Todo por una mordida y un reto

Bella

Por primera vez en estos veinte minutos, deseé que el hermoso chico a mí lado, bajara del autobús en los próximos dos, o más rápido, un minuto.

Me entristecía, lo cual era completamente raro y algo escalofriante, como lo extrañaba, su presencia, con tan solo pensar en la posibilidad de verlo bajar del autobús sin que me dedicara una mirada más, sin escuchar su voz nuevamente, sin que me regalara una de esas sexy sonrisas que me había mostrado al nuestras miradas cruzarse.

Lo quería, y era algo desconcertante.

Claramente era mejor, mucho mejor que cualquier hombre que me hubiera cruzado antes. Solo había que ver lo poco que había aprendido de él sin siquiera hablarle. Quería esa oportunidad.

Solo que no sabía si me atrevería, y ya me daba miedo que planes tenía Rosalie; esa mirada era de cuidado.

"Oh, no," susurré mirándola, estaba segura, como un venado asustado.

Rosalie asintió, con una sonrisa de desden en su rostro. Y de repente estaba de verdad asustada. Incluso Alice supo que algo planeaba nuestra querida amiga. Estaba dispuesta a ahorcarla.

"¿Qué planeas, Rose?" preguntó Alice en un tono con algo de complicidad.

Gruñí por lo bajo, y Rose y Alice rieron entre dientes.

¡Por favor! La espera era casi peor que escuchar cualquier locura que tuvieran en mente. Bueno, completamente segura, no estaba.

Me giré para ver de nuevo al chico, bueno, no lo estaba viendo exactamente a él, sino a una parte, muy buena, de él. Me sonrojé ante mis pensamientos, porque no era mi intención ver eso, sino su hermoso rostro; no era mí culpa que me mostrara esa parte de su anatomía.

Rosalie y Alice chiflaron por lo bajo, apenas audiblemente, como ese lobo que salía en las caricaturas, salivando por la sexy y voluptuosa cantante de un bar.

Y el rojo en mis mejillas se intensificó, estaba segura.

"Por favor, Rosalie," murmuré, suplicándole con mi voz y la mirada. "No hagas lo que sea que estes pensando."

"¿Perdón?" preguntó en un tono falsamente inocente.

Y de nuevo, Alice rió por lo bajo. "Dilo y ya," le pidió, mirándome con una chispa en sus ojos.

Estaba emocionada por escuchar que tenía planeado Rosalie.

Yo no, era serio, no quería, pero sabía que no podría detenerla, y se estaba tomando su dulce tiempo para ponerme histérico, lo cual estaba funcionando.

Me enrojecí de coraje. "Ya dilo," siseé, tratando fuertemente de mantener mi exigencia en un murmuro.

"Cálmate, Bells," Alice me pidió, frotando su mano en mí brazo.

La ignoré. "Cállate, Alice."

Alice suspiró.

Y Rosalie sonrió. "Bueno... me preguntaba que tanto te gusta" – alzó sus ojos al chico a mí lado, y alzó y subió las cejas de forma sugestiva – "este chico."

Arrugué la frente. No podía ver a donde iba ir a parar esto.

"No me gusta," respondí de forma defensiva, aunque sonaba tan débil, que era obvio que era una mentira. La misma forma y tono en que siempre sonaban mis mentiras. Me di una patada mental por no ser capaz de mentir. En este momento, me vendría muy bien.

"Aja," Alice susurró. "Claro."

"So-lo di-lo, Ro-sa-lie," dije entre dientes. Mi paciencia se estaba acabando.

"Bien," respondió finalmente. "Te gusta, y sé que no te atreverás a hablarle," habló con tanta seguridad, que me dejó muda por un momento. "Así que tengo la idea perfecta para romper el hielo, Bella."

"¿Quién dijo que necesitaba la idea perfecta?"

Rosalie resopló.

"Bella, la necesitas," Alice apoyó a Rosalie. "Si depende de ti, te quedarás discutiendo con nosotras el resto del camino a casa, y mañana te lamentarás de no haberle hablado."

Las dos asintieron al final.

Yo las miré furiosa, por conocerme tan bien, y por que estuvieran en lo correcto.

"No haré nada de lo que digan," les aclaré desde ahora mismo.

Rosalie alzó una de sus cejas perfectas. ", lo harás," respondió desdeñosamente.

"No lo haré," dije entre dientes, de nuevo.

"Oh, lo harás," murmuró ferozmente. "Y se acabó la discusión."

Sí, claro.

Esto apenas empezaba.


Hola... al parecer vamos muy bien con la historia, a quienes la han leído parece que les ha gustado, y me da gusto! :)

Gracias por sus reviews y favoritos.

Ahora, ojala hayan disfrutado de otro capítulo de Bella, y luego vamos de vuelta con Edward.

Un relampago de suerte cuando se vino esta idea a mí mente, y todo gracias a un desconocido en el camión camino a casa que se paró a mí lado y su... trasero quedaba a la altura de mí rostro, fue tan INCOMODO!

Bueno, espero sus comentarios, ya saben.