Capitulo 22

ASHLEY POV

Desperté una hora más tarde con una gran paz interior. Los ojos me escocían por las lágrimas y mi sentí mi entrepierna húmeda. Andy seguía dormido a mi lado, esta vez con una expresión de serenidad y alivio. Lo solté para incorporarme y abrió los ojos instantáneamente. Me miró sonriendo. Me reí y le dí un beso dulce en los labios antes de levantarme para ir a darme una ducha. Andy se quedó en la cama, estirándose entre las sábanas.

Cuando entré en el baño me eché agua en la cara y me miré al espejo. No podía evitar sonreir. Por fin tenía claro lo que quería y Dios había decidido dármelo. Esta vez no lo estropearía. Andy no podría soportar una jugarreta más. Encendí la ducha y dejé que el agua me cayera desde arriba. Necesitaba ese frío que me espabilara y me quitara el ardor que todavía sentía por dentro. Cuando estaba a punto de dejarlo, sentí un dolor excitante en mi hombro.

ANDY POV

Fingí que me iba a quedar relajado en la cama, pero en realidad estaba pendiente de Ashley. Había pasado una hora desde que viví el mejor momento de mi vida y no quería que terminara. Oí el sonido de la ducha así que sonreí y me levante de la cama para ir en su busca. El cuarto estaba patas arriba. Nuestra ropa se enrollaba por el suelo y las sábanas se caían de la cama. La bandeja del desayuno estaba en una esquina, casi sin tocar. La recogí y la puse en la mesa. También recogí la ropa y la eché en un rincón de mi armario. Estiré la sábana(para que estuviéramos más cómodos su volvíamos para un segundo asalto) y salí de la habitación haciendo el menor ruido posible. Afortunadamente, Ash no había cerrado con pestillo la puerta del baño. Entré sigilosamente y observé a través de la traslucidez de la mampara como el agua caía por su esbelta figura. Estaba de espaldas, así que seguí intentando darle una sorpresa. Me acerqué y la abrí despacio. Él no se dio cuenta, estaba demasiado relajado para fijarse en lo que ocurría a su alrededor. Le dí un mordisco en el hombro y él soltó aire con un jadeo. Lo agarré por la cintura y froté mi entrepierna contra su trasero. Su pene se elevó al instante.

-Vaya, Ashley Purdy es todo un machote.¿Listo para un segundo asalto?

No le dio tiempo a responder. Lo empujé hasta la pared y le obligué a apoyar las manos en los azulejos por encima de su cabeza. Agarré sus muñecas para que no se soltara mientras empezaba a darle por detrás. Le mordí la espalda cuando mis jadeos me lo permitieron.

Ashley no paraba de gemir y dar gritos de dolor. A pesar de eso, yo sabía que le gustaba, así que no paré. Se retorcía y jadeaba, apretaba los dientes y movía la cabeza por toda la pared y eso me excitaba aun más. Intentaba correrme algo más rápido de lo normal para hacer menos daño a Ash así que todo eso ayudó. Cuando terminé, le mordí el lóbulo de la oreja y lo solté. Intenté salir rápidamente de allí para no acordarme de que todo eso me daba bastante vergüenza, pero Ashley me agarró de la muñeca y me dijo:

-¿Adonde te crees que vas?

Sí.¿A donde creía que iba?

ASHLEY POV

La aparición de Andy me había cogido por sorpresa. Por si eso fuera poco, me acababa de desvirgar por la parte de atrás y lo había disfrutado bastante(¿como podía no haber probado esto antes?). Cuando terminó, casi me caigo al suelo de placer pero me sujeté instintivamente a su muñeca cuando intentó largarse.

-¿A donde te crees que vas?-le dije. Y era cierto.¿A donde se creía que iba?Ahora me tocaba a mí.¿Creía que podía violarme e irse de rositas? Lo empujé hacia la pared mirando hacia mí y me acerqué todo lo que pude, impidiéndole moverse. Comencé a besar y lamer con fuerza su labio superior, pasando después al inferior sin darle tregua. Cuando no pude más le giré la cara y empecé a jadear en su oído. Andy gimió de placer y juraría que se estaba poniendo palote de nuevo, pero ahora me tocaba a mí. Lo agarré con fuerza por los pelos de la parte superior de la cabeza y le empujé hacia abajo obligándole a agacharse. Cuando su boca estuvo a la altura de mi entrepierna lo solté y me retiré un poco para que la admirara. Andy se quedó mirándola mientras trataba de recuperar el aire. Cuando estuvo listo sujeté mi miembro y le obligué a metérselo en la boca. Andy cerró los ojos y gimió de placer. Sujetó mi polla por la base y se ayudó a metersela y sacársela con rapidez. Cerré los ojos con fuerza y grité de placer. Andy levantó la vista buscando mi mirada y yo tuve un orgasmo. Sonrió con mi pene aun en su boca y siguió con lo suyo. Cuando me corrí, estaba disfrutando tanto que olvidé avisar a Andy. No creo que hubiese servido para nada, se lo tragó todo y lamió las últimas gotas cuando ya no quedaba más. Cuando terminamos me alejé de él y me senté al otro lado de la ducha. Él se sentó donde estaba y nos quedamos frente a frente en ese espacio tan reducido. Cuando paramos de jadear y conseguimos recuperarnos me levanté, terminé de ducharme mientras él me miraba y salí de la ducha para dejarle espacio a él.