Siento mucho haber tardado tanto en subir capítulo, pero es entre que tengo que estudiar y que además ayer sufrí un pequeño percance, tengo un esguince en el pie :( Bueno, no os molesto más y os dejo con el capítulo. Ya falta poco para que las chicas vuelvan a New York... ¿Qué pasará? xDD Besooos y gracias por la paciencia.
Los rayos del sol daban de lleno en la cara de Lea despertándola y encontrándose en otra habitación distinta a la suya, pero solo tuvo que mirar a su lado para ver que se trataba de la habitación de la rubia. Rápidamente una sonrisa se instaló en la cara de Lea al ver a Dianna completamente dormida con el pelo revuelto. Miró su móvil y tan solo eran las nueve de la mañana así que decidió dejar dormir a la rubia mientras que ella se daba una ducha no sin antes dejar un tierno beso en la frete de Dianna.
Yo quiero esto, quiero despertarme todos los días y encontrarme con ella a mi lado, dormir abrazada a ella, abrazarla en mitad de la noche cuando tenga frio, eso, eso era lo que quería y no iba a dejar pasar esta oportunidad, la oportunidad de ser completamente feliz. Y sé que cuando lleguemos a New York todo será distinto, que nos reconocerán, miles de periodistas estarán siguiéndonos todos los días y más cuando se enteren de que Cory y yo ya no estamos juntos, pero es que sinceramente me daba igual, sé que también empezaran a especular sobre nosotras, pero no me importaba, que dijesen lo que quisiesen, yo sabía que si mi relación con Dianna seguía no me cortaría a la hora de cogerle de la mano, que nos viesen juntas o cenar en un lujoso restaurante las dos solas.
Lea salía de la ducha con la toalla enrollada en su cuerpo secándose el pelo encontrándose la misma imagen de antes, Dianna dormía plácidamente abrazada a la almohada. De repente su móvil sonó, mensaje.
Je: Hemos quedado en desayunar todos juntos a las diez y media, díselo también a Dianna.
L: Vale, allí estaremos.
No sé de qué valía escondernos de los chicos, tarde o temprano todos lo iban acabar sabiendo y mejor que se enterasen por nosotras que no por cualquier periodista, además, creo que tampoco hace falta ser muy listo para ver que entre nosotras hay más que una bonita amistad.
Ya eran las nueve y media así que Lea decidió despertarla, pero no de una manera cualquiera, sino de la mejor de las maneras, con besos.
Se subió a la cama de rodillas mientras dejaba un casto beso en la mejilla de la chica, pero poco a poco los besos iban cogiendo mayor intensidad. Dianna ya empezaba despertarse pero Lea seguía y los besos ya se encontraban en su cuello jugando también con su lengua. La sonrisa de Dianna llegaba de oreja a oreja, sin duda este era el mejor de los despertares.
Lea se había posado a horcajadas encima de la rubia aún con la toalla enroscada en ella y con el pelo mojado.
Di: Creo que es el mejor despertar que he tenido nunca… - Dijo mientras disfrutaba de los besos de Lea.
La toalla de Lea se iba cayendo pero Lea la logró sujetar con una mano mientras que con la otra se apoyaba en la cama. Las manos de Dianna recorrían todo el cuerpo de Lea en busca de un mayor contacto. Finalmente la rubia atrajo la cara de Lea a sus labios, necesitaba sentir sus perfectos y carnosos labios sobre los suyos.
Dianna levantó la mitad de su cuerpo para hacer desaparecer su camiseta.
L: Me… - Lea no podía emitir nada coherente con la rubia semidesnuda delante de sus narices. – Me han dicho… que… vamos a quedar todos a desayunar a las diez y media.
Entre su cuerpo y los besos que ahora Dianna dejaba por su cuello, Lea ya estaba en otro mundo, se había quedado sin palabras.
Di: Pues no sé si nos dará tiempo… - Susurró intentando desprenderse de la toalla de Lea.
L: Pues que les den. – Dijo antes de besar apasionadamente los labios de Dianna.
Dianna había conseguido hacer desaparecer la toalla de cuerpo de la morena y ahora acariciaba los pechos de Lea. Lea ya no podía contener los gemidos que cada vez eran más ruidosos y sonoros cosa que no hacía más que excitar a pasos agigantados a Dianna que ahora besaba el abdomen de Lea mientras que con la mano derecha masajeaba uno de los pechos de la morena. Dianna cambiaba las reglas del juego posándose ella encima de Lea entre sus piernas. Los suspiros y gemidos de Lea se juntaban con los de Dianna que notaba como la humedad de su entrepierna cada vez era más extensa.
Si había algo que realmente le volvía loca a Lea era el culo de Dianna. Era perfecto mirases por donde lo mirases, redondo y bien duro, así que mientras que la rubia disfrutaba besando los pechos de Lea, ella, no dudó en posar sus manos en aquel perfecto trasero.
Las chicas empezaban de nuevo con ese movimiento desenfrenado en el cual ambos centros se juntaban para darse placer a ambas a la misma vez. Lea aprovechaba la situación de sus manos para aumentar la velocidad y acercarla más a ella.
Lea notaba lo poco que le faltaba para llegar el éxtasis final pero de repente Dianna paro dejando besos por el cuello de Lea bajando por sus pechos.
Le: ¿Por qué paras? – Preguntó exaltada recibiendo de nuevo un "shhhh" por parte de Dianna.
Dianna acariciaba con su lengua el abdomen de Lea erizando toda su piel con aquel contacto. Poco a poco iba bajando saltando el centro de la morena para seguir con las caricias por la parte interior de los muslos.
L: Di, por favor… - Suplicaba arqueando su espalda.
Dianna pensó que ya había hecho sufrir bastante a Lea así que finalmente se adentró en el centro de la morena lamiendo los labios para seguir con clítoris. Lea jamás había sentido algo tan intenso como esto. Con fuerza agarraba las sabanas para contener los gritos que querían salir de su boca.
Dianna notaba lo poco que le quedaba a Lea así que adentró dos dedos en la vagina de Lea llegando esta al orgasmo el cual duró varios segundos.
L: Definitivamente… A merecido la pena la espera. – Dijo con dificultad intentando recuperar el aliento.
Dianna simplemente asintió volviendo a los labios de Lea para poder besarla.
Di: No sé cómo hemos podido aguantar tanto… - Dijo con voz ronca mientras mordía el lóbulo de la oreja de Lea.
L: Lo bueno es que todo el tiempo que hemos perdido lo podemos recuperar… - Dijo posándose encima de Dianna comenzando de nuevo otra ronda.
Ch: ¿Dónde se habrán metido estas? – Preguntaba levantándose de la mesa en la cual se encontraban todos desayunando salvo Dianna y Lea. – Voy a buscarlas.
N y Co: ¡No!
Co: Eh… Déjalas, estarán ocupadas o algo. – Chord no se creía nada.
Ch: Prefiero ir a buscarlas para asegurarme de que están bien… - Se dirigía al pasillo de la habitaciones.
N: Espera, que te acompañamos.
Naya y Cory se guían al chico que ya empezaba a mosquearse, sabía que algo escondían y no iba a parar hasta saberlo
N: Mándale un Whatsapp a Di y avísalas. – Dijo en susurro a Cory.
Co: Voy. – Dijo en el mismo tono de voz empezando a escribir el mensaje.
Di: Sigue, sigue por favor… - Decía con las manos en la cabeza de Lea para conseguir un mayor contacto en su zona más íntima.
El móvil de Dianna emitía un pequeño ruido avisándola del Whatsapp.
L: No lo cojas… - Dijo volviendo a lo más íntimo de Dianna.
Di: No, ni loca…
Co: No me contesta. – Susurraba a Naya.
N: Llámala a ver…
Di: Joder, que pesados… - Dijo estirando el brazo para cogerlo.
L: Ni se te ocurra. – Dijo parando el brazo de Dianna para seguir con su cometido.
Di: Es verdad, seguro que no es nada importante… Tú sigue.
Co: Ni puto caso…
Los chicos se iban acercando a la habitación de Dianna y Naya y Cory se esperaban lo peor.
N: Nos estamos haciendo este camino para nada, seguro que han salido a dar una vuelta Chord…
Ch: No las he visto salir del hotel y llevo en la cafetería desde las ocho, así que no creo que hayan salido a las seis.
Co: Quien sabe, Dianna y Lea son muy madrugadoras…
N: O a lo mejor están durmiendo, que aunque sean madrugadoras también tienen derecho a dormir…
Ch: Voy a buscarlas con vuestra ayuda o sin ella, así que o ayudáis u os calláis.
Cinco pasos más y ya estaban en la puerta de la habitación de Dianna. Chord fue directo a llamar pero unos ruidos de dentro le pararon.
Co: Madre mía… - Dijo en susurro al oír los clarísimos gemidos de Dianna.
N: Di… - Naya fue directa a llamarla pero Chord fue más rápido y le tapó la boca.
Co: Es que últimamente Dianna está muy despendolada.
Di: Dios mío, ¿cómo se te puede dar tan bien? – Se oía de dentro.
Naya cerraba los ojos y pasaba su mano por su frente en señal de desesperación.
Ch: ¿Qué me quieres decir? ¿Qué después de que nos fuésemos todos a dormir, a las tres de la madrugada, Dianna salió a buscar un tío?
Co: Eh…
N: A lo mejor es un empleado del hotel, Dianna tiene unos gustos muy raros.
Di: ¡Lea! – Gritaba llegando al orgasmo.
Cory y Naya habrían los ojos a más no poder al oír el nombre de Lea salir de los labios de Dianna. Chord no podía creerlo.
N: Eh… Es que cuando llega le da por decir los nombres de sus amigos… Es que mira que es rara eh.
Ch: ¡Naya, que no cuela, déjalo ya!
Lea descansaba tumbada sobre la mitad del cuerpo de Dianna mientras que esta cogía su móvil para ver de quien se trataba la llamada y Whatsapp.
Di: Mierda…
L: ¿Qué pasa? – Preguntaba aún con los ojos cerrados.
Di: Vístete, rápido. – Empujaba a Lea y ella empezaba a ponerse la ropa.
L: Pero, ¿qué pasa? – Preguntaba aún sobre la cama.
Di: Escóndete en el baño. – Decía mientras que empujaba a Lea con la sabana enroscada en su pequeño cuerpo.
L: Me estas asustando, dime lo que pasa de una jodida vez.
Di: Chord viene para aquí.
Dianna se pudo poner una camiseta y unos cortos pantalones para poder abrir la puerta encontrándose con Chord de brazos cruzados y con Naya y Cory mirando al suelo.
Di: Hola chicos, siento no haberos abierto antes es que estaba…
Ch: ¿Con un tío, no? – Dijo fingiendo no saber nada entrando a la habitación.
Di: Eh… Sí, eso, lo siento, así que si despejáis la habitación mejor porque está duchándose y dentro de nada saldrá.
Naya y Cory negaban con la cabeza haciéndole señas inteligibles para Dianna mientras que el otro chico se dedicaba a inspeccionar la habitación.
Ch: Ahora me entero yo de que Lea es un nombre de chico…
Dianna abrió la boca pero las palabras no le salían.
N: Sí, en Italiano es un nombre de chico, es…
Co: Es igual que Andrea, sirve para chico y chica…
Di: Claro.
Ch: ¡Queréis dejar de mentir de una puta vez! – Gritaba el chico. – Lea, sal de ahí.
No salía.
Di: Chord déjalo, ¿vale?
Ch: No, quiero verlo con mis propios ojos. – Decía mientras se dirigía a la puerta del baño.- ¡Lea, abre!
Di: ¡Chord para! ¡Yo te lo digo yo, sí, es Lea, ya está! Ahora vete…
Después de unos segundos el chico se marchaba maldiciendo por lo bajo.
Co: Lo siento, nosotros…
Di: Tranquilo Cory, no es vuestra culpa, muchas gracias chicos...
N: Nada… Bueno, nosotros nos vamos ya.
Co: Sí, os dejamos seguir que perece que no tengáis fin. – Dijo sacándole la lengua a Dianna para romper el hielo.
N: Es el futuro, al final, todas lesbianas, ya verás... – Decía saliendo de la habitación.
Co: ¿Y nosotros qué? – Preguntaba fingiendo angustia.
N: Pajas, si está todo inventado…- Finalmente los chicos desaparecían cerrando la puerta tras de sí.
Dianna suspiraba intentando mantener la calma.
Di: Lea, ya puedes salir… - Decía dejándose caer en la cama con los brazos en cruz.
Lea salía del baño con miedo y con la sabana liada en su cuerpo.
L: Lo siento mucho Di…
Di: No pasa nada, tarde o temprano se tenía que enterar… Tal vez no haya sido la mejor forma, pero se ha enterado. – Se levantaba acercándose a Lea. – Pero no me importa, sí, es mi amigo, y si realmente lo es lo entenderá y sino él se lo pierde, yo seguiré siendo igual de feliz a tu lado. – Decía mientras acariciaba la mejilla de la morena que la miraba orgullosa.
L: Te quiero. – Posaba sus labios suavemente sobre los de la rubia.
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