Ahora mismo el ego de Dianna se encontraba por los suelos, ¿qué pasaba? ¿Ya no era atractiva? No, esa no era la pregunta, ¿ya no le excitaba a Lea? Mejor dicho, ¿alguna vez Lea se ha excitado con ella?
La sonrisa victoriosa de Lea lo decía todo, estaba súper orgullosa de no haber caído rendida a los encantos de Dianna pero esta a la vez se sentía fatal, ¿cómo era posible? Había sido calificada por las mejores revistas como una de las mujeres más sexys del mundo, no era posible que Lea se quedase inmune al tocar su cuerpo.
L: ¿Estás bien? – Preguntó al ver la cara de Dianna que ni siquiera se había movido, simplemente había dejado perder su mirada. – Dianna. – Dijo haciendo espasmos con las manos.
Di: ¿Qué? – Preguntó con voz triste.
L: ¿Estás bien? – Lea empezaba a preocuparse. - ¿Te he… he hecho daño o algo?
Di: No…
No podía pretender gustar a todo el mundo, pero es que no lo pretendía, solo pretendía gustarle a esa morena que preguntaba preocupada si le había hecho daño. Sin duda era la cosa más dulce que había visto nunca.
L: Pero, ¿estás bien?
¿Y ahora que le habrá pasado? Esta chica es bipolar.
Di: Sí… - Decía apenas sin voz.
L: Sí claro, y yo tengo un delfín en mi casa. – Estaba claro que algo le pasaba.
Di: ¿Qué?
L: Que no cuela Dianna, que sé qué te pasa algo y que ha sido de la nada, estabas bien y de repente… - Dianna le cortaba.
Di: Lea, ¿yo te pongo? – Preguntó de la nada.
L: ¿Qué? – Dijo con un hilo de voz.
¿Me ha preguntado lo que yo creo que me ha preguntado? ¿Qué si me pone? Si tengo que ser sincera con eso va a flipar, ¿cómo no me va a poner una mujer así? Estoy segura de que a miles de mujeres que se declaran heterosexuales les pone Dianna, me juego lo que queráis.
Di: ¿Qué si te atraigo sexualmente? – Preguntó mirándola fijamente a los ojos.
Si se os pone Dianna delante de vosotros en trapos menores; o sea, en bikini a preguntaros que si os pone cuando está claro que sí, ¿qué hacéis? No sé vosotros, pero yo reírme.
L: No me creo que me estés preguntando eso. – Dijo entre risas.
Di: Te lo estoy preguntando totalmente en serio Lea. – Dijo seria.
L: Es que me parece la pregunta más tonta que jamás me has hecho.
Di: Pues muy bien. – Dijo empezando a ponerse el vestido visiblemente molesta.
L: ¿Te has enfadado?
Di: Te estoy preguntando muy seriamente que si te pongo y tú lo único que heces es reírte así que no hace falta que me contestes porque lo has dejado muy claro. – Dijo empezando andar siendo frenada por la mano de Lea que sujetaba su brazo.
L: ¿Por qué me preguntas eso Dianna? – Preguntó ahora sin reírse.
Di: Estoy medio desnuda delante de ti, te dejo que me toques y encima gimo… Pues chica, eso le pone hasta a un árbol pero tú no, tú ni te has inmutado. – Dijo furiosa.
L: Lo he hecho adrede. – Espetó.
Di: ¿Qué? – Preguntó sin entender nada.
L: ¿Te acuerdas del capítulo de Glee en el que los chicos pensaban en cosas desagradables para no llegar?
Di: Sí, pero, ¿a qué viene eso ahora?
L: Yo he pensado en animales muertos para no lanzarme encima de ti… Con eso saca ya tus conclusiones. – Dijo empezando a caminar para salir del parking.
Dianna no pudo evitar que una sonrisa se le formase al oírlo. Le daba igual si al resto de la humanidad no le ponía su cuerpo, solo le importaba Lea y ahora no podía estar más feliz.
Qué vergüenza, no me creo que se lo acabe de decir… Seguro que ahora piensa que soy una depravada sexual y que una noche mientras duerme me colaré en su habitación y le violaré… Sí que estoy yo pesada con las violaciones.
Dianna empezaba a ponerse bien el vestido pero pensó algo mejor… Lea iba unos metros más alejada de Dianna cuando notó como alguien la agarraba del brazo arrastrándola prácticamente a la orilla de la playa.
L: ¡Dianna espera, espera! – Gritaba a medida veía que se acercaba más a la orilla.
Dianna paró, pero parecía que estaba hiperactiva., le quitó la camiseta y los pantalones por segunda vez en la noche y volvió a estirar de su mano hacia la orilla y todo en tiempo record.
L: ¡Dianna esto está helado! ¡No vuelvo a meterme!
Di: No seas exagerada. – Dijo entrando notando ya el agua en sus pies.
L: Espera, espera… - Dijo consiguiendo soltarse de Dianna antes de pisar el agua. – Antes que nada decirte un par de cosas. – Dianna asentía. – Una, que si me muero de pulmonía será culpa tuya y la segunda, ¿eres bipolar?
Di: ¿Por? – Preguntaba riendo.
L: No sé, hasta hace cinco minutos me gritabas y dabas por hecho que no me… ya sabes y ahora estas empujándome hacia el agua… Creo que es normal que no entienda nada.
Dianna se acercaba a Lea quedando a pocos centímetros de su cara.
Di: Porque ahora ya sé que realmente te pongo, entonces… He decidido que podíamos hacer una locura.
L: ¿Y qué locura has pensado? – Preguntó con cierto temor a la idea de la rubia.
Dianna se acercó al oído de Lea.
Di: Solo te digo que frio no pasarás… - Dicho esto volvió a estirar de Lea para meterla definitivamente en el agua.
L: Madre del amor hermoso, ahora sé lo que sintió el pobre Jack en Titanic.
Quería a Lea, y esta le había demostrado que también aunque no hubiera sabido controlar la situación, pero sabía que a pesar de todo Lea la amaba como nadie más le amaría y seguía pensando que lo mejor es que pasasen un tiempo sin ser nada amorosamente hablando y lo mantenía pero cuando el amor que sientes por una persona es tan grande sientes que no puedes mantenerlo más dentro de ti, que lo tienes que sacar, que tienes que hacérselo saber a esa persona y las palabras ya no eran suficientes para hacérselo saber. Necesitaba sentirla, necesitaba tenerla cerca y ahora no dudaba y sabía que la morena tampoco lo haría. Sabía que la pobre Lea se había contenido la ganas de besarla y hasta de hacerle el amor muchas veces y todo por ella y con pequeñas cosas le había demostrado que Lea la quería y la quería en todos los aspectos, nada le importaba que fuese una mujer, ni tampoco dudaba de sus sentimientos. Así que sin pensarlo dos veces besó a la morena.
Evidentemente esto a Lea le pillaba de sorpresa, aunque el comentario de que frio no iba a pasar le había hecho pensar lo que la rubia pretendía y más que ella nadie quería, ahora ya no habían ni novios ni nada que le echase atrás, estaba segura de lo que hacía y sobre todo de sus sentimientos así que cuando Dianna juntó sus labios con los suyos no dudó corresponderle.
Sus cuerpos estaban completamente pegados, Lea le abrazaba por el cuello con sus piernas enrolladas en la cintura de Dianna mientras que esta se dedicaba a tocar lo máximo que podía todo el cuerpo de Lea. Los suaves y tiernos besos poco a poco dieron paso a los desesperados y pasionales. Sus lenguas ya habían entrado en contacto y una descarga eléctrica había recorrido a ambas desde el estómago hasta sus zonas más íntimas.
Los movimientos de Lea sobre las caderas de Dianna cada vez eran más enérgicos y los besos más húmedos. Ambas chicas habían llegado a un punto de no regreso. Dianna dejaba pequeños mordiscos y húmedos besos por la barbilla y cuello de la morena mientras que esta le dejaba el máximo acceso posible haciéndole saber que iba perfectamente con los gemidos que emitía. Dianna notaba que su humedad cada vez era mayor, y los gemidos y movimientos de la morena no hacían más que aumentar la temperatura en el cuerpo de Dianna.
Dianna seguía bajando sus besos y con sus manos tocando lo máximo posible hasta que se encontró con el nudo del bikini de Lea. Ella estaba segura de lo que quería hace, pero, ¿y Lea? Le miró a los ojos preguntándole con ellos si deseaba seguir captando Lea la pregunta perfectamente dejando un tierno beso en los labios de Dianna. Estaba claro, ninguna de las dos quería parar. Dianna volvía a su propósito y mientras besaba el cuello bajando por la clavícula de Lea desataba por fin la parte superior del bikini tirándolo como podía a la orilla del mar, más que nada por no dejar sin bikini a Lea.
Subió las piernas de Lea para que así esta quedase a la altura perfecta de sus pechos y poder besarlos y masajearlos. Lea estaba en un sueño.
¿Era posible sentir esto? Dios, jamás había sentido tanto en mi vida, nunca, ni con Cory, ni con Theo ni con ningunos de mis novios, jamás pensé que sentir esto fuese legal y ni tan siquiera hemos llegado a los bajos… Voy a morir de placer.
Lea quería hacerle saber cómo se sentía y no dudó en quitarle ahora la parte superior del bikini a Dianna. La cosa en el agua resultaba un poco complicada, un chico y una chica aún era un poco más fácil, pero dos mujeres…
L: Vamos a la orilla… - Dijo mientras que ahora ella estiraba del brazo de Dianna hacia la orilla.
Di: ¿Y si nos ven? – Dijo siendo arrastrada por Lea.
L: ¿Quién nos van a ver? Los chicos están a un montón de metros de nosotras, tantos que ni se ven y además, tampoco sería nada del otro mundo, a más de unos le he pillado haciéndolo.
Di: ¿Así? ¿A quién?
L: Sin ir más lejos a Mark, en el rodaje.
Di: Que fu… - Su boca se quedó seca al ver que Lea salía del agua con tan solo la parte inferior del bikini. – Ven aquí… - Dijo con voz ronca haciendo que la humedad de Lea fuese cada vez mayor.
Dianna volvió a besar los labios de Lea acabando las dos tumbadas en la orilla sintiendo como las pequeñas olas que arribaban a la orilla chocaban en ellas. Lea logró posarse sobre Dianna a horcajadas, dejaba besos por el cuello de la rubia y poco a poco iba bajando hasta que por fin se encontraba con los pechos de Dianna. No lo dudó ni un segundo cuando ya estaba lamiendo y mordiendo suavemente el pezón del pecho izquierdo de Dianna mientras que con su mano derecha acariciaba el estómago de la chica con la yema de los dedos.
Dianna no podía dejar de gemir, había deseado tanto esto… Cogió la cara de Lea entre sus manos y la subió a sus labios para poder besarla. La cosa estaba demasiado caliente y Dianna empezaba a necesitarla, pero no le hizo falta manifestar su necesidad, la mano de Lea ya viajaba hacia lo más íntimo de Dianna mientras que esta se dedicaba a inspeccionar toda la boca de Lea con su lengua.
Lea presionó el clítoris de la rubia sobre el bikini que aun portaba Dianna recibiendo a cambio el mejor gemido de placer que podía recibir. Lea necesitaba sentirla más así que no dudo en quitarle la última prenda de ropa que quedaba en el cuerpo de Dianna.
Volvía a guiar su boca al pecho de Dianna mientras que empezó a frotar con su rodilla en lo más íntimo de Dianna.
Di: Oh… - Jadeaba. – Sigue… No… Pares…
Sabía que si seguía así la rubia no tardaría mucho en llegar así que dejo su rodilla para hacer uso de sus maravillosos dedos notando por primera vez la humedad de Dianna cosa que aumento más la suya. Comenzó a mover sus dedos en círculos.
L: ¿Te gusta? – Preguntaba en el oído de Dianna acompañada de una mordida en el lóbulo de la oreja.
Di: Sí… - Apenas podía emitir sonido. – Voy, ah… Ya lle… - Dianna apretaba con fuerza la arena. – Ya llego…
Lea sabía que en cuestión de segundos Dianna llegaría al éxtasis final así que de repente metió dos de sus dedos en la vagina de Dianna empezando así con unas suaves arremetidas.
Di: Más rápido… - Fue capaz de decir.
Tal como lo pidió Lea se lo concedió y empezó a aumentar la velocidad de sus arremetidas mientras que seguía estimulando el clítoris con el dedo pulgar.
Di: Ya… - Atinó a decir antes de correrse.
Lea notó como las paredes de la vagina de Dianna se contraían dando paso al mejor orgasmo que Dianna había tenido.
L: Eso ha sido… Alucinante. – Dijo quitándose de encima Dianna para tumbarse en la arena.
Di: Pues eso no ha sido nada, - Dijo pasándose ahora ella encima de Lea. – Prepárate.
Espero que os haya gustado :P No tengo mucha destreza al describir momentos como este y creo que muy bien no es que me haya salido, así que sorry xD Deciros que no podré actualizar con tanta frecuencia, en general actualizaré cada dos o tres días. Besoooooos.
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