El siguiente, tome en cuenta el comentario de poner los nombres originales de los personajes D:

De hecho era algo que queria hacer, ya que creo que asi se lee mejor ^^ Gracias!

=w= Oww~~ un poquito mas de drama~

Y creo que me habia tardado con llegar al romance (eso siento, pero creo que es la costumbre de que casi todos los fics es de que comienzan al primero capitulo a enamorarse D:)...En fin~ Lento, lento~

Disfrútenlo!


Quinto capítulo: "Donde el sol brilla mas, se encuentran sombras más grandes."

Otro amanecer frio, ya han pasado unos cuantos días, la cola de Tama no ha dado alguna alarma peligrosa. Ahora Jack conocía el origen de Tama, pero, de un momento a otro se lo pregunto… ¿Por qué un espíritu de buena fe le pasaría un mal así? En su historia, nunca explico cómo llego a esa condición…

-Tengo que averiguarlo…- Se murmuro a si mismo Jack mientras observaba a Tama a lo lejos, ella se encontraba en ese mismo lugar, en la punta del templo, esperando, como siempre, Jack suponía que esperaba la visita de ese anciano y comenzaba a pensar que quizás ese anciano tiene que ver con la causa de su estado. Tenía que investigar y con ello en mente, voló hasta Tama.

- Oye…- Tocando el techo, para después poner su bastón en su hombro y acercarse a ella – ¿Esperas al anciano? – pregunto con tono de casualidad, ella mismo lo dijo, no le gusta que le hagan preguntas sobre que tenga que ver con el tema y si el tema tiene que ver con el anciano, se enfadara.

Ella lo miro y volvió su mirada al camino del templo otra vez – Espero a que no venga – respondió de manera directa. Esto sorprendió al guardián, ¿cómo que "no venga"?

-Eso es extraño – respondió el guardián, mirando hacia el mismo lugar que ella y se sienta a un lado de ella.

- No es extraño, si no viene, significa que no tiene problemas, si viene, los tiene y reza por que los problemas se vayan y poder luchar contra ellos…- Abraza sus piernas mientras comenta esto.

Al guardián se le hacia una manera muy extraña su forma de pensar, es como si deseara verlo, pero al mismo tiempo lo rechazara, ¿qué tipo de afecto es ese?, entonces agrego - ¿Y si no viene porque su problema no lo deja? – era una pregunta hipotética, pero quería saber qué respuesta tenia para esto.

- Siempre viene cuando tiene problemas – Respondió, sonaba una respuesta terca

- Pero, hipotéticamente…- Seguía el guardián

Ella se levanto en seco y lo miro con enojo – EL SIEMPRE VIENE, SIEMPRE LO HACE CUANDO TIENE PROBLEMAS – remarco la misma respuesta, acentuando el "siempre", esto le molesto al joven guardián, no soportaba que alguien más intentara subirle la voz sin motivo alguno.

- ¿PERO Y SÍ NO VIENE? – Decidió responder con la misma terquedad que ella, pero ella solo logro enfadarse más y dio media vuelta, salto del templo hacia los arboles y así se fue alejando rápidamente. El la veía alejarse, no pensaba ir tras ella, ya que el solo pregunto, no tenía nada de malo preguntar y ya que ella no pensaba responder sus preguntas, decidió despejar sus dudas con algunos de sus compañeros guardianes.

Conejo se encontraba en su madriguera pintando alguno de sus huevos de pascua con una sonrisa de satisfacción en su rostro y Jack llega aterrizando a unos metros de él.

-¡Oye! ¡Bunnymund! Tengo dudas, necesito tu ayuda – Grito con apuro

Bunnymund se le escapo una pincelada por el susto, arruinando lo que él veía como una obra de arte y se giro a Jack algo molesto - ¡Oye! ¡No me asustes así! – grito a su compañero soltando el pincel y el huevo.

- Lo siento, conejo, esto es importante – respondió el joven guardián dirigiéndose a su compañero y se sienta a un lado de el

- Más vale que lo sea – respondió el Conejo

- Necesito que me digas…El origen de Tama…- Sin terminar, Bunnymund lo interrumpe

-…Pero ya te explicamos, ella es el gato de la fortuna, ella fue un gato antes de…- Jack lo interrumpió con demasiado ansiedad

- No, eso no, me refiero, por que a ella le crece esa cola, ¿Por qué?...Ella me dijo sobre su origen, pero eso no cuenta lo que paso con su cola, si no hizo nada malo, entonces…¿Por qué? – miro a Bunnymund con algo de desesperación, quería saber más que nada en ese momento

Bunnymund sintió pena por la desesperación de Jack, miro hacia el suelo, evitando la mirada de Jack y negó con la cabeza – Lo siento, pero no puedes – respondió sin más

- ¿Algo malo le ocurrió? – insistiendo en saber, nada lo detendría, sentía que debía saberlo para poder ayudarla.

- Mira, amigo, esto paso hace tiempo, fue trágico, pero ella misma fue la que dijo que no dijéramos nada, a ella le duele hablar de eso, sobre todo cada vez que cumple los 100 años mas…Y creo que con eso ya te dije suficiente – Le da la espalda a Jack y vuelve con su trabajo

Jack mira desconcertado a Bunnymund, "algo trágico" esas palabras resonaban en su cabeza, ¿qué le pudo haber pasado a ella?, sin rendirse ahora busca a Sandman, pero sin mucha suerte. Sandman también se negó a contarle, era un secreto entre guardianes y ella. La siguiente fue Tooth, quien fue un poco más amable con él y comprensible.

- Si ella hubiera sido humana, te podría ayudar con los recuerdos de ella, pero fue una criatura, así que, me temo no poder ayudarte… Además, yo no conozco tan bien los detalles de lo que paso, pero solo se un poco – respondió Tooth con amabilidad y preocupación – Pero aun así, esas cosas no te las puedo decir…Ella lo pidió Jack, con quien tendrías que hablar seria con ella… - Jack patio el suelo y con el bastón lo congelo con enfado, Hada se espanto un poco. El se sentó a la orilla y se cubrió con su gorra.

-Se que quieres ayudarla, Jack…Pero recuerda…No puedes ayudar a alguien, quien no pide ayuda…- Acercándose a Jack y tocando su hombro

-Pero yo se que ella lo está pidiendo…Solo que…Agh…- Se va del lugar, enfadado, no podía ir con Norte, él le respondería lo mismo, así que regreso al templo a buscarla, tenía que tenerla en la mira y vigilarla.

Tama se encontraba por el bosque, caminaba y caminaba hasta que llego a una pequeña cabaña, cuando llego a ella se apretó fuertemente el pecho y aun así, siguió avanzando, parecía como si ese lugar le causa cierto dolor. Había recuerdos allí, que para ella, debían permanecer enterrados para siempre y abandonados.

- En estos días, duele más…- se murmuro a ella misma, se sentó en las escaleras viejas de esa pequeña cabaña, termino recostándose, abrazando sus piernas con fuerza y cerró los ojos.

Miles de recuerdos venían a su mente, a su mente vino la imagen de hombre joven, quien la acariciaba en su forma felina. Al venir este recuerdo ella sonrió para sí y de repente ese hermoso sueño paso a oscuridad, una silueta de una bestia que de un maullido pasaba a un sonido distorsionado a espantoso, corría a sus adentros, pero esa sombra a un así la alcanzaba, entre sus recuerdos una risa se escuchaba, una risa macabra, se veía a ella misma, quien se reía y tomaba forma terrorífica, no hallaba como escapar, se encontraba sola e indefensa, igual que un gato sin hogar.

"Alguien ayúdeme" decía entre murmuros, pero era un grito desesperado en el interior y de repente todo tornaba en blanco y alguien extendía su mano, alguien llamaba a su nombre

-"Tama"- una voz conocida, la imagen era difusa, pero poco a poco tomaba forma

-"Jack Frost…"- respondió para sí y la luz la consumía por completo sintiendo esa calidez que ella añoraba

- ¡Tama! – de un momento a otro, Tama se encontraba en los brazo de Jack, ella abrió los ojos y logro ver su rostro de cerca, mirándolo, confundida.

-¿Q-qué sucede?...- pregunto mirándolo aun desorientada

- Ah…Estas bien, pensé que te había pasado algo, por más que te hablaba y sacudía no despertabas…- respondió con alivio, el aun la sujetaba, ella se percato de eso, pero su reacción fue lenta, enrojeció y pudo apreciar el rostro de Jack más cerca. "Es…" pensaba, no completaba su frase, tenia vergüenza el tan solo pensarlo.

- ¿Qué sucede? – Respondió el aun teniéndola tan cerca, se percato que estaban demasiado cerca, tanto, que rompía el espacio personal entre los dos, en su piel pálida se denoto algo de enrojecimiento.

Ella sonrió tratando de parecer normal y que no haya notado sus nervios – Ahm…Tienes unos ojos muy azules – "lindos" eso quería decir ella, pero quería parecer decente

Jack enrojeció, se separo de ella y se cubrió con su gorra – Es obvio, tonta – respondió el tratando de parecer normal

Ella sonrió y lo miro detenidamente, en su sueño, era él, ¿habrá querido decir algo ese sueño? Miro hacia el cielo y se percato que la Luna yacía en el cielo – Es preciosa…- menciono ella quebrando el ambiente de incomodidad entre los dos. El la miro y sonrió asintiendo, la luna brillo mas entre los dos.

Jack miraba la luna y se dio cuenta de su brillo más intenso…

"Es tu destino."

Escucho, el se sobresalto y miro hacia todos lados, Tama lo miro con curiosidad y preocupación

- ¿Te sucede algo? – Pregunto mirando al ojiazul

Al parecer solo él lo escucho, pero no sabía, miro hacia la luna, ¿Hombre de la Luna trato de decirle algo? –Nada – respondió el joven guardián mirando hacia la luna.

Ella lo miraba, con una sonrisa inexplicable pero el dolor y miedo que había sentido hace unos momentos se fue, el era especial, se dijo para sí, la luna eligió bien, repitió, cerró los ojos, suspiro con alegría. De repente sintió una mano en su cabeza, alborotándole el cabello y así haciendo sonar los cascabeles adornadas en sus orejas, abrió los ojos y Jack le sonreía mientras le alborotaba el cabello.

- Siempre que estés en problemas, puedes contar conmigo…Cree en mi – Las mismas palabras que le dijo a su hermana antes de morir, pero esta vez, se las decía a alguien que también necesitaba ayuda.

- Gracias – ella sonrió con ternura hacia él, enseguida él se volteo y agacho frente a ella.

- Súbete – Exclamo – Me espanto lo que te sucedió, así que vamos – Hacia señas con sus manos de que subiera

- Ah…No es necesario – el sabia que ella diría eso, así que la tomo aun así e hizo que se acomodara en su espalda, cargándola de caballito - ¡Nya! – grito ella y se abrazo del cuello de Jack.

- Vamos a casa – dijo Jack y comenzó a flotar llevándola en su espalda

Tama lo miraba, miraba desde atrás al joven guardián, contemplándolo y sonrojo a la vez que pensaba tantas cosas, sentimientos encontrados, termino acurrucando su cabeza en el hombro de Jack.

"¿Mi destino?" Pensaba Jack, miro hacia la luna y luego miro hacia Tama quien estaba en su espalda acurrucada ya, sonríe y solo piensa en que tiene que ayudarla, sea como sea.