Capitulo 23

ANDY POV

Cuando Ashley salió sentí que había hecho lo de siempre, abusar de mi para luego dejarme solo. Me incorporé y comencé a lavarme a fondo(realemente me hacía falta) así que tardé como unos 20 minutos. Cuando salí, me puse una toalla y volví a la habitación. Ash se había puesto unos vaqueros y una camiseta verde oscura. Se había sentado de lado en mi colchón y mordía una tostada con mantequilla. Nuestra bandeja del desayuno estaba delante de él.

-He vuelto a calentar los huevos con bacon y te he servido otro vaso de zumo bien fresquito. La mantequilla está un poco derretida pero comible.

Sonreí y me senté frente a él vestido solamente con la toalla. Le dí un rápido beso en los labios y empecé a prepararme una tostada con mermelada de fresa.

-He pensado que esta tarde podríamos bajar tu y yo solos a la playa. Dile a mi madre que te encuentras mejor, que solo necesitabas dormir y que te gustaría darte un baño. No creo que te lo impida.

Sonreí y asentí con la cabeza. Por la forma en que me lo dijo parecía que quería compensarme por lo del otro día. Devoramos el desayuno y Ash fue a fregar los platos mientras yo ordenaba nuestra ropa. También se llevó las sábanas para lavarlas así que puse unas exactamente iguales que su madre guardaba en un armario del pasillo. Cuando terminé bajé a buscarle a la cocina. Estaba de espaldas en el fregadero terminando de lavar los platos cuando me acerqué a él y le agarré de la cintura. Empecé a besarle el cuello y el soltó un gemido antes de sonreir con ternura. Era tan mono. Me arrepentí de haber pensado si quiera que volvería a jugármela. Esta vez iba en serio y por si eso fuera poco, tenía 27 días más de vivir en su casa y dormir en su habitación. Cuando por fin cerró el grifo lo giré hacia mí y empecé a besarle. Jugué despacio con su lengua durante un rato. Cuando no pude más me separé de él y suspiré. Ashley me cogió de las manos y me observó de arriba a abajo sonriendo. Iba a volver a besarle cuando oí una voz que venía del jardín.

ASHLEY POV

¡Chicos, ya estamos en casa!

Mierda. Mis padres habían llegado. Afortunadamente mi madre está entusiasmada y hemos podido reaccionar a tiempo para disimular. Andy se separó de mí y se del revés en una de las sillas, mirando hacia mí. Yo me apoyé en el fregadero frente a él y fingimos estar hablando cuando mi madre entró.

-Vaya, que contentos os veo-dijo-¿Te encuentras mejor?

-Si, solo necesitaba descansar-respondio Andy

-Me alegro. Si necesitas algo no te cortes en pedírmelo.

-Claro

Asintió y le sonrió amablemente. Su sonrisa era tan perfecta que me quedé mirándola embobado. Mi madre tuvo que devolverme a la realidad:

-Ash¿te importa bajar al pueblo a comprar el pan?Llevate a Andy si le apetece.

-Si...-respondí todavía mirando al aludido-ahora...mismo vamos.

Andy se levantó aguantándose la risa y salió de la cocina. Salí detrás de él y fui a buscar las llaves del coche. Unos minutos más tarde estábamos sentados en el monovolumen de mi padre rumbo hacia el pueblo.

-Uhmm Ash

-¿Qué?

-¿Tu...?Ejem, a ver,¿a ti...te da...vergüenza que la gente sepa que... en fin, estamos juntos?

La pregunta me pilló por sorpresa. Sí, ahora estábamos juntos, pero habíamos estado tan aislados que ni siquiera me había parado a pensar en lo que diría la gente.

-Yo...bueno...

No sabía que responder. Afortunadamente podía practicar el ir por la calle con él como pareja de hecho por aquí, donde no conocía a nadie pero cuando volvieramos a casa tenía una reputación que mantener...

-Supongo que...no

Tenía que aceptar que ahora estábamos saliendo, y no podía esconderlo como había hecho hasta ahora. No era justo que Andy viviera así.

-No, no me importa.

Le sonreí. Andy también me sonrió aunque no sé si se lo creyó del todo. Pasó el resto del camino en silencio y una expresión seria por la que se sobreentendía que no le había gustado que tardara tanto en pensarme la respuesta. Cuando estábamos a punto de llegar a la panadería nos topamos con un semáforo en rojo. Cogí la mano de Andy y le besé rápidamente cuando se giró para mirarme. Así por lo menos tendría más confianza en mí.

Unos minutos más tarde entrábamos en la panadería. Una señora del pueblo charlaba con la dependienta y una chica estaba esperando detrás. Cuando se giró aburrida, quise que me tragara la tierra.

-¿Ash?¿Eres tu?

Intenté darme la vuelta para que no me viera pero no reaccioné a tiempo.

-Eh...Hola

-Pero bueno¡Cuanto tiempo!

-Eh...Sí, un año, supongo

-¡Eso mismo!No sabía que habíais vuelto aquí de vacaciones¿Llevas mucho tiempo en el pueblo?

-Eh...Sí, llevo unos días.

-¡Pero bueno!¿Es que vas a pensarte tanto las respuestas?¡Espabila hombre!Seguro que ya estás de resaca.

-Yo...bueno...

No sabía como librarme de ella. Ni siquiera recordaba como se llamaba. Era una de las muchas chicas que me habia ligado el año pasado. Le conté que había venido a un hotel a pasar la semana y que me iba dos días más tarde(lo de siempre). Algunas no entienden que solo las quiero para una noche.

-Bueno...Hmmm¿Y este quien es?

La chica se había fijado en Andy. Lo miró de arriba a abajo como si fuera un bicho raro y volvió a clavar la vista en mí mientras se mordía el labio inferior.

-Este es Andy. Uhmm...un amigo

-Oh, bien. Me llamo Sarah.

Con que así se llamaba. Bien, no tardaría mucho en olvidarlo de nuevo, así que será mejor que acabemos con esto pronto antes de que Andy salga corriendo o me empiece a gritar aquí mismo por haberle ocultado que era mi novio.

-Bueno, Sarah, nosotros tenemos prisa así que...

-¡Oh!Lo siento chicos, se me ha ido el santo al cielo.-dijo la dependienta-¿quien va ahora?

Sarah me lanzó una mirada traviesa y se giró para pedirle a la señora lo que quería.

Miré a Andy, pero me giró la cara y miró con odio hacia la otra pared. Cuando Sarah terminó su compra, se giró y salió de la tienda diciendo:

-Te espero fuera.

No, no, no, no, ¡NO!¿POR QUÉ TENÍA QUE ESPERAR FUERA? Andy torció aún más el gesto cuando dijo esas palabras pero la chica estaba tan ocupada en mirarme que ni se fió cuenta. Pedí a la dependienta lo que quería intentando tardar lo máximo posible por si Sarah se aburría y se iba, pero, por lo visto, hoy no tenía nada mejor que hacer.

-Bien¿Qué vais a hacer ahora?

-Bueno, mi madre está esperando este pan así que, volver al hotel.

-Oh, claro. Bueno, podemos salir esta tarde

O puedes quedarte en tu casa y dejarme de una puta vez en paz.

-Ehh...no va a poder ser...ya tenemos planes.

-¡Oh! Bueno, no pasa nada, podemos quedar otro día¿tienes mi número de teléfono?

-Emmm,sí, ya te llamaré.

-Genial, espero volver a verte pronto.

Y de repente, sin venir a cuento, se inclinó y me dio un beso en los labios. Un sudor frío me recorrió la frente y la espalda y no supe si gritarle o salir corriendo. Sarah se alejó moviendo el culo de una forma sexy para llamar mi atención pero yo me quedé paralizado sin saber cómo reaccionar. Me dí media vuelta y vi a Andy alejándose a paso ligero, huyendo de mí.

-¡Andy!¡Espera!

Eso solo sirvió para que empezara a correr. Salí corriendo detrás de él calle abajo, pero la bolsa del pan me lo hacía más difícil. Finalmente, conseguí agarrarle de la mano y girarlo hacia mí.

-Andy

Estaba llorando. Intentaba contenerse para poder mirarme a los ojos con odio, pero unas lágrimas amenazaban por caer por sus mejillas. Mi alma se partió en mil pedazos y quise llorar yo también. Le solté la mano sin darme cuenta y se volvió a dar la vuelta, alejándose de mí sin mirar atrás.