He recibido a gente diciendo que se había repetido el capítulo y siento decir que ha sido un error de la página porque a mí en un principio también me salía como que había subido el mismo capítulo dos veces y me toco eliminarlo y volver a subirlo varias veces, así que para que todos podáis disfrutar del fic sin problemas lo vulvo a subir. Mañana seguramente suba el ocho si veo que no hay ningún problema. Avisarme si esta todo en orden o si a vuelto a fallar. Gracias a todos los que me leen siempre y a los que se molestan en dejar un review :D


Las nueve de la mañana y ya estábamos todos en la recepción para salir hacia una montaña que no pillaba muy lejos en la cual haríamos senderismo.

-A ver, ¿estamos todos? –Pregunto Darren.

-Esto parece una excursión de preescolar. – Dijo Naya.

-Venga, cada uno que se meta en el coche que le corresponde en la lista que he hecho… - Decía Mark.

-¿Qué más da? Que se meta cada uno en el coche que le dé la gana y listo. – Dijo de nuevo Naya.

-Eso, venga, vámonos ya de una vez. – Dijo ahora Dianna.

No sé ni cómo ni porque pero al final en el coche de Cory acabamos Naya, Heather, Dianna, Mark, Cory y yo. Todo había que decirlo, si cabíamos todos era porque era un todo-terreno.
El camino era un rato bastante largo, tardamos como una media hora, en el cual no habían pararon las miradas furtivas entre Dianna y yo y los celos de Mark hacia Naya que no paraba de tontear con Heather. El camino estuvo bastante entretenido en cierto modo.

Llegamos.

-Una cosa, ¿no va a ver un guía o alguien que nos diga por dónde ir? –Pregunté.

-No nos hace falta, llevamos brújulas, mapas y móviles, no nos perderemos. – Dijo Mark.

-A mí esto me parece una mera estupidez, ir al medio de una montaña perdida de la mano de Dios a perdernos, porque con este de guía es lo que va a pasar. – Dijo Naya.

-La latina furiosa que se relaje. Para que lo sepas, fui boy scout. – Dijo Mark.

-Oh vaya, va ser toda vía más penoso, perdidos y con un boy scout. – Dijo Naya.

-Chicos relajaos eh. – Dijo Dianna. – Venga, que cuanto antes empecemos antes se acabará.

Al parecer las cosas empeoraban con Naya y Mark. Como Heather no parase esto aquí iba arder Troya.

El camino al principio era tan solo andar y saltar un par de piedras pero la cosa se complicaba. Ya no eran un par de piedras, ahora ya eran cuatro pedruscos. Con la ayuda de Cory pasamos casi todas las chicas, y digo casi todas porque para Dianna ya estaba Ken. Nunca me cayó bien Chord, pero ahora le estaba cogiendo una tirria…

A pesar de que Chord no la dejaba sola ni un solo segundo las miradas entre nosotras no cesaban. Y no sabía cómo tomarme esto. ¿Estaba todo arreglado? Aun así quería hablar con ella.

-Oye, no hay algún bar por aquí, esto empieza a cansar. – Dijo Naya ya algo fatigada.

-Sí, a un par de kilómetros hay un bar que abrieron dos cabras y tres cerdos, ¿tú eres tonta Naya? – Dijo Dianna con una sonrisa burlona.

El camino seguía y con ello las tonterías y el tonteo, con lo último me refiero a Naya y Heather, ahora Heather era la que iba detrás de Naya, al parecer Naya se había "enfadado" porque le estaba haciendo más caso a Mark que a ella, así que con esto yo diría que no faltará mucho para que entre estas dos pase algo más.

El camino era bastante aburrido, para que nos vamos a engañar, así que cogí mi móvil y me puse a jugar a un juego que me descargó Dianna hace bastante tiempo. Este juego me recordaba a los viejos tiempos y me deje invadir por la melancolía, incluso podría decir que un par de lágrimas se me escaparon… Miré al frente y pude ver que yo era la última ya que delante de mí solo estaba Kevin, así que aligeré un poco el paso.

-¡Aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaah! – Grité.

JAMÁS HABÍA VISTO SEMEJANTE BICHO EN MI VIDA.

-¿Qué pasa? – Preguntó Dianna sofocada corriendo de detrás de mí.

-Un-un-un bicho, en-en-en mi-mi brazo. – Dije enseñándole el brazo donde se encontraba aquel bicho.

Como si de una pelusa se tratase Dianna lo cogió y lo dejó en el suelo, el bicho nada más tocar tierra salió por patas.

-Pobrecillo, lo has asustado.

-¿Qué lo he asustado? ¿Y él a mí qué? – Ni siquiera estaba siendo consciente de que esa conversación la estaba teniendo con Dianna.

-Eres una exagerada. – Dijo siguiendo el camino.

- Y tú… -Llegaron los demás corriendo.

-¿Está todo bien? – Preguntó Cory abrazándome.

Vi como Dianna nos miraba, esa mirada me era familiar, creo que era la misma que yo le puse a ella en la piscina al verla con Chord, bueno, en la piscina y en todos los sitios en los que les veo juntos.

-Solo… solo era un bicho. – Dijo Dianna siguiendo el camino esquivando a todos, incluso a Chord.

Todos se quedaron extrañados por el comportamiento de Dianna. Naya me pregunto con señales inentendibles para cualquier otro que había pasado, yo solo le negué con la cabeza en señal de que nada.

No entendía nada de lo que pasaba con Dianna, un día me grita y me echa la bronca del siglo, después me invita a un Martini como si nada hubiera pasado y ahora vuelve a estar rara. A veces Dianna era un poco complicada.

Las cuatro de la tarde y ya volvíamos, al final, milagrosamente no nos perdimos. Dianna ahora estaba distinta, distante, no sé qué bicho le habrá picado.

-La próxima vez que propongáis un plan como este avisarme que no voy. – Dijo Naya entrando al hotel con Heather del brazo.

-Tampoco ha estado tan mal. – Dijo Heather recibiendo una mirada asesina por parte de Naya.

-¡Esperar chicas! – Grito Cory a Naya y Heather. – Me han dicho las chicas de la recepción que esta tarde noche hay una pequeña fiestecilla en la costa del lago, en plan fiesta chill out de Ibiza, y tranquilos que la gente que va a ir es toda o famosa o discreta, me han asegurado privacidad cien por cien.

-Por fin algo bueno hoy. – Dijo Naya.

-¿A qué hora? – Pregunto Amber.

- ¿A las ocho os viene bien? – Preguntó. Todos asintieron. –Bueno, pues entonces nos vemos esta noche.

Dicho esto todos nos fuimos a nuestras habitaciones. Estaba bastante cansada, para que nos vamos a engañar, y eso que apenas habíamos hecho nada. Así que después de unos cuantos besos con Cory me fui a la ducha porque él ya tenía otras intenciones. Sinceramente no tenía ningunas ganas de mantener relaciones con Cory en este momento. No sé porque, el hacer el amor con Cory con Dianna en el mismo edificio me inquietaba un poco, no me sentiría cómoda.

Mientras que me planchaba el pelo pude oír que alguien llamaba a la puerta y como Cory iba a abrir. Agudicé mi oído para poder oír quien era.

-¡Hola Cory! – Era Heather.

-Hola Heather. –Dijo Cory.

-Oye, o yo he encogido o tú has crecido más. – Ahora era Naya.

-Yo diría la primera. – Dijo Cory riendo. – Pasar.

-Habíamos pensado que se viniese tu querida con nosotras para arreglarnos y elegir ropa.

-Claro, está en la ducha, aunque creo que ya ha salido… - Dijo Cory.

-Aquí estoy. – Dije haciendo acto de presencia.

-Pues venga vámonos. – Dijo Naya.

-Espera, tendré que coger los vestidos. – Dije marchándome a la habitación.

-¡Las he visto más rápidas Lea! – Me gritó Naya estando yo en la habitación donde también estaba Cory.

-Pásatelo bien cariño. – Dijo dándome un beso. – Ahora creo que vendrán estos y nos arreglaremos todos con el veredicto de Darren y Chris.

-Vale cariño. Nos vemos luego. – Dicho esto salí y las tres nos dirigimos a la habitación de Heather

Heather nos adelantó ya que estaba hablando por teléfono.

-¿Qué tal con Heather? – Le pregunté.

-Por ahora bastante bien, aunque no estoy segura de lo que quiere. ¿Y si no quiere nada conmigo? ¿Y si solo quiere ser mi amiga?

-Hazme caso, Heather no quiere solo una amistad contigo, no me preguntes como lo sé, pero el caso es que lo sé.

-¿Tú crees? ¿Y si la cago? – Dijo una angustiada Naya.

-No la vas a cagar, créeme, tu solo hazme caso.

-Así me irá entonces…

-Serás estúpida. – Dije dándole un pequeño golpe en hombro.

Heather ya había entrado en la habitación y había dejado la puerta abierta. Riendo ambas entramos.

-Hola chicas. – Dijo Amber.

-Hola. – Dijo Naya con cara de extrañada.

-Hola. – Dije yo toda vía más extrañada. No nos esperábamos que Jenna y Amber ya estuviesen allí.

Pero eso no era nada en cuanto vi aparecer a Dianna por la puerta de la cocina con una Coca-Cola en sus manos. Cuando nos vio nos dedicó una pequeña sonrisa a cada una.

-Naya, ¿me quieres decir porque no sabía nada de que Dianna estaría aquí? – Dije en su oído de manera sutil mientras que dejábamos los bolsos encima de la mesa.

-Yo que sé, no es mi habitación, aunque estaba claro que estaría aquí, no vamos a venir todas menos ella… Que cortita eres a veces Lea. – Dicho esto se sentó al lado de Dianna en el sofá.

No sabía qué hacer, el único sitio libre estaba al lado de Dianna… Da igual, me quedo de pie y ya está, pero tal vez se cree que es que no me quiero sentar a su lado… Dios mío, y todo por un sitio.

-Venga chicas, empecemos. – Dijo Heather apareciendo en el pequeño salón de la habitación.

Y así comenzó todo, las risas no cesaban entre todas y por un momento me olvidé de Dianna y me centré en pasármelo bien. Ahora estaba Naya preparándose para la pequeña pasarela que habíamos improvisado.

-¡Venga guapa, que queremos verte! – Gritó Amber.

-A ver qué os parece este. –Dijo Naya saliendo de la habitación.

Yo, creo ser heterosexual, aunque con Dianna siempre me lo he replanteado, pero al ver a Naya con ese vestido me pregunté qué estaba haciendo perdiendo el tiempo con Cory en vez de estar con Naya. Ese vestido le hacía… ¿Cómo decirlo? Parecía una Diosa.

-Está bastante bien, ¿verdad chicas? – Dijo Amber fijándose en que tanto Heather, Dianna y yo nos habíamos quedado embobadas mirando a Naya. - ¿Chicas?

-Eh… Yo creo que, -Carraspeó. – Que le sienta… bastante bi-bien. – Dijo Dianna.

-Sí, tiene razón, te… queda muy bien. – Dije.

Naya me conocía y por la cara que estaba poniendo se había dado cuenta de que nos había dejado sin aire a las tres.

-Yo voy a… a por, a por agua. – Dijo Heather levantándose un tanto sofocada.

-Decidido, me quedo con este. –Dijo Naya siguiendo con la mirada a Heather orgullosa por haber causado eso en la rubia.

Vi como Dianna ya había vuelto en si y ahora se abanicaba con su propia mano. ¿Naya le había calentado? Pues entonces va a arder cuando me vea. Aquí solo yo puedo causar esto en ella.

-Venga, ¿la siguiente?

-¡Yo! – Dije.

Me levante y me metí en la habitación para cambiarme en la cual aún estaba Naya.

-Llegas a entrar treinta segundos antes y me pillas desnuda. – Dijo.

-¿Qué me puedo probar?

-Aunque yo creo que me pillas denuda y me follas aquí mismo… - Dijo con una sonrisa chulesca.

-Ja-ja-ja, que graciosa. – Dije siguiendo mirando vestidos.

-Admite que os he puesto y no poco precisamente. Porque tu queridísima Dianna ha hecho todo un tour con su mirada en mi cuerpo.

-Eso ha sido tu culpa por salir tan… así.

-Si quieres un vestido para dejarla sin aliento hay uno allí perfecto. – Dijo señalando el otro armario. Dicho esto salió de la habitación.

Minutos después.

-¡Lea tía, es para hoy no para fin de año! – Oí a Naya.

De repente oí como alguien tocaba la puerta y decía en susurro…

-Lea, sal rápido porque la conversación ahí fuera no es que sea muy adecuada. – Naya.

No le hice caso, estaba centrada en estar perfecta y con este vestido era difícil no estarlo. Mis piernas, mi arma infalible lucían muy pero que muy bien con este vestido.

Vamos Lea, con este vestido arrasas.

Salí.

-La madre que me… - Oí susurrar a Naya que se encontraba al lado de Dianna y Heather.

-Wow, Lea, estas increíble. – Dijo Amber que en aquel momento era la única que reaccionaba.

-Voy… voy otra vez a beber agua. – Dijo Heather yendo casi corriendo a la cocina.

-Lea estábamos hablando de tu relación con Cory y nos estábamos haciendo una pregunta. ¿Cómo es hacerlo con él? – Preguntó Jenna.

¿Ha esto se refería Naya con la conversación no muy adecuada? Vi como la cara de Dianna cambio completamente.

-¿Qué… qué pregunta es esta? – Dije con una sonrisa de lado alisándome nerviosa el vestido con las manos.

-Es que es tan grande y no sé, aquí todas no hemos sincerado menos tú, venga Lea, cuenta. – Dijo Ahora Amber.

La cara de Dianna era de incomodidad, ira, frustración y de todo a la vez, no sabía dónde mirar.

-Bueno pues… - Naya me cortó.

-¿Cómo va a ser? Pues una mierda, tiene pinta de esos de no dar ni una… - Dijo Naya.

Vale que me ayudase, pero no iba a dejar que dejase a Cory por los suelos.

-No, es; pues, normal, yo tampoco le doy tanta importancia a eso, es bueno sí, claro que lo es pero…

-Me voy, me tengo que ir, nos vemos esta noche. – Dijo Dianna saliendo casi corriendo hacía la puerta.

-¿Pero qué le pasa a esta últimamente? - Preguntó Jenna después del portazo de Dianna.

-El cambio de aires le habrá afectado a la cabeza. – Dijo Naya con tono humorístico mientras que yo no quitaba la mirada de la puerta por la cual ella había salido. – Venga Amber, tu turno. – Dicho esto Naya me echo una mirada con un mensaje claro; la has cagado.