Capítulo 32
ASHLEY POV
Subí a vestirme mientras Andy preparaba la mesa. Comimos viendo una película cualquiera que estaban dando por la tele mientras hacíamos bromas y reíamos. Cuando terminamos él se empeñó en recoger y fregar los vasos así que yo aproveché para poner una película romántica. Estuvimos viéndola abrazados y dándonos besos hasta que el teléfono sonó.
-¿Ashley?
-¿Sí?
-¡Hola, cariño! Soy mamá, tu padre y yo estamos llegando¿va todo bien?
-Todo está estupendamente-dije mirando a Andy. Sonreí, él me devolvió la sonrisa y yo le dí un beso cariñoso en la sien.
-Me alegro. Hasta ahora.
Colgué el teléfono y seguimos abrazados hasta que mis padres volvieron. Nos separamos un poco intentando que la situación fuera lo menos incómoda posible sin ocultar nuestro amor. Mi padre nos sonrió y subió a su cuarto. Supuse que mi madre ya se lo había contado todo y, por lo visto, no tenía ningún problema con esto. Mamá se despidió con un "no os acostéis muy tarde" y subió detrás de él.
La película terminó y Andy se separó de mí para estirarse. Yo me quedé admirando sus músculos al tensarse. No eran muy atléticos, pero a mí me parecían perfectos. Cogí el mando a distancia y apagué la televisión rápidamente mientras Andy se levantaba del sofá. Lo abracé por detrás y le dí un beso en el cuello antes de susurrarle "Te quiero" al oido y empujarle suavemente hacia las escaleras. Nos lavamos los dientes a la vez y nos metimos en su cama. Le dí un beso de buenas noches y me acurruqué en él hasta quedarme dormido.
ANDY POV
Desperté abrazando a Ashley y me sentí el hombre más feliz del mundo. Recordé el corte que le dio ayer a esa estúpida Sarah y comencé a reir. Mis carcajadas le despertaron.
-Buenos días mi vida-dijo sonriendo.
Me miró con los ojos entrecerrados acostumbrándose a la luz y me pareció la cosa más bella que había visto nunca. Le dí un largo beso en los labios y lo atraje más a mí. Él me abrazó con fuerza y me besó el hombro donde apoyaba su cabeza.
-Buenos días mi amor.¿Qué vamos a hacer hoy?
Soltó una risilla y movió su cabeza hasta mi oido.
-No sé.¿Tú que quieres hacer?
-No sé, lo que quieras hacer tú.
Se apartó un poco de mí para reirse más fuerte al ver lo tontos que parecíamos. Volvió a pegar su boca a mi oído y susurró.
-Ya que estoy enmendando mis errores...¿qué te parece si te llevo a la playa?
-¡Oh!¡Ash!¡Eso sería estupendo!
Giré mi cabeza para darle otro gran beso en los labios. Él sonrió y me lo devolvió. Cuando nos separamos se levantó y salió de la cama anunciando que iba al baño.
Me levanté en cuanto abandonó la habitación y salí cuando lo oí cerrar la otra puerta detrás de él. Bajé a la cocina y empecé a prepararle el desayuno.
ASHLEY POV
Cuando volví a la habitación Andy ya no estaba allí. Mis padres seguían acostados así que tuve que salir a buscarle sin hacer ruido. Al final resultó que estaba en la cocina, haciéndome el desayuno. Me acerqué a él y le abracé por el cuello para darle un beso. Cuando lo solté me senté directamente en la mesa a mirarle mientras preparaba unas tostadas. "Que tontos, somos unos empalagosos" pensé. Pero ver a Andy cocinando para mí me hizo olvidarme de esa etiqueta. Unos minutos más tarde se sentó a mi lado con un desayuno para dos que empezamos a tomar en silencio. Sentía mariposas en mi barriga y estaba a punto de darle otro beso pero mis padres entraron en la cocina desperezándose.
-Buenos díaaaas.-dijo mi madre-¡Uy!Que bien os lo montáis ¿no?
Me dirigió una sonrisa y se puso a preparar el desayuno para ella y mi padre mientras él se sentaba frente a nosotros a leer el periódico. Aunque no estábamos haciendo nada, sentí que me habían cortado el rollo y el ardor de la vergüenza me subía por las mejillas. Carraspeé y miré a Andy, que sonreía inocente. Que mono era. Tenía que arreglar eso, los momentos en que ponía cara de malo siempre acababan bien.
Cuando mi madre se sentó a desayunar empezó a relatarnos todo lo que había hecho la noche anterior con mi padre en el pueblo. Era muy aburrido pero seguí fingiendo que la estaba escuchando cuando terminé de desayunar mientras esperaba a aque Andy también terminase. Al final, no aguanté más y decidí divertirme un poco. Alargué mi mano por debajo de la mesa hasta el muslo de Andy y empecé a acariciárselo suavemente. Él abrió los ojos de la sorpresa pero intentó disimularlo y seguir desayunando con normalidad. Me hizo tanta gracia que acerqué más mis dedos hasta su entrepierna y se la rocé con cuidado. Casi se atraganta con la tostada y me miró de reojo, pero aparté la vista y seguí con lo mio. Siguió comiendo con más rapidez para librarse de la situación lo antes posible, pero yo no estaba dispuesto a acabar con la diversión, así que le agarré el pene con la mano entera y empecé a moverla desde la base hasta el extremo. Andy hizo una especie de gemido que intentó disimular aclarándose la garganta y yo tuve que aguantarme una risa. Siguió comiendo con la respiración agitada hasta que terminó y se levantó a recoger su plato y su vaso intentando que mis padres no vieran la erección que yo le había provocado. Me levanté detrás de él a recoger lo mío e intenté ayudarle a ocultar su secreto. Si mis padres notaron algo, lo disimularon muy bien.
