Capitulo 34
ANDY POV
Ash me cogió de la mano durante todo el camino de vuelta a casa. Cuando llegamos subimos a ducharnos(individualmente) y nos sentamos a comer con sus padres. La señora Purdy nos preguntó que tal lo habíamos pasado y estuvimos charlando durante todo el almuerzo. No parecía molesta en absoluto, al contrario, le interesábamos realmente sin llegar a ser pesada ni cotilla.
Después de comer nos fuimos a la habitación. Cogí mi ordenador y revisé el correo mientras Ashley se tumbaba en su cama a descansar. Cuando terminé, me acurruqué a su lado y le hice cosquillas en la espalda hasta que se quedó dormido. La mañana había sido movidita así que yo también me quedé dormido a su lado.
Desperté solo en la habitación una hora y media más tarde. Dí un par de vueltas en la cama hasta que decidí levantarme a buscar a Ash. Lo encontré jugando a la play station con su padre(como siempre) así que me senté junto a ellos a leer en mi ebook.
A la hora de merendar, la señora Purdy volvió de tomar el sol y se sentó a hablar de literatura conmigo. Cuando llevábamos un rato mandó a su hijo y a su marido a una pastelería del pueblo, para que trajeran algo para comer con el café. En cuanto se fueron, cambió sutílmente de tema:
-Bueno,¿como te va con Ashley?
Se había portado muy bien con nosotros pero en ese momento me dio vergüenza.
-Ehh...bien, ha mejorado mucho.
-Eso está muy bien, me alegro.
Se produjo un silencio incómodo durante unos minutos, hasta que volvió a la carga.
-Y él...¿cumple como pareja?
-Emmm, sí.
-¿Pero...?
-Hacemos lo normal que hacen las parejas y él parece cómodo con eso, es más, él es más lanzado que yo. No debe preocuparse por nada.
-Oh, no pienses mal, no quiero saber que es lo que hacéis solo que...no quiero que vuelva a hacerte daño. Tu eres como otro hijo para mí, y temo que Ash solo esté pasando por una fase y pueda hacerte daño...
-Ya...yo...también lo he pensado. Pero le aseguro que no, que va todo bien.
-Me alegro.
Nos quedamos en silencio definitivamente. Al cabo de un rato, ella entró en la cocina a preparar café y yo seguí leyendo hasta que los chicos llegaron. El señor Purdy llevó los pasteles a la cocina mientras que su hijo se sentó en el sofá conmigo y me dio un beso como saludo. Merendamos en el salón mientras veíamos una película cualquiera que estaban dando por la tele. Ashley se estaba poniendo perdido de la nata de su pastel y yo lo miraba de reojo deseando limpiarsela a lametazos. Su madre le reñía por ser tan guarro, pero su padre y yo luchábamos por aguantarnos las carcajadas. Cuando terminamos, me acarició disimuladamente el muslo y cuando le miré me hizo un gesto con la cabeza para indicarle que lo siguiera.
ASHLEY POV
Cerré la puerta cuando entramos en la habitación. Mi madre nos siguió con la mirada mientras nos perdíamos por las escaleras pero me da igual. Andy se quedó un poco confuso cuando le pedí que se sentara en el suelo pero lo hizo sin rechistar. Saqué mi bajo de su funda y me senté frente a él.
-Bueno, es que, yo...cuando tú..."me dejaste" quise reconquistarte con una canción...
A Andy se le dibujó una sonrisa en la cara que calentó mi corazón y mi estómago. Sonreí.
-Cuando fui a buscarte para tocártela te vi con ese chico y...me quise morir así que la rompí y volví corriendo a casa. Entonces fue cuando se lo conté todo a mi madre y...bueno... el resto ya lo sabes.
Se le entristeció la mirada cuando comenté esa escena. Se acercó a mí y me dió un dulce beso en los labios que me derritió por dentro. Cuando me soltó volvió a su posición y continué con mi propósito.
-En fin, el caso es que la he reescrito de nuevo y quería que la escucharas porque tú...te mereces unas disculpas así.
Andy sonrió y negó con la cabeza quitandole importancia pero yo saqué el papel con la letra del bolsillo de la funda del bajo y empecé a tocar. Evité mirarle mientras lo hacía, pero de vez en cuando levantaba la vista y veía como intentaba reprimir las lágrimas. Me arrepentí de haber querido remover el asunto pero era necesario.
Cuando terminé se lanzó a mis brazos y lo sostuve acurrucado contra mi pecho durante un rato. Le acariciaba la cabeza y le decía que lo sentía, pero él me mandaba a callar y me daba un golpe cariñoso. En ese momento, por fin, me sentí en paz con el tema.
