Holaaaa chicos, siento mucho la espera pero para recompensarlo he hecho el capítulo más largo de lo normal y por supuesto es el capítulo Heya que tanto esperabais, sobre todo rosemarie jajajaja Pues aquí está. Pasado mañana espero poder traer el siguiente capítulo pero por desgracia no voy a poder actualizar con tanta frecuencia. Se acerca Septiembre y tengo que estudiar para recuperar algunas asignaturas :( Pero para que no os quejéis, subiré pronto un fic Faberry que tengo hecho desde hace tiempo :D Dicho esto os dejo con el capítulo.
Especial Heya
Ya llevábamos dos semanas de rodaje, apenas habíamos grabado, habíamos estado la mayoría del tiempo conociéndonos y hoy simplemente había ensayo sobre la nueva coreografía, pasaríamos todo el día ensayando, nos hacía falta. Además, yo era secundaría así que apenas había grabado, un par o tal vez tres veces, no más. Básicamente me dedicaba a ir a las espaldas de Quinn, o sea Dianna y según me informaron habría otra animadora más pero aún no la habían encontrado.
La verdad es que estoy muy emocionada con esta oportunidad, tal vez mi papel no sea gran cosa, pero espero que con el tiempo mi personaje se haga un poco más importante.
-¡Venga chicos! – Gritaba uno de los coordinadores. - ¡Vamos a empezar!
Todos empezaron a colocarse según los iban posicionando.
-Esperad chicos. – Dijo Ryan haciendo acto de presencia. – Por fin hemos encontrado a la nueva animadora, se llama Heather y hará el papel de Brittany.
Ma: Me gustan estas animadoras. – dijo al verla entrar en la sala.
Había que reconocerlo, la chica era muy guapa además de tener un cuerpo impresionante, se notaba que esta pasaba varias horas en el gimnasio. No sé porque mi cuerpo reaccionó así, pero no pude evitar ponerme nerviosa cuando Heather se posicionó a mi lado.
-¡Venga chicos! ¡Uno, dos, tres…! – Ponía la música en marcha.
Tuvimos suerte de que la coreografía no era muy difícil, pero eran varias las que había que ensayar y muchos de los chicos ya se encontraban tirados en las colchonetas intentando recuperar el aliento.
Di: Dios mío Keegan, - Dijo refiriéndose al coordinador. – esto es una tortura, somos jóvenes, no hacemos ejercicio, estamos demasiado ocupados y tú nos quieres matar. – Decía tumbada en una de las colchonetas.
Ke: Pues a hacer ejercicio todos y todos los días.
L: Que exagerada eres. – Decía descansando la cabeza en el vientre de Dianna.
Di: Tú sales a correr todos los días, los demás dormimos.
L: Tranquila que cuando salga a correr tú saldrás conmigo. – Dijo empezando una pelea de cosquillas.
Vaya dos, que os digo yo que estas dos acaban juntas, se conocen de hace menos de un mes y parecen siamesas, no se separan ni para mear… Aquí hay royo bollo seguro.
Naya se había sentado junto a Kevin intentado hidratarse mientras que Harry y Heather aún seguían bailando sin ninguna muestra de cansancio.
Co: ¡Os va a petar la patata como sigáis bailando sin descansar! – Dijo haciendo reír a todos los chicos.
Heather era bailarina, estaba claro, esos movimientos no los hace una cualquiera, esa manera de mover el culo tan sexual es única, jamás había visto… ¿Qué coño estoy diciendo? Quita la mirada de ahí que se va a dar cuenta.
He: Hola. – Dijo mientras que bebía agua. – Tú eres…
N: Eh… Naya, soy Naya he interpretaré a Naya, no, a Santana, perdón. – Decía nerviosa dándole la mano.
Parezco retrasada, ¿por qué estoy tan nerviosa? Parezco un puto flan de lo que estoy temblando. Va a pensar que tengo un retraso en la cabeza como siga así.
He: Encantada. – Dijo con una sonrisa al oír el equívoco de Naya.
N: Eres bailarina, ¿no? – Preguntaba mientras que se ponía en pie para quedar a la misma altura que Heather.
He: Sí, más que actriz, pero digamos que soy las dos cosas.
Je: ¡Un poco de atención chicas! – Gritaba Jenna.
Creo que le estaré eternamente agradecida a Jenna por captar la atención de Heather dejando atrás esta estúpida conversación ya que mis nervios inexplicablemente cada vez eran mayores y ya no sabía que estupidez preguntarle.
Je: ¿Qué os parece una cenita en mi casa todas las chicas el sábado 23? – Dentro de tres semanas.
Ma: Eso es discriminación. – Dijo quejándose.
L: Tú a callar que vosotros quedasteis el pasado sábado. – Decía entre los brazos de Dianna.
Ma: Fue para jugar a la Play 2, vamos, que si queréis venir a la próxima estáis todas invitadas.
L: Sí, para jugar a matar zombis, planazo.
Je: Bueno venga que nos vamos del plan, ¿qué os parece?
Todas las chicas aceptamos quedar esa noche en casa de Jenna, todas menos Amber que tenía que hacer un viaje a Texas pero insistió en que hiciésemos igualmente la cena y que ya otro día quedaríamos con ella también, así que finalmente la cena se puso en marcha.
Ke: ¡Venga chicos, poneros en vuestros puestos y dejaros de tanta cena!
Después de varia quejas de los chicos seguimos ensayando los pasos. Esta coreografía ya era un poco más complicada y más para los que el deporte y el baile no era nuestro fuerte, como por ejemplo Cory, Dianna, Kevin y yo. Harry ayudaba a Cory, Mark a Kevin y como no, Lea a Dianna.
He: ¿Quieres que te ayude? – Preguntaba con una sonrisa encantadora.
¿Es imprescindible poner esa sonrisa tan encantadora? Como le voy a negar algo, no me salía ni decirle que sí o que no, así que simplemente asentí.
He: A ver, - Decía posándose en la espalda de Naya. – Tienes que poner el pie aquí, - Le señalaba.- Bien, ahora estiras un poco la otra pierna y con suavidad mueves las caderas en círculos.
N: Si la teoría me la sé, pero la practica voy un poco mal.
He: No, solo tienes que soltarte y no estar tan tensa, relájate, ¿vale? – Decía pegándose completamente a la espalda de Naya.
¿Cómo quiere que me relaje si está completamente encima de mí? Vamos a ver Naya, desde cuando te pones así por una chica, si fuese un tío aún sería compresible, pero es una chica.
Heather posaba las manos en las caderas de Naya y pegaba completamente su trasero a lo más íntimo de la rubia.
He: Déjate llevar… - Susurraba al oído de Naya.
Relax Naya, relax…
Ke: ¿Cómo vais chicas? – Preguntaba Keegan.
He: Bien, le estaba enseñando el último paso que le cuesta un poco. – Dijo separándose de Naya.
Gracias a Dios y a Keegan que apareció, pensé que dentro de nada me iba a poner a gemir.
Ke: Ya, a muchos también les cuesta pero como sois tan buenos amigos que os enseñáis unos a otros y la verdad es que os lo agradezco porque tener que enseñárselo uno por uno…
He: Ya… - Dijo con la misma sonrisa encantadora.
Ke: Os dejo cinco minutos más, repasamos las tres coreografías y os podéis ir ya.
Necesito urgentemente una ducha de agua fría, YA.
No hace falta decir que esos cinco minutos fueron los mejores de toda mi vida. Heather se volvió a posar en el mismo sitio de antes pegándose por completo a mi poniendo ahora sus manos en mi vientre empujándome más a ella y moviéndose de una forma bastante sexual. Adiós a mi ropa interior.
Ke: ¡Ya está bien por hoy chicos! ¡Os podéis ir!
Co: Por fin…
Ke: Sí, sí, pero recordad que os quiero otra vez el miércoles y ya podéis ir haciendo deporte y teniendo una buena dieta, nada de hamburguesas eh chicos.
Habíamos sudado bastante así que decidimos ducharnos en los vestuarios que había en el gimnasio donde nos encontrábamos. Todo eran risas y chistes en el baño de las chicas pero yo lo empezaba a pasar mal, evidentemente era un baño solo de chicas así que no veíamos problema en ir desnudas y que nos vieran las otras pero ver a Heather semidesnuda fue el colmo que colmó el vaso. Tan rápido como pude y antes de que se quitase más ropa me metí en una de las duchas.
L: Naya, ¿estás bien? – Preguntaba desde otro cubículo al verla entrar corriendo.
Na: Eh… Sí, claro.- Dijo poco convincente.
L: ¿Seguro? – Preguntó sin recibir respuesta. - ¿Quieres que hablemos luego?
Na: Vale.
Tal vez me vendría bien hablarlo con alguien y sabía que Lea era de confianza, nos conocíamos de hacía poco pero habíamos quedado varias veces y se podría decir que nuestra amistad era bastante buena, incluso viajamos juntas Nueva York. Pero esa conversación nunca ocurrió, Lea estaba muy ocupada con Dianna y aunque me había preguntado varias veces más yo no sabía si estaba preparada para decirlo en voz alta.
Finalmente pude salir sana y salva de aquel vestuario…
Día de la cena.
Empezaba a preocuparme, mi reacción con Heather esa mañana me había desconcertado por completo, pero tal vez solo fuese porque esté un poco falta de sexo, pero de camino a casa de Jenna me di cuenta de que no podía ser solo eso, había estado tres horas de reloj buscando que ponerme, arreglándome el pelo y maquillándome y todo por impresionar a alguien… ¿Cómo se me ocurre a mí plantearme mi sexualidad a estas alturas de la vida? Eso con catorce, quince, dieciséis años está bien, pero a mi edad eso ya debería estar claro. Además, durante estas tres semanas apenas nos habíamos separado y cada vez que estaba a su lado sentía esas famosas mariposas en el estómago. Siempre pensé que era cosa de las películas y de los libros, nunca había sentido algo igual, pero resultó que era cierto y eso solo me desconcertaba más toda vía.
Je: Wow Naya, estas guapísima. – Dijo recibiéndola en la entrada. - ¡Chicas ya está Naya!
Casi todas ya estaban allí, solo faltaba Heather y lo agradecí, necesitaba tranquilizarme.
L: Vaya Naya, ¿a quién quieres impresionar? – Preguntaba subiendo y bajando las cejas.
Di: A mí, seguro que se ha enamorado perdidamente de mí. – Dijo sentada al lado de Lea en el sofá.
L: Anda Dianna deja ya los gin-tonics. – Dijo quitándole la copa de las manos.
N: Acabamos de llegar y ya estas bebiendo.
Di: Es que aquí la señorita, - Lea. – se ha enfadado conmigo, así que he dicho pues ala, a cogerse un buen pedo. – Dijo intentando coger de nuevo la copa.
L: Deja eso ahí.
N: Vaya par…
He: Hola chicas.
En ese mismo momento podría haber habido un terremoto que seguramente yo ni me hubiera inmutado.
Di: Hola guapa. – Dijo levantándose a darle dos besos a Heather. – Estáis muy guapas las dos. – Señalaba a Heather y a Naya. – Tú no. – Lea.
L: ¿A qué te vuelves sola a casa? – Dijo marchándose siguiendo a Dianna que ya iba directa a ponerse otra copa.
He: Vaya pedo que lleva ya… - Dijo sentándose en el sofá donde se encontraba Naya.
N: Sí… Ya verás como acaba. – Reía junto a la rubia.
He: Estas muy guapa.
Señor, ¿por qué me haces esto? ¿Usted sabe lo que es tener a esta despampanante mujer diciéndote eso?
N: Gracias, tú… tú también. – Dijo con dificultad.
Di: Una copita para la rubia y otra para la morena. – Dijo dándole un gin-tonic a las chicas.
L: Oye, ¿me quieres hacer caso cuando te hablo?
Di: ¿No decías que estabas enfadada conmigo? Pues ala, shhhh.
L: Que fuerte…- Dijo indignada sentándose en el sofá de una plaza mientras que Dianna se sentaba junto a Heather.
Jenna volvía con un par de cervezas y alguna copa para las chicas sentándose con ella empezando una charla entre todas.
Je: Venga, ¿Quién de aquí esta pillada? – Preguntó dándole un sorbo a la copa.
Lea levantaba la mano, solo ella.
Dianna comenzó a reír a carcajada limpia pegándoselo a las demás, a todas menos a Lea que la miraba con gesto serio.
Di: Lo siento pero ya no puedes entrar en nuestro grupo guay de guapas y solteras. – Decía dirigiéndose a Lea.
L: Al final te voy a dejar aquí para que Jenna te soporte.
Je: No, por favor.
N: Jenna, te acompaño en el sentimiento. – Dijo riendo junto a las demás.
Di: Oye, que estoy aquí eh.
Después de unos minutos más todas nos pusimos a cenar mientras que hablábamos de la serie, chicos y algún tema más espontaneo. La cena finalizaba y volvíamos de nuevo al salón para seguir con las copas y con las risas. Dianna, Lea y Jenna buscaban un disco para poner mientras que Heather y yo nos dedicábamos a hablar de tonterías.
He: Me parece raro que no tengas novio. – Espetó de la nada.
N: ¿Por?
He: No sé, eres guapa, muy guapa y simpática… Ya sabes, es raro.
Que vuelvan rápido las demás, estoy a punto de desmayarme.
N: Bueno, todas lo somos y solo una de ellas está pillada.
He: Sí…
¿Y si le beso? Ahora no, pero más adelante… Tengo el plan perfecto, típico plan de un tío; hago como si me emborracho y la beso, si luego resulta que no quiere nada tendré la excusa del alcohol. Perfecto.
Finalmente las chicas volvieron y yo me fui a poner otra copa, una copa de agua la cual pasaba perfectamente por vodka o cualquier otra bebida. Las chicas reían y cantaban en sentadas en el sofá o hasta en el suelo como era el caso de Dianna. Necesitaba que me diese el aire así que salí al balcón.
L: Hey morena, ¿qué haces? – Lea hacía acto de presencia.
N: Tomar un poco el aire.
L: Anda dame un trago que Dianna me ha dejado agotada, cuando bebe es insoportable. – Dijo quitándole la copa de la mano pegándole un sorbo.
N: No, espera…
L: Esto… - Saboreaba. – Esto es agua, ¿qué haces bebiendo agua?
N: Te lo cuento pero cállate.
L: Soy toda oídos.
N: Voy a besar a Heather. – Espetó.
L: Ah, pues bien. – Dijo como si nada.
N: ¿No me vas a decir nada más?
L: Vale, te pregunto, ¿por qué?
A Lea también se le iba notando el alcohol que llevaba encima.
N: Creo que me gusta y creo que yo a ella también así que voy hacer como si me emborracho, la beso y si luego ella no quiere nada digo que fue por culpa del alcohol.
L: Me he perdido, solo he pillado lo de hacerte la borracha.
N: Bueno, has pillado lo importante, yo ahora voy a salir como si llevase siete copas encima, ¿vale?
L: Vale, venga.
Tal como se terminaba la conversación Lea y Naya salían y esta última "borracha" como una cuba.
L: Mira que te he dicho que no bebas tanto, te pasas la vida bebiendo. – Dijo en alto para que le oyesen las chicas.
N: Tampoco te pases que me acabas de dejar como una alcohólica. – Dijo en susurro en el oído de Lea mientras se sujetaba en sus hombros.
L: Siéntate aquí, ¿vale? – Dijo sentándola en el sofá con Heather al lado.
He: ¿Qué ha pasado? – Preguntaba a Lea.
L: Nada, que se ha bebido no sé cuántas copas y ahora mismo está como Di. – Dijo mientras a apuntaba a la otra rubia que estaba bailando ella sola en mitad del salón sin ningún tipo de ritmo.
He: Si hace un rato estaba perfectamente. – Decía mientras le quitaba el pelo de la cara a Naya.
Es la mejor idea que he tenido nunca…
L: Eh… Ya, pero… Es que le sube enseguida.
Je: Chicas, bajo un momento al supermercado veinticuatro horas para comprar una bolsa de hielo. ¿Queréis algo?
Di: Un gatito, un gatito que haga miau, miau. – Dijo imitando a un gato.
L: No Jenna, no queremos nada, ¿quieres que te acompañemos?
Je: No tranquilas, ahora subo. – Dijo desapareciendo cerrando la puerta.
L: Bueno… Tú y yo vamos fuera a la terraza a que nos dé un poco el aire. – Dijo arrastrando a Dianna prácticamente hacia la terraza para dejar a Naya y Heather solas.
Di: No, yo quiero bailar, además, estoy enfadada contigo.
L: Tira delante de mí. – La empujaba hacía fuera dejándolas al fin solas.
El silencio reinaba de nuevo pero no era un silencio incomodo, Naya estaba en las nubes sintiendo como Heather acariciaba su cara.
He: Menudo pedo que te has cogido en un momento guapa.
Es el momento, ahora o nunca, tengo que besarla.
Poco a poco Naya se fue acercando a los labios de Heather mientras que con una mano acariciaba una de sus mejillas. Centímetros, tal vez milímetros faltaban para besar por fin los labios de la rubia.
He: Tengo novio Naya.
A la mierda el momento romántico, a la mierda todo, una ira envolvió todo el cuerpo de Naya al escuchar las palabras que Heather había pronunciado.
N: ¿Qué? – Preguntó separándose de Heather. – Antes no, no has dicho…
He: Ya lo sé, pero no me parecía muy acertado decirlo en este momento y que me empezasen a preguntar qué tal estaba o cosas por el estilo.
N: Sí, claro, de todas formas, no sé porque…
He: Tranquila, será por los litros de alcohol que te has metido.
N: Sí, seguro… - Decía distraída.
Je: Ya estoy aquí chicas, ¿no me habré perdido nada verdad? – Entraba sonriente con dos bolsas de hielo.
Di: ¡No, déjame en paz! – Decía Dianna saliendo de la terraza soltándose del agarre de Lea.
N: Yo creo que me voy a ir… - Dijo levantándose del sofá.
L: Dianna, ven aquí, a mí no me dejes con la palabra en la boca. – Decía ahora Lea igual de disgustada que Dianna.
He: Espera Naya, podemos hablar…
Di: ¡Solo te pido que me dejes en paz! – Decía mientras cogía su bolso e intentaba mantenerse en pie.
N: Jajajajaja. – Reía irónicamente. - ¿Hablar? ¿Hablar de qué? ¿De lo bien que folla tu novio? – Dijo lo suficiente alto como para que lo oyesen todas.
L: ¿A dónde vas a ir? Si ni siquiera te puedes mantener en pie. – Decía intentando parar a Dianna.
He: ¿Por qué me hablas así? ¡No hecho nada! – Decía elevando el tono de voz.
Di: ¡Pues me cogeré un taxi pero suéltame!
N: ¿Qué no has hecho nada? ¡Venga Heather no me hagas reír! ¡Te has estado insinuando desde que nos conocimos!
L: ¡No, no te voy a soltar! ¡Me vas a decir ahora mismo porque te has puesto así!
He: ¿Qué me he estado insinuando? ¡Pero tú tienes un problema en la cabeza eh!
Di: ¿Cómo se te ocurre decirme que últimamente tienes problemas para llegar cuando lo haces con el gilipollas de Theo?
N: ¿Qué tengo un problema? ¡Tú sí que lo tienes y sabes perfectamente cual es!
L: Eres mi amiga, es normal que te cuente estas cosas, ¿a quién quieres sino que se las cuente? ¿A mi padre?
He: ¡A ver, dime cual es mi problema!
A pesar de que estaban muy furiosas, el alcohol les estaba pasando factura y no se callaban nada.
Di: No, pero a mí no, ¿acaso me ves como una amiga normal?
N: ¡No te lo voy a decir porque a lo contrario que tú tengo respeto!
L: ¡Eres mi mejor amiga, por eso te lo cuento!
He: ¡No, no, ahora me lo dices! ¡Venga, dímelo!
Di: ¡Pues a lo mejor no quiero ser tu mejor amiga!
N: Eres, eres una…
L: ¡Me estas rayando Dianna! ¿Entonces qué cojones quieres?
He: ¡Una qué eh!
Di: Joder Lea, ¿aún hace falta que te lo diga?
N: Una… Olvídalo. – Dijo saliendo corriendo de la casa de Jenna.
L: ¡Pues no lo sé!
He: ¡Espera Naya…! – Dijo corriendo detrás de Naya.
Di: Me voy. – Se dirigía hacia la puerta para finalmente desaparecer.
L: No, ven aquí. – Dijo también siguiéndola cerrando la puerta tras de si.
Je: Joder, ¿tanto he tardado? Madre mía el culebrón que se ha montado en un momento…
Después de eso cada una se fue a su casa para el día siguiente arrepentirse de todo. Todas echamos la culpa a al alcohol y Heather y yo acabamos como amigas y lo agradezco sinceramente, mientras tanto, con las otras dos pasó lo mismo, Dianna le echó la culpa de todo lo que había dicho al alcohol y aún culebrón que había estado viendo esa misma tarde y Lea finalmente lo creyó, no quería estar lejos de su rubia y en el fondo se alegraba de que esa conversación/discusión ocurriese.
La amistad con Heather iba en viento en popa pero cada vez me dolía más estar a su lado y no poder tenerla como algo más. Y para colmo ahora Santana resultaba ser lesbiana y estar enamorada de Brittany, así que más de una vez nos tuvimos que besar y cada vez lo hacía sentía como parte de mi corazón caía por no poder tenerla. Con el tiempo me confesé a mí misma diciendo que realmente estaba enamorada de Heather y que ya no había vuelta atrás, me había enamorado de ella y cada día lo hacía más y si no le ponía remedio pronto iba acabar cortándome las venas. Al año y poco más Heather rompía con su novio, la mejor de las noticias, pero ahora yo ya no estaba libre, estaba con Big Sean. Nunca supe el porqué de la ruptura de Heather y su novio hasta hace poco y al saberlo me maldije de mil maneras posibles por haber empezado a salir con Sean. Heather había roto con su novio por mí, me quería y cuando rompió con él pensaba en decírmelo, quería pedirme una cita pero yo me adelante diciéndole que había empezado a salir con Sean mandando al traste toda oportunidad de estar con ella. El tiempo pasaba y Heather parecía un alma en pena, no sabía que le pasaba, pensé que podría haber sido por la ruptura con su novio y eso me enfureció más, ver mal a Heather y que todo fuese por el gilipollas de su exnovio hacía desaparecer cualquier oportunidad de estar con ella, por eso empecé a salir más con Sean, pero hasta que me cansé. No podía engañarme a mí misma, no podía estar con una persona a la cual no quería ni lo más mínimo, no sabía si me volvería a enamorar, no sabía si podría estar con otra persona que no fuese ella, pero una cosa tenía claro, iba intentar conquistar a Heather, le iba a hacer ver que yo era lo mejor que podía tener, la pensaba conquistar aunque fuese lo último que hiciese.
Esta era mi historia, mi historia con Heather. Cuando la besé por primera vez pensé que podría morir ahí mismo. Desde aquella cena llevo deseándola besar. He estado más de dos años enamorada de la misma mujer, con las mismas ganas de besarla y de tenerla entre mis brazos y con esta historia me doy cuenta de que no hay ningún amor imposible, solo tienes que conquistar a esa persona. Cuando estas enamorada es normal que hayan peleas y celos pero eso no significa que no confíes en la otra persona o que no la quieras, significa que la quieres tanto que te da miedo que en un futuro no esté contigo, que no sabes que sería de ti sin esa persona. Da igual si tú eres una chica y estas enamorada de otra o eres un chico y estás enamorado de otro, no pasa nada, solo le tienes que hacer ver a esa persona que eres lo mejor que le puede pasar, que le quieres, que vas a cuidar de él o de ella, que jamás le engañaras y que siempre la amarás. Hay cosas imposibles, pero cuando se trata de amor todo es posible. Puede que tardes días, meses o años en conquistar a esa persona, pero si la quieres tanto como dices, al final, merecerá la pena toda la espera.
Twitter: wonderlandACHL
