¡SORPRESA! No sé si mañana podré actualizar (espero que sí), pero por si acaso os traigo también el 21. Sigo diciendo que le deis una oportunidad a Lea y no seáis tan crueles hahaha. ¡Besoos!


El camino de vuelta había sido todo lo contrario que el de ida. Lea llorando diciendo que había perdido tanto a Dianna como a Cory, Naya y Heather intentando tranquilizarla mientras que los demás no decían nada, no sabían que pasaba pero se lo podían imaginar y sin duda era un tema delicado.

Cory después de correr unos metros dejando caer alguna que otra lágrima decidió por dar una vuelta por los alrededores del hotel a lo contrario de Dianna que no podía parar de correr y llorar. La vista se le hacía dificultosa por la cantidad de lágrimas de derramaban sus ojos. No podía parar de correr, pensaba que si seguía todo eso acabaría, todo ese calvario que estaba viviendo sería solo una pesadilla. ¿Cómo había dejado que llegase todo hasta tal punto? Sin duda el amor que sentía por Lea le había cegado y no se había dado cuenta del daño que podía causar, tanto a los demás como a ella.

Co: Dianna… - Decía el chico a espaldas de la rubia frenándola.

L: La he perdido otra vez… - Sollozaba abrazada a Naya.

La vuelta estaba siendo toda una odisea tanto para Lea como para Naya y Heather que trataban de animarla.

N: Venga, ya verás cómo habláis todo y se arregla…

L: Naya, está cansada de mí, ella mismo me lo dijo, ella me avisó de que si no paraba esto iba a hacer daño a todos y al final es lo que ha pasado… - Dijo volviendo a llorar escondiendo su rostro en el cuello de Naya.

N: Dianna es mucho de hablar pero no puede vivir sin ti…

L: Vivió casi un año sin mí y por mi culpa también.

N: Y ese año lo pasó fatal, por eso no puede vivir sin ti, te quiere y sé no lo va a dejar así.

No había nada que le diese esperanzas, solo que la rubia volviese y que le dijese que la amaba pero eso era algo imposible.

Di: Cory yo… - Dijo cuando vio al chico parado con los mismos ojos que ella. – Lo siento…

Co: No, no te disculpes, sé que son cosas que pasan y tú no has hecho nada malo…

Los chicos estaban a unos cinco metros de distancia, tal y como se habían encontrado.

Di: Sí Cory, yo no he hecho bien…

Co: Sé qué quieres a Lea y sé que cuando estás enamorado de alguien nada importa, pero tú aun así te has preocupado de mí. – Dijo acercándose con pequeños pasos a la rubia. – Sé que ese beso lleva cosas arrastras, sé que no ha sido cosa del momento, pero sé que no ha pasado de eso…

Di: No, claro que no. – Interrumpió al chico.- Solo nos besamos hace un día o así y así se quedó porque ni Lea ni yo podíamos continuar, ella te quiere por eso no hizo nada.

Co: No tenías que explicarme nada, sé que no pasó nada más que eso entre vosotras, pero sé que aun que Lea me quiera está enamorada de ti desde hace mucho, ¿qué te crees que no me dado cuenta? – Preguntó con una pequeña sonrisa.

Di: Yo no quería que esto pasase… - Dijo volviendo a llorar.

Co: Hey, ven aquí. – Dijo abrazando a la chica.

Di: Lo siento mucho Cory…

Co: No te disculpes más.

Di: Mira que se lo dije…

Co: ¿El qué?

Di: Que lo mejor sería que olvidásemos todo lo que pasó, el beso y todo lo demás, que en cuanto se terminase este viaje volveríamos a estar como estábamos y todos felices e intente alejarme de ella pero hoy… - Dijo volviendo a sollozar.

Co: No estoy enfadado… Tal vez un poco con Lea por no haberme dicho nada, pero no puedo hacer nada, no puedo obligar a nadie a que me quiera y sé que Lea me quiere, pero ni la mitad de lo que te quiere a ti, y en el fondo no sabes cuánto me alegro de que seas tú Di, sé que también la quieres y que tú le haces feliz y ella a ti y eso me reconforta enormemente. Os quiero mucho a las dos y quiero que seáis felices y sé que durante este año ni Lea ni tú lo habéis sido.. Aunque tampoco pienses que Lea tiene la culpa, solo es que no ha sabido cómo manejar esta situación y se le ha ido de las manos, ya sabes lo patosa que es para todo. – Dijo riendo y sentándose en el bordillo de la carretera haciendo señas para que la rubia hiciese lo mismo. – Si organicé este viaje era para que en parte pasase esto. Me dolía hacerlo pero sabía qué era lo mejor y aun que me hubiera gustado más enterarme por Lea que haberos visto tampoco me quejo.

Di: ¿Cómo puedes ser tan perfecto…? – Dijo abrazándole de nuevo. – No sabes lo mal que me siento, te lo debí de haber dicho.

Co: Tranquila… - Dijo dándole un beso en la cabeza. - ¿Quieres que demos una vuelta?

Di: ¿De veras quieres estar conmigo? – Preguntó secándose las lágrimas.

Co: Por supuesto, esto no va a cambiar nada entre nosotros, tal vez entre Lea sí, pero sé que con el tiempo volveremos a la normalidad. – Dijo sonriendo. – Venga demos una vuelta. –Dijo pasando su brazo por los hombros de la rubia empezando a andar.

Di: ¿Por qué me he tenido que enamorar de Lea y no de ti? – Dijo haciendo reír al chico y abrazándole mientras caminaban.

Co: Por mí no hay ningún problema. – Dijo metiendo su mano en el bolsillo de la sudadera que portaba. – Mierda…

Di: ¿Qué pasa? – Preguntó soltando al chico.

Co: Mi móvil… No, no lo tengo. – Dijo moviendo rápido los brazos mirando en los diversos bolsillos de todas las prendas de ropa que llevaba.

Di: ¿Estás seguro?

Co: Se me ha debido de caer allí mientras que os buscábamos.

Di: Mierda, otra vez allí no.

Co: Ve tú al hotel, voy a buscarlo…

Di: Y una mierda, yo te acompaño además tengo linterna en el móvil.

Co: Me quedaré más tranquilo si vuelves a hotel, además, si os estábamos buscando era porque parecía que allí había alguien y…

Di: Más razones para no dejarte ir solo, venga, que cuanto antes vallamos antes volvemos.

Co: Vale. – Dijo cediendo a la rubia.

Lea y los demás chicos ya habían llegado al hotel, los chicos después de preguntar a Lea si se encontraba bien se fueron a sus habitaciones. Mientras Heather, Naya y Lea se quedaron un rato en la terraza del hotel.

Lea había pasado por su habitación para hablar con Cory pero no lo encontró, lo mismo hizo Naya con Dianna pero nada, no había rastro de los chicos chicos en el hotel. Al rato Heather se fue a la habitación porque sus migrañas empezaban a hacerse presentes. Naya insistió en ir con ella pero Heather le dijo que era mejor que se quedase con Lea, que por ahora la necesitaba más.

Lea llamó a Cory y nada, nadie contestaba, todo el rato le salía el contestador. Se empezaba a preocupar, ¿Dónde estarían los dos? Lea no se sentía capaz de llamar a Dianna, no sabría qué decirle, necesitaba hablar con ella, pero cara a cara y a solas.

Ahí estaba con Naya, yo llorando por el daño que le había causado a la persona que más quería y por haber engañado a Cory de tal manera. Naya me preguntaba qué a que estaba jugando y no tenía ni idea. Solo sabía que le quería, que quería estar con ella y que era una autentica estúpida por no haberle dicho la verdad a Cory y por haber perdido la oportunidad de estar con la persona que más amaba en el mundo.

Los minutos pasaban y Naya y Lea no podían evitar preocuparse por los chicos. Naya llamó tanto a uno como a Dianna y nada, el móvil estaba apagado o fuera de cobertura.

Co: Venga que te ayudo. – Dijo sentado en lo alto del muro cogiendo a Dianna para que pasase sin problemas.

Di: Gracias. – Dijo una vez estando ya dentro.

Co: Vamos primero a los spa que están más cerca y si no lo vemos pues a los apartamentos, no te separes de mí.

Di: Vale papá. – Dijo haciendo reír al chico.

¿Y si se olvidaba de todo y se centraba en recuperar la amistad que siempre había tenido con Cory? Él sí que se merecía tenerla a su lado, le había perdonado algo imperdonable, hasta la había consolado. Sin duda era el mejor chico de la faz de la tierra. Así que por ahora se iba a olvidar de Lea. Es más, de camino Cory pensó en hacer lo mismo, tal vez nos convenía a todos estar separado un tiempo de Lea y aclararnos las ideas.

Co: Aquí no hay nada. – Dijo desesperado cuando un fuerte ruido sonó del piso de arriba. - ¡Dianna!

Di: Estoy aquí tranquilo, se habrá caído alguna piedra… No le des importancia y busca.

Siguieron buscando y ahí no aparecía nada y los ruidos desconocidos seguían y a solo le ponían más nervioso.

Co: No tenía que haberte dejado venir. – Dijo asomándose por una ventana a ver si veía a alguien. - ¿Dianna?

L: Yo alucino, ¿pero dónde cojones se han metido? – Lea estaba exaltada.

N: Tranquilízate Lea que me estas poniendo más nerviosa. – Dijo mientras marcaba el número de la rubia para llamarle de nuevo.

L: ¿Y si le ha pasado algo? – Dijo agarrando el brazo de Naya.

N: ¿A quién?

L: A tu abuela, ¿a quién va a ser?

N: ¡Lea como no te tranquilices te voy a dar dos hostias que te voy a dejar tumbada!

L: Llamemos a la policía. – Dijo cogiendo su móvil.

N: Lea no saques las cosas de quicio, - Dijo quitándole el móvil de las manos. – Cogemos el coche y los buscamos.

Lea y Naya daban vueltas y vueltas y nada, Dianna y Cory no aparecían y Naya se empezaba a preocupar de verdad. Podía imaginar que Cory se hubiese ido a beber a algún bar pero, ¿Dianna? Dianna debería estar llorando en su cama como casi siempre que pasaba una desgracia similar a esta, Dianna no era de irse a emborracharse a algún bar de mala muerte, ya si eso lo hacía en su casa, con una buena amiga y por supuesto con un buen vino.

Lea había mandado a la mierda todo su orgullo y no había parado de llamar a Dianna ni de enviar mensajes desde que estaban en el coche dando vueltas por el pueblo.

Co: ¿Dianna? – Cory se había girado y la rubia ya no estaba. - ¡Dianna no me jodas por favor!

Cory se bajó de la gran piedra a la que estaba subida para poder buscar mejor su móvil y siguió buscando, pero esta vez a su amiga.

Co: ¡Dianna! – Gritó con todas sus fuerzas.

Di: ¡Estoy abajo! – Gritó.

Co: Joder, no me pegues estos sustos… - Dijo aliviado por saber al fin donde estaba

Di: Tranquilo, aquí no hay nadie… - Dijo bajando su tono de voz al oír ruidos a su alrededor.

Co: Eso espero…

Dianna empezaba a sentir esa extraña sensación de la cual Cory le había hablado antes, sentía como la vigilaban. Podía oír pasos cerca de ella pero por más que miraba, allí no había nadie. Su corazón empezaba a bombear con necesidad. La sensación de estar acompañada por alguien no se marchaba, es más, era más intensa.

Di: ¿Cory?

Co: Dime. – Grito desde arriba. - ¿Dianna?

Di: He encontrado tú móvil.

Co: Por fin, ¿estás abajo no? – Preguntó sin recibir respuesta. - ¿Dianna?

Dianna no contestaba y de nuevo Cory se ponía nervioso así que decidió bajar pero de repente el grito de Dianna le hizo tropezar, pero rápidamente corrió hacia la chica.

Todo estaba oscuro, no podía ver a Dianna, solo pudo ver su móvil con la aplicación de la linterna puesta.

Co: ¿Dianna? – Preguntó buscando a la chica desesperado.

Di: Aquí… - Dijo en susurro.

Dianna se encontraba tirada en el suelo con la mano en su costilla.

Co: Hey Di, ¿qué te ha pasado? - Dijo intentando cogerla en brazos.

Di: Espera, espera… - Dijo evitando que Cory la cogiese. – Cory, hay, hay alguien aquí, me ha dado un golpe en la costilla y creo… - Dijo mientras que se tocaba las costillas. – Ah… Me duele mucho.

Co: Vale, vamos a un hospital, hay uno aquí al lado, a ver… - Dijo intentando cogerla en brazos. - ¿Te duele?

Di: Sí, mucho…

Co: Cuanto antes nos vallamos de aquí mejor… - Dijo cogiéndola en brazos viendo como los ojos de la rubia se le ponían vidriosos. – Tranquila.

Cory estaba muy preocupado por la chica, mataría a la persona que hiciese daño a su rubia favorita.

Cory se las arregló para sacarla de aquel lugar haciéndole el mínimo dolor posible. Por suerte un taxi vacío pasaba y Cory no dudó en pararlo y subir.

Di: Toma, tu móvil. – Dijo dándole el móvil que minutos antes había encontrado.

Co: La verdad es que me importa bien poco ahora mismo mi móvil… No debí haberte traído.

Di: Cory, te podía… haber pasado a ti y hubieras estado solo.

Co: Creo que debería avisar a Lea…

Di: No. – Espetó.

Co: Di, tengo… veinte llamadas perdidas de Lea y quince de Naya, estarán preocupadas por nosotros y si no les aviso me mataran.

Di: ¿No puedes…? Dios, como me duele… - Dijo al notar un pinchazo en la costilla. - ¿No puedes avisar solo a Naya?

Co: Dianna…

Di: Vale.

Dianna no quería discutir y sabía que la morena era bastante dramática y si luego se enteraba de que había estado en el hospital y no le habían avisado se pondría como una histérica y en parte con razón, a ella también le gustaría que le avisasen si a Lea le ocurriese algo, así que en el fondo era compresible.

-Ya hemos llegado. – Dijo el conductor.

Cory no esperó a que el conductor le dijese el precio dándole un billete y bajando a toda prisa a Dianna.

Cuando entraron los enfermeros la tumbaron en una camilla para así llevarla con mayor comodidad sin hacerle más daño del que ya sentía la rubia.

-Espere aquí. – Dijo uno de los enfermeros para luego adentrarse en la habitación en la cual habían metido a Dianna.

Cory aprovecho para llamar a Lea.

L: ¡Cory, ¿se puede saber dónde coño estas?! ¿Estás con Dianna? Dime que sí por favor, no sabemos…

Co: Frena Lea, frena, sí, estoy con ella… Estamos en el hospital…

Twitter: wonderlanACHL