LA ESTRELLA DEL NORTE

¡Holitas a todos! Espero que estén muy bien y discúlpenme por la espera, saben que no lo hago por mala. Jejeje, pero de todas maneras sé que algunos me persiguen... XD Bueno, antes de responderles a sus amados reviews, quiero decirles que este capi me llena de emoción presentarlo, ya supondrán por qué... ¡Me da pena que el final esté cerca! ¡Snif! Además... bueno, ya lo verán. Ahora... ¡a contestar reviewsss! Hoy me tomaré un tiempo considerable en contestarlos, así que perdón por lo largo.

Kagome-Black: Mwajajajajajaj... cof-cof... jajajaja... ¡No puedo evitarlo! ¡Adoro hacer estas cosas! Pero el costo por reirse de ustedes es muuuuuuuuuuuuy elevado... :: Todavía me quedan vestigios de las armas corto-punzantes con las que fui atacada y por las que estoy ahora en un estado de semi-inconcencia, pero mi espíritu literario guía mi mano XD Bueno, me alegra que le hayas visto el lado bueno al pobre de Éomer, que ya estaba con depre por los malos tratos para con su persona . Y sip, la batalla al fin, ¡al fin!, terminó. Ahora todos podemos festejar y relajarnos... ¡oh, esperen! No tanto así... Okiles, espero que te guste este capi y gracias por tu review.

Katita Okidoki [Misaito de las Mercedes]: Claro, claro, alucinaciones se llaman ahora... ¬¬ == Esa mirada te la envía Mislif, mientras prepara, de manera amenzante, sus dardos corto-punzantes. ¿Partirla en dos? Mmm... Jajaja, si eso no son groserías, yo soy la Vírgen María... o.o ¡Oh, espera! Ya soy la Santa Madre de Dios, así que no eran groserías tus palabras, ¡ya entendí! Como también entendí tu enredito con las palabras de Galadrivorn [¿? ¿Se entendió?] Okiles, hija, gracias por tu efusivo review y espero que te guste este capi.

Megu-chan1: ¿Baka? ¿Baka? ¿Baka? ¿Baka? ¿Dónde habré leido eso antes...? ... Mmm... déjame pensar... Eeeh... XD ¡Ya sé! [la cabeza de Misao saca humo, mientras una mano universalmente conocida como "Dedos" de "Los Locos Adams" escribe por ella, ya que está colapsada] Misao agradece tu efusivo y bienqueriente review y desea que disfrutes este capi.

ThalinarielvaamataraMisao: ¡Hey, paz y amor, hermana! ¡Te quiero yo, y tú a mí, somos una familia feliz...! Jojojo, lo sé... De todas maneras, con o sin canción, deseas liquidarme... :: ¡Es mucha presión para mí, por Elendil! Bueno, gracias por tu review, al parecer bastante iracundo, y espero que te guste este capi.

Yuna Aoki: ¡O.o! ¡Relájese, señorita! Piense en su ritmo cardíaco... la presión trae consigo consecuencias bastante desagradables... sobre todo... ¡el envejecimiento prematuro! [suena una música terrorífica de pronto O.ô!] Jojojo, ¿qué es eso de "en nombre de las fans de nuestro Pobre elfo"? No he sido taaaaan mala con él... XD. Okiles, gracias por tu review, iracundo como la mayoría, y espero que te guste este capi.

Mexia: ¿Maldita? ¡¿Yo?! ¡¿Yo, que soy la Santa Madre de Dios?! ¡Oh, bon Dieu! ¡Ejem! ¿Aló, Peter? Eeeh, sí, quiero que suprimas a los que me están ofendiendo... Jojojo, okiles, espero que disfrutes este capi y gracias por tu review XD.

Yadhwiga: No, en realidad no tengo corazón... ¡soy una zombie! ¡Un monstruo disfrazado de una atolondrada y floja escritora amateur! Pero, eso sí, a mucha honra XD Sipis, a mí también me alegra que haya hecho acto de presencia la Dama Blanca de Rohan... Okiles, ya sin más, espero que disfrutes este capi y gracias por tu review .

Candy Bloom: ¿Yo cruel? ¡¿Yo?! Eeeeh... Bueno, para qué mentir... ¡soy una malvada, pero vivo con eso y me gusta! Mwajajaja... cof-cof... jajaja. ¿Oliver? ¿Oliver? ¿No será, por las dudas, Oliv? Pero no te preocupes, entendí. Bueno, mejor será que no llores, porque si lo haces, no podrás leer este capi, el cual espero que te guste. ¡Gracias por tu review!

Berenu: Lo sé, lo sé, fui muy mala al dejarlos con la duda, pero así es la vida y... ¡Jajajaja! Me divierto de sobremanera al hacerlo, aunque las consecuencias son muy dolorosas, físicamente hablando. Gracias por tus palabras, por tu review, y ojalá te guste este capi.

Lórien Potter: No me odies, soy sólo una niña... :: Bueno, me alegra que, a pesar de tus iracundos mensajes de amenazas, te haya gustado el capi anterior. ¡Y sí! ¡Snif...! ¡Está por acabarse todo! ¡Buaaaaa! Okiles, espero que este capi también te guste y gracias por tus reviews en todas mis historias.

LegolasMirkwood: ¿Aló? ¿Operadora? Sí, deseo comunicarme con el señor LegolasMirkwood, es que quedó marcando ocupado... Jojojo XD. Bueno, gracias por tu review y por tus palabras, y ojalá que este capi sea de tu agrado.

Hikaru: Jejeje... ¡alcánzame si puedes! Jajajaja... ¡Y sí! ¡Soy chilenísima de corazón! [Puro Chile, es tu cielo azulado...] XD. Bueno, aquí entre nos te diré que siempre tengo la mala cueva de conocer sólo gente de Santigo por internesss, ya que yo soy de la sureña región del Bio- bío, en Chuchunco, arriba de la punta del cerro, cerca de la cresta, en Los Ángeles. XD Okiles, me alegra que te haya gustado el capi anterior, a pesar de los iracundos mensajes finales, pero bueno... Gracias por tus palabras y por el review. ¡Disfruta este capi!

-Ëarwen- ¡Holitas! Weno, weno, me alegra que te hayan gustado los capis anteriores y sí... yo también recuerdo esos lejanos días de capítulos con sólo una cifra de número... ¡Snif! ¡Ojio! Bueno, mejor será que no te enojes mucho, porque la rabia podría hincharte las venas y los ojos, y no podrías leer este new capi. Me alegra que hayas comprendido un poco a Mislif y a Éomer, a diferencia de la mayoría de mis amados lectores. Y aquí, entre las frías y oscuras paredes de una cárcel, te agradezco tu review y tus palabras, esperando que, como compensación, me dejen en libertad con este capi.

Dernix: ¬¬ Ya empezamos con los ahogos... Mmm... Te ayudaría a respirar, pero tendría que moverme y eso me da flojera... ¡Oh, pero ya estás bien! ¡Ejem, ahora sí! Bueno, oregui amigui, a pesar de que me catalogaste peor que tú, dudo mucho alcanzar tal digno puesto, pues tú eres la número uno. Jojojo, como ya te lo dije, me alegra que seas la ÚNICA que se dio cuenta de mi ironía de vida en el capítulo anterior... ¡Jajaja, Mislif luchando con todo y cae en lo más mínimo! Al menos alguien lo notó... Jejeje, eso de la patada también estuvo bueno, ¿verdad? Y con respecto a lo del orégano, debo aclarar, como ya te lo había dicho, que es Mislif quien me proporciona dicha hierba. ¿Por qué crees que se llama Pueblo Gris su lugar natal? ¡Por el humo, mujer, por el humo! Okiles, espero que te guste este capi y gracias por el review.

Gary Lupin: ¿Yo odiosa? Mmm ¬¬... Si no fuera porque eres amigo mío, ya te habría lanzado mi super-cohete-acme-para-amigos-y-lectores-ofensivos- para-con-su-amada-escritora. Jojojo, gracias, gracias, lo sé... Me alegra que te haya gustado mi conexión Mislif-Éowyn. No todos los días ves algo así, ¿verdad? ¡Epa! ¡¿Flojonaza?! ¡Más encima me ofendes denuevo! ¡Ahí te va mi cohete! 3... 2... 1 ¡Huston, tenemos problemas!

Ahora sí que Eärwencita Linda Preciosa xD: ¡Ay, bon Dieu! Tengo la mano acalambrada... No he parado... ¡Uf! Pero bueno... ¡Holitas, Ahora sí Eärwencita Linda Preciosa! Ahora sí te has ganado ese nombre, porque en realidad me gustó mucho tu review y me reí mucho con él también. Y como hoy me estoy dando un tiempo especial de contestar laaaaaaaaaargamente sus reviews, yo idem contestaré el tuyo por partes: Capi 19: Sí, obvio, Mislif es toda una damisela, en especial con su amigo del alma Saruman. Y síp, se salvó del palantir, pero lo mejor fue haberle parado los carros a Legolas, según yo XD. Jajaja, creo que a muchas le gustaría que Legolas les diera con el látigo . En otro tema, si hay algo que de verdad me molesta es que una no puede expresarse bien en los reviews... Claro una quiere escribir Aaaaah, pero no se puede y tiene que hacerlo así: A a a a ah! ¬¬ ¡Eso me irrita! ¡Oh, cierto! ¡No me había dado cuenta! En realidad se parece esa parte a tu fic... ¡Qué cabezota la mía, no lo noté! Claro, es casi igual a la escenita de Arad y Gal... Pero conste que yo no he copiado Bueno, ya me cansé, perdóname, pero de verdad que me reí mucho con la fundación del nuevo Club de Mislif y Éowyn [no dudo que tú serás la primera con una polera que dirá: "¡Abajo todos los tarados con algo suspendido entre las piernas!" Jojojo, me estoy poniendo indecente]. ¡Ah, casi lo olvidaba! Mislif manda a decirte con una cara así "¬¬" que si ella es cabezota, es a mucha honra . Okiles, gracias por el pedazo de review y por todo, y espero que disfrutes este capi.

Lady-Eloane: Jejeje, yo sé muuuuy bien que el pueblo manda, pero hacerlos sentir adrenalina es un favor que les hago. Bueno, como a algunas más, Mislif te envía esta "linda carita" "¬¬" y te pide que te guardes tus cachetadas, por muy iracundas y fundadas que sean. Okiles, gracias por tu review y espero que te guste este capi.

¡Muy bien! Ahora les presento el...

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CAPÍTULO 21

"MINAS TIRITH, LA TORRE DEL INICIO"

- Mislif...- dijo la voz del Elfo.

- ¡Sí! Ya tomé una decisión.- La joven se acercó unos pasos hacia Éomer, cabizbaja, lo miró fijamente y luego posó su mirada en el Elfo, diciendo: Lo siento mucho, Legolas, pero tengo un miedo mucho mayor...

- ¿Miedo mayor?- preguntaron los dos.- ¿Y... y cuál es?- preguntó Legolas nervioso.

- Perderte.- contestó Mislif con una débil sonrisa.- Perderte es para mí un temor peor que el hacerte sufrir con mi muerte.

- Entonces...- murmuró Éomer entendiendo.

- Lo siento mucho, Éomer.- dijo la joven, mirándolo fijamente.- Eres un hombre maravilloso, lo sabes, por eso yo no soy la mujer ideal para ti. Necesitas de alguien que logre apreciarte tal como eres. Yo no logré hacerlo como para llegar a amarte; ya te lo dije: si nos hubiéramos conocido antes y en otras circunstancias, probablemente se hubiera formado algo bello.

- Lo sé, Mislif.- sonrió él.- Llegué tarde para estar contigo; justo en un momento que no me era propicio para salir beneficiado. Pero aun así me alegro de haberte conocido. Has cambiado mi percepción de las mujeres, de verdad. Son fuertes, pero tú eres la mejor. Me alegraría mucho que siguiéramos siendo amigos, pues sé que nos falta mucho por conocer, ¿qué dices?

- No podría negarme, Éomer, pues yo deseo lo mismo.- contestó Mislif sonriendo.- Gracias por tus palabras y por tu comprensión.

- Un Rohirrim debe aceptar cuando no ha logrado triunfar. Es cosa de... caballeros. Bueno..., nos vemos más tarde. Adiós.- y sin más, Éomer dejó la habitación para reanudar su celebración en la fiesta de coronación de Aragorn. Entonces, Mislif y Legolas quedaron solos.

- Estoy sorprendido, joven dama.- dijo él con las cejas muy arqueadas.

- ¿Por qué? ¿No confiabas en mí?

- Debo admitir que dudé de tu decisión.

- Si hubiera elegido por lo que siento ahora, probablemente estarías tú afuera.- dijo Mislif muy seria.

- ¿Qué...?- exclamó Legolas sorprendido.- ¡Mislif, no puedo creerlo! ¿Habrías cambiado todo lo nuestro por un enojo reciente?

- No, tontito.- sonrió la joven.- No soy tan rencorosa ni tonta como para haber hecho algo así. Además, recordé un sueño, o tal vez una visión, que tuve hace meses... Te vi en medio de un sinnúmero de cadáveres de orcos, lo que me dio a entender que eras tú quien estaría conmigo al final de todo. Ya sabes que no te dejaría, Legolas, a pesar de que hemos discutido bastante últimamente.

- Ni yo a ti.- sonrió él, acercándose para besarla; pero ella lo detuvo.- ¿Qué pasa, joven dama?

- Sigo enojada, Legolas.- dijo Mislif, nuevamente seria.- Dije que no quería verte la cara en mucho tiempo... y no lo estoy cumpliendo. Algo de mi ira se ha ido, pero aún perdura mucha parte de ella. No es momento para estas cosas, deberías saberlo. Nos vemos.- y sin más, ella también dejó la habitación, dejando a un Legolas sorprendido y divertido a la vez.

- ¿Quiénes son, Pip?- preguntó Merry.

- Se parecen a...

- ¡Oh, Elendil!- exclamó Mislif.- ¡Es la Dama Galadriel! ¡También la Dama Arwen y los Señores Elrond y Celeborn! ¡Es fantástico! ¡Hacía tanto tiempo que no los veía! ¡Hay que ir a saludarlos!

- ¿Crees que ha venido Bilbo?

- No lo sabremos, si no vamos.

- Es una enorme alegría volver a verla, Dama Galadriel.- sonrió Mislif feliz.

- Para mí la dicha también es grande, joven dama.- sonrió la Dama de Lórien.- Veo en tus ojos que has estado muy bien. Me alegra aquello. ¿Has tenido tiempo de pensar en mis palabras, joven Mislif?

- Yo... creo que sí.

- ¡Bien! Eso está bien, pues yo no he olvidado las promesas hechas.

- ¿Promesas?- preguntó Mislif.- ¡Oh, cierto! Ya lo recuerdo, Hermosa Dama. Pero usted me puso algunas condiciones..., ¿cómo sé que las he cumplido?

- No necesitas decírmelo.- sonrió ella.- Se puede ver en tus ojos que así lo has hecho. Pero hablaremos con más calma después, ¿te parece?

- ¡Sí! Si me permite, deseo ir a saludar a los Señores de Rivendel. Con su permiso, Hermosa Dama.

- Adelante.

- ¿No es todo esto increíble, Gandalf?- decía Mislif.- ¡Aragorn se casará con la Dama Arwen! ¡Estoy tan feliz por ellos!

- No eres la única, joven Mislif.- sonrió Gandalf, sentado a su lado. El mago fumaba pipa, mientras veían algunos de los preparativos para la ceremonia pronta a realizarse.

- Aun así- siguió la joven-, me siento algo aislada de estos acontecimientos.

- ¿Por qué?

- Pues porque Aragorn es de Gondor, Rey de Gondor, y los más felices son la gente de su pueblo. Yo, sin embargo, vengo de un lugar que prácticamente no tiene un líder fijo. ¡Pueblo Gris! Su nombre lo dice todo, y no me lo imagino nunca con un rey.

- Oí que te sentías aislada de esto.- dijo una voz conocida tras ellos. Era Aragorn.- No debes decir eso, Mislif. Eres una gran amiga mía, y esta celebración es más importante para mí porque están ustedes, mis compañeros y amigos.

- Gracias, Aragorn.- sonrió la joven, poniéndose de pie.- Pero de todas maneras no soy de Gondor, como para integrarme más en las celebraciones.

- En eso creo que estás equivocada, joven Mislif.- dijo Gandalf, lanzando una bocanada de humo.- Pueblo Gris, aunque no me creas, es una colonia de antiguos y olvidados sobrevivientes del Reino de Arnor de Elendil.

- ¡¿Qué?!- exclamaron los dos amigos.

- Lo que oyen: Pueblo Gris es una colonia de los pocos sobrevivientes del Reino de tu antepasado Elendil, Aragorn. Muchos de ellos, como sabrán, huyeron hacia el norte y el este; algunos fueron a Rivendel, otros cruzaron las Montañas Nubladas. Se dispersaron bastante también, pues los días eran grises, pero no dudo que sobrevivieron los más fuertes y se instalaron a los pies de las Montañas Grises. Tienen fuertes guerreros ahí, nobles descendientes de las virtudes del Reino de Arnor, así que creo que lograron con victoria expulsar a los orcos de aquel lugar, ¿o me equivoco?

- Pero eso fue hace muchísimo tiempo, Gandalf.- murmuró Mislif con las cejas muy arqueadas por la sorpresa.

- ¿Y de qué otra manera se puede saber que Pueblo Gris no es una colonia de otro lugar, Rohan, por ejemplo?- preguntó Aragorn.

- Eso es muy simple, querido amigo.- sonrió el mago.- Si vas alguna vez a Pueblo Gris, podrás ver que la mayoría de las cabelleras de ese lugar son más bien oscuras. No hay mucha gente rubia como para ser un signo de antepasados de Rohan; mira a Mislif: su cabellera no es rubia. ¡Es una cabecilla de zanahoria!

- ¡Oye!

- Je, je, je. Además, hay algo más importante que eso, Aragorn.- se apresuró a decir Gandalf.- Si vas algunas vez al pueblo de Mislif, notarás que la mayoría de sus habitantes oriundos de allí tiene como exclamación favorita "¡Por Elendil!", u "¡Oh, Elendil!" Ya la habrás escuchado muchas veces de cierta jovencita.

- Eso es cierto.- sonrió Aragorn.- Nunca me había planteado la procedencia de esa exclamación tuya, Mislif.

- La he dicho desde que tengo uso de razón.- sonrió la joven.- Mi padre también la decía, así como toda su familia; pero mi madre no la pronuncia, pues ella es de Esgaroth.

- No lo sabía.

- Todos los días se aprende algo nuevo, ¿verdad? ¡Oh, Aragorn! ¡Esto quiere decir que ahora también eres nuestro Rey! ¡Es fantástico! ¡Y hace unos momentos me sentía fuera de lugar! ¡Nadie me lo va a creer! ¡Oh, ahora tendré que tenerle más respeto, Su Majestad!

- No empieces, Mislif.- rió Aragorn.

Luego del matrimonio de Aragorn y Arwen, el día del solsticio de Verano, tuvieron lugar muchas fiestas y celebraciones, los días de regocijo eran muchos. Sin embargo, los miembros de la Comunidad del Anillo ya pensaban en regresar a sus respectivos hogares, en especial los hobbits. Aragorn anunció que partirían el día veintisiete de Julio hacia Edoras, para el funeral del Rey Théoden. Aquel día era el veinticuatro de Julio, donde algunos ya comenzaban a prepararse para partir, pero también había unos que descansaban y aprovechaban al máximo aquellos días de regocijo, como lo hacían Mislif, Merry y Pippin.

- No me acostumbro... Es demasiada tranquilidad. Se me hace tan extraño estar así de tranquila.- dijo Mislif a los dos pequeños hobbits una apacible mañana, mientras paseaban por la ciudad.- ¿A ustedes no?

- Bastante.- contestó Pippin.- Pero no puedo aburrirme aquí en Gondor. Y menos luego de saber que Aragorn es el Rey.

- Opino algo parecido.- dijo Merry.- Aunque yo sea un Caballero de Rohan.

- En eso, creo, estoy mejor que ustedes dos.- sonrió Mislif.- Desde antes que descubriéramos que Pueblo Gris es una colonia de Gondor, Aragorn ya me había nombrado Dama Honorífica de Gondor. Además, Éomer me dio aquel honor, por la ayuda a su Reino. Soy también Dama Honorífica de Rohan.

- Yo creo que a Éomer le gustaría darte el nombre de Reina de Rohan.- rió Pippin.

- Yo creo que está pensando comenzar con el cargo de Dama y luego de Reina.- dijo Merry.

- Yo creo que ambos están equivocados.- gruñó Mislif sonrojándose.- No quiero ni puedo.

- ¿Por qué no quieres?- preguntó Merry.- Serías la Reina de Rohan. ¡Imagínate! Saliste de tu casa siendo una joven normal, bueno, no tanto; y regresas siendo Reina.

- No me interesa ser Reina.- gruñó Mislif.- Me privaría de muchas libertades. No podría viajar como me gustaría. ¡No! Eso se lo dejo a la gente de sangre real.

- Tal vez tengas razón.- dijo Pippin.- Pero... ¿por qué no puedes?

- Yo...- Mislif se sonrojó aun más.- ¡No se los diré! Son cosas privadas.

- ¡Ja!- exclamaron los hobbits.- Como si no supiéramos tu relación con Legolas.

- Bu... bueno.- murmuró Mislif.- Entonces... ¿para qué preguntan?

- ¡Como si no se les notara desde la Cuaderna del Norte el brillo en los ojos cuando se miran!- rió Merry.

- Siguen creyendo que tenemos menos inteligencia, sólo por tener cerebros más pequeños.- dijo Pippin.

- ¡Oh, muy bien! ¡Ríanse todo lo que quieran!- exclamó Mislif, comenzando a bajar por una calle, alejándose de los hobbits.- ¡Pero no me pidan luego que le pegue a Gimli en la boca para que puedan fumar más!

- ¿Ves lo que haces, Merry?- gruñó Pippin.- ¡Tenías que preguntarle por qué no podía!

- Pippin... ¡se lo preguntaste tú!

Mislif comenzó a bajar por aquella calle. Se sentía feliz y tenía muchos motivos. ¡Todo estaba tan bien! Aragorn era el Rey de Gondor, Sauron y su maldad habían desaparecido; todos se hallaban bien, y, sobre todo, Mislif estaba junto a Legolas. Aunque ella no lo deseara, su felicidad por esto último, se reflejaba en su rostro y en sus ojos.

- Esa es la joven dama amiga del Rey.- le decía una señora a otra.- Por su mirada, te puedo asegurar, querida, que está enamorada.

- ¡Hey, chiquilla!- gritó una voz ronca, detrás de ella. Al volverse vio a Gimli, seguido por Legolas.

- ¡Buenos días, gruñón!- respondió Mislif sonriente.- ¿Qué pasa?

- Eeeeh... Yo... yo quiero... Eeeeh... Tengo que... Eeeeh...- Gimli estaba muy nervioso y miraba a Legolas de hito en hito mientras bajaba la voz. La joven lo miró con sorpresa, esperando a que se decidiera a hablar. De pronto, tomó a Mislif de un brazo y se la llevó hacia un lugar algo más apartado.

- ¡¿Qué te pasa, gruñón?! ¿Fumaste demasiado? ¿O fue la cerveza?

- ¡No, no y no! ¡Oh, por el martillo y el hacha!- gruñó Gimli.- Esto es lo más vergonzoso que he hecho en mi vida, pero debo cumplirlo. ¡La palabra de un Enano es inquebrantable como los palacios en nuestras montañas!

- ¿Tengo que escuchar eso del orgullo Enano?- gruñó la joven ahogando un bostezo.- Gruñón, ¿por qué no me dices lo que ocurre de una buena vez? Me estoy aburriendo...

- ¡Está bien! ¡Por las barbas de los Siete Padres...! Chiquilla, quiero que escuches algo muy importante.

- ¿De qué se trata?

- Hice una apuesta con unos hombres de una cantina...- suspiró el Enano.- Les prometí que le haría llegar sus palabras de halagos a una joven muy admirada en esta Ciudad. Lo intenté, pero... ¡Oh, Aulë!

- ¿Qué pasó?

- Me avergoncé en el último minuto. La tenía frente a mí y yo... ¡comencé a balbucear como un bebé cualquiera! Necesito que me ayudes, chiquilla. Los demás no entenderían estas cosas de un orgullo avergonzado.

- ¿Y qué quieres que haga?- preguntó Mislif tratando de no reírse en la cara de su amigo.- ¿Quieres que le diga a la joven todo lo que no pudiste antes?

- No... ¡No se trata de eso!- exclamó Gimli. Cada vez más el pobre Enano estaba más avergonzado, situación que era demostrada por su perlada frente. Finalmente, respiró hondo y dijo: Esa joven eres tú, chiquilla.

- ¡¿Qué...?!- exclamó Mislif, con la cara ardiéndole.- ¡¿Quieres que te pegue, gruñón estúpido?!- gritó alzando un puño.

- ¡Yo no tenía ni idea que la joven esa eras tú!- se defendió Gimli.- ¡Cuando señalaron la persona y te vi casi me fui de espaldas! ¡Pero la palabra de un Enano es sagrada!

- ¿Por qué no hacemos como que ya me dijiste esas tonterías y terminamos con todo esto?

- ¡No puedo! El remordimiento me perseguiría.

- ¡Estúpido orgullo Enano! ¡Oh, por Elendil! Si lo vas a decir, dilo rápido. ¡Una cosa antes! ¡Me deberás un favor, gruñón!

- ¡Bien! Ahora... Esos tipos dijeron... Espera...- Gimli sacó de un bolsillo de su ropa un arrugado papel, el cual leyó-: "Joven amiga del Rey de Gondor, es usted una verdadera estrella en nuestra Ciudad. Su cabello rojo es como el Sol para nosotros y sus ojos son como los verdes árboles de Ithilien. Esperamos que estas palabras sirvan de halago para alguien que nos ha deslumbrado desde su llegada."

- ¿Listo?- murmuró Mislif con el rostro rojo como un tomate. Gimli murmuró unas palabras incomprensibles, pues estaba muy avergonzado. Finalmente, ambos amigos no pudieron aguantar más y comenzaron a reír sin parar. Una vez controlada la embarazosa situación se dirigieron hacia donde estaban Legolas, Merry y Pippin.- No te olvides que me sigues debiendo un favor, gruñón.- dijo la joven acercándose al Elfo.

- ¡Pídele hierba para pipas!- exclamó Pippin.

- No.- gruñó Mislif.- Ya les dije que no volvieran a pedirme aquel favor... al menos por unos días.

- ¿Ves lo que haces, Merry?- exclamó Pippin.

- ¡Te digo que fuiste tú!- contestó el aludido.

- ¿Podemos hablar?- le preguntó Mislif a Legolas en voz baja.

- Claro. Ven.- dijo el Elfo llevándose a Mislif, extrañamente, de la mano. A los demás les pareció extraño aquel gesto, pues nunca antes habían demostrado tener una relación tan en público. Incluso a Mislif le pareció extraño. Legolas la llevó hasta una elevada torre cercana, desde la cual se podía ver esplendorosamente el bello paisaje.- Me gusta éste lugar.- dijo el Elfo mirando hacia el horizonte.- Me ayuda a pensar más en ti.

- ¡Oh, Legolas!- murmuró Mislif abrazándolo.- Me alegra decirte que ya me he liberado de toda rabia que pudiera sentir por ti. Estás libre de culpa.

- Me alegro mucho. Ya me estaba comenzando a desesperar sin ti.

- ¿Te molestaría que pasara mañana la tarde con Éomer?- preguntó la joven tímidamente.- Es que me pidió que conversáramos...

- No, no me molesta.- contestó Legolas.- Confío en ti y sé que no tengo de qué preocuparme.

- ¡Eres tan maravilloso!- exclamó la joven mirándolo fijamente.

- Pero...- sonrió él sujetando el rostro de Mislif entre sus manos-, no vuelvas a hacer algo así, porque me pongo muy celoso.

- Será una promesa.- contestó Mislif antes de que Legolas la besara dulcemente.

- Esa promesa tendremos que sellarla con otro beso.- sonrió él.

- ¿Tanto te gusta besarme, melamin?- preguntó Mislif.

- Sí. No puedo evitarlo: me encanta.- rió Legolas.- Aún no me repongo de todos aquellos días en que no me dejaste hacerlo, desde que salimos de Lothlórien.

- ¡Por Elendil! ¡Si no fueron tantos!- exclamó Mislif.

- A mí me valían doble.- dijo Legolas con voz infantil.

- Mentiroso.- rió la joven.

- ¿Es que ahora tengo que darte explicaciones cuando quiera besarte?

- Sabes que no.- replicó Mislif.- Me encanta que lo hagas, porque a veces pienso que todo esto no es más que un hermoso sueño.

- ¿De verdad? ¡No tenía ni la menor idea de que pensabas algo así!

- Sí.- murmuró Mislif soltándose de los brazos de Legolas y apoyándose en el balcón de piedra de la torre.- Para ti será tan rápido todo esto, que tal vez habrá sido como un sueño.

- Tal vez será rápido- dijo Legolas abrazándola por detrás-, pero no olvides que mis días acabarán cuando los tuyos también lo hagan.

Mislif cerró los ojos con pesadumbre. Odiaba que Legolas le dijera eso. ¡No tenía por qué pagar él el hecho de que Mislif fuera a morirse algún día!

- Prométeme una cosa.- murmuró la joven con voz infantil.

- Lo que quieras, mientras no sea decirte que me niegue a morir junto contigo.- dijo él.

- Prométeme que no te burlarás de mí ni te quejarás, si algún día me ves llena de arrugas y con el cabello blanco.

- ¡Qué cosas dices, pequeña!- rió Legolas dándoles besitos en la mejilla.- ¡Serás igual de bella para mí, ahora y siempre!

- Lo bueno es que yo no me tengo que preocupar de verte cambiar.- sonrió tristemente Mislif.- Siempre estarás igual.- hubo una pausa. Al final, Mislif no pudo aguantar más y exclamó algo que desde hacía días pensaba.- ¡¿Por qué tiene que ser así todo esto?! ¿Por qué no podíamos ser de una misma raza? ¿Por qué no podíamos haber sido ambos Elfos y haber vivido siempre juntos, o ambos Humanos y aprovechar nuestros días al máximo? Pero no... ¡teníamos que ser diferentes!

- ¿Te estás arrepintiendo de lo nuestro?- preguntó Legolas.

- ¡Nunca lo haría, y menos ahora!- contestó Mislif volviéndose para mirarlo.- ¡No tienes ni idea de lo agradecida que estoy con Hasym por habernos presentado aquella mañana! Estoy segura de que me enamoré de ti en aquel preciso momento.

- ¿Tan rápido?

- Sí.- dijo Mislif recordando.- Me hiciste sonrojar apenas te vi, luego no dejaba de ponerme nerviosa cada vez que te tenía cerca. Me puse más gruñona, porque no quería aceptar que te amaba. Llegué a Rivendel sólo porque quería volver a verte; luego mis ansias de partir con la Comunidad fueron también porque no quería alejarme de ti denuevo. En Lothlórien fue donde ya no pude guardarme más aquel secreto y tuve que decírtelo.

- Me pasó algo parecido, pero fue más lento.- dijo Legolas recordando también y abrazando a Mislif con más intensidad.- Cuando te vi por primera vez, tenías una mirada fría, ya que me habías atacado en aquel momento, ¿lo recuerdas?; pero al instante se disipó y vi en tus ojos una luz cálida, la cual me ayudó a darte un cariño especial, que nunca había sentido con Humano alguno. Me pasó algo parecido al hecho de no querer alejarme de ti, pero era porque me subías el ánimo caído y cada vez te quería más. Lo más extraño era que no te veía como una niña de muchos años menor. De aquello me di cuenta cuando te desmayaste en Rivendel y yo te tenía en mis brazos.

"Después, cuando partimos el viaje, vi como obligación protegerte, con el pretexto de verte más débil entre sólo hombres; pero en Moria me di cuenta de que no necesitabas de mí para estar bien; y fue ahí también donde comencé a darme cuenta de que sentías un gran cariño por mí. Cuando te hirieron en el Puente de Khazad-dûm sentí que el mundo se me iba abajo. La primera vez que me puse nervioso de mirarte fue cuando nos dirigíamos a Lórien. ¡Me pareció tan extraño! Luego, cuando llegamos ahí, y tú me dijiste todo lo que sentías, se me disiparon todas las dudas, para darme cuenta de que te amaba y que nunca había visto de aquella forma todo el cariño que te tenía. Al principio...- Legolas fue interrumpido por los labios de Mislif que se acercaron a los suyos para besarlos.- Yo también le agradeceré infinitamente a Hasym haberme presentado a la mujer que amo con toda mi alma.- sonrió al separar de ella su rostro.

- ¿Por qué no entramos?- dijo Mislif al cabo de unos momentos.

- ¿Tienes frío?

- Un poco.

- Muy bien. Vamos. No quiero que te enfermes.- dijo Legolas tomándola nuevamente de la mano, y comenzando a caminar con ella así. Llegaron hasta el Palacio del Rey, donde tenían también ellos sus aposentos.

Mislif no quiso cenar y prefirió ir a dormir, pues quería pensar en todo lo que le había dicho Legolas aquella tarde. Se puso una camisa de dormir y se estaba preparando para acostarse, cuando se fijó en la Luna llena que había afuera, y cuya luz entraba por los cristales de la ventana e iluminaban pálidamente la habitación. Se paró al lado de la ventana para mirarla y ahí se quedó ensimismada con sus pensamientos volando en cualquier dirección.

Al fin algo la hizo volver a pisar tierra, y eso fue un beso que recibió en la mejilla, junto con unos brazos que la rodearon por detrás.

- No te sentí llegar.- dijo Mislif algo triste.

- ¿Estás llorando?- preguntó Legolas haciendo que la joven lo mirara.- ¿Qué te pasa, joven dama? ¿Sigues pensando en el futuro que tanto te asusta?

- No puedo evitarlo.- sollozó Mislif.- ¡No quiero que tengas que pagar con tu vida por lo que me pasará a mí!

- ¿Y de qué me sirve seguir con esta vida eterna sin ti?

- Puedes comenzar una vida nueva.- dijo la joven.

- ¡Nunca lo haría! Ni lo pienses, Mislif.

- ¿Qué te pasó?- preguntó la joven notando recién que estaban en su habitación.- ¿Por qué quisiste venir?

- Quería aprovechar estos momentos contigo.- sonrió Legolas besándola en el cuello.- Se me hizo muy corta nuestra estadía en aquella torre. Partiremos pronto, y me gustaría estar más tiempo contigo, a solas. Así que venía a invitarte a dar una vuelta por la Ciudad.

- Es verdad. No hemos tenido mucho tiempo para nosotros.- murmuró Mislif abrazándolo.- Me encantaría quedarme así siempre; con la luz de la Luna iluminándonos.

- A veces hace bien salir de la oscuridad para ver el Sol.- dijo Legolas mirando la Luna.- Pero si a ti te gusta así, no me importa no volver a ver el Sol.- miró fijamente a la joven. La sujetó por la cintura, le sonrió y dijo: Te ves hermosa bañada por esta luz. Ya veo por qué te gusta tanto.

- Eres tan encantador. Tú también te ves más hermoso aún.- hubo una pequeña pausa.- Legolas... creo que esto nunca te lo he dicho... No sé por qué... Te amo.- susurró Mislif acercando su rostro al de él. El Elfo abrió un poco más los ojos, sorprendido. No había esperado aquello, y menos cuando en ella no había ni una sombra de esas palabras.

- Sabes bien que yo también.- contestó él emocionado. Mislif lo acarició y Legolas la besó tan dulcemente que se olvidaron de todo: del tiempo, del futuro, de las tristezas. Y sólo existía aquel hermoso presente.

Mislif cerró los ojos y sólo se dejó llevar...

Mislif abrió los ojos, que habían permanecido casi toda la noche cerrados, para darse cuenta de que se hallaba acostada sola y... ¡no estaba desnuda! (Aunque estaba a medio vestir.) ¿Qué había pasado...? ¿Y Legolas? ¿Había sido un sueño? No... ¿Dónde estaba él?

De pronto, y recordando por qué se había despertado, Mislif oyó que alguien tocaba a la puerta. La joven se puso rápidamente su camisa de dormir y se dispuso a abrir la puerta. Antes preguntó que quién era, y recibió como respuesta la voz ronca de Gimli.

- ¿Qué pasa, gruñón?- saludó Mislif refregándose un ojo mientras abría.- ¿Por qué molestas tan temprano?

- ¡Buenos días!- dijo el Enano burlonamente.- ¡A mí también me da gusto verte! Y no es tan temprano. Escucha: estoy buscando al Elfo, porque quedamos de ir a visitar unos campos que él quería ver, pero no puedo encontrarlo. ¿Lo has visto?

- Gimli... estoy en camisa de dormir.- se burló Mislif.- ¿Te parece que me anduve paseando por la Ciudad?

- No, pero no me sorprendería en ti.- dijo Gimli.- Legolas no llegó a dormir a su habitación anoche. La señora de la limpieza dijo que la cama no había sido usada. Y pensé que se habría quedado contigo, paseando durante la noche por las afueras. No sé...

- Me vestiré y te ayudaré a encontrar a Legolas.- dijo Mislif.- Tal vez aparezca durante al desayuno...

- Bien. Gracias de todas formas.- dijo Gimli despidiéndose.

Mislif cerró la puerta tras sí y lanzó un suspiro de alivio. ¡Le habría dado tanta vergüenza que Gimli se hubiera enterado de lo que había pasado la noche anterior! La joven se dirigió a su cama. Se sentó en ella y pasó la mano por el colchón: aún estaba tibio, lo que demostraba que Legolas no se había ido hacía mucho.

De pronto, algo se movió dentro del armario de la habitación. ¡Había alguien dentro! Mislif se puso de pie, bastante contrariada. La puerta se abrió lentamente, para dar paso a Legolas, quien salió del armario, vestido sólo con sus pantalones.

- ¡Legolas! ¿Qué hacías ahí?- exclamó Mislif en voz baja.

- Oí venir a Gimli mientras estaba acostado, así que me escondí rápidamente.- explicó Legolas sonriendo y acercándose.- Lamento que hayas tenido que pasar por esto.

- No te preocupes.- sonrió Mislif, acercándose a Legolas y abrazándolo.- Me encanta tomarle el pelo. Tengo una pregunta... ¿Tú me pusiste la camisa?- le preguntó algo avergonzada.

- No.- sonrió él.- Te la pusiste medio dormida anoche. Te oí decir que debías salir a recolectar zanahorias para unos caballos y te pusiste la camisa. ¡No tienes idea de lo que me reí!

- ¡Qué malo eres!- rió la joven.- Suelo hablar en sueños, deberías saberlo... ¡Sí que eres malo!- exclamó volviendo al tema.- ¡Casi me deprimo al despertar y no verte a mi lado!

- ¡Oh, joven dama!- sonrió el Elfo, abrazándola con fuerza.- Discúlpame.

- Me vengaré. Ya verás.- dijo ella con picardía. Legolas la besó largamente, olvidándose de todo denuevo y recordando la noche anterior, y Mislif se dejó querer. Casi sin darse cuenta, habían llegado a la cama de la joven, donde siguieron besándose sin pasar a mayores. La mañana se les fue rápidamente y sin interrupciones. Ya tarde, Mislif y Legolas decidieron salir a dar una vuelta por la Ciudad.

- Gimli hijo de Glóin, ¿tienes tu hacha preparada?- preguntó Éomer acercándose al Enano. Mislif estaba junto a él.

- No, señor- contestó Gimli-, pero puedo ir a buscarla en seguida, si es menester.

- Tú mismo lo juzgarás.- dijo Éomer.- Porque aún quedan pendientes entre nosotros ciertas palabras irreflexivas a propósito de la Dama del Bosque de Oro. Y ahora la he visto con mis propios ojos.

- Y bien, señor- dijo Gimli sonriente-, ¿qué opinas ahora?

- ¡Ay!- exclamó el Hombre.- No diré que es la dama más hermosa de todas cuantas viven.

- Entonces tendré que ir en busca de mi hacha.- dijo Gimli serio, poniéndose de pie.

- Pero antes he de alegar una disculpa.- dijo Éomer rápidamente.- Si la hubiera visto en otra compañía, habría dicho cuanto tú quisieras. Pero ahora pondré en primer lugar a la Reina Arwen Estrella de la Tarde, y estoy dispuesto a desafiar a quienquiera que se atreva a contradecirme. ¿Haré traer mi espada?

Entonces, Gimli hizo una reverencia y dijo sonriente:

- No, por lo que a mí me toca, estás disculpado, señor. Tú has elegido la Tarde, pero yo he entregado mi amor a la Mañana. Y el corazón me dice que pronto desaparecerá para siempre.

- Par de babosos.- gruñó Mislif riendo.- Si no fuera porque les tengo cariño, me reiría en sus caras.

- Pero si ya lo estás haciendo.- rió Éomer.

- ¡Rayos!- exclamó Mislif. Sintió que alguien llegaba detrás de ella y la abrazaba.

- Llegué justo a tiempo para decir que yo he elegido a la Estrella del Norte, aquella que ama la Luna.- sonrió Legolas. Mislif le devolvió la sonrisa, y asimismo lo hizo Gimli y, sorpresivamente, Éomer.

- Haz hecho una excelente elección entonces, Maese Legolas.- dijo Éomer.- En otras circunstancias, o en otros días, habría envidiado con seriedad tu suerte, pero ahora no puedo más que desearte con alegría la mejor de las bendiciones.

- Gracias.- contestó Legolas sonriendo.- Y yo no dejaré de hacer lo mismo contigo, ¡oh, Rey de Rohan, Señor de la Marca!

Mislif sonrió con una alegría que no había sentido desde hacía mucho, a pesar de que se había sentido muy feliz en Gondor. ¡Legolas y Éomer se llevaban bien al fin! La joven suspiró con alivio, mientras Gimli y Éomer se alejaban para prepararse a partir.

- Me alegra que todo se haya solucionado bien.- sonrió Mislif junto a Legolas.- No es común que las cosas me salgan así de bien. Esto es sospechoso, me huele mal... Debería haberme pasado algo...- de pronto, una dura pelota, de una niños que jugaban cerca, le dio certeramente a Mislif en la cabeza.- ¡Oh, Elendil!- exclamó la joven algo molesta.- ¿Lo ves, Legolas? ¡No todo podía ser bueno! ¡Oigan, mocosos, podrían tener más cuidado con su pelota! Aunque... ¡qué va! Yo golpeé a todo Pueblo Gris cuando era pequeña...- sonrió.

- No lo dudo, joven dama.- rió Legolas.- ¿Tienes todo listo para partir?

- Sí. Voy a extrañar Minas Tirith... Ha sido el escenario de muchas cosas importantes. Es el lugar del inicio de todo lo bueno que vendrá, pero ahora debemos partir hacia Rohan.

- Adiós, Legolas. Cuídate mucho. Ese bosque oscuro me da mala espina...

- Tranquila, joven dama. Nada puede ser peor que esas... cavernas... Prometo que, apenas salga de aquí, iré a Pueblo Gris para poder estar contigo. Voy a extrañarte mucho.

- Yo también.- sonrió Mislif con cierta tristeza. Se hallaban cerca de Isengard, más bien junto al Bosque de Fangorn, donde Legolas y Gimli, por una promesa hecha anteriormente, pasarían un tiempo. El Elfo había tenido que soportar estar bajo tierra en las Cavernas Centelleantes, y ahora le tocaba a Gimli soportar el Bosque. Sin más, Mislif y Legolas se despidieron con la esperanza de volver a verse muy pronto, mientras la joven comenzaba su esperado regreso a casa.

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Bueno, bueno, espero que no me odien todavía. Jojojo. Me siento feliz de haber llegado hasta aquí... ¡Snif! Pero me da penita saber que pronto... ¡Buaaaaaa! Okiles, ¡ojio!, espero que les haya gustado este capi, porque yo me divertí mucho con él, y también espero sus preciosssos y bellosss... ¡Alto! Gollum ya no existe, así que regresaré a mi vocabulario normal, sin tantas 's'. Okiles, ahora sí, espero sus reviews con ansias. ¡Y no se olviden de nuestro amado WebSite [LaEstrelladelNorte.tk]! ¡Nos vemos!

P.D. Antes de que se me olvide... ¡Fiu, casi!... quiero pasarles un dato... Jejeje... Se trata de que en base a esta parte de la historia... Mmm..., no, de un poco antes, del final del capi anterior, mejor dicho; he escrito un 'mini fic' llamado "Liberación de Vida". Se trata de la vida de Mislif al no escoger a Legolas. Si les interesa leerlo, está en Drama/Romance, PG. Les agradeceré mucho si lo leen. ¡Nos leemos!