Hola! Perdón por la tardanza, es que… bueno ya saben tarea, pero ya estoy de vacaciones XD, bueno vamos con el capitulo que estoy ansiosa de que lo lean *w*
Los personajes de Gakuen Alice no me pertenecen y tampoco los de Sakura Card Captors XD
Una vez más
Capitulo 19 Boda.
Los rayos del sol traspasaban el gran ventanal de la habitación, lo cual le incomodaba, se removió molesta sobre la cama, deseaba dormir un poco más, y se percato…
¡En su cuarto no había ventanales!
Rápidamente se incorporo y comenzó a observar a su alrededor. Después de unos momentos de miedo y confusión, la castaña recordó todo lo que había sucedido la noche anterior. La llegada a Hong Kong, la visita a casa de Natsume y el encuentro que tuvo con él. Sus mejillas se sonrojaron nuevamente como la noche anterior, al recordar el avance que había tenido la relación que tenia con el pelinegro, su profesor.
¡Ahora eran novios!
Ni ella misma lo podía creer, se sentía tan feliz de por fin poder estar bien con Natsume, salió de la cama rápidamente, recogió su ropa y su celular, ese día era la boda de su primo, no podía llegar tarde… tenía que ir a cambiarse de ropa y todo lo demás. Tuvo la intención de llamar a su padre, pero un recuerdo le impidió hacerlo, se suponía que Natsume la llevaría a la mansión Li a la mañana siguiente, o eso es lo que el pelinegro había prometido al padre de la castaña, cuando le informo que esta se quedaría en su casa… además…
¿Dónde estaba Natsume?
Dejo sus cosas sobre la cama y decidió bajar a la sala, recordaba vagamente que el chico pelinegro le había avisado que dormiría allí… así que decidió ir. Bajo las escaleras lentamente para no hacer ruido, al parecer ni la madre ni la extraña hermana del pelinegro habían despertado…
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Maldición. Maldición. Y mil veces maldición. Se repetía el pelinegro mentalmente mientras trataba de dormir, tanta era su concentración al estar maldiciendo que la noche se fue rápidamente… teniendo como consecuencia que el Hyuga no lograra conciliar el sueño. Maldito sofá. Como extrañaba su amplia y cómoda cama. ¡Esa noche había caído tres veces del sofá! Además el recordaba que se acomodaba perfectamente en el… bueno cuando aun tenía 15 años de edad.
Pero todo ese mal humor desapareció cuando recordó a una chica castaña que seguramente aun dormía en su habitación, al menos valía la pena dormir en aquel estúpido mueble, decidió que era mejor desistir de la idea de tener aunque sea una pequeña siesta, fijo su mirada en el techo de la sala, aun para él era como un sueño el que ya saliera con Mikan, que fueran novios.
Pero y su trabajo…
Bueno ese era un punto importante, si en Gakuen Alice se enteraban de su relación con la cosita castaña, seguramente lo correrían a patadas aun cuando no hubiera terminado el semestre. Además, faltaba poco para que este terminara, eso era una buena noticia para él y para la castaña por supuesto, ya que solo tendrían que ocultar su relación por los escasos dos meses que estarían como estudiante-maestro, después ya no tendrían que simular. Sería difícil, lo sabía… pero así tenía que ser, no solo para que él no perdiera su trabajo, sino para no causarle ningún problema a Mikan.
Su sonrisa se ensancho, al pensar nuevamente en Mikan… ahora si tenía derecho a alejar a cada estúpido mocoso que osara en insinuarse a su novia, entre ellos el idiota de Nogi y el rarito de Haruto. Aunque no podría gritarles a los cuatro vientos que la castaña le pertenecía y que no tenían permiso ni de verla… se tenía que controlar. Pero eso no le impedía que pudiera lanzarles una mirada asesina… o algún otro comentario.
- Natsume – una voz lo saco de sus pensamientos, giro lentamente la cabeza para encontrarse con una Mikan sonrojada recargada en el marco de la sala – Buenos días – saludo acercándose al pelinegro.
- Buenos días – saludo el chico regalándole una pequeña sonrisa - ¿Dormiste bien? – la castaña asintió, su corazón comenzó a acelerarse. El se incorporo sentándose en aquel sofá y como si ella supiera lo que él quería, se sentó a su lado.
Ninguno de los dos sabia que decir, ya todo se había aclarado la noche anterior. Por esta razón el pelinegro reclamo lo que ahora le pertenecía, rodeando con un brazo su cintura la acerco a él, la castaña tembló ante el contacto, sin embargo una radiante sonrisa se formo en sus labios, cuando el hombre pelinegro la acerco lentamente a él.
Sus labios se unieron, primero en un lento beso que comprobó cuanto se habían extrañado durante la noche. La castaña rodeo su cuello profundizándolo… los minutos pasaban y la respiración, así como su pulso se aceleraban, la castaña tenia las mejillas sonrojadas, mientras el pelinegro la acercaba lo mas humanamente posible a su cuerpo.
- ¿Qué demonios le haces a mi hermano? – se escucho a lo lejos. Mikan de un brinco se alejo de su novio, se sonrojo aun más cuando se percato de que estaba sentada en su regazo.
- ¿Podrías avisar Aoi? – se quejo con fastidio… ¡¿Cómo se atrevía a interrumpirlo?!
- No creo que tenga que hacerlo, si solo vengo a la sala… - Frunció el ceño, ahora la castaña comprobaba que estos hermanos pelinegros se parecían y mucho. Las mejillas del chico se sonrojaron levemente, su hermana tenia razón, necesitaba comenzar a controlarse. – Hay lugares para eso hermano – comento Aoi dirigiéndose a la cocina.
Las mejillas de la castaña se sonrojaron aun mas, mientras su entrecortada respiración se hacía más trabajosa ¿Acaso le insinuaba eso? Natsume bufo con fastidio – ¿Quieres desayunar? – la castaña volteo a verlo con las mejillas aun coloradas.
- Lo mejor será que me vaya – comento – No cuento con mucho tiempo. – antes de que Natsume la interrumpirá, una voz los distrajo.
- Es una lástima – dijo con tristeza Kaoru – Yo que quería mas fotos de ustedes juntos… - dirigió su vista a su pequeña hija – Esa Aoi… solo me dejo tomar tres fotos, es tan mala – ambos chicos se sonrojaron mientras tanto la señora Hyuga salía de la sala.
- Tienes razón – concordó Natsume con su pequeña castaña – Te llevo.
Y de esta manera la castaña y el pelinegro salieron lo más rápido posible de la casa, bueno, no sin antes, Mikan se despidiera de la chica de ojos rojos y la madre de esta.
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Las calles de Hong Kong eran iguales a las que recordaba desde que era una niña. Se recargo completamente en el asiento mientras el pelinegro conducía el auto de su madre.
- ¿Desde cuándo conoces a mi primo? – pregunto la castaña, el silencio entre ambos era agradable, pero por alguna razón quería conocer, mas y mas cosas del hombre al que amaba.
- Mmm… - repaso el pelinegro – Creo que tenía10 años, mi padre vino a trabajar a Hong Kong, así que nos mudamos.
- ¿Entonces vivías en Japón? – pregunto la castaña sorprendida.
- Si, pero solo hasta esa edad, pase la mayoría de mi vida aquí – respondió regalándole una leve sonrisa, provocando un sonrojo a la castaña – Recuerdo que estábamos jugando en un parque cerca de la escuela, aun no conocía a Shaoran, pero ese día fue la primera vez que le hable… - dijo con una sonrisa divertida, provocando mas curiosidad en su pequeña novia. – Aquel día por alguna razón, la cual desconozco, comenzamos a pelear, pero los guardaespaldas de Shaoran nos separaron, gracias a la intervención del profesor Kinomoto, no paso a mayores.
- ¿El padre de Sakura?
- Si, el había asistido a una conferencia a la universidad que se encontraba cerca de nuestro instituto, por suerte ese día pasaba cerca de ahí. Después de eso, Shaoran y yo comenzamos a llevarnos mejor, y el profesor Kinomoto se volvió como un amigo para nosotros. Un año después conocimos a Sakura, quien venía de vacaciones con su padre y a su hermano, Touya. – El último nombre lo dijo casi como un suspiro que no paso desapercibido para la castaña.
- ¿Touya Kinomoto?
- Cuando fuimos al departamento donde vivía el profesor, vimos a Sakura – Sonrió, algo que no agrado a la castaña – Cuando la saludamos, el hermano salto como una fiera, amenazándonos con matarnos, si nos acercábamos a Sakura. Con el tiempo Touya se dio cuenta que yo no era el peligroso, si no Shaoran y a mí me dejo a un lado. – Sonrió, recordando como Touya Kinomoto, acosaba a su amigo.
- Oye Natsume… ¿Si te pregunto algo… no te enojarías? – El pelinegro asintió, sin quitar la vista del frente por que aun seguía conduciendo - ¿En alguna ocasión, a ti te gusto Sakura?
Pudo haber chocado, pero no, gracias a sus reflejos logro mantener el control ¿Por qué Mikan le preguntaba eso? Volteo a verla, pero rápidamente dirigió su mirada al frente – La verdad es que… Sakura pudo haber sido mi primer amor. Después de que la conocí, los tres nos hicimos los mejores amigos, sin embargo, me di cuenta de que ella quiera a tu primo. Sabía que eso era lo mejor, así que me limite a cuidarla como a mi hermana. – La castaña comenzó a jugar con sus dedos con nerviosismo ante tal confesión, algo en ella se rompió, ese sentimiento no le agradaba nada.
- Ya veo… - comento Mikan mientras veía hacia la ventana. El pelinegro permaneció un momento confundido, hasta que por fin se dio cuenta de lo que sucedía. Estaciono el auto y se desabrocho el cinturón.
- ¿Estas celosa? – pregunto cuando la castaña giro su cabeza hacia él para preguntarle el por qué se detenían. Abrió los ojos rápidamente, ella… celosa… Agacho la mirada mientras sentía los brazos del pelinegro rodearla.
- Yo… - susurro cuando sintió la calidez del cuerpo del pelinegro.
- Eso es pasado Mikan… - Acaricio lentamente su melena castaña – No hay necesidad de que estés celosa, ahora te quiero a ti y prometo que hare todo lo posible para que esto funcione – la estrecho aun mas en sus brazos, mientras las castaña se aferraba a su camisa, le gustaba sentirlo así – Al igual que Luna, es pasado… sin embargo… lo que no es pasado es ese tonto de Nogi ni ese tal Haruto – Frunció el ceño. La castaña se sorprendió, aunque sospechaba sus celos respecto a Haruto, pero hacia ¿Ruka?, a ella le había gustado el chico, pero ahora no. ¿Por qué la celaba por Ruka?
- Pero… yo… ya no quiero a Ruka… - pero fue interrumpida.
- No es eso – negó con la cabeza, separándola de su pecho – Él no me da confianza Mikan. Aquella vez cuando hablaban… - fue interrumpido.
- ¿Cuándo? – Natsume se puso nervioso - ¿Cómo sabes que hable con Ruka?
- Ayer… yo estaba cerca. – Dijo el pelinegro recordando la plática que había tenido después con Nogi – Por eso te arrastre después al laboratorio – acaricio su mejilla sonrojada – Mikan… no puedo soportar verte cerca de él o del pariente de Hiragizawa… de nadie. – Acorto la distancia de ambos y nuevamente reclamo sus labios rosados.
Era posesivo.
Lo sabía, desde el incidente con Tsubasa, se dio cuenta de los celoso e impulsivo que podía ser Natsume, mas eso no la asusto. La celaba por que la amaba y al igual que ella, tenía miedo de perderlo.
- Tu… tampoco tienes… por que preocuparte… - Susurro la chica después del beso – Porque yo te quiero a ti – sus mejillas se sonrojaron aun mas, y el pelinegro comenzó a preguntarse donde había quedado aquella chica que con decisión había llegado la noche anterior a su casa.
- Yo también a ti… Mikan – Sonaba tan bien su nombre en su boca, pensó la castaña. – Te quiero… - dijo antes de que sus labios se unieran nuevamente, al parecer esto siempre pasaría y a Mikan, eso le agradaba.
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- ¡¿Dónde estarán?! – Grito el hombre castaño con enojo.
- Calma Shaoran, tal vez aun estén arreglando sus cosas – Susurro con malicia el hombre de cabellera azul.
- Vuelve a decir algo así Eriol y… - pero fue callado por Natsume, quien en ese momento entraba a la enorme sala de la mansión de los Li. - ¡A ti te quería ver! – Grito para después estampar su puño en el brazo de su amigo, quien se quejo por el impacto.
- ¿Y eso por qué? – pregunto irritado Natsume.
- Te advertí que si la hacías llorar te golpearía. – comento mas clamado el joven Li. Natsume frunció el ceño, iba a reclamar, pero tenia razón… había echo llorar a la castaña. Idiota.
- ¿Sucede algo? – pregunto la castaña entrando al enorme cuarto. Pero Natsume desvió la pregunta.
- Me voy. Nos vemos mas tarde. – La castaña iba a preguntar, pero él se adelanto. – Tengo que ir a cambiarme, además, mi madre y Aoi también vendrán, tengo que ir por ellas. – susurro a la castaña. La iba a besar, pero la mirada de Shaoran no se apartaba de ellos.
- Anda, hazlo, ya he cobrado tu pecado – dijo Shaoran mientras salía con Eriol detrás de él, quien les decía un "Felicidades" a la nueva pareja.
Natsume suspiro mientras Mikan se confundía aun más. Tomo el mentón de la chica y se despidió con un beso casto, además, de un beso en la frente. – Adiós – dijo y salió del lugar dejando a una castaña que lo despedía agitando su mano en el aire.
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- ¿Dónde estabas? – pregunto una fastidiada Aoi cuando vio entrar a su hermano por la puerta principal de la casa.
Suspiro con fastidio pero su madre lo interrumpió – Bienvenido de vuelta Natsy. ¿Todo bien? – el pelinegro asintió mientras su madre sonreía, Aoi subió a su cuarto enojada. – Perdónala, recuerda que solo lo hace por lo que paso la última vez. Luna no solo te hizo daño a ti, también a nosotras. Es normal que ella se comporte de esa manera con la hija de Izumi, pero con el tiempo sabrá que Mikan es una buena chica.
- ¿Cómo lo sabes? – pregunto el mayor de los Hyuga.
- Eso es obvio. La chica se ve que te ama y tu, no te quedas atrás – tras decir esto Kaoru Hyuga subió a cambiarse, dejando a un Natsume pensativo. ¿Tan obvio era su sentimiento por la castaña? Suspiro. Por la tarde tenía pensado hablar con el profesor Yukihara, quería que supiera sus intenciones con la castaña.
Como si su cuerpo se moviera solo, subió a la habitación de su hermana, no le gustaba estar enojado con ella, además, ella quería salir ¿No? Toco la puerta, pero no respondió. – Aoi se que estas ahí – dijo con fastidio para después ver como la puerta se abría lentamente dejando ver la cabellera negra de su hermana.
- ¿Qué quieres? – pregunto la chica con enojo. Estaba haciendo berrinche.
- Creí que íbamos a salir, aun tenemos tiempo antes de ir a la boda. – Comento el pelinegro con indiferencia, la chica sonrió y acepto la propuesta de su hermano. Los tres, después de vestirse apropiadamente para la boda salieron de la casa, aun tenían unas horas para ir a pasear.
Llegaron a un pequeño parque donde la pequeña niña fue a comprar un helado mientras Natsume y su madre se sentaban en una banca cercana. - ¿No la has vuelto a ver? – Pregunto Kaoru.
- Si te refieres a Luna… No. Ya no me interesa, solo espero que donde quiera que este, le vaya bien. – Su madre volteo a verla sorprendida. - ¿Qué?
- Nada. Es solo que has cambiado Natsume, antes eras más frio, ahora eres más ¿cálido? no tanto, pero ya no eres ese chico frio y serio. – Sonrió al ver la cara de fastidio de su hijo.
- Que más da. – Dijo Natsume con una leve sonrisa. Ella lo había cambiado, gracias a la pequeña hija de Izumi su hijo se había recuperado, ahora solo deseaba que todo siguiera igual, aunque muy en su interior tenía un mal presentimiento que le decía que su hijo sufriría demasiado, pero ¿más?
Sacudió su cabeza con delicadeza tratando de despejar esos malos pensamientos, disfrutaría ese pequeño momento con sus hijos, pensó mientras veía a Aoi venir corriendo con un helado en sus manos.
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La boda comenzó como todos desearon, después de la breve ceremonia que estuvo a punto de ser interrumpida por Touya, llegaron a los jardines de la mansión de la familia Shaoran. Todo el tiempo Natsume no se separo de su familia mientras veía a lo lejos a la castaña, quien junto a Tomoyo, lloraban al ver a los recién casados. Cuando por fin tuvo la oportunidad se acerco a la castaña y a su padre, quienes se sentaron en una mesa solos, la madre de Natsume al igual que Aoi, saludaron al señor Yukihara y a Mikan, pero Natsume decidió hablar con él aparte.
- ¿Como esta todo Natsume? – pregunto el señor Yukihara mientras veía como las tres mujeres que estaban con ellos se alejaban rumbo a la novia.
- Creo que bien… - comento el pelinegro mientras trataba de tomar valor. – Profesor, lo que pasa es que…
- Se que mi hija será feliz a tu lado Natsume… Aunque tendrán algunos problemas, pero sé que como adulto que eres sabrás guiar a mi hija. Además, recuerda que tengo plena confianza en ti. – Natsume suspiro con alivio, al parecer el profesor Yukihara era una persona amigable, todo lo contrario a lo que imagino que seria. – Pero… si le haces daño a mi niña, olvidare toda nuestra amistad… - aunque no perdió su sonrisa, un aura maligna rodeo al señor Yukihara.
- Lo sé… - dijo con nerviosismo Natsume.
Los minutos pasaban, todos se veían tan felices y mas la pareja, quienes no se separaban por nada, así que decidió no acercarse a ellos, hasta que una Mikan con las mejillas sonrojadas se acercaba lentamente a él. El vestido lila que llevaba hacia resaltar mas su blanquecina piel, y su cabello castaño caía como cascada sobre sus hombros. ¿Para qué iba hacia él? se pregunto cuando veía a lo lejos una bolita de chicas, quienes reían mientras los veían, entre ellas se encontraban Tomoyo y Aoi.
- Natsume… - su voz logro que el volteara a verla rápidamente. Después se percato de algo. En la pista todos bailaban una melodía tranquila, sabia a lo que iba la castaña. – Yo… bueno…
- Vamos… - pidió el pelinegro mientras la tomaba de la cintura y la guiaba a la pista. En el centro podía ver a Shaoran con la castaña de ojos verdes, quienes bailaban con una gran sonrisa. Tomo a la castaña de la cintura y unió sus manos mientras ella llevaba su mano al hombro de Natsume. Cuando por fin sus pasos se acoplaron, Natsume, a pesar de la mirada de todos acerco mas a la chica mientras esta escondía su rostro en su pecho. - ¿No te ha dicho nada Aoi?
Sintió como la castaña negaba con la cabeza. – Se ha comportado muy amigable conmigo. – Él sonrió, su madre tenia razón. No supo cuanto tiempo paso, solo sentía el cuerpo de la castaña contra el suyo, se podía dar cuenta de la diferencia de estatura que había entre ellos, además de lo frágil que se veía la chica a su lado.
Cuando termino la pieza, la castaña vio como una mujer de cabello negro y ojos azules se acercaba a ellos – Hola. ¿Podemos bailar? – dijo la chica mientras sonreía a Natsume ignorando a la castaña.
- Él está bailando conmigo – replico Mikan con una mueca de fastidio. La chica fijo su mirada en la castaña.
- No hablo contigo chiquilla, hablo con este joven – dijo sonriendo al pelinegro. Natsume bufo con fastidio, odiaba a ese tipo de mujeres. Mikan iba a replicar, pero Natsume la tomo de la cintura.
- Lo lamento, pero estoy bailado con MI novia. Ahora si nos disculpas, estábamos muy a gusto mientras no estabas cerca. – Volteo dándole la espalda a la mujer pelinegra. Mikan giro el rostro para poder ver a la chica quien le lanzaba una mirada asesina, Mikan se apego mas a Natsume, para que no solo ella, también las demás mujeres que volteaban a ver al hombre de mirada carmesí, se dieran cuenta que ËL le pertenecía a ELLA.
La castaña sonrió mientras rodeaba con sus brazos al pelinegro y soltaba un beso en la mejilla del pelinegro. – Veo que se divierten – comento Shaoran tras ellos.
- Felicidades – dijo Mikan mientras pasaba de los brazos del pelinegro hacia su primo castaño.
- Natsy felicidades – dijo una sonriente Sakura.
- Lo mismo digo Sakura – comento Natsume mientras abrazaba a su amiga, pero sintió la mirada color miel de la castaña, quien se soltó del agarre del castaño y tomo del brazo a Natsume.
- ¿Vamos a balar? – pidió la chica castaña mientras jalaba a Natsume, pero la voz de Sakura los interrumpió.
- Mikan, espera, pronto arrojare el ramo… - A Mikan se le iluminaron los ojos, ella quería ese ramo y lo conseguiría ya que sabía lo que significaba.
Ambas mujeres se alejaron de los hombres, quienes sonrieron al ver la reacción de la castaña. - ¿Un ramo?... ¿Qué opinas Natsume?
El chico suspiro, sabía que significaba, pero ¿Quién le aseguraba que la castaña y él estarían juntos para siempre? – No lo sé – se limito a contestar, además, Mikan aun era muy chica como para pensar en eso. Vieron como todas las mujeres se acercaban una vez que Sakura se subía a una pequeña tarima y se preparaba para el lanzamiento. Natsume fijo su mirada en la castaña que se encontraba al frente de él, se veía tan determinada.
La castaña no perdía de vista su objetivo, quería ese ramo. Pero ¿para qué? Hace poco había comenzado su relación, solo llevaban un día, dudaba mucho que Natsume quisiera estar con ella el resto de su vida, aunque ella si quería estar cerca de él, muchos dirían que tan solo es un sueño de una adolescente, pero eso era lo que ella soñaba y quería que se hiciera realidad. El ramo salió volando, y fue imposible para la castaña tomarlo, bueno lo fue para todas, quienes vieron como el objeto salía disparado aun mas lejos.
- Creo que lo aventé con mucha fuerza… - comento Sakura con nerviosismo mientras veía como las flores chocaban contra la cabeza del pelinegro, quien fruncía el ceño, al oír la carcajada que Shaoran soltaba a pocos segundos del impacto. La castaña con una sonrisa corrió hacia el hombre de mirada carmesí, quien con fastidio sostenía el ramo de flores de cerezo ¿Por qué eso le tenía que pasar a él?
- Natsume – llamo la castaña, el extendió las flores para que ella las tomara – Gracias – dijo la castaña mientras corría a abrazarlo y comenzaba a retirar las flores de cerezo que cubrían a su novio. Era algo extraño, pero él se sentía realmente feliz… y pensó que ojala jamás se acabara esa tranquilidad.
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Había pasado una semana desde que habían regresado de Hong Kong, por suerte el pelinegro y la castaña había logrado mantener su relación como un secreto, se veían a escondidas en algún lugar desolado de la preparatoria y él siempre iba por ella a la hora de la salida, para así poder pasar un tiempo con ella.
Todo iba a la perfección, sin embargo el pelinegro tenía un mal presentimiento, ya que la última vez que vio a Shaoran este le iba a contar algo, pero al parecer el castaño no tuvo el valor, y solo se limito a subir al avión que lo llevaría a él y a Sakura Li a su luna de miel.
Estaciono su carro en la puerta de la familia Yukihara, salió para después esperar a que la chica saliera también del auto, se tomaron de las manos y fueron hasta la puerta de la casa de los Yukihara. – No olvides la tarea… - comento el pelinegro, ese día no podría estar con la castaña ya que tenía cosas que hacer, así que la tomo de la cintura como siempre lo hacía y la beso.
Mikan por su parte, trato de que el beso durara más tiempo… no quería que Natsume se alejara de ella… ese día no. Correspondió al beso con la misma intensidad pero una voz los interrumpió…
- Natsume… - Esa voz desconcertó al pelinegro… fijo su mirada en la reja de la casa y… ahí está ella.
Luna Koizumi, con esa sonrisa que en algún tiempo él amo.
Continuará…
¿Qué tal? O.O Solo me gustaría decirle algo a Luna:
"Maldita bruja, tantos capítulos que me costó juntarlos y tu vienes, y me los separas ó.ó"
Jajá bueno espero que les haya agradado el capitulo, el siguiente se llama: Capitulo 20 Imposible. O.O ¡Ya llego! Creo que estoy más emocionada que ustedes U.U. Preparen sus pañuelos que ya viene lo bueno T.T
Ahora los comentarios.
Floor Sakura: Gracias por leer y seguir esta historia :D
curo neko: me gustaría ver ese poster y yo también quiero un papá como el de Mikan T.T o por lo menos un profesor sexy XD jajaja y perdón por la tardanza.
Sakura-Chibi58: Gracias por leer :D y espera que ya viene lo bueno O.O pobre Mikan U.U
sakura-san29: Gracias por leer y perdon por la tardanza, pero ya de aquí en adelante actualizare todos los viernes :D
camilaflordeloto: Gracias por leer y comentar :D espero que te haya agradado este capítulo XD
Kaoru Ayuzawa: Gracias a ti por leer :D Ya verás lo que pasara querrás matar a Luna ó.ó jajaja
alice bezarius echizen: Gracias por leer y comentar, espero que este capítulo sea de tu agrado :D
Neko-Chan EM: Mikan y Natsy si tendrán sus cositas, pero aguanta que primero viene Luna y su veneno XD gracias por leer XD
yatsushiro: Gracias por comentar y leer esta historia :D ya se viene lo mejor, se que todas odiaran a Luna D:
Guest: Espero que te haya agradado este capítulo :D un poco romántico, pero bueno, gracias por leer y comentar.
Ahora como siempre gracias por leer y bueno nos vemos dentro de ocho días, ahora si por que ya estoy de vacaciones :D las invito a leer mis demás historias que en esta semana actualizo :D Por cierto faltan dos capítulos para que termine Gakuen Alice D:
Cuídense.
