Lamento la tardanza, bueno pues comencemos.

Los personajes de Gakuen Alice no me pertenecen y tampoco los de Sakura Card Captors

Una vez más

Capítulo 22 Necesidad.

El pelinegro caminaba con rapidez entre los juegos infantiles de aquel parque ruidoso, estaba furioso ¿Qué pensaba el mocoso? ¿Qué no sabía que él estaba demasiado ocupado como para pasear? Miro sobre su hombro para encontrarse con Andou y la pequeña pelinegra que los acompañaba ese día.

Después de haber salido de la clínica donde realizaron el estudio, el chico de mirada azul se había empeñado en llevar a Natsume a dar un paseo por el parque, obvio, el pelinegro no tardo en negarse, pero la insistencia de Tsubasa fue demasiada. Ahora los tres se encontraban ahí, frente al gran tobogán en forma de pingüino.

- Jamás creí que nos volveríamos a encontrar. – Comento Tsubasa con una leve sonrisa, pero sin ver a Natsume.

El pelinegro se quedo unos segundos en silencio… ¿Por qué le decía eso? jamás fueron buenos amigos. – No te reconocí la primera vez que nos vimos. – Cruzo los brazos sobre su pecho.

- Me lo imaginaba… después de lo que paso, es normal que no me reconocieras. Además estabas más preocupado por Mikan, aquel día. – Su sonrisa burlona incomodo al pelinegro, quien frunció el ceño. - ¿Qué harás si esta niña es tuya?

Natsume se congelo en su asiento. ¿Qué hará? Esa era una pregunta demasiado complicada y lo había tomado de sorpresa. La mirada de Hyuga vago al color azul de la pequeña Natsumi, quien lo observaba con atención, sentada en las piernas del mocoso. "¿si esa niña es mi hija…?" Pensó.

- Si es mi hija… es natural que me tenga que hacer cargo de ella… sin embargo…

- ¿Mikan no lo tomará bien? – Termino la frase Tsubasa, pero Natsume no contesto. – Eres lo peor…

El pelinegro abrió aun mas lo ojos. ¡¿Qué demonios le pasaba e este tipo?! – Así que soy de lo peor ¿eh?

- Si… por no confiar en Mikan. Ella es más fuerte de lo que piensas. – En los labios del pelinegro se dibujo una sonrisa… era verdad, la castaña no era tan débil, tal vez era aun mas determinada que él. – Aquel día… - Dijo Tsubasa atrayendo la atención del pelinegro. – El día que conociste a la familia de Luna… - Le recordó el chico. – Te veías tan contento y Luna también lo estaba… ¿Qué sucedió?

- Es algo que tampoco sé… - Contesto el pelinegro mientras dejaba escapar un suspiro.

- ¿Y no te da curiosidad? – Natsume negó lentamente con la cabeza. – Ya veo… Aunque te veías un poco más amigable en aquel entonces, ahora eres aun más gruñón. – Bromeo Andou con una sonrisa, esperando una mirada asesina de su acompañante, sin embargo este sólo se dedico a sonreír levemente. – Si que has cambiado… - Susurro Tsubasa, este nuevo Natsume Hyuga se veía más amigable, aunque tenía peor carácter que el otro, sin embargo algo en él había cambiado, y era un cambio para bien. ¿Habría sido Mikan? Se pregunto mientras se ponía de pie y los dos hombres junto a la pequeña Natsumi se ponían en marcha.

Su mirada estaba fina en la ancha espalda de aquel hombre de mirada carmesí, observo con atención que sus pequeños pasos no se comparaban con los de él. Apretó aun más el agarre de la mano de su tío Tsubasa, quien le sonreía con amabilidad a aquel hombre. Lentamente los recuerdos de él y la primera vez que lo conoció llenaron, su aun infantil mente ¿él era su papá? se preguntaba la pequeña con inquietud… si era así, entonces ¿Por qué no la cargaba? Todos los papás cargaban y les sonreían a sus hijas, entonces ¿Por qué él no lo hacía?

Sin embargo aquel carro de helado llamo su atención y desvió su mirada a aquellos niños y niñas que corrían a coger un cono, el cual se veía muy rico…

- ¿Quieres uno? – Ofreció un sonriente Tsubasa, la niña asintió con una gran sonrisa. – Espera un momento Natsume… - Llamo su tío al pelinegro y fue nuevamente cuando la pequeña fija su mirada en la de aquel hombre de negro, pero esta vez sus miradas se encontraron como pocas veces lo hacían… Natsumi por miedo aparto su mirada rápidamente y siguió los mismos pasos que Andou, quien amablemente le dio el helado, sin embargo antes de pagar Natsume se le adelanto.

- No tienes que hacerlo. – Comento Tsubasa un poco sorprendido por su acto, el hombre de mirada carmesí sonrió, más no dijo nada. Los tres siguieron su camino, pero una vez más fue interrumpido, a causa del pequeño accidente que sufrió la pequeña pelinegra.

- Natsumi… - Llamo Tsubasa al ver a la pequeña en el suelo y con su helado derramado a unos centímetros de ella. Sin embargo, antes de que pudiera hacer algo, vio claramente como Natsume cogía en brazos a la pequeña, quien se encontraba igual de sorprendida que su primo.

- Sólo te has raspado la rodilla. – Comento con indiferencia el pelinegro, para después sacar un pañuelo de su bolsillo y limpiar la herida de la niña. Tsubasa se había quedado sin palabras ¡¿Qué demonios le estaba pasando a Hyuga?! Se pregunto, pero decidió callar, al darse cuenta que Natsume se estaba encariñando con la niña.

- Iré por otro helado… - Susurro Andou mientras se alejaba lentamente de ellos. ¿Era bueno o malo que Natsume se encariñara de Natsumi? Se pregunto después de pagar por el nuevo helado de chocolate para la niña.

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Tsubasa bajo primero del auto impresionado por el edificio donde vivía el profesor Hyuga. - ¿En serio vives aquí? – Pregunto con desconfianza.

- Claro, he trabajado duro estos tres años. – Contesto dando media vuelta para cargar a la pequeña pelinegra que se encontraba en el asiento trasero de su auto. – No soy un inútil como… - Pero no fue capaz de terminar su frase al darse cuenta que Andou no se encontraba cerca. ¿Qué le habrá pasado a ese sujeto? Se pregunto con malestar. - ¿Te duele? – Se dirigió a la pequeña Natsumi, quien lo veía fijamente, después de unos minutos de duda, él el tomo en brazos… No era bueno que caminara con la rodilla así y la verdad era que la niña no pesaba demasiado, además de que por alguna razón comenzaban a gustarle los niños.

Su mirada azul recorrió con detenimiento el rostro de aquel hombre que la sostenía en brazos, le daba un poco de miedo, sin embargo no parecía tan mala persona. - ¿Imai? – Lo escucho decir, la niña observo con atención al frente encontrándose con su madre y una mujer pelinegra que era sostenida por su tío. Pero lo que más llamo su atención fue aquella chica castaña que los observaba con detenimiento. – Mikan… - Fue como un susurro lo que escucho mientras sus pies tocaban el suelo, sin embargo ella no contesto ya que salió corriendo del lugar.

- ¡Natsume! – Grito su madre al ver como el peligro iba a salir corriendo tras la castaña, pero detuvo su andar y se dirigió a ella.

- ¡Estoy harto de ti! Mikan es mi novia y no la voy a dejar. Si Natsumi es mi hija me hare cargo de ella, pero jamás regresare contigo. ¡Vuélvete a acercar a Mikan y juro que te vas a arrepentir! – Después lo único que pudo ver, la pequeña Natsumi fue la espalda de aquel hombre, quien se iba alejando y subía a su auto con rapidez…

- Maldito seas Natsume… - Susurro su madre con desesperación, para después dirigir su mirada a la pequeña pelinegra quien retrocedió unos pasos debido a la mirada furiosa de Luna.

- ¿Mami? – Pregunto con temor la pequeña, acercándose con lentitud, pero una sonrisa nada agradable se dibujaron en los labios de la rubia.

- ¡Aléjate de mi! – Grito Luna rechazando a la niña.

- Tú, maldita bruja… - Dijo Hotaru acercándose peligrosamente, pero fue detenida por Tsubasa, quien observaba con seriedad a Luna.

- Sabes que no obtendrás nada… ¿Qué harás? – Pregunto el pelinegro de mirada azul.

- ¿Acaso no es obvio? – Una sonrisa burlona mostraba su rostro, para después dar media vuelta y alejarse con lentitud, dejando a la pequeña Natsumi de pie, junto a Tsubasa, viéndola partir.

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¿Dónde se habrá metido? Se pregunto mientras recorría las calles de Tomoeda con desesperación. Ya llevaba algunos minutos conduciendo, sin embargo no había rastro de la castaña. Maltita sea. Pensó justo cuando vio a una chica de cabello castaña dar vuelta en la esquina, no dudo cuando estaciono su carro y bajo casi corriendo, sin embargo no le agrado la escena que encontró.

La castaña lloraba mientras el sujeto aquél la abrazaba con ternura, estuvo a punto de ir y separarlos, pero… ¿Tenía el derecho de hacerlo? La había perdido, ya nada podía hacer. Maldita Luna. Como la odiaba, pero se aseguraría de sacarla de su vida, aun sabiendo que no recuperaría a la castaña, porque ella estaba mejor con él, aquel chico que en ese momento la consolaba.

Dio media vuelta y subió a su auto, ¿Por qué todo eso le tenía que pasar a él? Se quedo unos minutos en el mismo lugar antes de arrancar el coche y salir de ahí, no quería ir a su casa, tenía el presentimiento de que Luna lo estaría buscando y ya no quería verla, Shaoran se encontraba de luna de miel… ¿A dónde mas ir? Se pregunto, pero rápidamente vio la respuesta.

Bajo de su auto y entro al local, fue recibido con un"Bienvenido", el cual ignoro y sólo pidió un trago.

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- Lo siento. – Dijo Haruto alejándose de la castaña.

- No, yo lo siento… - Susurro la chica limpiándose las lágrimas con su pañuelo.

- Eso es lo de menos… ¿Vas para tu casa? – Vio como la castaña asintió. – Te acompañare…

- No es necesario. – Pero al parecer el chico no la escucho, ya que comenzó a andar. – Espera… - Haruto se detuvo y la observo con irritación. – Perdón… es que por ahí no es mi casa. – Y así, Minatoya siguió a la castaña. – Esto es extraño… - Comento la castaña después de unos minutos de caminata, atrayendo la atención de su acompañante. – No me has preguntado que fue lo que sucedió…

- Porque no me interesa… además, saberlo seguramente sería problemático. – Contesto con indiferencia.

- Ya veo… - Susurro la castaña.

- Alejarse de los problemas es mejor Yukihira, con ellos tan sólo te confundes; es mejor alejarse de ellos, evadirlos para que así puedas vivir de una manera más tranquila. – La castaña se sorprendió ante tales palabras. Jamás había imaginado que Haruto pensara de esa manera, además, olvidarse de los problemas, evadirlos y seguir adelante, era algo que ella podría hacer sin embargo…

- No puedo hacerlo… - Susurro la castaña, pero Haruto no fue capaz de escucharla. Ella jamás podría hacerlo, amaba tanto a Natsume que no podría simplemente alejarse de él, estaba confundida, pero eso no significaba que lo abandonaría.

El silencio se hizo presente, ambos caminaban sin decir una sola palabra… la castaña se encontraba un poco nerviosa, sabía que Haruto era un chico extraño, pero… no creía que tuviera esos pensamientos, ya que parecía un chico amable… " ¿Por qué será así?" Pensó la castaña mientras se despedía de él.

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El matrimonio Hiragizawa se encontraba tomando una taza de té, Tomoyo aun llevaba aquel delantal rosa con holanes blancos, sin embargo se podía apreciar la pequeña panza a través de la tela. - ¿Segura que estas bien? – Pegunto su esposo con preocupación, la mujer de largos cabellos negros sonrió y asintió felizmente.

- Claro, sólo me canso un poco de más, pero estoy perfectamente bien. – Contesto, ganado una leve sonrisa de su esposo.

- Haruto llega tarde. – Tomoyo hizo una mueca de disgusto y dio un sorbo a su té, acciones que no fueron desapercibidas por Eriol. – Al parecer aun no te llevas bien con él…

- Su actitud es algo desagradable. – Confeso la mujer de mirada azul, seguida de un breve suspiro.

- Trata de comprenderlo Tomoyo, Haruto en estos momentos está pasando por serios problemas con la familia. Y yo lo único que puedo hacer es apoyarlo. – Comento con seriedad, algo que extraño a su esposa ya que pocas veces Hiragizawa se mostraba de esa manera. - ¿Quieres un poco más de pastel? – Pregunto con una sonrisa, la cual, Tomoyo sabía que era falsa. ¿Tan graves eran los problemas del primo de su esposo? Asintió con resignación, para después ver como su esposo se perdía en la cocina. Tengo que ser más tolerable. Pensó, pero el sonido de la puerta abriéndose la distrajo. – Bienvenido – Saludo al recién llegado, sin embargo este sólo le dedico una leve reverencia. "Trato de ser amable y él lo hecha todo a perder" Dijo en su mente… Ese chico no era muy amigable.

- Bienvenido Haruto. – Saludo Eriol al ver a su primo, este le devolvió el saludo con el mismo entusiasmo, lo contrario a Tomoyo. – Veo que se te ha hecho tarde…

- Así es. – Dijo mientras tomaba asiento. – Me encontré con la prima de Shaoran de camino acá y como no se veía muy bien, decidí acompañarla a su casa. – Al terminar de hablar, vio como el rostro de su primo lo miraba fijamente. - ¿Qué sucede?

- Nada. – Contesto Hiragizawa, con una leve sonrisa. – Es sólo que… es la primera vez que te preocupas por alguien.

Haruto se quedo por un momento pensativo, ¡era verdad! – Pero ¿no sabes que sucedió? – pregunto con preocupación Tomoyo, pero el primo de su esposo negó, la verdad había tenido curiosidad por saber que era lo que molestaba a la castaña en ese momento, pero no se había atrevido a preguntar.

- Seguramente tiene algo que ver con Hyuga. – Reflexiono Eriol dirigiéndose a Tomoyo, quien asintió levemente, podría ser cierto ya que Mikan era demasiado alegre, pocas veces se le veía decaída, pero desde la llegada del pelinegro de ojos carmesí, la castaña había cambiado bastante.

- Así que son novios… - Comento Minatoya, atrayendo la atención de la pareja Hiragizawa.

- Así es, por esa razón debes de alejarte de Mikan. Ella está con Natsume, sólo obtendrás más problemas si te acercas a ella, y si mal no recuerdo, tú detestas los problemas. – Advirtió Eriol con seriedad, provocando un suspiro de fasto por parte de su primo.

- Es verdad, pero tal vez comience a afrontar algunos problemas… - Tras decir esto se levanto de su asiento y se dirigió a la casa de los Hiragizawa que se encontraba a lado de la cafetería. Tomoyo frunció el seño y Eriol suspiro con cansancio, sabía que vendrían varios problemas gracias a su primo, era mejor prepararse para ellos.

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- ¡Me voy! – Anuncio la castaña saliendo de su casa, corrió entre las pequeñas calles de Tomoeda, aun era temprano, pero aun así tenía prisa de llegar ya que no quería encontrarse con cierto pelinegro, aun estaba confundida y no sabría como actuar frente a él, así que lo mejor sería no verlo por el momento, aunque eso le doliera.

Por suerte llego a su destino a la hora deseada, además de que no había nadie aun en el salón. Se sentó en su puesto y dirigió su mirada a aquellas grandes ventanas, mientras se preguntaba dónde estaría y que estaría haciendo el pelinegro. – Buenos días.

La castaña dio un pequeño brinco, y rápidamente dio vuelta para encontrarse con la persona que menos esperaba. – Buen día Ruka. – Contesto con una leve sonrisa, que fue correspondida por otra leve sonrisa.

- ¿te encuentras bien? – Pregunto con preocupación, acercándose a la castaña. Ella asintió no muy segura, no quería contarle a nadie sus miedos e incertidumbres. – Vamos Yukihira… sabes que puede contar conmigo. ¿Se trata de Hyuga, verdad? La castaña agacho la cabeza, mientras Ruka suspiraba. – Era natural que esto sucediera Yukihira, nosotros aun somos unos chicos que seguramente no sabemos aun lo que queremos, en cuanto Hyuga… ya es un hombre maduro, él ha vivido seguramente muchas cosas, es natural que se aburriera de ti.

La castaña agacho la cabeza, apretó sus manos unidas con fuerza. Eso dolía, dolía demasiado, ¿Por qué Ruka le decía eso? Sin embargo… ¿Natsume se aburriría de ella? Su mirada se nublo por las lágrimas que en cualquier momento resbalarían por sus mejillas, esto fue visto por el chico rubio, quien sintió un gran remordimiento por lo que acababa de decir.

- Creo… - Dijo atrayendo la atención de la chica. – Creo que para él también es difícil… así como tú no puedes comprenderlo, él tampoco te comprende a ti. Tal vez te dejara, pero lo hará para no lastimarte sin saber que lo hace. Él pensara que es lo mejor para ti… - Pero fue interrumpido cuando la mirada color miel se encontró con la tuya, podía ver perfectamente que en ella ya no había tristeza, algo que provoco que el rubio se sorprendiera. Pero Mikan tú… - No término su frase ya que la castaña se levanto de golpe.

- ¡Gracias, Ruka! – Grito la castaña a todo pulmón, mientras salía corriendo del salón, dejando a un confundido Ruka de pie. Su puño se estrello con fuerza contra la banca de la castaña. "Eres una idiota Yukihira!" pensó con rabia, estuvo a punto de seguirla, pero cuando dio media vuelto se encontró con su novia, quien lo observaba con una sonrisa burlona. - ¿Qué es tan gracioso? – Pregunto con malestar.

- Ver tus inútiles intentos por separarlos. – Comento, para después ignorarlo y sentarse en su sitio.

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Se encontraba en el patio trasero de la escuela. ¿Dónde estaba? Se preguntaba con desesperación, al parecer Hyuga había faltado, no había nadie en el salón donde supuestamente él tendría que estar. Era una tonta, sólo desconfió de él al verlo con esa niña, ella no era tan débil, sin embargo lo fue en ese momento. Natsume le demostraba que la quería, pero ella sólo le había dado la espalda. Probablemente él estaría igual de confundido como ella ya que no lo podía comprender, se suponía que ella estaría siempre a su lado, ayudándolo y apoyándolo, pero…

Se puso de pie, ella no volvería a deprimirse, tenía que ser fuerte. – Iré a casa de Natsume por la tarde. – Se dijo con determinación… pero… ¿y si Luna estaba allí? Sacudió la cabeza con fuerza. ¡No! Si ella estaba allí, entonces la castaña la correría y le dejaría bien claro que Natsume la quería a ella y si Natsume prefería a la rubia, entonces Mikan le juraría que no se desharía de ella tan fácil.

"No me hare a un lado sin luchar Natsume"

Las horas pasaban y la castaña se inquietaba aun más. Quería verlo… hablar con él, fue por eso que cuando la campana sonó, la castaña salió corriendo del salón. Suspiro tratando de tranquilizarse cuando se encontraba frente a la puerta de su departamento, toco sin embargo no hubo respuesta, volvió a tocar y cuando estaba a punto de llamarlo; la puerta se abrió mostrando al pelinegro, sin embargo se veía muy diferente.

- ¿Natsume? – Su mirada color miel lo recorrió con lentitud, sus cabellos estaban aun más revueltos de lo de costumbre, pero el ligero olor a alcohol que percibió fue lo que la sorprendió.

- Debe ser un sueño. – Lo escucho decir para después comenzar a cerrar la puerta, la castaña lo detuvo a tiempo.

- ¡Espera! – Grito, atrayendo la atención de Natsume, quien retrocedió unos pasos. - ¿Qué sucedió Natsume? – Pregunto, sin embargo las botellas vacías en la mesa le dieron a entender lo que había sucedido.

- ¿Qué haces aquí? – Su voz era fría. Lo vio tambalearse un poco, probablemente producto de la bebida.

- No fuiste a dar clases…

Pero fue interrumpida cuando sintió los brazos del pelinegro alrededor de su cuerpo. – Yo… no se qué hacer. – confeso escondiendo su rostro en la cabellera de Mikan. – Trato de no hacerte sufrir, sin embargo, al final siempre terminas llorando. Desde un principio creí que si te alejabas de mi estarías bien, pero cuando trato de apartarte de mi lado, inconscientemente me aferro mas a ti. Dime Mikan… - Me separo un poco de su cuerpo para que nuestras miradas se encentran. - ¿Qué debo hacer?

Las suaves manos de la castaña capturaron el rostro del pelinegro, quien lentamente unió sus labios a los de Mikan. – No sé lo que debes hacer… Pero lo que si tengo claro es que no debemos separarnos. – Sus labios se unieron nuevamente, pero esta vez el beso se profundizo, permitiéndole a la castaña saborear aquel sabor a whisky de la boca del pelinegro. – Natsume… - Suspiro la chica al sentir los labios del chico sobre la delicada piel de su cuello.

- ¿Me amas Mikan? – Su mirada profunda logro estremecer a la castaña, quien asintió levemente, para después sentir como Natsume la guiaba hasta su recamara. – Desde la primera vez que visitaste mi casa, he soñado con estar así contigo. – La castaña se sonrojo al sentirse atrapada entre el cuerpo de Natsume y el colchón de su cama. - ¿Está bien?

- Yo también quiero estar contigo Natsume. – Pidió la castaña besándolo con desesperación, rápidamente fue correspondida. – Te amo. – Dijo la castaña mientras sentía como el pelinegro se iba deshaciendo de su ropa, los primeros botones de su camisa fueron desabotonados y Natsume aprovecho para seguir explorando su cuerpo.

- Te amo. – Contesto el pelinegro retirando la chaqueta de la chica. – Te…

La castaña se sorprendió al sentir como todo el peso de Natsume caía sobre ella. - ¿Natsume? – Pero no contesto… - ¿Natsume? – Sonrió al ver como Hyuga se aferraba a ella mientras dormía tranquilamente, correspondió a su abrazo, ahora estaba segura de lo que el pelinegro sentía por ella, con ternura acaricio sus suaves cabellos color azabache. Tal vez esa noche no se había entregado a él, pero al menos podría dormir a su lado. Además, se había dado cuenta que al igual como ella lo necesitaba, él la necesitaba a ella.

Continuará…

¡Hola! Ya ha pasado un tiempo, bueno tengo que admitir que me costó escribir, he tenido muchas tareas, pero me di un tiempo para terminar el capítulo. ¿Qué tal el capítulo? Esa Luna es una maldita, y que tal Haruto que ya esta mas decidido. Jajá que malo es Natsume, dormirse en plena acción, jajá, pero bueno ya tendrá sus oportunidades.

Avances: Capítulo 23 Amor. No le diré nada porque si no hecho a perder la sorpresita que les tengo *o* Sólo les diré que odiaran a Luna. Por cierto en mi perfil a partir de mañana podrán checar una nota sobre la calendarización de los próximos capítulos. Faltan 8 capítulos para que termine, así que ahí podrán ver que días subiré cada uno, recuerden que esta historia termina antes del nuevo año: 2014. Seguiré actualizando lo demás, en ambos perfiles verán que historias están activas. Ahora vamos con los comentarios.

Haruhi1990: Muchas gracias por leer, si Mikan es una dramática, pero es una adolescente. Y en cuanto a lo demás, pues creo que no te daré el correo jajá Gracias por leer. IRMA e. e… Saludos hasta España.

SakuraNeko-Chan EM: Si habrá lemmon, asi que no te preocupes jajá muchas gracias por leer y por tu apoyo. Espero que hayas disfrutado de tu especial, el cual disfrute mucho escribiéndolo.

iza.21.2110: Muchas gracias por leer, pues para ver lo de la actualización checa mi perfil.

Ritsuka-Sama69: Muchas gracias por tu apoyo y por leer esta historia, y pues tienes razón cada quien es libre de leer lo que quiera, pero bueno… si ame cuando golpearon a Luna, pero aun falta Sumire.

mikanynatzume15: Muchas gracias por leer y por tu apoyo, espero que te haya gustado este capítulo.

sheblunar: Gracias por leer y comentar, y claro que seguiré con esta historia.

Sakura-Chibi58: jajá clamada niña amante del lemmon jajá claro que habrá pero hasta el siguiente capítulo, ¡vamos Natsume! Gracias por leer amiga mía, espero también leer tu Fanfic. Y ya sabes siempre te defenderé a capa y espada, que se metan conmigo es una cosa, pero con mi familia nunca.

Jessy: De nada, gracias a ti por comentar y leer, me gusta saber que te interesa cada uno de mis escritos, espero ser tan buena como tú en algún tiempo *o*

MaryGarcia94: jajá si, aunque algunas veces se me pasa contestar, pero no me molesta para nada XD amo cada uno de los comentarios que me dejan y gracias a ti por leer y comentar.

MiyukiSakuraiO: jajá yo también ame a Hotaru, pero le faltaba un poco de revolcada a la Luna esa jajá, pero esperemos que se dé la oportunidad. Gracias por tu apoyo y lamento la espera, espero que este capítulo te haya gustado. Gracias XD

curo neko: Gracias por leer y comentar, aquí ya tienes el capitulo y ya pronto se viene el final. Gracias.

Vanesa-Tsukiyomi: Gracias por leer y comentar, espero que te haya agradado esta historia, y en cuanto a ese asunto, bueno, lo mejor será que lo ignoremos, ya me he calmado jajá bueno pues ya se viene el final y seguiré escribiendo para aquellos que les gusta. Aunque si me queda la espinita por saber quien fue e. e…

neko fogosa: Gracias por tu apoyo estoy de acuerdo contigo, creo que está bien que algo no te guste, sin embargo eso no quiere decir que sea malo o este mal, bueno espero que te guste este capítulo.

sofia: No dejare la historia, solo quería poner un alto, el cual sirvió y esperemos que sea para siempre, gracias por tu apoyo y por leer el capitulo.

Guest: Si Mikan debe dar pelea y ya se ve que la dara XD gracias por leer y comentar.

Guest [2]: Gracias por leer y sabes tomare tu consejo, gracias por comprenderme, espero que te haya agradado este capítulo XD

Natsume Hyuuga -Kuro Neko: Gracias por comentar, y leer claro, espero que te haya agradado este capítulo, por cierto se viene el final.

Bueno, esto es todo, en cuento a la nota anterior, pues gracias a todas por su apoyo, digamos que se ha detenido y esperamos que siga asi, me retiro y las invito a leer mis demás historias y para aquellas amantes del lemmon le aconsejo que chequen "Extraña sensación" Bueno está semana subo las fechas.

Gracias por leer y cuídense.