LA ESTRELLA DEL NORTE

¡Bienvenido 2004¡Y holitas a todos los Galadrim que hoy presenciarán un capítulo clave en esta historia¡Aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaah...¡Ya! Ustedes ya saben cómo terminó el capi anterior y sólo me queda agradecerles los reviewsss pasados, y esperar que disfruten mucho este capi, que tambien es uno de mis favoritos. ¡Ahora! A responder reviews, que esta vez fueron especialmente muchos.

Dernix¡Y fuiste la 100! Muchas gracias por tu review, y tienes razón, ya era de que Mislif desembuchara todo. Tal vez tengas razón con eso de que Legolas está "algo" perdido, pero hay que tener en cuenta de que esto no es algo común para un Elfito tan lindo como él, si siempre hemos visto a Elfas casandose con Humanos (Lúthien, Arwen). Lo bueno es que Mislif se sacó ese peso de encima, pero... ¿para mejor? Lee este capi y lo sabrás. ¿Así que estás esperando al "otro"? Creeme que tal vez lo terminarás odiando, pero no sé... Y con lo de Gimli, puede decirse que está subiendo de altura, sólo simbólica. A menos que un Ent le de se sus brebajes.

LaVerNa: Me alegra mucho que te haya gustado el capi pasado y que lo hayas encontrado reflexivo, esa era la idea. Uy! Yo también casi me desmayo al releer lo de "Elrond no te tiene tanto cariño como yo". Es que me pongo en el lugar de Mislif, y creo que ya no estaría en esta tierra de no ser yo la autora. Je, je, je. Puede que tengas mucha razón con eso de forzarse a amar a alguien, por eso espero que este capi te resuelva algunas dudas.

Megumi Sagara1: Me alegra que te haya gustado este capi y muchas gracias por tu review. ¡Vaya manera de declararse esta chica! Y, sip, Legolitas está confundido. Espero que disfrutes mucho este capi.

Eärwen Holly Eresseä: Me alegra mucho que te guste el proceso de cambio de Legolas, sin caer rendido a los pies de esa joven con colorina cabellera y deslumbrantes por sus ojos verdes. Gracias por tus palabras, y espero que los cogoteros no se estén olvidando que cierta personita nos debe una segunda parte... p

Yadhwiga: Ja, ja, ja. ¿Qué es eso de que Mislif se va liar con Gollum? Gracias por tu review y espero que disfrutes de este capi, pues lo tengo hecho con mucho cuidado.

Mexia: Je, je, je. Antes que todo, quiero pedirle perdón a tus hermanos por causarles tantas molestias, y a ti también. Gracias por tu review y ojalá que este capi te guste mucho.

Lisy Black: Gracias por tu review, y estoy muy contenta de que te encante, encante, encante, encante y encante el fic. Espero que te guste este capi, porque tendrá mucho de lo que les gusta.

Aredhel Calafalas: Qué rico que te gusto el capi pasado, y espero que este también te guste. Y con respecto a lo de hacer sufrir a alguno de los dos, te recomiendo para salir de dudas, que leas este capi.

Lórien Potter: Je, je, je. ¡Nunca pensaría en matarte, amiga querida, y menos de curiosidad! Gracias por perdonarme, y espero que te guste este capi.

Kagome-Black: Gracias por haber leido este humilde fic, y me alegra mucho de te guste. Qué rico que te guste la relación Mislif-Gimli, porque la escribo con gusto. Con respecto a lo de la interrumpción de Aragorn, lo hice para que demostrara que estaba al tanto de todo, y que podía ayudar a Mislif. Espero que no te haya molestado y que disfrutes este capi.

AhomeMalfoy: Gracias por tus palabras y por tu review. Qué bueno que te guste el romance, porque yo soy igual, no puedo evitarlo. ¡Cebolla a la vena! Espero que disfrutes este capi.

Denisse: Muchas gracias por tu review y qué rico que te guste la historia, me harán llorar. Ojalá que te guste este capi.

Lady-Eloane: Holitas, espero que estés bem. Me alegro que te haya gustado el capi, y ojalá este te guste también, porque yo tampoco soy muy partidaria de mostrar a ese hermoso Elfito de una manera tan fría.

LegolasMirkwood¿Así que te gusta que Mislif te haya desembuchado todo a su manera, eh? Es que no podía ser de otra forma con ella. Qué rico que te haya gustado la reacción de Legolas, y discúlpame por haber herido a Mislif, denuevo. Gracias por decir que es un capi profundo, y ojalá que te guste este también.

Kmila: Qué rico que te hayan gustado estos capis, los pasados. Espero que te guste éste, pues hablas de que todo florece, pues leelo entonces.

Henar: Muchas gracias por tu review. Sí sé que fue cortito, pero pedí las correspondientes disculpas. (Snif!) Espero que te guste este capi. ¡Ah! Mislif dice que muchas gracias por decirle que tiene mucho valor. Te regalará uno de sus dardos.

Yuna Aoki: Gracias por tu review, y ¡al fin encuentro a alguien que me dice que la espera no ha sido muuuuuuy larga! Lloraré... Espero que este capi te guste como los demás.

Y sin más... ¡Aaaah! Sólo leanlo. Les presento el...

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CAPÍTULO 13

"ESTRELLA EN PROBLEMAS"

Sólo una hoja bastaba para romper aquel silencio abrumador. Era tanto que la respiración de Mislif, dentro del flet, sonaba excesivamente fuerte. No sabía con seguridad desde cuándo llevaba ahí sentada en la cama, pero le parecía que los segundos se habían vuelto en su contra y no querían avanzar. Casi parecía extraño recordar que hacía algunos días atrás le había dicho a Legolas... todo lo que sentía por él. El cambio radical de situación era difícil de asimilar. Primero: había viajado con él, siempre demostrando ser la chica fuerte, fría, acaso terca y valiente; y de la nada había sacado a relucir, en todo su encanto y esplendor, a una joven sensible, dulce y... enamorada. Segundo: se habían confiado ser muy buenos amigos siempre y nada más. Y todo eso... desde aquella noche¡nefasta noche, se había venido abajo. De un segundo a otro, la amistad entre ellos se había acabado, pues Mislif le había mentido, ocultándole lo que sentía, y la confianza que se decían tener nunca más se vería real, sino una simple farsa de Mislif para esconder todo. Aun así... ¿qué otra cosa podría haber hecho, si no quería decirle la verdad y arruinar la Misión del Anillo?

Mislif, además de sentirse inútil acostada en aquella cama, sentía que su herida ya no era la de su hombro, sino la que tenía en el corazón. Un elfo le había dicho que era muy importante mantenerse alegre y con ánimo para poder mejorar antes, pero como se veía la situación tendría para un largo tiempo ahí. Lo que más le incomodaba era no saber cómo estaba Legolas; después de todo, ella lo seguía amando. Pero... ya había tomado una decisión: de olvidaría de todo. Le pediría a Legolas que hiciera lo mismo.

Sus meditaciones se vieron interrumpidas por la llegada de un visitante desconocido: un elfo vestido de gris que, como dijo, venía con un mensaje de la Dama Galadriel.

- La Dama de los Galadrim desea tener una audiencia con usted, Mislif, hija de Musolf.- fueron las palabras pronunciadas por el solemne elfo que entró en el flet aquella mañana. Su invitación fue recibida con una alegría desbordante por parte de la joven. Tal vez eso ayudó, en cierta forma, en su mejoría, pues la perspectiva de ver a la Dama de Lórien le subió mucho el ánimo. Acompañado también de lo siguiente que ocurrió luego de aquella visita:

Cierta tarde, mientras Mislif esperaba en cama el regreso de la elfa que cuidaba de ella, Merry y Pippin irrumpieron en el flet alegrándole el día.

"- ¡Merry, Pippin!- exclamó al ver a los dos pequeños hobbits en el interior.- ¡Qué gusto me da verlos!

- ¡Mislif!- exclamaron a la vez.- ¿Cómo estás?- preguntó Merry.

- Bien..., muy bien.- contestó la joven, aunque estaba lejos de sentirse como sus palabras señalaban.- ¿Y ustedes¡Háblenme de ustedes¿Cómo han estado en Lothlórien?

- Excelente. Aunque, de todas maneras, sufrimos por tu herida y enfermedad.- contestó Pippin sonriente.- ¡Cómo hemos descansado desde que supimos que estabas bien! Nos hacía falta, pero...

- ¿Pero qué?

- Es muy tranquilo para nosotros.- explicó Merry.

- Necesitamos más acción.- añadió Pippin.

- ¡Vaya! Ustedes son únicos.- sonrió Mislif.- Cuéntenme de la Dama Galadriel. Me dijeron que ya la vieron.

- ¡Sí! Y sobre eso mismo veníamos a hablarte.- dijo Pippin.

- Más bien, avisarte.- señaló Merry.

- Muy bien. Hablen.

- La Hermosa Dama Galadriel desea verte.- dijeron ambos hobbits a la vez.

- ¡Ya me lo habían comunicado¡Ya no puedo esperar más para verla¡He oído tanto de ella aquí¿Cómo es...¡Explíquenme!

- Bueno, ella...- Pippin suspiró antes de continuar.- Es... hermosa.

- Grandes palabras, Pip.- rió Merry.- Mislif, ella es realmente hermosa, pero asimismo es... extraña.

- ¿Extraña?- preguntó ceñuda la joven.

- No sé cómo explicarlo..., pero se puede decir que a ella no se le puede esconder nada.

- Así es.- asintió Pippin.- Su mirada pareciera que te examina los pensamientos y... Bueno, será mejor que tú misma des un juicio más tarde."

Desde aquel día que su curiosidad iba en aumento, y el día tan esperado para ella ya había llegado. Se sentía mejor y la herida iba en progresos beneficiosos; sólo la herida de su hombro, pues de Legolas aún no habían señales de existencia. Días antes habían ido a verla Aragorn y Gimli, y, aunque se mostraron alegres por su mejoría y un tanto cansados, nada dijeron acerca de Legolas.

Cierta mañana, a la que Mislif le pareció que nunca llegaba, un elfo entró en el flet y anunció que venía a llevarla a su visita con la Dama.

- ¡Muy bien! Encantada.- sonrió Mislif levantándose y siguiéndolo.

- Joven dama, he oído bastante de ti.- dijo la Hermosa Dama Galadriel. Mislif, en aquel momento, se hallaba con ella.

Un pálido Sol iluminaba la estancia, pero parecía ser que brillaba más Galadriel que el Sol mismo. Las paredes de la estancia eran verdes y plateadas, con un asombrante techo de oro. Normalmente habían varios elfos sentados alrededor de la Dama y del Señor Celeborn, pero esta vez Galadriel había pedido una audiencia a solas con Mislif.

- Es para mí todo un honor y una gran emoción estar en sus tierras, Hermosa Dama.- dijo Mislif, inclinando la cabeza.- Y más aún es poder verla a Usted.

- Debes de tener presente que esto no es habitual, y menos con personas de otras razas.- dijo Galadriel mirando a la joven con sus ojos profundos y penetrantes. La Dama era bastante alta, con largos cabellos dorados, con una piel pálida y suave. Su voz era suave también, pero además musical. Iba vestida de blanco, lo que aumentaba el brillo que parecía emitir.- Mislif, hija de Musolf- continuó Galadriel-, parece ser que querías y quieres mucho a tu padre.

- Así es.- contestó la joven, preguntándose si Galadriel habría conocido a su padre.

- No, no conocí a tu padre.- sonrió la Dama para la sorpresa de Mislif.- Supe que habías llegado herida desde Moria.- dijo cambiando de tema.

- Sí.

- Por eso sólo vi a ocho de ustedes.

- ¿A ocho? Pero somos Diez...- preguntó Mislif sorprendida.- ¿Es qué alguien de los demás no vino a verla?

- Así es.- suspiró Galadriel.- Uno de ustedes no salió de la oscuridad de Moria ni logró cruzar el Puente de Khazad-dûm.

- ¿Qui... quién?- balbuceó la joven con un hilo de voz.

- Mithrandir.- contestó la Dama.- El Peregrino Gris. También conocido como Gandalf el Gris.

- ¿Gandalf!

- Cayó del Puente luchando con un Balrog de Morgoth. Uno de los azotes más mortales de los Elfos.

- Lo recuerdo...- murmuró Mislif, al cabo de unos minutos, con los ojos cerrados.- Estaba de pie, con su vara rota, en medio del fuego y... el Balrog... Lo último que vi fue a esa bestia saltando sobre él. ¡Fue horrible!- abrió los ojos.- ¡Oh, por Elendil! Él no se merecía eso...- sin poder contenerse, Mislif rompió a llorar angustiosamente. Galadriel sólo la miraba, siempre impasible.

- Te hará bien llorar, joven dama.- le dijo finalmente.- Veo que tienes más de alguna angustia en tu corazón.- Mislif la miró fijamente. ¿Se referiría al tema de Legolas?- ¿Desearías contarme aquella tristeza?- preguntó Galadriel en tono dulce.

- Supongo que ya lo sabrá¿verdad?

- Hay cosas que no me son posibles saber con certeza.- dijo la Dama.- Y puedo ver en tus ojos que este un tema delicado, por eso respeto aquella privacidad. Pero sé que te hará bien decirlo.

- No tengo muchas ganas de recordar aquello, pues sólo quiero que se olvide pronto y seguir de lleno con lo que nos fue encomendado.- dijo Mislif, cerrando los ojos denuevo.

- Como quieras, joven dama.- sonrió Galadriel con aire pensativo.- Pero... debo advertirte que lo que deseas no lo podrás realizar. Tú no olvidarás lo ocurrido ni... él lo hará.

- Aun así, usted no permitiría que algo tan importante, como es la estabilidad dentro de la Comunidad del Anillo, se perdiera¿verdad?

- No está en mis manos decidir una cosa así, pero si me lo planteas de esa forma, joven dama, te diré que la estabilidad no llegará a ustedes si se pretende enterrar los acontecimientos. Si dejas este tema abierto, a donde quiera que mires, encontrarás esa inestabilidad.

- Eso es cierto...- murmuró Mislif cabizbaja.- Entonces... ¿usted me propone conversar todo esto?

- Exactamente. Pero es sólo lo que tu corazón te está pidiendo.

- ¿La chiquilla sabe lo de la caída de Gandalf?- preguntó Gimli pensativo.

- Me parece que aún no.- contestó Aragorn mirando el cielo.- No quisimos que lo supiera, porque su estado era muy delicado.

- Se enfermará denuevo cuando se entere de todo.- murmuró el Enano.

- ¡No digas eso ni en broma!- lo reprochó Legolas.- Dudo mucho que pueda soportar otra caída.

- ¿Me equivoco al pensar que ya está viviendo una nueva?- preguntó Aragorn arqueando las cejas.

Legolas no contestó, se limitó sólo a mirarlo fijamente, como adivinando sus pensamientos. Finalmente, suspiró y asintió con la cabeza tristemente. Hacía días que no veía a Mislif y le preocupaba saber cómo estaría anímicamente. No sólo por la herida que había sufrido, sino por lo que ella le había dicho. De pronto, se sobresaltó al oír la voz de Gimli que decía:

- ¿Esa no es la chiquilla¡Sí¡Vaya¡Con ese vestido blanco cualquiera pensaría que es una elfa¡Es tan extraño verla con ropas femeninas¡Y con el cabello suelto además!

- Galadriel había mandado a llamarla a una audiencia.- comentó Aragorn.- Obviamente tenía que estar presentable.

- Justo como nosotros casi no estuvimos.- rió el Enano. Hizo una pausa, su semblante se puso sombrío y preguntó.- ¿Crees que la Dama le habrá dicho lo de Gandalf, Aragorn?

- Es probable.- contestó el Montaraz.

- ¡Vamos a ver entonces!- dijo Gimli, y comenzó a correr hacia la joven, quien caminaba por entre los árboles admirando todo a su alrededor. El Enano fue seguido por Aragorn, pero Legolas dudó en imitarlo. ¿Mislif querría verlo? Lo dudaba. Una vez que los dos compañeros hubieron llegado a su lado, Gimli habló primero.- ¡Chiquilla!- dijo alegremente.- ¿Estuviste con la Hermosa Dama?

- Así es.- le contestó Mislif. Al principio no los miró con interés, pero luego clavó en ellos una fija mirada de dura tristeza.- Debo suponer que tantos días de silencio de la verdad se debían a mi estado de salud¿verdad?- preguntó al cabo de unos segundos.

- Tú lo has dicho.- contestó Aragorn.- Nos fue recomendado no darte impresiones fuertes.

- ¿La muerte de Gandalf es para ti sólo una impresión fuerte? Porque de ser así te desconozco, Aragorn.- dijo la joven fríamente.

- Sabes que no.- respondió el aludido.- Y... ¿acaso una mortal herida es para ti una cosa simple cotidiana?

- No. Pero estoy bien; en cambio... lo de Gandalf es una catástrofe¡una horrible tragedia!

- ¡Ya no discutan!- exclamó Gimli.- Lo hecho, hecho está. Y tú, chiquilla, deberías agradecer, por lo menos, que nos preocupemos de ti.

- No dejo de hacerlo, mi querido gruñón.- contestó ella, sin dejar de mirar a Aragorn.- Lamento haberles hablado así, pero aún no lo logro salir del impacto de la noticia.- suspiró finalmente.

- Nadie ha podido.- aseguró Aragorn.- Te recomiendo descansar un rato y pensar. Parece ser que tienes muchos motivos para hacerlo.

Mislif lo miró sorprendida. ¿Sabría él lo que de verdad estaba sufriendo? A Aragorn era difícil mentirle, pero recordó que ya le había contado lo ocurrido, así que sus conocimientos ya estaban al tanto de todo. Se limitó a hacer un ligero movimiento afirmativo con la cabeza, tal como lo había hecho Legolas momentos antes. Gimli nada dijo, pero miró en la dirección en que había estado Legolas, dándose cuenta de que el Elfo seguía ahí, mirándolos. Mislif dirigió la mirada hacia donde la posaba Gimli, pero deseó no haberlo hecho, porque Legolas la miraba.

Ambos hubieran jurado que sólo habían pasado un par de segundos, pero cuando se dieron cuenta ni Aragorn ni Gimli se hallaban a la vista. Así que no quedó más remedio que acercarse a hablar y hacerle frente a la situación, tal como Galadriel le había dicho a Mislif.

La joven dudó unos momentos en dar ella el primer paso, aunque no tuvo necesidad de hacerlo, pues Legolas se le acercó con un aire de timidez. Durante unos segundos ninguno dijo una palabra, ambos estaban cabizbajos. Finalmente, Mislif rompió el silencio.

- Esto es ridículo.- dijo levantando la mirada.

- ¿A qué te refieres?- preguntó él.

- A la situación. Es estúpido que tengamos tantos problemas para comunicarnos entre nosotros. Nunca... nos ha costado.

- No sé si nunca...

- ¿Qué quieres decir?- inquirió Mislif ceñuda.

- ¿Cómo te sientes?- preguntó Legolas cambiando el tema.- Hace días que... bueno, no sé mucho de ti...

- Estoy bien. Aunque... me dijeron que siempre me quedará una pequeña marca de la herida.

- Es natural.

A pesar de que Mislif había dicho que nunca les había costado comunicarse, era visible desde Pueblo Gris que aquella conversación no podía ser más cortada. Aunque era comprensible y natural que ambos estuvieran nerviosos y avergonzados frente a la situación. Después de todo, su relación nunca volvería a ser igual. Como ninguno de los dos tenía algo más que conversar, Legolas se decidió y dijo bruscamente:

- Cuando te pregunté cómo estabas no me refería concretamente a tu salud.

- ¿Qué...?- preguntó Mislif con los ojos levemente más abiertos. Hizo una pausa antes de contestar.- ¡Oh! Bueno... es difícil definir todo esto y cómo estoy. Nunca me..., nunca me había tocado vivir algo así.

- A mí... tampoco.- murmuró el Elfo. Hizo una pausa.- Hay algo que estuve recordando, Mislif.- dijo al cabo de unos segundos.- Yo ya te di a entender que lo que menos quiero es que te arriesgues más, y por eso quería proponerte en serio que te... quedes aquí; es una buena opción... para sanar completamente. La última vez que te lo propuse no quisiste, pero ahora...

- Te quieres deshacer de mí porque sería incómodo tenerme al lado luego de lo que te dije¿verdad?- preguntó la joven fríamente. En sus ojos brilló la común luz de testarudez, valentía y perspicacia que solía venir en situaciones como esta.

- Sabes que no.- respondió Legolas mirándola fijamente y notando aquel brillo. A él le gustaba aquella lucecita, porque, a pesar suyo, no se enojaba por lo que Mislif solía decir sin pensar, sino que una ternura hacia ella le venía. De pronto, y sin haberlo deseado, recordó los momentos en que había visto a Mislif como la mujer que era. Dejando de lado la visión de ternura hacia ella, pasó a verla definitivamente con... amor.

- Quiero proponerte algo yo ahora. Y también es serio.- dijo Mislif de repente.

- Dime.- respondió Legolas algo aturdido y avergonzado por lo ya mencionado. Su corazón latía más rápido, a medida que la miraba detenidamente.

- Esto que quiero decirte será lo mejor tanto para la Comunidad como para nosotros.- la joven hizo una pausa, no decidiéndose por completo a hablar.- Se trata- dijo al cabo respirando hondo- de hacer olvido y caso omiso de todo lo que pasó.

- ¿Ha... hablas en serio?- preguntó Legolas más sorprendido y aturdido que antes.- ¡No puede ser que digas algo así!

- Sí puedo, Legolas.- susurró Mislif fríamente.- Y lo haré. Todo lo que ocurrió será guardado como un... bello recuerdo en mi mente. Pero en el futuro... sólo me encargaré de la Misión.

- ¿Así que quieres guardar todo esto como un "bello recuerdo"?- inquirió él murmurando, a la vez que se acercaba más a la joven.

- Eeh... Sí.- contestó Mislif, sintiéndose nerviosa.- No veo porqué no.

- No me quejo por completo de que quieras hacer eso.- dijo Legolas acercándose más.- Es sólo que...- Mislif abrió mucho los ojos al notar que el rostro de él estaba cerca del suyo, y que Legolas rozaba sus labios.- Es sólo que podrías, y yo también, guardar un recuerdo aún más bello.- dijo tomándola por la cintura con un brazo, y con el otro aferrándola a él.

- Yo... no sé...- balbuceó Mislif sintiendo cómo sus mejillas ardían y su corazón palpitaba exageradamente rápido. No se atrevía a mover.

- Bueno...- sonrió Legolas sin apartarse ni un milímetro-, si tú no sabes, yo sí.- Casi sin darse cuenta y dejándose llevar, como pocas veces, por un impulso, comenzó a besar a Mislif. Ella dudó unos segundos, pero finalmente le respondió al gesto, además abrazándolo.

Legolas la besó intensa y dulcemente, sin saber porqué, sin saber lo que hacía ni lo que implicaba hacerlo. Sólo sentía el beso, un beso que era el primero de una Mislif enamorada. Aunque aquello no importó, pues se dejó llevar por su amor hacia él. La joven sentía como si un rayo le recorriera el cuerpo.

El beso duró bastante, y cuando alejaron sus rostros respiraron hondo. Legolas suspiró: se había dado cuenta de lo que había hecho. Mislif, por su parte, se limitó a mirar hacia abajo y tratar con eso de esconder la vergüenza que le daba todo aquello. Sin embargo, Legolas aún la aferraba hacia él. Intentó repetir el gesto, pero Mislif se separó por completo. Aunque no lo hizo con rabia, fue tan brusco el movimiento que el Elfo la miró sorprendido.

- Perdóname.- murmuró.- No sé qué...

- Muy bien.- interrumpió la joven cabizbaja. Respiró hondo, y dijo con los ojos cerrados.- Dijiste que eso sería todo. Así será. Ahora...- lo miró firme y fijamente- a hacer lo acordado.

- ¿Quieres olvidarte de todo realmente, después de... esto?- exclamó Legolas impresionado.

- Sí.

- No te entiendo. ¡Ya no logro hacerlo!

- Bueno, no me importa.- gruñó Mislif firme en su posición, a pesar de que su corazón le suplicaba flaquear en su firmeza.- Dijiste que no te quejabas. Así que... con permiso.

Mislif había dado media vuelta para retirarse, pues aún estaba muy confundida. En un segundo sintió deseos de romper a llorar y abrazarse a él, pero se contuvo. No había avanzado ni dos pasos cuando Legolas la tomó por un brazo y la trajo hacia sí, para luego abrazarla. Mislif ni se preocupó por querer separarse, sólo trató de aguantarse las lágrimas que luchaban por salir.

- Si quieres cortar con esto tan radicalmente, prefiero poder despedirme de la nueva Mislif.- susurró él mirándola a los ojos, y dándose cuenta del esfuerzo de ella.- Tal vez no sea tan nueva, pero aún así quiero decirle adiós.- como la joven no decía nada, Legolas dio por hecho que ella aceptaba. Acto seguido volvió a besarla; sin embargo, no duró mucho aquello, porque se dio cuenta de que Mislif no le devolvía el gesto.- Mislif... yo...

- No quiero oírte.- murmuró la joven con un nudo en la garganta y bajando la mirada.- No quiero saber de tus palabras dulces.

- Lo siento, pero debes oírme.- replicó el Elfo con decisión, sujetándole la barbilla con una mano.- No te dejaré ir de aquí, hasta que sepas que...

- ¿Qué quieres que sepa?- interrumpió Mislif. Apenas sabía qué decir.- ¿Quieres decirme que piensas acaso amarme a la fuerza¿O que lo lamentas pero que sólo podremos ser amigos?

- ¡No! Nada de eso.- contestó Legolas.- ¡Escúchame! Lo primero nunca lo haría, por respeto a ti; aunque hubiera querido que fuera así, lo de ser amigos, pero algo ya no me deja...- acercó su rostro al de ella y susurró: Mislif..., yo estoy comenzando a amarte. Ya no necesito decirte que debo forzarme o separarnos. ¿Significa eso algo para ti?

- No.- contestó ella fríamente.

- No puedo creer que seas... tan cruel...- murmuró el Elfo. Legolas estaba demasiado sorprendido. Nunca había pensado que ella pudiera ser tan fría, y la noticia lo había dejado paralizado; así que Mislif pudo continuar su forzada y aparentemente decidida respuesta, alejándose de él.

- Deberías saber que los Humanos somos algo pasajero.- dijo.- ¿De qué te serviría estar junto a alguien que pronto morirá?

- Nadie nos asegura que alguno de los dos no morirá en esta guerra.- objetó él, recordando las palabras de aquella voz en su cabeza.

- Por eso mismo. ¡Más corto y trágico sería!- dijo Mislif.- Legolas, acabas de decirme que... te estás enamorando de mí, por eso te pregunto¿No sería mejor llevar a cabo la Misión que nos fue encargada y dejar lo otro para su momento? Yo ya me di cuenta de que eso es lo mejor, aunque tarde.

- ¿Y por qué debo acatar tus locas ideas?- preguntó Legolas serio.- ¿Por qué debería abstenerme de estar a tu lado, y amarte si lo deseo?

- Simplemente porque yo no responderé a tu amor.- contestó la joven. El Elfo arqueó las cejas recordando que Mislif, en efecto, no le había respondido a su beso anterior.- Ésta es una de las pocas veces que he estado realmente segura de lo que quiero hacer.- dijo la joven con determinación.- Será lo mejor, Legolas, entiende eso, por favor.

- No estoy muy seguro de tu visión de lo "mejor".- murmuró Legolas.- Entonces... ¿prefieres que te olvide?

Mislif tardó en contestar, pues no estaba segura de qué decir. Si decía que sí, él podría tomárselo en serio y ella sufriría aún más; pero si se negaba sería más complicado olvidarse de todo.

- No lo sé...- balbuceó finalmente avergonzada.- Aunque... sería... lo mejor.

- Muy bien.- dijo Legolas dura y fríamente decidido.- ¿Sabes qué? No me molestaría olvidarte.- Mislif lo miró con una dolida sorpresa.- Intenté estar cerca de ti, darte cariño, pero ya veo que es imposible. ¡No aceptas a nadie! Y ni siquiera después de decirme que me amabas, y luego decirte que yo comenzaba a amarte, quieres estar cerca de mí. Estoy seguro que lo mejor será que te olvide con alguien.

- ¿A sí?- preguntó la joven con un hilo de voz, evitando por todos los medios llorar.- Me parece excelente, porque me estarías entendiendo por primera vez. ¿Por qué no te quedas tú aquí, y buscas a alguna elfa en Lórien? Lo más probable es que pueda hacerte feliz una de ellas, si a eso te refieres. Ya veo que no te importaron mis palabras.

- Mislif, yo no quise decir eso...- murmuró Legolas acercándose a la joven

- ¡Quédate ahí!- exclamó Mislif con los ojos llenos de lágrimas.- No te acerques... Lo mejor será que... que me vaya. Ya todo está acordado y dicho... Con permiso.- dicho esto salió corriendo rápidamente.

- ¡Mislif...!- gritó Legolas tratando de que volviera.- ¡Maldición¡¿Por qué siempre hace eso!

Mislif llegó muy agitada al flet, donde la esperaba la elfa que cuidaba de ella. La reprendió un poco por estar corriendo, sabiendo que no podía hacerlo. Habría seguido dándole consejos sobre su cuidado si no se hubiera dado cuenta de que Mislif casi no parecía oírla y su estado anímico no era el mejor para reprenderla. Ella, por su parte, sabía que había dicho muchas cosas estúpidas y acaso erróneas, pero no podía arrepentirse ya.

La joven, a pesar de todo, aún no podía salir de la impresión de haber besado a Legolas. Muchas veces había soñado, para vergüenza suya, con algo así, pero nunca creyó que aquello podría hacerse realidad, y menos que él la hubiera buscado. Además, esta era la primera vez que él la abrazaba así, con tal intensidad, pues siempre lo había hecho como amigo y para protegerla. ¡Y sus manos...! Pero, más extraño aún le parecían las palabras de Legolas: "Mislif..., yo estoy comenzando a amarte." Cuando las oyó casi se desmayó de la impresión, pero su fuerza de voluntad fue más fuerte que la debilidad de su corazón y pudo seguir firme. ¿Qué habría visto Legolas en ella para enamorarse? No veía qué podría haber sido. Ella era impulsiva, poco femenina, gruñona, terca; pero asimismo le había demostrado ser dulce sólo con él. Además, Mislif sabía que físicamente no estaba mal, se lo habían demostrado varios hombres en el pasado, especialmente en Pueblo Gris.

Sin embargo, sabía que una relación con Legolas era, de momento, imposible. Mislif no podía darse el lujo de desperdiciar la oportunidad que le había dado Elrond, y menos poner en juego el destino de la Comunidad. Porque nadie podía asegurar que ellos no se pelearían cada dos minutos, causando tirantez, separaciones y discusiones dentro del grupo. Menos ahora que el número se había reducido a Nueve Compañeros. La pérdida de Gandalf había sido en términos mayores, y ahora necesitarían de todo el apoyo y unión posible.

Sin embargo, se dio cuenta de algo realmente importante. La situación entre ellos, Legolas y Mislif, sería ahora más tirante, distante y fría que antes, lo que sería también problemático. Y no podía ir hacia él ahora y decirle que quería estar a su lado, que lo amaba, etcétera; habría parecido lunática de haberlo hecho.

¡Hacia donde mirara se hallaba rodeada de problemas! Galadriel se lo había advertido. Por un segundo pensó en la posibilidad de quedarse en Lórien. Le podría ayudar a sanar, tanto física como sentimentalmente. Pero... ¡nunca dejaría de viajar y responder a su tarea!

Lo mejor y único que quedaba por hacer era llevar a cabo lo que había dicho con el dolor de su alma: olvidar todo. Él también había convenido en hacerlo, o eso parecía ser, así que no quedaba más que esperar a que todo se resolviera por sí solo.

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Bien, bien... No lo sé... Ni a mí me gusta mucho la reacción de mi querida amiga, y menos después de las palabras de Legolas... Aunque..., como suele decirse: el deber manda. Bueno, no estoy muy segura de que aún así le perdone a esa tontona de Mislif el numerito que se mandó. (¡Una que daría lo que fuera por estar en sus zapatos en este capi! Aunque... como soy la flamante esposa de Mr. Bloom, no tengo de qué preocuparme P)

¡Uy! Ni yo sé cómo terminará esto. Este era el último capítulo que tenía listo, listo, pero no tengo ni idea qué pasará luego. Tengo una idea formada para capítulos posteriores y fragmentos, pero en el que sigue no sé qué sucederá concretamente.

Okiles, me despido. Espero sus reviews, de aliento, quejas, sugerencias o tomates. ¡Nos vemosss! x Y como siempre, no olviden, luego de sus amados reviews, lindosss reviewsss, mi tesssoro, entrar al foro de nuestro también amado WebSite (LaEstrelladelNorte.tk).

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P.D. A todos los que alguna vez pensaron como Derleth (o Dernix) y creyeron que Legolas nunca se enamoraría tan rápido de Mislif, porque, como no lo hizo en once capítulos, no lo haría en dos: Bueno, déjenme sacarlos de un pequeño error, que no pude decir antes, para no adelantar nada.

Primero: si bien se recuerda, los dos primeros capítulos son prácticamente de Mislif y Hasym. Legolas aparece después, y habría sido horriblemente extraño que se hubiera enamorado de una Humana al verla por primera vez. En el tercer capi, tampoco podría haber pasado algo así.

Segundo: El cuarto capi es de Mislif y Oliv, asimismo como lo es prácticamente el quinto. Les creo que en el sexto algo podría haber comenzado, pues se llamaba "Enredos", pero recuerden que en él, Mislif se dio cuenta de que estaba enamorada. Uno a la vez... je, je, je.

Bueno, los demás (7 y 8) son de Rivendel, y Legolas sólo ve a Mislif como una amiga, pero también como a una Humana a la que quiere mucho. Después, comienzan a viajar juntos, y puede notarse cómo Legolas sobreprotege a Mislif y le da un cariño mucho mayor, lo que es hecho notar por Gimli, en el capi 12.

Es decir que, reduciendo capis, y la demora que tengo normalmente para subirlos, Legolas no tarda mucho en enamorarse de Mislif. Asimismo como le pasa a ella, pero más rápido ¿Se entendió? Bueno, bueno... eso era algo que quería decir. Espero que les haya despejado algunas dudas, a menos que yo esté equivocada... ¬¬ Es lo que me gusta de mí: soy tan segura.

P.D.2 A los que creyeron en mí y en Legolas¡Gracias! Espero no haberlos defraudado, y sigan apoyándome. Je, je, je. No se ofendan los demás, los quiero igual, porque le ponen el gusto dulce malicioso a la historia. nn