:D Uuuh...Cuanto tiempo, pero ahora si, subo el siguiente!

Siento mucho la tardanza! n_n


Noveno capítulo: "Gato monstruoso."

Tama y Bunnymund caminaban por las lejanías del templo, sabían que pronto iba a suceder, la transformación, así que tenían que estar en un lugar aislado para no dañar a las personas. Tama estaba a unos pasos más enfrente y Bunnymund atrás de ella.

Bunnymund la miraba con desconcierto, ella no suele ser así de seria. En lo que le había tocado tratar con ella este dia, siempre habla mucho, contando las cosas más impresionantes que le habían pasado esos 100 años actuales y lo tanto que le sorprendía como cambiaban las cosas y la sociedad en los humanos. No era un silencio incomodo, si no, pesado y triste. Decidió romper el hielo para aliviar el ambiente.

-¿Y qué tal, Tama? ¿Qué ha pasado estos 100 años? – pregunto Bunny en un tono confiado y alegre

- Ah…- ella levanto la mirada, como recordando que siempre platicaba de esas cosas y piensa – Las personas…se han vuelto más supersticiosas…-menciono ella

- ¿Supersticiosas? – repitió Bunnymund

- Si…Últimamente, le pasan cosas malas a la humanidad, las personas ya no tienen en que creer…Y por eso, es un alivio creer en algo, alguna superstición o algo…Últimamente muchos acuden a mí. Esperando felicidad creyendo en mi…- juega con la nieve que se cruza en su camino

- ¿Eso es bueno, no? – mirándola con extrañez

- Si…La esperanza es lo último que muere – responde y suspira.

- Y… ¿Eso es todo? ¿No pasó nada más interesante? – cruza sus brazos Bunnymund deteniéndose para descansar.

Tama se detiene y mira al cielo, pensando, de repente sus ojos se abren más, recordando – Jack Frost – rompiendo el silencio

- ¿Ah? – dice Bunnymund confundido

- Lo más…interesante que me paso…Jack Frost, yo, no había conocido a alguien como el…Ni siquiera Ryo, se le puede comparar…Jack es…Es…- sus manos se posaban en su pecho

- ¿Especial? – termino la frase Bunnymund

- Si…La luna…Tenía razón en haberlo elegido…Pero…Jack es tan diferente de mí, el…Tiene anhelos fuertes y yo…Anhelos tan egoístas – se abraza y aprieta sus brazos contra ella.

- Mira…Tama, sé que no ha sido fácil para ti estos tres últimos siglos, pero pudo haber sido peor…Y si estás aquí, es por algo, quizás Hombre de la Luna tenía algo preparado para ti, quizás, Jack sea la persona que te pueda salvar…Y tú sabes muy bien…Que has gritado por ayuda todos estos años, deberías dejar tu miedo atrás y dar un nuevo paso – posa su gran mano en la cabeza de Tama y le agita el cabello – Además, me darás una razón para poder molestar a Jack.

Tama reflexiono ante las palabras de Bunnymund, quizás era verdad, ella estuvo huyendo todo este tiempo, en realidad, nunca enfrento su castigo del todo, siempre lo negó, jamás lo acepto. Negó en su corazón lo que le pasaba, como si no fuera real, evitándolo y por eso, lastimo a Jack, alejándolo de ella, porque si alguien escarbaba en su pasado, la herida frotaría y volverá a ser "real" ese hecho.

- ¿Q-qué he hecho, Bunny?...- La joven felina mira con los ojos llorosos a Bunnymund, este se impresiona por la reacción y lo único que hace es acariciar su cabeza.

- Tranquila…- Acariciando y despeinado su cabeza – Todo va a estar bien, pequeña…

- E-es que…Lo lastime, lo aleje así…S-soy una egoísta, él no me va a perdonar…- limpiaba con sus manos sus lágrimas, parecía una niña llorando por su mamá, era la primera vez en mucho tiempo que Tama lloraba así y se dejaba ver en ese estado por alguien.

- Hey, compañera, tranquila, puede que Jack sea un torpe e idiota, pero eres especial para él, sin duda alguna, él te perdonara, pase lo que pase, el entenderá…- Mira con entusiasmo a Tama, la toma del hombro – Vamos…No hay mal que por bien no venga…

Tama sigue secándose las lágrimas pero esta vez dejo de sollozar y comenzaba a respirar con más tranquilidad, solo dejaba escapar uno que otro moqueo.

Bunnymund sonrió al ver que la pequeña felina se comenzaba a tranquilizar, cuando de reojo miro la cola de Tama que ya estaba a unos momentos de comenzar a partirse en dos.

- ¡Tama! – Grito Bunnymund, Tama volteo rápidamente hacia su cola y en ese mismo instante, su cola se partió en dos y solo a lo lejos se pudo divisar un pequeño temblor entre los arboles donde se supone se encontraban Tama y Bunnymund, parvadas de aves salían de entre los arboles huyendo despavoridos.

Norte, Sandman, Tooth y Jack iban en camino, el trine se movía rápido, casi de manera violenta y entonces lograron divisar ese extraño suceso a los lejos.

- ¿Y esas aves?...- Diviso Jack entrecerrado los ojos para tratar de ver mejor

La mirada de Tooth y Sandman cambia a un gesto de preocupación.

- ¡Norte! – exclamo Tooth con nerviosismo.

- ¡Lo sé! – exclamo con fuerza al mismo tiempo que con sus brazos los agito para dar la señal a los trineos de ir más rápido, Jack mira a estos y salta de el trineo y vuela a toda velocidad hacia donde venía esa precipitación.

- ¡Jack! ¡No! – gritaron sus compañeros, pero Jack los ignoro y siguió a toda velocidad hasta llegar al lugar. Miro hacia todos lados, logro ver algunos árboles caídos y desgarrados, su mirada buscaba y logro ver entre escombros de ramas a Bunnymund, a lo que enseguida va junto a él.

- ¡Bunnymund! ¿Estás bien? – Pregunta Jack con preocupación quitándole todas esas ramas y todo lo que pueda evitar la movilidad de Bunnymund.

- Ah, s-si…L-lo siento Jack…Ella se me escapo, pero no está lejos, sintió la presencia de ustedes y huyo, lo más seguro es que este escondida, pero se mueve rápido, no pueden dejar que se acerque a humanos… - Bunny se movía forzosamente, tenía algunas heridas.

- ¿Qué te hizo? – Miraba a Bunnymund de cabeza a patas.

- Ah, sí que tiene fuerza en esa forma…Se aseguró de golpearme lo suficientemente fuerte en mis patas…- Soba sus patas al mencionarlo – No se atrasen por mí, en un momentos los alcanzo, es importante que tu vayas con ella.

Norte y los demás posan el trineo en el aire no muy lejos de Jack y Bunnymund.

- ¡¿Bunnymund?! – grita Norte preocupado al ver su estado

- Estoy bien, compañero, vayan tras ella – exclama Bunnymund

Tooth vuela hasta Bunnymund – Vayan, me quedare con el y enseguida los alcanzamos. Jack asienta con la cabeza y vuela hasta el trineo y sube. Norte le da la señal a sus trineos y enseguida van tras el rastro de Tama, quien se transformó en un Nekomata.

Tama corría a toda velocidad, pero no corría hacia la ciudad al templo, buscaba un lugar donde poder acorralar a los guardianes. Su ser estaba tan corrompido en esa forma, que varios pensamientos apuntaban a que ellos tenían la culpa de todo su dolor y angustia de esos siglos.

Jack logra mirarla a lo lejos - ¡Norte, ahí va, acelera! – grita el joven guardián

- ¡Vamos lo más rápido que podemos! – responde Norte, Jack se desespera y una vez más se adelanta para llegar con Tama. Llega con Tama a pesar de los gritos y advertencias que gritaban sus compañeros y este se interpone en el camino de Tama, entonces Jack logra apreciar ese lado de Tama que nunca había visto, el lado que es su castigo y su tormento, se pone en una posición defensiva mientras la observa.

La transformación de Tama era como un felino gigante, tenía un tamaño de 4 metros, su pelaje era blanco con unas pocas rayas negras, solo estaban marcadas en ciertas partes, pero se difuminaban en sus dos colas, haciendo que estas se vieran completamente negras, sus ojos eran color amarillo, con una mirada salvaje y llena de odio, sus garras eran grandes y sobresalientes de sus grandes patas. Y de su hocico sus colmillos de arriba sobresalían.

Jack seguía a la defensiva y decidió intentar razonar con esta forma de Tama, tenía la esperanza de que ella pudiera reaccionar.

- Tama…Soy yo, Jack, por favor…Escúchame, yo sé que sigues siendo tu…-

El Nekomata seguía gruñendo y miraba a Jack con intenciones de atacar.

- No quiero pelear contigo, no podría hacerte daño – miraba a Tama.

- Piérdete, estúpido – salieron esas palabras del Nekomata, pero la voz era diferente, se escuchaban como dos voces a la vez, entre esas dos voces se lograba escuchar la voz de Tama, pero la otra era más distorsionada y grotesca – Ustedes solo empeoraron mi vida… - Mientras seguía hablando daba vueltas rodeando al joven guardián – Sobre todo tu… - se acerca violentamente al joven guardián dejándolo arrinconado, Jack no se percató hasta que vio que no tenía donde ir, pero no aparto la vista de Tama.

- Me asegurare de que no puedas existir en este mundo…- Gruño el nekomata, a lo que enseguida muerde con una rapidez el brazo de Jack y lo jala hacia arriba, asi lanzándolo en el aire.

-¡ Aagh! – Grita el guardián, grito del dolor, no había sentido un dolor tan penetrante, de la mordida salpico algo de sangre, pero esta no manchaba, esta se disolvía en el aire y con un movimiento de cola Tama la conducía hasta ella y la absorbía, pues una de las especialidades de un Nekomata es tomar la energía vital.

Jack cae violentamente contra el suelo, se siente débil repentinamente.

- ¿Q-qué acabas de hacer?...- Se trata de incorporar con ayuda de su bastón lentamente

- La verdad, fue una prueba, jamás había absorbido la energía de un guardián, solo humanos…Pero gracias, me ha servido de mucho – sonriendo dejando ver sus dientes de una manera maliciosa.