TODO POR UNA MORDIDA Y UN RETO
Parte 9. Edward
La rubia, lucía una expresión completamente presumida, presunciosa, como si se jactara de haber hecho algo realmente atrevido. Mis ojos rápidamente cayeron sobre ella, y toda la culpa.
Entrecerré los ojos. Calculando las distancias y las oportunidades de cada una para haber logrado tal hecho.
La duendecilla estaba detrás de mí, y algo me decía que no haría tal cosa. La rubia, Rosalie, tenía toda la apariencia de una mujer completamente capaz de lograr tal cosa, sin titubear; y la hermosa chica ruborizada a mí lado, Bella, parecía tan inocente como casi estaba seguro que era.
"¿Acabas tú de…" mi voz se apagó. Era un poco vergonzoso, y el autobús estaba repleto, parecíamos una lata de sardinas.
La rubia, Rosalie, alzó una perfecta ceja mientras esperaba a que yo reuniera el valor suficiente para hablar, para acusarla de algo que ni siquiera yo estaba seguro de que hubiera hecho.
La otra chica, rió por lo bajo, y las mejillas de Bella se incendiaron.
¿Qué? ¿Estaba apenada por lo que había hecho su amiga?
"¿Qué cosa?" pregunto altaneramente la rubia.
"Rosalie," Bella siseó, volviéndose hacia ella para lanzarle una mirada envenenada.
Fruncí el ceño. ¿Qué rayos?
"Acabas de morder mí…"
"¿Tu qué?" preguntó, su rostro adquiriendo una rudeza inusual en una chica.
"Mordiste mi trasero," la acusé sin más rodeos, aunque traté de mantener mi tono de voz en apenas un murmuro que escuchara estas tres chicas. Aun así, la mujer sentada a un lado de la tercera amiga, volteo a verme con los ojos grandes por el shock.
La chica, Rosalie solo sacudió la cabeza indiferentemente. "No lo hice."
La miré un poco molesto. "Si, lo hiciste."
"En realidad-" la amiga de Rosalie y Bella quiso intervenir, pero Rosalie no se lo permitió.
"Cállate, Alice," le dijo en tono firme. La otra se calló, no sin antes rodar sus ojos.
"Bien," murmuró, quien ahora sabía se llamaba Alice, bajo su aliento. "Háganlo de la forma difícil."
Moví mi mirada de Alice, y la dirigí de nuevo a Rosalie. Ni siquiera habíamos sido presentados, y sentía que las conocía desde un largo tiempo. Extraño.
"Te lo dije, te lo digo, y lo diré de nuevo," Rosalie habló de nuevo, su mirada penetrante clavada en mis ojos. "Yo no lo hice," dijo y luego cruzó una mirada de complicidad con Bella.
"¿Ah no?" pregunté, enojándome porque quisiera tomarme el pelo. "¿Entonces quien fue?"
"Creo que lo sabes," fue su única respuesta.
"Así es, fuiste tú," dije de nuevo, con seguridad,
Resopló y antes de que pudiera responder, Bella la interrumpió. "Fui yo, ¿contento?"
La miré en esos orbes color chocolate marrón, y por un segundo no pude pensar en la discusión que estaba teniendo con tres chicas desconocidas, y una de ellas me había robado el pensamiento desde el mismo instante en que la había visto.
"Claro," respondí, sarcásticamente.
"¡Fui yo, maldición!" afirmó en un tono que casi llegaba a grito, sus ojos flameaban con furia y su rostro se había ruborizado de un intenso color rojo.
La miré fijamente, incapaz de creerla capaz de algo así.
Ella lo notó. "Quería saber que se sentía," murmuró como si hablara del sabor de una paleta, con un informal encogimiento de hombros.
Estaba sin habla.
"Bien…" murmuré débilmente. "Espero que te haya gustado," le dije con un poco más de confianza, lo que causó que su sonrojo – si era posible – se profundizara todavía más. "Creo que es solo justo que obtenga algo a cambio," mi tono claramente le insinuaba algo.
Pero al parecer Rosalie entendió lo más sucio. "Claro que no, tú idiota," gruñó, y se levantó del asiento, sin importar que estuviera le autobús en movimiento.
Levanté una mano en rendición. "No hablaba de eso."
"Bueno," Bella murmuró, ignorando a su amiga. "Creo que es solo justo."
Alcé una ceja, y le sonreí. Sus mejillas se tornaron de un hermoso carmín. "Mordiste mi trasero, así que… ¿Qué te parece una cena?"
Hola de nuevo!
Me equivoqué y creí que este capítulo aún no lo tenía listo jajaja Pero aquí lo tienen, y me pondré a escribir los últimos dos, esperenlos para el Martes o Miércoles.
Y... les tengo una SORPRESA, la cual será para el 14/Feb :) Un regalo especial para el Día de San Valentín.
Summary: Edward la ve a lo lejos, y al mirar detrás de ella encuentra su respuesta. Pero, ¿Bella aceptará? Después de todo, apenas tienen 19 años, y ¡él NUNCA le ha hablado!
