DOS
Decir que Dalton era un poco diferente de McKinley era quedarse corto. Era más como un mundo completamente diferente. Cuando Kurt y su padre había ido por primera vez a visitar el colegio y llenar los papeles de transferencia de Kurt, este había estado supremamente emocionado. Iba a ir a un colegio con una política de cero-tolerancia al bullying, un respetado Club Glee, y uniformes decentes. Sin embargo, cuando empezó en Dalton, las cosas cambiaron. Todo el mundo era genuinamente agradable y amigable con él, especialmente los Warblers. Y las clases eran actualmente desafiantes. Pero igual se sentía como si le faltara algo.
Una noche de diciembre, Kurt se quedó hasta tarde pensando. No había podido dormir por la noche desde que llegó a Dalton. Cuando en realidad podía dormir, era plagado por unas pesadillas que no entendía. Mientras que sus pesadillas antes involucraban frecuentemente a Karofsky hiriéndolo o tocándolo, ahora contenía a alguien más. Otro chico. Era bajo y más muscular que Kurt, y, a diferencia de Karofsky, Kurt se sentía a salvo con él. Kurt nunca vio la cara del chico, porque sus bordes eran muy borrosos, pero Kurt confiaba en él con su vida. Había otra cosa que sus pesadillas contenían. Cada una de ellas terminaban con Kurt y el otro chico muriendo. Sin embargo, no era su muerte la que causaba que Kurt le temiera a esas pesadillas. Era el extremo sentimiento de tristeza que sentía sabiendo que él y el chico estarían separados. Cada vez que se despertaba de esos sueños, se sentía como si una parte de él estaba siendo arrancada. A veces se despertaba llorando con un fuerte dolor en su pecho, como si alguien hubiera tratado arrancarle el corazón. Estaba empezando a tomar Advil todas las noches antes de ir a dormir para el dolor, pero seguía doliendo. Había considerado ir a doctor para conseguir unas pastillas para dormir si las cosas no mejoraban antes de navidad.
Lo que Kurt había encontrado extraños acerca de sus sueños era que todos pasaban aparentemente en el pasado. El Antiguo Egipto, los tempranos 1900, incluso uno espantoso donde Kurt y el otro chico murieron en un campo de concentración.
Kurt trataba de no pensar mucho en sus sueños. Tenía otras cosas de que preocuparse, como sus exámenes parciales y el Concierto de Invierno de los Warblers. Era importante que Kurt pudiera dormir por lo menos unas horas, porque mañana los Warblers estarían decidiendo las canciones que iban a cantar en el Concierto de Invierno. Se recostó, cerró sus ojos, y empezó a soñar con brazos fuertes y una cálida voz susurrando "Te amo".
Al otro lado del océano, en una pequeña posada en Escocia, Blaine Anderson despertaba con el nombre "Kurt" en sus labios.