Dianna escondió su cara en el cuello de Lea para así poder oler su dulce aroma a vainilla, era algo que siempre le había enloquecido.

Lea notaba el aliento en su cuello y a la que le empezaban a dar vueltas las cosas era a ella, aunque debía tranquilizarse, está como una cuba, no sabe lo que hace, así que mantente fuerte.

Dianna dejaba un beso el pulso de Lea mientras que seguía esnifando su olor.

L: Me vas a quitar el olor… - Dijo en susurro para que solo Dianna pudiese oírlo, pero a ese susurró le acompañó una voz ronca debido a la excitación, cosa que para desgracia de Lea no pasó desapercibido para Dianna.

Di: No me importaría… - Pasaba su lengua por la mandíbula de Lea.

L: Dianna anda túmbate un ratito a ver si te duermes. – Dijo intentando alejarse de Dianna, pero el coche no daba para más y Dianna no estaba por la labor.

Di: No, no quiero dormir… ¿Sabes lo que quiero? – Dijo en susurro en la oreja de Lea.

L: Creo que prefiero no saberlo…

Di: Besarte… - Lea tragaba saliva, esto estaba siendo una odisea para ella.

L: ¿Naya falta mucho para llegar? – Tenía que salir de ahí cuanto antes.

N: Estamos llegando.

Di: ¿Quieres librarte de mí? – Preguntó con el mismo tono sugerente que las anteriores.

L: ¿Yo? Que va… -Dianna había colocado su mano en la pierna de Lea y poco a poco iba subiendo.- Dia… Dianna…

Di: Dime… - Dijo subiendo un poco más la mano con una sonrisa en la cara al ver lo que causaba en Lea.

L: Dianna para… Mañana te arrepentirás. – La miraba a los ojos.

Di: ¿Arrepentirme de estar contigo? Nunca. – Dijo acercándose para besarla.

N: ¡Ya hemos llegado! – Gritó para despertar a Chord que se había quedado dormido.

A Lea ese grito le sirvió para salir de su trance y alejarse de Dianna para salir de aquel coche.

N: Venga Heather…. – Dijo sacándola del coche.

Para suerte de las chicas Mark estaba algo mejor y ayudó a Chord a volver a la habitación, dos menos, ahora solo quedaban Dianna y Heather, y entre que una estaba bastante caliente y la otra no hacía más que contar intimidades y decir que quería ir a bailar, veían la cosa bastante difícil.

N: Lea voy a ver si consigo meter a esta en la cama. – Dijo guardándose las llaves del coche en el bolsillo mientras que sujetaba a Heather.

He: ¿Quieres meterme en la cama?

N: Sí, pero a dormir.

He: Jo…

N: Buenas noches… Y suerte, si consigues que esa se duerma te debo una cena en el mejor restaurante de todo New York. – Dijo haciendo referencia a Dianna.

L: Me lo apunto eh. – Dijo riendo. – Buenas noches.

Naya y Heather ya habían desaparecido y ahora Lea intentaba que Dianna entrase en razón y dejase que insinuarse, pero nada, no había manera.

L: Venga Dianna… - Dijo estirándole del brazo para que entrase en el hotel.

Dianna al fin caminó y cogida de los hombros de Lea fueron hasta su habitación.

Di: ¿Te quedas conmigo, no? – Dijo a pocos metros de su habitación.

L: ¿Qué?

Di: A dormir. – Dijo mordiéndose el labio.

L: Creo que para dormir no necesitas mi ayuda…

Di: Para dormir no, pero para otra cosas sí… - Lea volvía abrir los ojos como platos al oír a la rubia.

L: Eh… Saca, saca la tarjeta. – Dijo cuando llegaron a la puerta de la habitación.

Di: Hostia, mi bolso, lo tiene Naya.

A Lea ya no le podía pasar nada más… No podía ir ahora a la habitación de Naya, de primeras porque estaba en el lado opuesto de donde estaban ellas y pasaba de cargar con Dianna hasta allí y luego volver y otra porque seguramente haya conseguido dormir a Heather o tal vez estarían haciendo otra cosa… En fin, que no podía, solo le quedaba una.

Suspiró.

L: Vamos a mí habitación… - Vio como en la cara de Dianna se dibujaba una sonrisa.

Empezaba pensar que le había dejado el bolso adrede para que esto pasase.

Dianna empezaba a poder andar por su propio pie pero le gustaba más estar encima de Lea. De nuevo volvía a besar el cuello de Lea pero ahora también hacía uso de su lengua. Lea no sabía que hacer…

L: Dianna para…

Di: Sé que me deseas… - Dijo con voz ronca en el oído de Lea.

L: Dianna mañana te arrepentirás de todo esto, para. – Intentaba alejarse de Dianna pero esta le había agarrado bien

Por fin habían llegado a la habitación y Lea se disponía a abrir la puerta mientras que Dianna le abrazaba por la cintura dejando húmedos besos en el cuello y nuca de Lea.

Tal como abrió la puerta entro casi corriendo. Lea no sabía cómo escapar de Dianna, por más que le decía que se arrepentiría Dianna parecía tener más ganas de… de hacerme el amor aquí mismo.

Dianna se dirigía algo tambaleante hacia Lea que la miraba con miedo.

No sabéis los frustrante que es que una chica del calibre de Dianna Agron este como loca por acostarse contigo y encima que este enamorada y tú tengas que huir para que mañana no se arrepienta, si eso no es amor ya me explicareis que es…

Dianna aprisionaba sus labios con los de Lea y los besaba con torpeza, Lea intentaba escabullirse de los brazos de Dianna pero no había manera… Ahora le empujaba hasta que finalmente Lea caía sobre la cama y Dianna encima.

Di: Hazme el amor… - Decía con voz ronca en el oído de Lea.

Madre mía, esto me está superando, que Dianna te diga al oído eso es… es muy excitante, mucho.

L: Dianna por favor no me hagas esto…

Di: No significará nada, solo será un polvo. – Dijo intentando desabrochar el pantalón.

Lea se había quedado boquiabierta, ¿solo un polvo? ¿Eso era lo que significaba hacer por primera vez el amor conmigo…?

L: Dianna no, quita. – Dijo al fin pudiéndose levantar dejando a Dianna en la cama.

Di: ¿Qué pasa? – Preguntó.

No quería montar ningún drama, estaba cansada y no tenía fuerzas para discutir y menos con Dianna y de un tema como ese, mejor sería que pusiera punto final.

L: Solo… Duérmete.

Di: Venga Lea, no me jodas… - Dijo frustrada.

Después de unas palabras entre dientes, seguramente acordándose de toda la familia de Lea por dejarla con el calentón se dio media vuelta y se durmió. Después de ello le quitó la ropa para que estuviese más cómoda y la arropó.

Lea quería pensar que lo que la rubia había dicho era aún por los efectos del alcohol y que en verdad le diese más importancia a hacer el amor con ella, pero estaba confusa, otra vez las dudas venían a la cabeza de Lea, quería creer que los sentimientos de Dianna hacia ella eran verdaderos.

Ahora no podía pensar en eso, sabía a la perfección que Dianna le quería y que debía olvidar lo que la rubia había dicho…

Eran las cinco de la mañana y no podía dormir, se había recostado en el sofá que había en la habitación para poder descansar un poco pero eso era imposible, entre que su cabeza no dejaba de dar vueltas y que en ese sofá no había ser humano que descasase le hacía esperar una buena noche, o al menos lo que quedaba de ella…

Las nueve de la mañana y ya estaba harta de dar vueltas por toda la habitación. Tenía que salir de ahí. Se duchó y después de arreglarse bajo al comedor para subirle el desayuno a Dianna. Tenía que tomarse la pastilla y no lo podía hacer con el estómago vacío y con el pedo que se cogió ayer seguramente muchas ganas de bajar a desayunar no tenga.

Cogió una bandeja de madera y en ella puso zumo, un café, cruasanes, magdalenas, galletas y fruta, sabía que la rubia sin su buen tazón de fruta por la mañana no era persona, después un vaso de agua con una aspirina, la pastilla que se tenía que tomar por el golpe y una nota.

Desayuna y luego tomate la pastilla anti-inflamatoria y luego si te encuentras mal la aspirina. –Lea.

Después de dejarla en la habitación bajo a desayunar encontrándose a Darren y a Naya.

N: ¿Qué tal está Dianna? – Preguntó sentándose junto a Darren y Lea para desayunar.

L: Mejor…

N: Joder, que cara… ¿Has dormido?

L: Que va, no he pegado ni ojo…

Darr: ¿Te ha dado mucha guerra?

L: Si con eso te refieres a que ha estado intentando violarme parte de la noche, pues sí.

Darr: ¿Qué?

L: Estaba poseída, no paraba de tocarme y decía que lo quería hacer, yo evidentemente me intentaba escabullir, pero no había manera… Hasta que de repente dice que no pasaría nada, que sería un polvo…

N: ¿Va enserio? – Preguntó anonadada ya que ese comportamiento no era digno de la rubia.

L: Sí… Y encima va y luego se enfada… Aunque prefiero olvidarlo.

Darr: Habrá sido por el alcohol.

L: Eso es lo que quiero pensar pero no paro de darle vueltas…

N: Olvídalo, Dianna no es de esas, seguro que era por el alcohol.

Las once y Dianna despertaba en una cama que no era la suya, la cabeza le iba a explotar, ¿Dónde estaba? Miró la habitación y enseguida lo reconoció, había dormido en la habitación de Lea… ¿¡QUÉ?! ¿¡EN LA HABITACIÓN DE LEA?! ¿Habrá pasado algo? Y encima estaba en ropa interior, aquí había pasado algo seguro.

Poco a poco iba despertándose y vio la bandeja. Lo que le faltaba, seguro que habían hecho el amor y por eso Lea le había dejado el desayuno. Había hecho el amor con Lea y ni si quiera se acordaba, ¿cómo había sido capaz Lea de acostarse conmigo estando yo borracha?

Divisó la tarjeta y la leyó.

¿Se acuesta conmigo y me pone que desayune y que me tome la pastilla como si de una niña me tratase? Veras…

La rubia desayuno, se tomó la pastilla y la aspirina y después de darse una ducha y de arreglarse lo mejor que pudo bajó.

Después contarle lo pasado a los chicos siguieron hablando y riendo, sabía que podía confiar en Darren y Naya y eso le aliviaba, ambos eran geniales y estaba encantada de tenerlos como amigos.

N: ¿Y esa cara rubia? ¿Mucha resaca?

Lea se giraba encontrándose con la cara enfurecida de Dianna.

Di: ¿Lea puedes venir un momento? – Dijo estirándole del brazo para llevársela a la terraza.

L: Au, me has hecho daño. – Dijo quejándose del brazo del que le había agarrado. - ¿Qué pasa?

Di: ¿Que qué pasa? – Preguntó enfadada.

L: Pues no lo sé.

Di: ¿Cómo se te ocurre acostarte conmigo estando borracha? ¿Cómo puedes tener la poca decencia de hacer eso? Dios, es que no me cabe en la cabeza… ¿Era eso lo que querías? ¿Acostarte conmigo y ya está? Pues muy bien, ya lo tienes puedes volver con Cory o con quien a ti te dé la gana, ya tienes lo que querías. Me das asco Lea…

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