho eso, se podía limitar a bloquearlos para que sólo él pudiera leerlos. Pasé a mirar el historial de llamadas y encontré lo mismo que en el de mensajes. Decidí dejarlo y me tumbé en su cama. Lástima que su olor todavía no se hubiera quedado impregnado en ella. Estaba observando más detenidamente la habitación cuando su móvil volvió a indicar que la batería estaba llena. Eso me hizo recordar que todavía no había llamado a mamá. Saqué mi móvil del bolsillo y me senté cruzado de piernas. Busqué su número en la agenda y me lo quedé mirando un rato antes de llamar.¿Qué iba a decirle? No sabía si lo estaba pasando bien o mal y soltarle de pronto lo del accidente de Ashley quizá le preocuparía. Cuando respondió 5 tonos más tarde me limité a dejar que ella hiciera las preguntas y contestarle lo preciso para mantenerla tranquila.