Capitulo 11

ASHLEY POV

Como si no hubiera tenido suficientes problemas por hoy también tenía que aguantar a una madre paranoica. Me miraba como si tuviera un pie en la tumba y me trataba como a un bebé. Incluso se sentó conmigo en el asiento trasero del coche para controlarme. Yo me limité a mirar el paisaje por la ventana e ignorarla lo máximo posible. Había besado a Andy¿Qué coño me estaba pasando?Yo no necesitaba que un médico me curara el tobillo, necesitaba un psicólogo que me examinara el cerebro. Solté un suspiro y levanté la vista hacia el cielo. La verdad es que el beso no estuvo nada mal. Solo fue un pico largo. Aún así, lo que importaba no había sido el beso sino las sensaciones que me impulsaron a besarle. Eso es, había confundido los escalofríos y el miedo a Andy con amor y deseo. Por eso lo había besado, pero había sido todo un error.

Mi padre aparcó el coche cerca de la entrada y salió rápidamente a abrirme la puerta. Mi madre salió como un rayo y se metió en el edificio para hablar con la enfermera que llevaba las urgencias. Yo me apoyé en mi padre y ambos tardamos unos minutos más en llegar a la sala de espera. Ya me había conseguido sentar cuando una enfermera salió y me indicó la consulta donde me estaba esperando el doctor. Mi padre volvió a agarrarme y ambos caminamos hasta la sala donde mi madre ya estaba contándole al médico lo poco que sabía sobre mi tobillo. Cuando llegué ni siquiera me preguntó como me había caido sino que me pidió directamente que me sentara en la camilla para examinármelo.

-Está demasiado hinchado para que sea una simple torcedura así que habrá que hacerle una radiografía.-Dijo el médico. Acto seguido nos hizo un gesto para que le siguiéramos y salió de la habitación. Genial, otra vez de pie.¿Es que no me podrían haber llevado a la otra sala directamente?Con el tobillo cada vez peor tuve que levantarme y hacer un esfuerzo para recorrer el largo pasillo hasta una sala vacía. El doctor me colocó unas máquinas y se trasladó con mis padres a la habitación de al lado. Tras unas cuantas pruebas más nos pidió que esperáramos los resultados en la sala de espera. De nuevo tuve que ponerme en pie y andar a paso de tortuga el interminable pasillo hasta regresar al principio, donde por fin pude sentarme a descansar. 30 minutos más tarde el médico volvió con los resultados. Casi se me había olvidado que los estaba esperando, me había quedado mirando al resto de personas que había en la sala. Tenía la esperanza de encontrar a alguna chica guapa que me recordara mi orientación sexual pero parece que todas estaban en la playa a la que yo no llegué. Mierda, la culpa había sido mía. Si no hubiera intentado patear la lata no me hubiera caido y ahora estaría tumbado en la arena mirando tetas a través de las gafas de sol. Ahora no tenía ni una cosa ni la otra.

El médico nos dijo que mi tobillo estaba bien y que la hinchazón se debía al esfuerzo que había hecho(¿sí?¿de quién será la culpa?).Me recomendó mucho hielo y reposo y me dejó volver a casa. Mi padre volvió a ayudarme a montarme en el coche pero esta vez mi madre se sentó en el asiento del copiloto. Me tendí a lo largo del asiento trasero con el pie en alto y empecé a pensar en qué iba a hacer ahora. Después de todo lo que había pasado mis vacaciones solo podían ir a mejor.

ANDY POV

Me sobresalté cuando oí la puerta de la entrada abrirse. Hacía rato que había dejado de hablar con mi madre y ahora me limitaba a mirar al techo confuso. Bajé las escaleras intentando demostrar normalidad y vi al señor Purdy dejando a su hijo en el sofá. Su mujer estaba recogiendo los trastos que había usado para curar a Ashley.

-Siento no haberlos recogido. Recordé que tenía que llamar a mi madre y me olvidé completamente del resto.

-No te preocupes Andy, has hecho lo que debías. Es muy importante no disgustar a tu madre¿VERDAD ASHLEY?

El aludido se encogió de hombros y encendió la televisión. Me senté en el otro extremo del sofá y me atreví a preguntarle.

-Y qué¿Que te han dicho?

Ashley me miró como si no se esperara que fuera a preguntarle pero no contestó. Fue su madre la que salió de la cocina para responderme y ponerle más hielo al tobillo de su hijo.

-Le han dicho que no tiene nada. La hinchazón se debe al esfuerzo. Solo debe reposar y aplicarse hielo.

Cuando terminó volvió a la cocina y ayudó a su marido a guardar la compra. Después ambos comenzaron a preparar la cena. Ash había puesto Los Simpson y yo me quedé fingiendo que los veía junto a él. Aunque no podía parar de pensar en lo que él estaría pensando de mí.