-Tome, aquí tiene, se llama agua marina, buenísimo, ya lo verá.

N: Gracias.

-¿Qué desea? – Preguntaba el camarero a otra persona que se encontraba a las espaldas de Naya.

Di: Un zumo de naranja, gracias.

-Enseguida.

Di: Hola morena, ¿qué tal la resaca?

N: Eh… Bi-Bien.

Di: ¿Estas segura? Yo creo que se te ha olvidado hablar. – Dijo haciendo reír de manera falsa a Naya. – Por cierto… - Le dio un sorbo al zumo. – Tengo que contarte lo que pasó al final de la noche.

Naya se iba poniendo cada vez más nerviosa.

Por otro lado, cerca de aquel chiringuito pasaba Lea que rápidamente divisó a Naya y a Dianna hablando. No pudo evitar sentir como un nudo se le formaba en el estómago. El hecho de pensar que entre Naya y Dianna podía haber algo le ponía nerviosa, pero sorprendentemente, si pasase algo entre aquellas dos no le pillaría de sorpresa, sería normal… Ambas están de muy buen ver…

He: Hey Lea. – Dijo Heather apareciendo de la nada.

L: Hola Heath.

He: ¿Qué tal?

L: Bien, bien… ahora mismo iba a veros a todas por si os apetecía hacer algo.

He: Pues las chicas están en el gran salón pensando en que hacer ya que los chicos se han ido a jugar al fútbol.

L: Pues genial, vamos.

He: Yo voy un momento a mí habitación, se me ha olvidado el móvil.

L: Vale… Pues te esperamos allí. – Espetó la morena.

Lea siguió con su camino, no sin antes echarles una última mirada a las chicas que seguían hablando. Heather también siguió pero se paró al ver a Naya. Hacía ya dos días que no sabía nada de ella. Estos días se había estado maldiciendo por haber hecho caso a sus instintos y haberla besado, seguro que estaba molesta por eso y ahora no quería saber nada…
La rubia se iba a ir pero le sorprendió ver la cara que llevaba Naya, estaba pálida, así que sigilosamente se colocó en uno de los lados del chiringuito en el cual ni Naya ni Dianna la podían ver, pero Heather oía perfectamente lo que pasaba.

N: Espera, espera Dianna… Lea, Lea ya me lo ha contado.

Di: ¿Enserio? Qué vergüenza…

N: Ya…

Di: Pero es que yo ya no puedo seguir reprimiendo mis sentimientos… - Espetó la rubia.

Naya se atragantó con su propia saliva. Se había hecho la idea de que podía ser que Dianna le gustase ella, pero nunca había pensado en sentimientos.

Di: ¿Estas bien Naya? - Preguntó acariciando el brazo de Naya.

N: Eh… Sí, sí… - Dijo Naya con incomodidad, no sabía cómo salir de ahí, tal vez lo mejor era decirle la verdad… - Una cosa Dianna, yo no quiero que malinterpretes esto…

Di: ¿El qué?

N: Ya te he dicho que Lea me lo ha dicho todo, pero todo, todo.

Di: ¿Y? No le he dicho nada que tú no sepas ya.

N: ¿Pero… desde cuando sientes eso…?

Di: Desde el primer día.

Naya no sabía qué hacer, los nervios se la estaban comiendo, pero tenía que ser fuerte, tenía que decirle que entre ellas no podía haber nada, solo una bonita amistad.

Por otro lado estaba Heather que estaba muda, ¿estaba oyendo bien?

N: A ver Dianna… Yo te quiero, pero…

Di: No sé de qué me estás hablando en este momento…

N: Dianna… Sé, sé que te gusto.

En ese momento Dianna no sabía qué hacer, si reír o llorar, ¿de qué estaba hablando? ¿De dónde se había sacado tal sandez? Se había quedado muda, no sabía de donde podría haber salido eso.

Por otro lado lo único que Heather pudo hacer es salir corriendo mientras que lloraba sin consuelo alguno.

Di: Naya, creo que te equivocas, ¿de dónde has sacado eso?

N: Se lo dijiste ayer a Lea…

Di: ¿Qué? ¿De dónde se ha sacado eso?

N: Dijo que te hizo unas preguntas y que todas apuntaban a mí y en parte tiene razón…

Di: Vamos Naya, no digas tonterías, yo me refería a ella.

N: ¿Qué?

Di: Que yo me refería a Lea, es de ella de quien estoy enamorada, no… no de ti. Pensé que Lea había deducido a quien me refería…

N: Sí, claro que lo dedujo, pero mal, la voy a matar… - Dijo suspirando aliviada cuando de repente empezó a oír la risa de Dianna. - ¿De qué te ríes?

Di: ¿Yo enamorada de ti? – No podía parar de reír, cosa que contagió a Naya.

Mientras que unas reían por el mal entendido otra lloraba desconsolada por oír lo que había oído. Naya, su Naya estaba con Dianna. ¿Cómo podía haber estado tan ciega? Ahora entendía porque siempre estaban tan juntas… Inocente de ella que se pensaba que aún podría tener una oportunidad con la morena. Para una vez que se enamora de verdad de alguien tenía que ser una chica… Tenía que ser Naya…

Este momento de lamentaciones fue interrumpido por su móvil, el cual indicaba que había llegado un Whatsapp.

L: También se apuntan Naya y Dianna, ¿dónde estás?

Se pensó dos veces si ir o no… No iba a dejar que por la estúpida de Naya ella estuviese así, además, quería tener una charla con Naya.

H: Sí, ya voy, es que he aprovechado para hacer un par de llamadas, en cero coma estoy allí.

Y así como lo dijo lo cumplió, se lavó la cara y salió.

¿Y estas? ¿Ahora están de risitas?

Lea no paraba de mirar Dianna y a Naya que hacía un rato que habían hecho acto de presencia y ahora estaban las dos apartadas del resto de chicas riendo sin parar.

La que aparecía ahora era Heather, que aparecía con cara de pocos amigos.

Je: Ahora que ya estamos todas, ¿qué hacemos? – Preguntó Jenna.

Di: Podíamos ir a la playa. – Dijo con Naya apoyada en su hombro.

Am: A mí me apetece. – Espetó Amber.

N: Pues decidido, todas a prepararse, os quiero en recepción dentro de media hora. – Dijo del brazo de Dianna.

Vale, que alguien me explique por qué ahora están tan juntas…

Lea se esperaba lo peor, no era normal ese comportamiento por parte de las dos.

Todas se prepararon, se pusieron sus mejores bikinis para presumir, un par de toallas y listo, todas estaban listas para ir. Fueron en dos coches, en el de Amber y en el de Naya.

En menos de quince minutos ya se encontraban allí, no había nadie, aparte de que ese pueblo no era muy habitado, era lunes y la gente trabajaba.

Je: Toda la playa para nosotras, genial. – Dijo mientras colocaba su toalla en la arena.

Como era de esperar Naya y Dianna se pusieron juntas.

Paso de ponerme con ellas, no han sido ni capaces de pedírmelo, no me han dicho nada ninguna de las dos, ni un simple "hola", que les den…

He: Vamos con ellas. – Dijo Heather arrastrando del brazo a Lea para que se sentase junto a ella, Naya y Dianna.

Heather tenía otro plan, no iba a dejarlas solas ni un segundo, no iba permitir que Naya y Dianna estuviesen juntas, no, no y no.

He: ¿Molestamos?

Di: No, claro que no. – Dijo Dianna que ya se encontraba tumbada en la toalla.

Dicho esto Heather y Lea se dispusieron a colocar las toallas junto a las otras.

N: ¿Y esta por qué cojones viene? – Pregunto Naya en susurro a Dianna.

Di: Es nuestra amiga, es normal, tu tranquila…

N: Vamos a darnos un baño, paso de estar con ella.

Di: Venga. –Dijo levantándose. – Vamos a bañarnos. – Anunció a las chicas.

He: Que juntitas que estáis últimamente, ¿no?

Di: ¿Qué? ¿Por? - Preguntó con una sonrisa amable.

He: No sé, vosotras sabréis, ¿no? – Dijo de forma borde.

"¿Qué pasa que ahora también Heather piensa cosas que no son?" Se preguntaba Dianna.

Di: No, no es… -Intentó seguir pero fue interrumpida por Naya.

N: Déjalo, no hay porque dar explicaciones de nada. – Dijo de la misma forma borde cogiendo la mano de Dianna y arrastrándola prácticamente hacia el agua.

Que se pare el mundo, ¿me estas queriendo decir que están juntas? No, no, no puede ser, Naya jamás me haría eso, no por favor que me traumatiza para toda la vida.

Lea no paraba de comerse la cabeza y más toda vía cuando vio como Naya y Dianna se dedicaban a jugar de una manera muy cariñosa dentro del agua.

Di: ¿Se puede saber que has hecho? Yo creo que Heather también se piensa que entre nosotras hay algo…

N: Lo sé. – Dijo quitándole importancia al asunto.

Di: ¿Y te quedas tan pancha?

N: Di, tu sabes que te quiero mucho, ¿no?

Di: Ay Dios Naya, ¿qué quieres?

N: Darle celos a Heather, simplemente tienes que fingir ser… ser mi novia.

Di: ¿Qué? No, no, ¿pero tu estas mal?

N: Por fa, así tú también le puedes dar celos a Lea…

Dianna se lo pensó.

Di: Pero se enfadaran con nosotras.

N: No tiene porque, cuando veamos que ha resultado efectivo se lo decimos, yo le digo a Heather que lo hice por ti y tú le dices a Lea que lo hiciste por mí y problema solucionado.

Di: Hombre… Visto así suena bastante bien… ¿Pero y si no sale bien?

N: Dianna, si no arriesgas no ganas.

Di: Es verdad… Bueno, pues a partir de ahora eres mi novia oficial.

N: Será todo un placer. Oye, supongo que para que suene más creíble nos tendremos que dar algún beso y eso, ¿no?

Di: Si es necesario… Pero no te acostumbres.

N: Oye, eso lo debería decir yo. – Dijo riendo junto a Dianna. – Aunque un beso tampoco es para tanto, yo me he dado besos con tías apunta pala.

Di: Pero es que tú no eres normal.

N: Ahora me va a decir el angelito de Agron que nunca ha besado a una chica.

Di: Sí que lo he hecho. – Mentira.

N: ¿Así? Pues demuéstramelo.

Di: ¿Cómo?

N: Dame un beso… Y no me sirve un pico.

Di: Tú lo que quieres es aprovecharte de mí.

N: Uy sí… Lo que pasa es que nunca lo has hecho y te impongo mucho… - Naya no pudo seguir porque Dianna había colisionado sus labios contra los de Naya.

Lea no creía lo que veía al igual que Heather, ambas se habían quedado sin habla y sin respiración.

¿QUÉ COJONES ESTAN HACIENDO? AHORA SI QUE LA MATO, PRIMERO A NAYA Y LUEGO A DIANNA.

Lea estaba fuera de si.

N: Wow, retiro lo dicho, sí, quiero aprovecharme de ti. – Dianna río.

Di: Ya te he dicho que no te acostumbres, estos besos no son tuyos. – Dicho esto se fue dejando a Naya sola.

Salió y se encontró con las caras de odio y tristeza de Lea y Heather.

N: Ves como sí que ha resultado. – Le dijo a la rubia al oído aprovechando para darle un beso en la mejilla y una pequeña palmada en el culo, cosa que no le importó para nada a Dianna.

LA MATO, YO LA MATO.

He: ¿Naya, puedes venir un momento? – Preguntó seria.

N: Sí, claro. – Le guiñó un ojo a Dianna como muestra de que ese beso daba resultados.

Mientras que Heather y Naya discutían, Dianna se tumbó en la toalla a esperar que ese beso hiciese su efecto pero ahora con Lea.

L: ¿Estas con Naya? – Fue directa.

Di: No.

L: ¿Entonces te vas liando con todo el mundo?

Di: No estoy con ella, no es nada serio, solo estamos viendo a ver qué pasa.

Mientras por otro lado…

He: No me puedo creer que estés con Dianna. –Estaba fuera de sí.

N: ¿Qué pasa?

He: ¿Entonces para qué coño me besaste?

N: Eso me gustaría saber a mí… ¿Para qué me besaste tú?

He: Vete a la mierda Naya… - Dicho esto se fue.

Di: ¿Pasa algo? – Preguntó al ver la cara de Heather.

He: Vete a la mierda Dianna, vete a la mierda. – Dijo pasando de largo.

Di: Joder…

L: Es que ya te vale…

Di: ¿Pero qué pasa? No veo donde está el problema.

L: Estoy harta…

D: ¿De qué?

L: De que vallas tonteando con todo el mundo.

D: ¿Por qué te importa tanto?

L: Pues porque te… - Naya le cortó.

N: Hola chicas.

L: Adiós.- Dijo cogiendo sus pertenencias y marchándose.

Di: Esto no creo que salga bien eh…

N: Que sí… Este es el primer paso, ambas están enfadadas, pero al final se arrastraran…

Di: Esto no puede salir bien…

Menuda amiga, ¿por qué todo me sale tan mal? Pensé que podía contar con Naya, pero solo ha estado ganando tiempo para poder ligarse a Dianna. Bueno Lea, mejor. Tú tienes a Cory, le quieres y él te quiere, Dianna solo es… una distracción.

Twitter: wonderlandACHL