TODO POR UNA MORDIDA Y UN RETO
Edward
Quizá la cena le parecería más sabrosa que estar probando los traseros de las personas mientras estaban descuidados, o más expresamente, mí trasero.
Ella, Bella, lo había hecho. Aun no salía de mi asombro. Pero tenía que aceptar, que me agradaba mucho que ella hubiera sido la que me había mordido, porque ahora tenía la excusa perfecta para invitarla a salir.
Sí la Señorita. Me-gusta-morder-tu-trasero se había atrevido a tal cosa, eso me daba valor y confianza.
"Claro," ella respondió, sus ojos brillantes mientras hablaba. ¿Qué quería?
Dios, esos ojos.
Creía, sin duda – y aunque la idea me asustaba un poco, no lo pensaría dos veces – que haría lo que fuera que esta chica, Bella, me pidiera.
"Pero primero dime tu nombre," su tono se volvió un poco coqueto, la expresión en su rostro me hacia hervir las sangres...
¡Era tan hermosa! Le hacía justicia a su nombre completamente, y más.
Me incliné hacia ella. Ella ya había invadido mi espacio personal, lo había probado y al parecer le había gustado lo que había encontrado, así que no me sentí culpable por tentarla un poco al hacerlo, y por invadir su espacio personal. Creí que lo agradecería.
Respiré sobre su cuello, casi llegando a su oreja. Sentí tanto como vi, la piel de su cuello erizarse al sentir mi respiración sobre ella. Sonreí para mí mismo.
"Mí nombre es..." ahora no solo era su piel la erizada, miré como su cuerpo se estremecía al escucharme tan cerca de ella. Oh, y quería estar aun más cerca. "Edward."
"Espero que hayas disfrutado del postre," seguí con un tono que tenía todas las intenciones de hacerla sudar, de causar que su corazón latiera sin control, que su cuerpo se estremeciera. "Porque el próximo en probar seré yo."
"Oh, sí," murmuró Bella con sus ojos cerrados. "Hazlo..."
"Créeme," le respondí, mientras me enderezaba lentamente. "Lo haré, Bella."
Sus ojos se abrieron de golpe, sorpresa se reflejaban en ellos.
"¿Cómo sabes mí nombre?"
Sacudí lentamente la cabeza. "Eso lo sabrás el viernes, mientras cenemos," le dije con presunción en mí voz.
Ansiaba el viernes por la noche.
Bella me miró con cierta fascinación. Y yo solo le sonreí. "Creo que necesitaré tu numero telefónico."
Pero Bella no se movió.
"Aquí esta," su amiga, quien ahora sabía se llamaba Alice, respondió, pasándome una pequeña tarjeta con el nombre de Bella y su número telefónico.
Alcancé a ver la calle en la que mis padres vivían, y seguramente me esperaban ya para la cena, así que tomé la tarjeta y murmuré. "Fue un gusto chicas, y Bella, te veo el viernes en la noche."
Le sonreí, apreté el botón del timbre y me apresuré a bajar del autobús.
Sí, iban a ser dos días muy largos.
Hola todos!
Lo SIENTO tanto, el haberme tardado mucho más de lo que les había dicho, pero examenes, ensayos, campamento se atravesaron en mi semana y no me permitieron actualizar, pero aquí esta el pequeño capítulo final de esta mini historia, y respecto al regalo de SAN VALENTÍN, me pondré a trabajar en el pero no prometo nada.
Gracias por sus reviews, favoritos y alertas.
Espero les haya gustado el final, y les guste todo lo que viene después, esten pendientes!
Las quiero :)
