Nota: Katekyo Hitman Reborn! y sus respectivos personajes no me pertenecen
Capitulo III "El recuerdo de Iemitsu"
Al escuchar la voz de Dino fue como si algo hubiera echo click en la mente del rubio "¡Clarisse!", miro a la chica frente a él, quien tenía los ojos inundados en lágrimas que se negaban a salir, de pronto miles de recuerdos vinieron a su mente.
-¿Qué vas a hacer en un futuro?- preguntó el rubio a la pequeña de cuatro años
-¡Hacer feliz a mi papá!- respondió ella con una sonrisa –Como el me hace feliz ahora- dijo y lo abrazó
-Tu padre está muy orgulloso de ti- dijo él ojicafé
-Yo me aseguraré de mantener ese orgullo- dijo la pequeña de seis años
-No tienes que ir si no quieres-dijo mirando como todos los niños subían al bus
-Estoy lista, no te preocupes- dijo y ella y le dio una sonrisa para subir al bus-te extrañaré-
-¿Clarisse?- preguntó el rubio y abrazó a la pequeña frente a él
Tsuna entró al comedor junto a Dino y se encontró con algo inesperado, con lágrimas cayendo por sus ojos, Clarisse y su padre se abrazaban como si en unos minutos se acabara el mundo, no entendía nada, pero al parecer Dino sí, porque al mirarlo notó que sus ojos también estaban cristalizados.
-Iemitsu- dijo Clarisse separándose del rubio mayor
-Mi pequeña- dijo Iemitsu acariciando la mejilla de la castaña, Tsuna iba a preguntar qué es lo que pasaba, pero un pelinegro se le adelanto
-¿Clarisse?- preguntó el azabache acercándose para verla mejor
-¡Reborn!- gritó la castaña abrazando con fuerza al pelinegro, quien la abrazó devuelta con sus pequeños brazos
-¿Qué está ocurriendo?- preguntó Tsuna al ver a todos allí tan nostálgicos
-Sabía que esto pasaría algún día- dijo Dino con el flequillo cubriéndole los ojos
Todos miraron a Tsunayoshi y se dieron cuenta de que el castaño era el único allí que no entendía que ocurría por lo que todos se sentaron para contarle todo a ojicafé, pero antes cierto capo debía una seria explicación.
-¿Por qué no volviste jamás?- preguntó Clarisse al rubio mayor quien estaba tomando algo de té que Nana había llevado momentos atrás, pero este solo miro a Dino con una mirada reprobatoria
-Dijiste que Clarisse no quería verme más- dirigió sus palabras al capo Cavallone, la castaña lo miro sin creerlo, ¿era una broma cierto? Tsuna estaba en shock
-¿Dino? ¿Por qué?- preguntó Clarisse, sus ojos se habían vuelto a cristalizar
-No era justo para ti- respondió Dino- Iemitsu solo sería un constante recordatorio para ti de ese terrible momento- Tsuna miro sin entender ¿ese momento? ¿Cuál momento? Al ver la mirada confundida de su alumno menor Reborn decidió contar la historia, franco y sin titubeos como era costumbre
-El padre de Clarisse murió cuando ella tenía diez años- habló el azabache
-¡Reborn!- lo regañaron Dino y Tsuna, mas Iemitsu los miró para que guardaran silencio
-Renato, el padre de Clarisse, era mi mejor amigo- dijo el rubio mayor, Tsuna lo miro atentamente nunca había visto a su padre tan nostalgico – lo sorprendente es que éramos idénticos, parecíamos gemelos, también teníamos la misma personalidad, quizás si fuimos separados al nacer- dijo con una pequeña risa
-Sin embargo al ser idénticos todo el mundo tendía a confundirlos, excepto Clarisse, quien tenía claro quién era su padre y quien su padrino- dijo Reborn
-Entonces ese día…-
Todo el mundo estaba conmocionado, la sala de espera de esa clínica alemana estaba llena de mafiosos aunque quien pasara por ahí diría que estaba llena de ejecutivos, entonces el doctor salió de la Unidad de Cuidados Intensivos.
-¿Cómo está él, doctor?- preguntó el rubio
-Logramos reanimarlo del paro que acaba de tener, pero su familia debe tomar una decisión, ya están todos al tanto de la gravedad del estado del señor Renato-
-¿A qué decisión se refiere?- dijo un bebe azabache
-Le volverá a dar un paro, eso es seguro, cuando esto ocurra ¿Lo volvemos a reanimar?- preguntó el médico, de pronto se escucharon un montón de gritos "Claro que si" "¿En qué piensa preguntando eso?" "¿Qué cree usted, viejo inútil?"
-Basta- se escuchó una suave y firme voz, todos se callaron a observar a la pequeña de diez años-Mi papá está sufriendo, debemos admitirlo, si no fuera por las maquinas el ya estaría muerto, su corazón ya no funciona y no podemos trasladarlo para que le operen ya que está en un estado de alta gravedad, no es justo para él tener que sufrir tanto, el dio tanto por ustedes ¿Qué no le quieren? ¿Por qué no pueden dejarle en paz? Solo lo quieren aquí para ustedes, egoístas ¿Pensaron en lo que sentirá él? ¿Creen que él quiera seguir sintiendo tanto dolor? No es justo que le hagan sufrir solo por quererlo aquí para ustedes-
-Maldita niña ¿Qué odias a tu padre?- se escuchó la voz de uno de los subordinados del rubio
-Si lo odiara- le hablo-Pediría al doctor que cada vez que le diera un paro lo reanimara, porque así lo estaríamos trayendo devuelta de la muerte para que se muera otra vez, hay que dejarle en paz- entonces se dirigió al doctor- yo soy la hija y digo que no lo vuelva a reanimar, es mi ultima palabra-
Entonces todos guardaron silencio. La pequeña tenía razón, por muy triste que fuera.
-¡Doctor!- llamaron al médico dentro de la UCI, este entró, unos momentos después Clarisse corrió tras él
Entro a la habitación y vio como todos los aparatos que mantenían con vida a su padre estaban apagados, se acercó a la cama y miró el cuerpo de su padre, estaba frío, se subió a la cama y le dio un beso en la frente a su querido rubio y dos más, uno en cada mejilla.
-Sarai sempre coloro che I più amano (1)- habló en su lengua natal-Viaje bueno, papá-
Minutos después de la UCI salió una pequeña con la mirada gacha, quien se acercó a un rubio y lo miró con los ojos cristalizados, en ese momento el lugar se tensó, ya todos se habían dado cuenta de lo que había pasado, pero nadie se atrevía a decirlo, aunque ella lo dijo.
-Se murió- dijo y abrazó al rubio
Nadie se había dado cuenta en que momento Tsuna se había puesto de pie ya que ahora estaba junto a Clarisse dándole un fuerte abrazo.
-Dino-san con todo respeto, lo que hizo me parece incorrecto ¿Que no tiene corazón?- dijo Tsuna aun abrazando a Clarisse
-Tsunayoshi- susurró la castaña
-Papá no era un constante recordatorio de que Renato-sama se había ido, sino la última cosa que le dejaba en este mundo, son como las fotografías, algo muy preciado y tu se lo arrebataste- explicó el capo Vongola
-Tsuna- susurró Iemitsu ante las palabras de su hijo, Reborn ante esta explicación sonrió, su pupilo estaba madurando
-Lo siento mucho- dijo Dino corriendo de allí, de pronto se escuchó un golpe y un "¡Ay! ¡Duele!" haciendo que todos suspiraran
-Siempre serás un Dame, Dino- susurró Reborn con cansancio
(1) Siempre serás a quien más amo
Nota Final: Dino ha cometido muchos errores ¿Como lo compensará? ¿Que pasará entre Tsuna y Clarisse? Debut de los guardianes Vongola en el siguiente cap. ;)
