En primer lugar dar las gracias a todos los que me habéis hecho saber lo que pensáis sobre la historia a través de lo reviews, no sabéis lo mucho que me motiva para seguir la historia. También deciros que tal vez tarde más en actualizar porque tengo que estudiar bastante ya que me acercan los exámenes finales y tengo que aprobar sí o sí, así que espero poder actualizar el domingo o el lunes. Ya os dejo con un nuevo capítulo, espero que os guste.
En el camino hacia el lago, que no duró más de quince minutos, pude notar a una Naya distinta, esa no era mi Naya de siempre, hasta pude notar que tonteaba de vez en cuando con Heather pero debió ser una alucinación mía…
El sitio era perfecto, después de atravesar un pequeño bosque te encontrabas con un acantilado, en el cual se verían de maravilla los fuegos artificiales. Aún quedaba media hora para que empezasen así que Mark trajo tres botellas de alcohol, una de vodka, otra de wisky y la otra de ron. Tenían que haber dos personas que no consumieran nada para conducir, una de ellas fui yo por voluntad propia y el fue otro Mark, por sorteo.
Los chicos empezaron a servirse y yo mientras tanto me senté en el suelo apoyada en el tronco de un árbol.
-Oye, esto no es justo, ¿por qué siempre me tiene que tocar a mí conducir? – Oí a Mark que se quejaba.
-Eh tío, no te quejes que la última vez que te toco te lo cambié y bebiste. – Dijo Kevin riendo.
-Es verdad, no me acordaba, que morro que tienes. – Dijo ahora Jenna.
-¿Eh? Yo de eso no me acuerdo, eso nunca ha pasado… - Dijo alejándose del grupo y acercándose a mí para que al final se sentase a mí lado. – A la próxima no traigo nada.
-Mira que eres eh… - Dije. Mark era como un niño pequeño y me encantaba, era como mi hermanito.
-Olvidémoslo… ¿Qué te cuentas?
-Poco la verdad, ya sabes, Glee, sesión de fotos, evento y así casi todos los días. – Dije mostrando mi pesadez hacia esa rutina. - ¿Y tú?
-Menos toda vía… Intentado a ver si ligo pero nada, que no hay manera.
-No me lo creo, tu intentando ligar y que no te aparezca ninguna… algo debes estar haciendo mal.
-Yo creo que las intimido, me ven tan guapo e inadmisible que no se acercan a mí… ¿Te intimido?
-Muchoooo. – Dije riéndome ante la tontería que acababa de soltar.
-¿Sabes? Creo que voy a intentar algo con Dianna, o con Heather, no sé, a ver si cae alguna. – Dijo mirando al grupo.
¿Había oído bien? ¿Dianna? NO. Eso sí que no.
-Yo lo intentaría más con Heather. – Muy bien Lea, muy astuta.
-¿Así?
-Sí, Dianna ahora está centrada en su carrera y por ahora no quiere relaciones. – Hora de demostrar mis increíbles dotes de actuación.
-Tal vez tengas razón… - Se quedó un rato pensativo. – Lo intentaré con Heather entonces. – Reto conseguido. – Bueno me voy a ver que se cuentan estos, ¿te vienes?
-No, me quedo aquí.
-¿Seguro? – Pregunto sacudiéndose el pantalón.
-Sí, tranquilo. Tú no bebas nada eh, que luego tienes que conducir.
-Tranquila, confía en mí. – Dijo mientras se reunía con los demás.
Nada más que llegó al grupo lo primero que hizo fue ir a por Heather, al parecer el chico estaba bastante desesperado, no perdía el tiempo.
Inmediatamente busqué con la mirada a Dianna y la vi bailando al ritmo de la música que salía de unos altavoces que habías en la costa de la playa. Me quedé observándola y recordé que cuando vivíamos juntas, siempre se ponía algún disco o la radio misma y mientras que limpiaba o cualquier otra cosa se ponía a bailar. De la nada apareció Chord y empezó a bailar con ella, muy pegados, demasiado diría yo.
No sabía que hacer me estaba poniendo enferma, así que lo único que se me ocurrió fue aparecer por ahí a ver si la distraía y paraba. Creo que se percató todo el mundo de que había aparecido menos ella. Así como quien no quiere la cosa pasé por su lado y ahora sí que me vio, pero siguió, que digo siguió, se acercó más a Chord.
-Cariño. – Apareció Cory bailando pegándose por detrás.
-Justo a tiempo. – Dije en susurro.
Me pegué a él lo máximo que se podía y empecé a bailar todo lo sensual que pude. A mí no me iba a joder poniéndome celosa adrede, eso sí que no. Se iba a enterar de quien es Lea.
Pasaba el tiempo y el alcohol se iba haciendo presente en todos menos en mí, pero como si me hubiera bebido una botella entera, no controlaba lo que hacía, estaba enfurecida, estaba fuera de mí. Dianna sabía que la observaba y yo sabía que ella me observaba y que ambas lo estábamos haciendo para joder a la otra, pero ahí estábamos. En ese momento me entraron ganas de tirarlos a los dos por el acantilado, pero las ganas que sentía en ese momento se quedaron en nada en cuanto vi como Chord ponía sus manos en su espalda y las iba bajando hasta rozarle el culo. LO PEOR ES QUE SE DEJÓ. Cogí de la cara a Cory y le di tal beso que lo atonté más de lo que ya estaba por el alcohol.
Un petardo sonaba, eso significaba el primer aviso. Después mirar de dónde provenía aquel ruido me giré de nuevo y vi cómo Dianna se llevaba a Chord cogido de la mano, arrastrándole casi, y se adentraba en el bosque, eso me hizo ver que me estaba comportando cómo una niña pequeña, que ese comportamiento no era propio de mí. Me separé de Cory y cómo iba como una cuba ni se extrañó y se fue a jugar a con el móvil con Kevin, Darren, Chris y los demás que ya esperaban sentados a que empezasen los fuegos.
-Mierda, la cámara, se me ha olvidado en el coche. – Dijo Kevin intentándose levantar.
-Ey chico, cuidado, te vas a matar. – Dijo Mark sujetándole para que no se callera. – Menuda que te has cogido eh.
-Ya voy yo a por la cámara, si vas tu no vas a llegar en la vida. – Dije levantándome del suelo. – Darren dame las llaves del coche.
-¡Ahí van! – Dijo tirándolas tres metros más lejos de donde yo estaba.
-Esa puntería Darren, di que sí tío. – Dijo Mark riendo dándome las llaves que había ido a por ellas. - ¿Quieres que te acompañe?
-No, tú quédate aquí supervisando a estos. – Dicho esto me fui hacia donde estaban los coches, no estaban muy lejos pero con esa oscuridad y con ruidos extraños seguramente prominentes de algún animal PEQUEÑO o del aire mismo daba un poco de miedo.
Hoy estaba claro que no iba a ganar para sustos porque no morí de nuevo por el segundo aviso de milagro. Me gustaba la oscuridad y aquel sitio parecía tranquilo sino fuera por la música que aún se oía. Al fin llegaba, pero con lo que me encontré preferí no haber llegado nunca y haberme perdido. Lo que sentí al ver esta imagen creo no haberlo sentido nunca, es como que te tiren un cubo de hielo encima, o que nadie se acuerde de tu cumpleaños, son cosas que te duelen.
Dianna sentada en el capo del coche de Darren y entre sus piernas a Chord, y no perdían el tiempo, la chaqueta de Dianna ya se encontraba en el suelo y Chord ya no llevaba camiseta. Posiblemente lo que más me doliera era de la manera que Chord la trataba, Dianna es una chica delicada y parecía que se estaba liando con un árbol, estaba claro que este lo de tratar con una dama no se lo habían enseñado.
Tras unos minutos intentando tragar aquella imagen hice de tripas corazón y fui hacia el coche.
-Deberíais tener cuidado, no hemos visto ningún paparazi pero no hay que subestimarlos. – Dije abriendo el coche y cogiendo la cámara que se encontraba en el asiento trasero.
Intenté decirlo con la más tranquilidad posible y sorprendentemente me salió bastante bien por lo que a mí respecta. Dianna me miraba como si de un fantasma me tratase. Creo que es la primera vez que sus ojos no me dicen nada, estaban vacíos y eso nunca me había pasado. Los de Chord desprendían pasión, pero aquellos ojos verdes se habían convertido en un negro abismal.
-Tiene razón, podíamos irnos. – Oí como Chord se lo susurraba.
Cerré el coche, los miré por última vez y todo seguía como antes, Dianna no había cambiado ni su pose, ni su cara, ni sus ojos. Mientras Chord se dedicaba a besarle el cuello… otro cubo de hielo. Conecte de nuevo mi mirada con la suya y lo único que pude hacer fue dedicarle una pequeña y forzada sonrisa.
De camino a donde estaban los chicos volvía a pensar, pero si pensaba me derrumbaba, pero eso no podía pasar, no debía derrumbarme, soy fuerte, no de piedra, pero si fuerte. He estado meses sin saber nada de ella y aunque me ha dolido he podido superarlo. No me importa que se lie o que se acueste con Chord, es su vida, además yo tengo novio, borracho ahora, pero tengo novio y lo más importante, él me quiere, y yo a él. Tal vez no pueda mantener con ella una amistad pero si una conversación… supongo. Hoy está claro que no ha sido el mejor día para entablar una conversación amigable con ella, pero quedan aún muchos días por delante, y hasta con un poco de suerte podremos ser amigas de nuevo, solo es cuestión de esperar.
Llegué y justo a tiempo, los fuegos ya empezaban y Cory me hacía señales para que me sentase a su lado, y así lo hice. Le di la cámara a Kevin, aunque de poco le iba a servir porque empezó hacer fotos con la cámara al revés, pero en fin. Cory me pasó un brazo por encima de los hombros y yo me acurruque a él, era lo que necesitaba, cariño.
Cuando ya llevaban cinco minutos los fuegos artificiales vi como Chord llegaba y se sentaba con Mark y Kevin. Miré a mi alrededor buscándola pero no la encontré, no había vuelto con él. Me empecé a preocupar. No solo por la cara de mal humor de Chord, sino porque estuviera allí sola. Deseé que se acabasen ya los fuegos pero eso no iba a ser posible, ya que como mínimo durarían unos diez minutos más. ¿Qué hacía? ¿Iba allí y le decía que viniese o esperaba a que se acabasen y cuando volviéramos ya quedarme tranquila? Boté por la primera pero si lo hacía, ¿con que escusa lo haría? Ya sé.
-¡Chord! – Grité.
-¡Dime!
-¿Dónde está Dianna? –Pregunté.
-Se ha quedado allí. – Dicho esto volvió su mirada a los fuegos artificiales.
Esto no hacía que me quedase más tranquila, es más, me preocupaba toda vía más.
A la mierda todo, voy.
-Cory, voy un momento al coche. – Le dije al oído para que me oyese.
-¿Para qué?
-Eh… - Piensa Lea, piensa. – Es que… Creo que me he dejado el móvil allí y no he llamado a mi madre ni nada.
-Llámale luego.
-Es que así también veo a Dianna que me ha dejado un poco preocupada Chord. – La verdad y punto.
-¿Quieres que te acompañe?
-No, tranquilo, ya voy yo. – Le di un beso y me levanté.
Al final me iba a saber el puñetero camino de memoria, y encima iba con tacones, por el bosque y con tacones, di que sí Lea.
Iba a buscarle y ni siquiera sabía que le iba a decir. Creo que cuanto más pienso en que decirle menos le digo, así que lo que salga salió.
Llegué y no la vi, mi corazón empezaba a latir más fuerte, me acerqué al coche de Cory y nada, mi corazón iba a estallar, me acerqué al coche de Darren y… al fin. Mi corazón volvía a latir con normalidad. Creo que el mismo susto que me pegue al no verla la primera vez le pegué yo a ella cuando aparecí de la nada. La miré y otra vez que sus ojos o me decían nada, absolutamente nada. Tras unos segundos desvió de nuevo la mirada y la perdió mientras miraba a sus pies. Tu puedes Lea, vamos.
-¿No vienes a ver los fuegos? - Volvía a mirarme, pero ahora con sorpresa.
Supongo que el tiempo que se tomó para contestarme sería por la rareza de la situación…
