Wonderful party
Resumen: Los chicos nuevos, que quieren entrar a la preparatoria Arcángel, son invitados a una hermosa recepción, pero cinco de esos chicos no tienen pareja… y el director tiene una brillante idea.
Feliz cumpleaños, Melanie… o Fidio Aldena, como se le conoce por estos lares.
Categoría: Inazuma Eleven
Personaje: Chae Chan-Soo, Genda Koujiro, Ichirōta Kazemaru, Jirou Sakuma, Kiyama Hiroto, Mamoru Endo, Ryūgo Someoka, Ryuuji Midorikawa, Shirō Fubuki,
Terumi Afuro.
Géneros: Romance.
Clasificación: NC-17
Advertencias: AU=Universos Alternos, Lemon, Mpreg=Embarazo Masculino.
Capitulo: 2
Disclaimers: Los personajes de este fic no me perteneces, los utilizo sólo por mera diversión.
Capítulo 2: A lo largo de la noche
La noche pasaba lenta para algunos, mientras que para otros era demasiado corta. Las parejas bailaban, disfrutaban de la exquisita comida.
Una pareja disfrutaba en uno de los balcones que daban a los jardines. Viendo los las parejas pasear de la mano por los jardines, mientras otros, más osados, se iban a lugares más recónditos, a pasar el rato en más intimidad.
-¿Pasa algo?
Jirou miró a su acompañante, que venía con un vaso de ponche para él y un jugo de fresas para Sakuma.
-Sólo observaba –dijo recibiendo el vaso-. Gracias, me moría de sed.
-No es nada –dijo sonriendo.
El silencio se cernió sobre ellos, nuevamente, como llevaban hace más de una hora y no es que estuvieran incomodos el uno con el otro, pero les ayudaba para contemplarse en silencio. Jirou no podía creer que en apenas un parpadeo, pudiera encontrar respuesta en los ojos del Genda.
-¿Por qué quieres estudiar en Arcángel? –le preguntó tomando lo último de jugo que quedaba en su vaso.
-Mi padre, él estudió en esta preparatoria, fue aquí en donde conoció a mi madre.
-Ya veo –dijo un tanto incomodo, no esperaba encontrar respuestas tan intimas como lo era la familia.
-Sí, vivo sólo con mi madre, mi padre es jugador de futbol y viaja por el mundo, pero mi madre sufre de una delicada salud y no es bueno que viaje tanto, por lo que nos quedamos aquí y esperamos a papá cuando viene a vernos.
-Si no quieres hablar…
-No, de hecho, estoy cómodo contigo, Ji-chan –le dijo sonriendo, haciendo sonrojar a la "chica"
-Gracias, de hecho, también me siento bien a tu lado –dijo tranquilo, de verdad, Genda era muy amable, pero la duda aún estaba en su mente.
-Creo que es hora de que me vaya, mis padres deben estar esperándome en casa y no quiero preocuparlos.
-Sí, yo esperaré a unos amigos y me iré –dijo estirando la mano-. Fue un gusto pasar tiempo contigo, Koujiro-san.
-No hace falta despedirnos ahora –dijo tomando la mano enguantada de su pareja y besándola-, ahora más que nunca quiero que empiecen las clases.
Fue en ese momento en que Jirou Sakuma cayó en la realidad. Genda, en algún momento, descubriría que era un chico… y que le mintió.
-Vamos, Ichi-chan –dijo Endou tomando la mano de su pareja-, bailemos un rato.
Ichirota no podía más con su vergüenza. Claro, había pasado la mejor noche de su vida, se había divertido mucho escuchando las cosas que le contaba Mamoru. Era una de las mejores noches de su vida, pero por sobre todo, la pena le albergaba.
-Claro, vamos –dijo moviéndose al compás de la música.
-Bailas muy bien, Ichi-chan –dijo el muchacho, poniendo una de sus manos en la espalda de su pareja.
Ichirota no podía más con su vergüenza, había unos cuantos alumnos de la preparatoria, los que lo conocían y que le habían reconocido rápidamente.
¿Cómo mantendría su seria imagen de presidente del consejo estudiantil, si se vestía de chica y mentía a uno de los postulantes?
-¿Pasa algo? –preguntó Mamoru mirando a su pareja de baile, que de un momento al otro tenía la apariencia de alguien que quería llorar.
-No es nada –dijo abatido-. Ya es hora de que me vaya.
-Oh, lo siento, seguramente tus padres deben estar preocupados y yo aquí reteniéndote.
-No, nada de eso. Lo pasé muy bien ésta noche.
-Yo también, Ichi-chan –dijo dándole un beso en la mejilla-. Será un gusto estudiar a tu lado.
Ese fue un gran balde de agua fría para el muchacho, era verdad y Mamoru sabría que era el presidente de la junta estudiantil… y que era un chico.
-Estoy seguro de haberte visto en otro lado –dijo Kiyama, tomando a su pareja de la mano, de manera galante.
-Eres un completo idiota –dijo soltando la mano del pelirrojo-. No puedo creer que sigas el juego con esto.
-Tú eres quien está siguiéndole el juego a tu director, Ryuuji –la situación lo divertía demasiado- ¿Pretendías engañar a alguien con ese vestido?
-Muchos no han apartado la vista de mí en toda la noche –dijo como si fuera obvio-. Además, nunca imaginé que serías uno de los interesados en entrar a ésta preparatoria, sólo te queda un año para salir.
-Bien, quería disfrutar de este último año junto a mi mejor amigo –dijo alzando los hombros-, no le veo lo malo.
-Lo malo es que me haces pasar vergüenzas.
-Lo hago, pero hay algunas de esas vergüenzas, que tú disfrutas mucho –le dijo acercándose al de cabello verde y sosteniéndolo de la cintura para pegarlo a su cuerpo.
-¿Qué demonios crees que haces? –le preguntó, mientras un acrecentado rubor se iba instalando en sus mejillas.
-Siempre me gustaron mucho las chicas, pero ver a Ryuuji como una es completamente diferente –dijo con descaro, mientras olía el cuello de su acompañante-. Esto es mucho mejor.
-Aléjate, pervertido –le pidió muy poco convencido.
-No –dijo mirándolo a los ojos-. La idea de besarte es mucho más tentadora.
-Soy un chico, lo recuerdas.
-Lo sé… y no es algo que me quite el sueño –dijo antes de besarlo.
-Veo que no te sientes muy cómoda conmigo –dijo Someoka a su acompañante, que veía a todos lados un poco preocupada, mientras paseaban por los jardines.
-No es eso, es sólo que no me gusta mucho la oscuridad y cada vez está más oscuro.
-Oh, ya me estaba imaginando que estaban nerviosa por mi presencia.
-No –le dijo Shiro sonriendo- tu compañía es muy grata.
-Eres muy hermosa –dijo de repente, haciendo que Shiro se sonrojara mucho-. Lo siento, creo que eso pone incomodo a cualquiera.
-De hecho sí –dijo bajando la mirada.
Durante mucho rato habían estado compartiendo parte de sus vidas y experiencias estudiantiles. Shiro cuidó mucho de no revelar nunca su género y es que de verdad estaba muy avergonzado de lo que hacía, Someoka le había contado muchas cosas, de sus sueños a futuro y de lo bien que le iría en esta preparatoria, que sería un gran paso para la universidad.
-Creo que me pasé ésta vez –dijo tomando al chica del brazo-. Será mejor que regresemos.
-¿Sabes? Hay una hermosa pileta por este sendero… sólo si quieres…
-Claro, vamos.
No podía creer cuanto aguante tenía esta chica, llevaban bailando cerca de dos horas y no habían parado para nada.
La música, en esa área de la fiesta, era estridente y Afuro se divertía como nunca.
-¡Vamos, Chae, diviértete!
El asunto es que Chae estaba más que impresionado, había descubierto algo interesante. Siempre se le acusó de tener un sexto sentido para algunas cosas, pero esto superba a todo lo antes vivido por el muchacho. En cuanto vio a su compañera algo le llamó la atención, era hermosa, francamente encantadora, pero algo le decía que algo escondía. Todas las miradas de las chicas estaban puestas en ella, era "la reina del baile" pero algunas de ellas no eran de las más amistosas, como si le conocieran, como si superan algo que se escaba a su vista, y la reacción de su pareja, cuando un chico, sin querer, le tocó el trasero, fue descomunal, se transformó, no una reacción muy normal en una chica. Fue cuando se preguntó si de verdad era una chica.
Su compañera, era en verdad, compañero.
Se sorprendió a su mismo cuando esto no le molestó. De hecho, se acercó y le dio una palmaba a su bailarina pareja.
-¡Hey! ¿Qué rayos pasa contigo? –dijo deteniéndose frente a Chae.
-Oh, lo lamento –dijo no muy arrepentido.
-Eso es muy poco caballeroso.
-Bien, suelo ser muy caballeroso, pero con las chicas –dijo con tono sugerente.
Terumi lo miró a la cara y arrugó el entrecejo, haciendo funcionar su cabeza en base del sarcasmo.
-¡Demonios! –exclamó al entenderlo todo- Lo sabes.
-Me gustaría saber por qué…
-Bien, hubo problemas con unos alumnos que no fueron lo suficientemente confiados como para pedirle una cita a una chica común y corriente, para una estúpida fiesta en el lugar donde estudio y tuve que ayudar al director porque no había más idiotas que aceptaran y como pertenezco al comité estudiantil tuve que aceptar –tomó una gran bocanada de aire para recuperar el aliento y luego mandó a Chae una mirada llena de rencor-. Idiota.
Fue lo último que dijo antes de salir de ahí y dejar a su pareja, sin entender nada y completamente solo en medio de la pista de baile.
Continuará…
