Capitulo 28
ASHLEY POV
Andy tardó una eternidad en prepararse. Para cuando estuvo listo mi madre ya estaba arreglada y arrastró a mi padre hacia el coche a rastras para que dejara de trabajar. Los miré por la ventana mientras el coche se iba.¿Que se supone que voy a hacer ahora? Ya ni siquiera tenía medio de transporte así que solo podía quedarme en casa. No tenía ganas de cenar así que subí a mi habitación y seguí trabajando en la canción para Andy. Espero que no sea demasiado tarde.
ANDY POV
Dedicamos el viaje de ida al paseo marítimo en explicarle al señor Purdy nuestro plan, intentando que no supiera demasiado sobre el verdadero problema(su mujer me ha prometido absoluta confidencialidad) además así era menos probable que su hijo se enterara. Dimos un paseo tan largo que incluso dejamos bastante atrás el parque de atracciones. Encontramos un restaurante chino y comimos estupendamente. La madre de Ash se encargó de alargar el tiempo que tardábamos en hacerlo todo para volver muy tarde a casa. Cuando regresamos eran las dos de la mañana y todas las luces estaban apagadas.
ASHLEY POV
A media noche no pude más y me acosté. Tenía la canción casi terminada pero al verme solo pensando en ese tema volví a llorar otra vez. Se habían juntado demasiadas desgracias el encuentro con Sarah, el reencuentro de Andy con su amigo de la infancia, nuestro amor secreto, mi estupidez, mi cabezonería, mi afán por ser un cabrón, mi poca consideración con las personas... En conclusión: yo. Yo tenía la culpa de todo, siempre la tenía, pero hasta ahora no me había importado tanto. Le había dicho varias veces que no me merecía, y creo en eso al 100% pero la verdad es que ya no sé vivir sin él.
A las 2 de la mañana oí ruidos de la planta baja. Aun seguía despierto, pero me había querido asegurar de que Andy pensara que hacía tiempo que me había dormido y así evitar situaciones incómodas. Además quizás así se soltara y pudiera descubrir algo sobre lo que ha hecho esta noche. Entró muy despacito en el cuarto, pero fue directo a por su pijama y se fue al baño a cambiarse. Cuando volvió se metió directamente en su cama y reinó el silencio.
ANDY POV
Parecía que Ashley estaba dormido pero no quise comprobarlo. Entré en la habitación despacio para coger mi pijama y salí al baño a cambiarme. Cuando acabé me acosté directamente mirando a la pared y sonreí. "¡Já!" pensé "ahora soy yo el que te da la espalda a tí".
Cuando desperté a la mañana siguiente Ashley ya no estaba. Su madre me dijo que había madrugado mucho y que había bajado a la playa. Al parecer también le había pedido que me dijera que si quería ir con él. Esto le hizo mucha gracia a la señora Purdy, que aseguraba que ese gesto significaba que ya había empezado el cambio. Me paré a pensarlo mientras desayunaba mis tostadas y la verdad es que tenía razón. Ashley "fucking" Purdy nunca se hubiera rebajado a pedirle nada a su madre, y mucho menos que un pardillo como yo le acompañase en sus planes.
Acabé de desayunar y subí a recoger la habitación y a hacer las camas. Mis tios llegarían a la medio día y la señora Purdy me había recomendado que me fuera a comer con ellos. Cuando Ash volviera, no me encontraría aquí y ella se encargaría de decirle que me he ido con mi "amigo", así le haríamos sufrir un poco más. Cuando terminé la señora Purdy me llevó al pueblo de compras y a dejarme con mi tía cuando llegara. Entramos en la misma panadería del día anterior y, para mi desgracia, Sarah también estaba allí. Intenté que no me viera pero casi no me dio tiempo a reaccionar cuando se giró para irse. Me miró con cara de asco mientras salía y ni siquiera me dirigió la palabra. La ira y la vergüenza me recorrieron las venas y se me acoplaron detrás de la cabeza. La señora Purdy lo notó pero no dijo nada, hizo sus compras y salimos de la tienda. Bajando por la calle por la que yo me había fugado el día anterior me dijo.
-Andy
Me puse muy nervioso. Era obvio que se había dado cuenta de que algo me pasaba y me daba miedo de que me preguntara sobre el tema.
-Ehhh¿qué?
-¿Te apetece ir a tomar un helado?
Solté un suspiro de alivio y contesté.
-Vale
En sus ojos se veía que lo hacía para que me olvidaba de lo que fuera que me acababa de pasar. Nos sentamos dentro del establecimiento y pedimos un par de tarrinas. Cuando iba por la mitad mi tía me llamó al móvil.
-¡Andy!¡Cariño!Ya hemos llegado.¿Vas a venirte a comer con nosotros?
-Eh, sí, si no os importa...
-¡Pues claro que no nos importa!David tiene ganas de verte¿donde estás?
-Estoy en una heladería del pueblo
Le indiqué a mi tía donde estaba la heladería y vino a recogerme 10 minutos más tarde. Le presenté a la señora Purdy y pareció que se cayeron bien. Cuando salí mi tio y mi primo me esperaban en el coche.
-Hola Andy-dijo David cuando me senté a su lado en el asiento trasero.-¿Cómo estás?
-Bien...¿y tú?
-Oh, bien también, me encantan las vacaciones improvisadas.
David era cuatro años mayor que yo. Tenía el pelo castaño muy claro con un flequillo peinado hacia arriba con gomina, como era la moda. Vestía una camiseta de tirantes con la sisa muy grande y unos vaqueros pitillos. Calzaba unas vans de color marrón chocolate junto a las que descansaba su monopatín.
Media hora más tarde llegó mi plato de comida en un restaurante cerca de su hotel. Mi tía se pasó todo el almuerzo preguntándome cosas sobre el lugar y sobre lo que había estado haciendo aquí. Cuando terminamos subieron a su habitación a cambiarse y bajamos a la playa. Mi primo me caía bien, pasábamos bien el rato, pero no compartíamos muchos gustos. Nos dedicamos a nadar y pelearnos en la orilla mientras mi tía se reía y nos hacía fotos. Cuando la veía sosteniendo la cámara siempre intentaba ponerme de espaldas o quitarme del medio pero al parecer mi primo se quería mucho y se dedicaba a hacer poses para que su madre le fotografiara. A la hora de merendar recibí una llamada de la señora Purdy para saber como me iba. Me pidió que volviera para la hora de la cena y se despidió amablemente. Me senté a hablar con mi tio para evitar que su mujer siguiera preguntándome cosas sobre mi vida y así pasamos la tarde. Cuando casi había caido el sol volvieron al hotel y David me acompañó a casa con el coche(otra idea de la madre de Ash para hacer enfadar a su hijo). Me despedí de él y entré en la casa rezando para no encontrarme a solas con Ashley. Afortunadamente, sus padres estaban solos en el salón viendo una película así que me senté con ellos mientras su hijo permanecía encerrado en su habitación. Esto de jugar con él estaba siendo divertido, pero tenía que empezar a pensar en si le iba a perdonar o no y en cómo iba a hacerlo.
