Dianna no iba a perder el tiempo con chácharas así que rápidamente se puso en marcha para crear en Lea el mejor orgasmo que haya tenido.
Su lengua ya jugaba con los pezones ya erectos de Lea mientras que con sus manos quitaba la parte inferior del bikini dejándola totalmente expuesta a ella. Liaron sus piernas para poder así sentirse mutuamente con el movimiento que Dianna comenzaba. Podía sentir la humedad de Lea por su pierna y estaba segura que a este paso llegaría otra vez. La velocidad cada vez era mayor y Lea ya se encontraba a las puertas de ese maravilloso orgasmo cuando de repente…
-¿¡Lea?! ¿¡Dianna?! – Chord parecía buscarlas a lo lejos.
Di: No puede ser… - Dijo aumentando la velocidad para no tener que dejar a medias a Lea.
L: Sigue… Rápido. – Dijo al oír la voz de Chord cada vez más cerca entre jadeos.
Dianna empezó a masajear el clítoris de la chica con uno de sus dedos adentrando otro en Lea. El ritmo de Dianna era casi el de la luz y temía hacerle daño, preferiría dejarla a medias que hacerle daño, además de que la voz de Chord cada vez sonaba más cerca.
Di: Nos van a pillar… - Dijo finalmente dándose por vencida levantándose de la arena ayudando a Lea. – Toma. – Dijo tirándole su ropa.
Ambas comenzaron a ponerse la ropa una vez ya con los bikinis puestos cuando aparecía Chord.
Ch: Hey, ¿Dónde estabais?
Creo que jamás he odiado tanto una persona como ahora mismo a Chord… ME HABÍA DEJADO A LAS PUERTAS DEL EXTASIS FINAL POR SU PUTA CULPA. No me lo podía creer, ¿qué más le daba a él saber dónde estábamos? Acaso era de su incumbencia… Dios, estoy furiosa, jamás me había pasado esto, pero me tenía que pasar a mí y encima con Dianna…
Di: Eh… Es que hemos aprovechado para dar una vuelta.
Ch: Una vuelta rebozándoos en la arena, ¿no? – Dijo al ver que ambas estaban llanas de arena.
Di: Es que nos hemos tumbado y ya sabes.
Ch: Ah… Bueno que, ¿volvéis?
Di: Pues es… - Lea le interrumpió.
L: Sí, volvemos… -Dijo empezando andar sorprendiendo a Dianna.
¿Se podía ser más inoportuno que Chord? Definitivamente, no. Se sentía mal por Lea, sabía lo que era que casi al final te interrumpieran y te quedases a nada del orgasmo por una mala pasada que tubo de joven y sabía lo mucho que jodía y suponía que a Lea más al encima ser interrumpidas por Chord, sabía que la morena desde que los vio liándose no tragaba al chico.
Di: Lea espera… - Dijo yendo a por Lea pero de repente Chord la frenaba. - ¿Qué quieres? – Preguntó a mala gana.
Ch: Que había pensado en que podíamos liarnos en mi coche o aquí mismo… - Dijo pasando el brazo por la cintura de Dianna.
Dianna se quedó pensando, podía aprovechar para darle un escarmiento a Lea pero, ¿de veras iba a hacer eso? Creo que con el accidente en la casa abandonada esa ya tubo suficiente porque aunque no lo diga sé que se sigue sintiendo culpable. Además, Lea ahora era la que estaba madurando y se estaba dejando de juegos tontos y liarme con Chord solo serviría para liar más las cosas, además, quería estar con Lea, ni Chord, ni Mark ni ninguno, solo ella.
Di: Creo que ya te lo deje bien claro, no quiero nada. – Dijo firme.
Ch: Ya, pero mientras tanto… - Dijo intentando besarla.
Por supuesto, Lea aun estando de espaldas se estaba enterando de todo y entre la interrupción y ahora esto no podía aguantárselo más, si se callaba explotaba.
L: ¿Estas sordo o qué? – Dijo dándose la vuelta bien como Dianna le hacía la cobra al chico. - ¡Te está diciendo que no quiere nada!
Dianna y Chord se quedaron alucinados al comportamiento de Lea. Pero aun así el chico no soltaba a Dianna y Lea seguía cabreándose.
L: ¿Estas sordo? – El chico parecía querer retarla y no soltaba a Dianna. – Te lo voy a decir una vez más, suéltala.
Ch: No creo que tú pintes mucho aquí Lea… - Dijo con prepotencia.
Di: Más que tú. – Dijo soltándose al fin de Chord.
Estaba sorprendida por el comportamiento de Lea pero a la vez le había parecido súper tierno, estaba celosa y quería protegerla, esa era una forma más de demostrarle a la rubia que de veras la quería y que si tenía que enfrentarse a Chord, a violadores o a lo que fuese lo haría.
Di: Ya te he dicho que no iba a pasar nada más y creo que te lo dejé bastante claro. – Dicho esto se dirigió a Lea y juntas se dirigieron a la hoguera de los chicos. – Lo siento mucho…
L: He de decir que en ese momento le hubiera matado pero en parte creo que me lo merecía, creo que sin querer me has dado un escarmiento.
Di: ¿Así? – Preguntó sorprendida.
L: Me he portado fatal y sinceramente no sé cómo no has podido haberme hecho alguna putada ya… Y creo que haberme quedado a medias ha sido la putada más grande que me podías haber hecho aunque no hayas tenido la culpa. – Dijo haciendo reír a Dianna.
Di: He de decir que lo había pensado cuando Chord me ha dicho de liarnos pero creo que ya tenías suficiente, además, ¿cómo iba yo hacerle otra putada a estas cosa tan dulce? – Dijo pasando su brazo por los hombros de la morena estirando sus mofletes como si de una abuela se tratase cuando ve a su nietecito.
Las chicas volvieron con el resto de chicos y se podría decir que durante su ausencia varios de ellos habían aprovechado bien el tiempo. Varios de ellos ya se encontraban borrachos como una cuba.
L: ¿No os cansáis de beber? – Preguntó sentándose de nuevo entre las piernas de Dianna apoyando su espalda en el pecho de la rubia rodeándole esta con sus brazos por la cintura.
Ma: ¡Noooo, somos ultra felices! – Dijo visiblemente bastante afectados por el alcohol sentándose al lado de las chicas. – Una cosa chicas… - Dijo acercándose para que solo lo oyera ellas. – Yo…
L: Tú… - Le incitaba a seguir.
Ma: Yo te voy a ser sincero… Iba a intentar algo contigo. – Dijo señalando a Lea con el dedo.
L: Anda, ¿sí? No me digas… - Dijo fingiendo estar sorprendida.
Ma: Pues sí, pero es que os veo siempre tan juntitas y lo del beso del terrado fue ya… la hostia, así que una preguntita. –Dijo acercándose más como si les fuese a contar el mayor de los secretos. - ¿Estáis juntas?
L: Sí, juntas y rebozadas. – Dijo con humor.
Ma: Vaya… - Dijo levantándose a ponerse otra copa.
Di: Vaya tío… Cómo se acuerde mañana.
L: Pues se lo desmentimos y ya está, le decimos que se lo imaginó. – Dijo jugando con la mano de Dianna.
Di: ¿Quieres desmentirlo? – Preguntó con una sonrisa.
L: No, esto, sí eh, no sé, ¿tú quieres? – Dianna reía por el mal rato que le estaba haciendo pasar.
Di: Vamos a dejar de pensar en que somos o dejamos de ser y vamos a aprovechar esto, ¿vale? Más adelante ya se verá. – Dijo dándole un casto beso en la comisura de los labios.
Lea miró al frente y se encontró con Cory haciéndole una señal, la señal de OK con la mano y sonriéndole. Sin duda esto era lo que más feliz le hacía, tenía a Dianna con ella y gracias a Dios parecía que volvía a ser ella y a comportarse como es debido y sobre todo a ser feliz. Y ver a Dianna tan feliz junto a ella y a Cory por su lado también feliz era suficiente, ¿qué más podía pedir después de todo?
Di: Me alegro tanto de que Cory esté tan bien…
L: Sí, y yo. – Dijo sonriéndole devolviéndole el beso de antes.
Y es que era verdad, hasta Cory estaba sorprendido de lo bien que estaba. Sabía que cuando rompiese con Lea no caería en una depresión ni mucho menos pero pensaba que estaría triste y desanimado pero no, todo lo contrario, estaba feliz por él y por ellas. Tal vez esto habría sido lo mejor desde hace mucho, tal vez era eso cierto que hay personas las cuales es imposible que puedan estar juntas porque simplemente no eran la persona que buscaban, y él sabía que ahora sus amigas estaban juntas y con la persona adecuada así que él no iba a ser menos e iba a prohibirse de enamorarse de alguien.
La noche seguía y las chicas ahora estaban a su bola, igual que Naya y Heather, no hacía falta ser muy listo para saber que personas eran las que estaban enamoradas, solo había que verlas, riendo por tonterías, sonrisas y miradas que desprendían una felicidad infinita que te inundaba y que sin querer te contagiabas, eso era estar enamorada y se veía a leguas, esas sonrisas solo te salen cuando la persona de la cual estas enamorada te hace reír.
L: Oye, he visto algunas fotos de tu sesión con NYLON. – Dijo viendo como las mejillas de Dianna tomaban un color rojizo. – Estabas muy guapa.
Di: Gracias, aunque nada que ver contigo en Marie Claire… - Dijo.
L: Bueno, es difícil superarte, que sepas que… - Bajó su volumen de voz.- Tengo todas las fotos guardadas en el móvil. – Dijo haciendo reír a Dianna.
Di: No me lo creo. – Dijo riendo y contagiándosela a Lea.
L: Pues créetelo.
Co: ¡Chicos, un poco de atención! Hemos pensado que podíamos ir al hotel y darnos un baño en la piscina que ahí al menos el agua está más caliente y copas porque aquí es un poco cutre con la botella en la mano.
N: Pues sí, porque aquí ya empieza hacer un poco de frio.
Dicho esto los chicos apagaron la fogata y se subieron al coche para poner rumbo al hotel, ahora conducían Amber y Kevin, con Amber iban Chord, Cory, Darren, Lea y Dianna y en el otro el resto de chicos. Como siempre las chicas se pusieron en última fila.
El camino volvía a ser aburrido para Dianna, pero ahora no iba a ponerse ñoña, ahora le iba a devolver lo que Chord interrumpió. Mientras que la morena miraba por la ventana ensimismada, Dianna se acercaba poco a poco con su mano posándola así en el muslo de Lea.
L: ¿Qué haces? – Preguntó en su susurro recibiendo un "shhh" por parte de Dianna.
Dianna acariciaba el interior del muslo de Lea mientras que esta intentaba interiorizar los suspiros que le salían. Dianna seguía con su plan y Lea empezaba a temblar. En cuestión de segundos Dianna se había colado dentro de los pantalones de Lea y presionaba su clítoris por encima del bikini. Ahí sí que ya no pudo contener el gemido llamando así la atención de todos menos de Cory que se había quedado dormido. Chord y Darren giraron sus cabezas ya que eran los que estaban delante de las chicas extrañados por el clarísimo gemido de Lea. Rápidamente Dianna sacó la mano y fingió normalidad.
Darren al ver las caras de las chicas entendió todo, pero Chord estaba bastante extrañado, por suerte, Dianna ya había sacado la mano de dentro del pantalón de Lea pero aun así el chico seguía sospechando.
Ch: ¿Qué hacéis? – Preguntó extrañado.
Di: Eh… Nada, ¿por?
Ch: Me aparecido oír un gemido… No, era un gemido, clarísimo.
Amber y Darren eran los únicos que sabían todo, sin contar a Cory que ya estaba en el quinto sueño. Eran sus amigos y algo tenían que hacer.
Darr: ¡Mercedes pon la radio, vamos a darle un poco de marcha a esto que parece un funeral! – Dijo distrayendo a Chord.
Mercedes enseguida puso la radio a todo volumen despertando así a Cory.
Co: ¡Eh, sí! – Dijo despertándose de golpe. – Joder que susto me habéis pegado con la música.
Con suerte Chord olvido lo pasado poniéndose así a cantar junto a Mercedes y Darren.
L: Te voy a matar. – Dijo en susurro a la chica.
Dianna solo podía reír, ya era la segunda vez que Chord casi les pillaba y Dianna se lo tomaba muy bien y más toda vía al ver la cara de susto que Lea llevaba encima.
Di: Me quieres. – Dijo dándole un pequeño beso en los labios sin que nadie se percatara.
Finalmente los chicos llegaban al hotel y nada más pisarlo todos se tiraron a la piscina, tal y como iban, hasta Mark se tiró con el móvil, pero su borrachera era tal que ni si quiera le dio importancia.
Co: Ya verás mañana cuando te encuentres tu móvil. – Dijo riendo con Mark.
Dianna había decidido tumbarse en una de las hamacas cercanas a la piscina mientras que los demás, incluida Lea jugaban en la piscina con balones de playa.
Todo había que decirlo, Lea tenía unas piernas de escándalo y me volvían completamente loca. Bueno, sus piernas y toda entera, era increíble. Como siga mirando otra vez voy a tener que saciar pronto otra vez esta excitación, aunque antes de nada tenía que recompensar a la pobre Lea, la había dejado a medias, que digo a medias, estaba ya apunto y va y aparece el imbécil de Chord, que oportuno que es. Aunque ya os digo yo que voy a hacer ver las estrellas a Lea…
L: ¿No vienes? – Preguntó saltando casi encima de ella recién salida de la piscina.
Di: Me estas mojando, además, ya verás cómo se caiga esto, que vale que aguante una persona, pero, ¿a dos?
Lea se había tumbado junto a Dianna en la hamaca para convencerle de ir a la piscina pero al final fue la rubia quien la convenció para que se quedase con ella en la hamaca.
Como echaba de menos cosas tan simples como estas, estar abrazadas en silencio, disfrutando de la presencia de la otra, era tan sumamente relajante…
De repente Dianna notó como la respiración de la morena era más pesada… Se había quedado dormida.
¿Puede haber algo más dulce que esto? Estoy segura que si alguien me está mirando ahora se dará cuenta de lo enamorada que estoy de esta marmota que tengo encima. Es increíble lo que puedes llegar a sentir viendo como la persona que más quieres duerme sobre ti.
Di: Lea… - Susurro recibiendo a cambio un gruñido por parte de Lea. – Estas mojada y si te quedas aquí dormida te constiparas, vamos a dormir, venga.
Finalmente Dianna consiguió poner en pie a Lea, aun que de poco le servía porque se quedaba dormida hasta de pie. Lea le abrazaba por el cuello y como podía Dianna la iba llevando a dentro del hotel.
Di: Chicos nosotras nos vamos ya, esta se queda dormida hasta de pie. – Dijo al resto de chicos que seguía de fiesta.
Ch: Vente tú después de dejarla. – Dijo desde la piscina.
De repente Dianna notó como Lea le abrazaba más fuerte.
L: Y una mierda, esta rubia es mía. – Susurró en el oído de Dianna haciéndola sonreír como una estúpida.
Di: No, ya nos veremos mañana, buenas noches chicos.
Dicho esto Dianna volvía a intentar llevar a Lea hacia la habitación, pero era casi imposible, Lea era un peso muerto, ni siquiera se preocupaba de andar, estaba segura de que si la soltaba ahora mismo se quedaba durmiendo en la recepción del hotel.
Di: ¿Llevas la tarjeta de la habitación? – Dijo subiendo en ascensor, bendito ascensor.
L: Yo quiero dormir contigo. – Dijo de nuevo en susurro en el oído de Dianna.
¿Le podía negar algo a esta cosa tan dulce?
Finalmente Dianna llegaba a su habitación dejando caer en la cama a Lea. La morena aún portaba el bikini puesto y encima una camiseta y unos pantalones vaqueros pero todas las prendas que llevaba estaban chorreando agua, no la podía dejar dormir así.
Di: Lea, cámbiate si no cogerás frio. – Ni caso. – Como si hablase con la pared.
Dianna comenzó a desvestirla para poder ponerle ropa seca. Primero le sacó la camiseta y el bikini, evidentemente, Dianna tuvo que hacer juegos malabares para no caer en los encantos de Lea.
L: No me violes. – Dijo con los ojos cerrados y con una sonrisa malvada al notar como Dianna le desabrochaba el pantalón mientras que reía traviesamente.
Di: ¿A qué te lo pones tú? – Dijo con una sonrisa en la cara.
Ya solo le faltaba quitarle la última prenda de ropa, la parte inferior del bikini. ¿Se iba a poder controlar? Lea, a pesar de que estaba completamente dormida pudo notar los nervios de Dianna al quitarle el bikini.
L: No vas a ver nada que no hayas visto ya. – Dijo aún con los ojos cerrados.
Di: Te estás jugando dormir en la recepción a merced de que cualquiera te viole. – Dijo quitándole por fin la última prenda.
L: Mientras que me violes tú… -Ni cinco segundos es lo que tardo en quitarle la parte inferior y ponerle un pantalón suyo. Lea se quedó alucinada. – Joder, tan poco te gusto…
Di: Uy sí, poquísimo, por eso ahora mismo me voy a dar una ducha de agua helada. – Dijo viendo como Lea se ponía cómoda con una sonrisa.
Después de esa ducha helada que tanto necesitaba salió del baño encontrándose a Lea completamente dormida encima de la almohada. Esa era la imagen que quería ver todas las noches antes de irse a dormir, quería verla ella, quería dormir siendo ella la última en ver y despertándose siendo la primera persona que veía.
Después de casi más de veinte minutos observando como dormía decidió dormirse, pero lo mejor sin duda estaba por llegar cuando al darse la vuelta Lea pegaba su pequeño cuerpo al suyo por la espalda mientras que le abrazaba intentando tenerla más cerca.
L: Te quiero. – Dijo casi de manera inteligible.
Di: Y yo. – Dijo dejando un suave beso en la cabeza de la morena.
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