Capitulo 14
ANDY POV
Pregunté a la señora Purdy donde podía encontrar toallitas húmedas y tirar el palo de mi helado. Me indicó lo que necesitaba y me lavé las manos en el baño a conciencia. Le llevé a Ashley las toallitas y me tumbé boca arriba de nuevo en mi asiento.
Fingí tener los ojos cerrados y observé con dificultad como luchaba contra las manchas. Estaba tan mono. Iba de chulo, pero en el fondo era un niño pequeño que no sabe cuidar de si mismo. Deseaba gritar de la felicidad o decirle a Ashley lo mucho que le quería pero no podía estropearlo de ese modo. No estaba seguro de que fuera gay así que imaginé que está experimentando. Por eso debo dejarle que vaya probando hasta que esté preparado para iniciar una relación seria. Volvió a tumbarse boca abajo en la tumbona. Esta vez ladeó la cabeza en mi dirección y se me quedó mirando fijamente. Yo seguí fingiendo tener los ojos cerrados pero mi cuerpo se tensó y me empecé a sentir incómodo. Un buen rato después dijo:
-A-andy
-Umm¿que?-Contesté. Lo miré intentando disimular una sonrisa pero su mirada avergonzada me derretía por dentro.
-¿Qu-quieres que te eche crema en la espalda?
Esta vez no pude reprimirme y una sonrisa de oreja a oreja se dibujó en mis labios. Me tumbé boca abajo y giré la cabeza al otro lado para que no la notara.
-Adelante.
Ashley se levantó lentamente y se hizo un hueco en mi tumbona. Noté sus ojos en mi espalda pero no lo oí coger el bote de crema. De repente posó sus dedos con delicadeza sobre la cinturilla de mi pantalón y los deslizó suavemente hasta llegar a mi cuello. Me estremecí. Noté cómo sonrió y volvió a bajar por el lado derecho. Mi respiración comenzó a agitarse y a él pareció gustarle, porque aumentó la presión con la que me acariciaba. Solté un gemido de placer y jadeé en voz baja. Estaba a punto de volver a gemir cuando la voz de su madre sonó a lo lejos.
-¡Chicos!¡Os va a dar una insolación!¡Subid a ducharos que vamos a dar un paseo por el pueblo!
ASHLEY POV
Pegué un salto al oir la voz de mi madre. Por suerte estaba demasiado lejos y no podía ver lo que ocurría. Me levanté de la tumbona y recogí las toallitas para tirarlas a la basura. Andy se puso de pie pero yo salí hacia la casa antes de que pudiera decir algo. Mientras lo hacía me dí cuenta de que el tobillo ya no me dolía, aunque no podía evitar cojear. Afortunadamente cuando entré en el salón nadie me preguntó sobre el tema, y pude tirar los papeles sin problemas. Cuando volví al salón encontré a Andy sentado en el sofá charlando con mi padre animadamente así que mi madre me pidió que fuera yo el primero en ducharme. Subí las escaleras poco a poco y me encerré en el baño. Pasé un rato en la ducha dejando que el agua fría me cayera por la espalda mientras recordaba el suave tacto de las manos de Andy. Cuando recordé el calor que me provocó su beso dí un escalofrío y comencé a lavarme para volver a la realidad. Estaba claro que este chico me gustaba pero¿cómo? Nunca antes me había sentido atraido por otros hombres, todo lo contrario, desde pequeño había sentido un gran interés por las mujeres. Dí mi primer beso en el colegio y desde entonces no he parado(lo mismo ocurrió cuando perdí la virginidad, a la tierna edad de 15 años). Siempre había disfrutado con ellas y me hubiera ofendido bastante si alguien insinuaba lo contrario pero ahora... En fin, estaba claro que su calor no me disgustaba así que seguiré así hasta que me canse y luego volveré con mi vida normal. Terminé de ducharme rápidamente y me envolví una toalla en la cintura para taparme. Salí del baño todavía mojado y encontré a Andy sentado en su cama mirando el móvil. Mierda¿Que se supone que tengo que hacer ahora? Normalmente no me hubiera importado vestirme delante de otro tío pero después de todo lo que ha pasado... Ya me hubiera incomodado sabiendo que era gay pero si encima nos hemos besado es cuando ya quiero evitar esta situación. De repente como si me hubiera leido el pensamiento Andy se levantó y salió de la habitación cerrando la puerta detrás de él. Oí el sonido de la puerta del baño cerrarse y me vestí rapidamente para no estar aquí cuando él saliera a vestirse.
