NOTA: Lo siento! Subo de nuevo porque anexe el documento incorrecto (sin correcciones) no que este no tenga, pero asumo que menos! Disculpas a quienes ya lo leyeron! Aquí va otra vez.


¡Mis más sinceras disculpas a toda la comunidad Mimato de este Site, que lee mis divagaciones literarias!

Durante las pasadas semanas, experimente un serio bloqueo de escritora, mezclado con problemas de trabajo que resulto en: No writting for me. Y luego cuando tuve el capitulo avanzado, el archivo en Word entro en crisis y tuve que volver a escribir, en fin, fue una locura. Gracias al cielo, todo se soluciono, y pude escribir el capitulo. No he tenido tiempo para nada, por lo cual me disculpo públicamente con Ale-chan por no haber leído aun su capítulo ¡I'LL BE GOING SOON, LO JURO!

Bueno, entre tanto bloqueo y divagaciones internas me salió un capitulo algo rarito y larguito, estructurado en 3 escenarios diferentes y que probablemente nadie entienda el título hasta que no lea la conclusión xDDD, me disculpo, mi mente es un torbellino de pensamientos y no pude elegir un solo tema y seguir con él xD pasa cuando eres una escritora bipolar, tomen nota. Es un coctel de emociones disimiles de comienzo a fin, espero no asuste a los lectores ¡QUIENES ME HICIERON TAN FELIZ CON TODOS SUS RR's! ¡LOS AMO SON LOS MEJORE Y ME HACEN TAN PERO TAN FELIZ *O*! Creo que sin esos RR habría tirado la toalla a medio del bloqueo, se los aseguro.

Bueno, el capítulo tiene dos canciones: What if the storm ends? – de Snow Patrol, para ejemplificar los sentimientos que tiene una persona cuando se equivoca, no sabe cómo arreglarlo y por supuesto se pregunta que, aun si lo arregla, si las cosas volverán a ser algún día a cómo eran antes. La otra canción es Shiver – Coldplay, esa la utilice para enviarles puntas con Koushiro quien, aunque aun no escribo SUS pensamientos sobre esto, los he ido dejando bastante claros. Prometo tener un cap con los pensamientos de Kou-chan muy pronto.

Bueno sin más que divagar, aquí va el capítulo…

Isabel Black


Escenarios Cromáticos Concomitantes

Escenario Cromático #1: "Negro Conflicto"

Yamato Ishida suspiró exasperado asumiendo su típica posición de niño malcriado: cruzando ambos brazos frente a su pecho, arqueando la espalda hacia la silla de modo desgarbado y golpeando levemente el pie derecho contra el mármol del piso, manteniendo el rostro ligeramente girado hacia su derecha, el lado emocional de su cerebro.

Conteniendo su quinto ataque claustrofóbico en aquella tarde, Yamato Ishida paseó su mirada azul zafiro por las otras tres personas presentes en aquella fría oficina. Eran las cuatro de la tarde, y sentía que había perdido dos horas de su vida discutiendo asuntos que ya no tenían solución.

"Actúas de una manera demasiado infantil, Yamato" lo regañó su padre al otro lado del escritorio.

El muchacho, soltó un suspiro, aguantando las ganas de retroceder 19 años en su vida, y taparse los oídos para gritar 'No te oigo, no te oigo' como cuando tenía 4 años.

"¿Qué tiene de infantil el culminar una relación laboral por 'diferencias irreconciliables'?" pregunto el rubio "La última vez que revisé mis libros de Leyes, era un término válido para la culminación de un contrato… ¿O no es así, Mr. Tomoeda?" Yamato giró levemente el rostro a su derecha observando de reojo a su pomposo abogado.

"Así es. El señor Ishida hizo estipulaciones claras en su contrato, y dichas estipulaciones, de no ser cumplidas, le confieren derecho a culminar su relación laboral con ustedes" asintió el hombre calvo de traje formal.

"La ley me ampara" completó Yamato, con suficiencia enviándole una mirada retadora hacia su padre, quien le respondió de la misma manera.

"¡Es una pataleta, Yamato! ¿Crees qué no te conozco? Simplemente crees que esto te devolverá a tu 'noviecita'" soltó su padre en tono mordaz, y enviándole una mirada condescendiente.

Yamato le devolvió una mirada fría sin inmutarse.

"¿Ni si quiera vas a negarlo?" insistió su padre.

Yamato se encogió los hombros, en aire desinteresado.

"¿Por qué te negaría algo que es cierto?" contraatacó Yamato, levantándose de la silla de cuero y pasando su mano izquierda entre sus rubios cabellos "te deje bien claro que no quería trabajar más con esa mujer" señaló a Akemi Hoshi en la esquina con una seña de su cabeza, sin desviar sus ojos hacia ella "te dije, repetidamente, que no la quería ni si quiera en mi campo de visión periférica. Aparentemente, tú y la disquera han tomado una decisión, y yo haré lo mismo… ¿van a demandarme? Bien, entiéndanse con mi abogado. Buen día"

Después de dos meses y medio sosteniendo exactamente la misma conversación, Yamato Ishida se había convencido, seriamente, de que su padre había estado dentro del engaño titulado: Solista Soltero. Durante todo este tiempo, su padre se había esmerado en hacer esfuerzos extraordinarios por mantener a Akemi Hoshi dentro de los ejecutivos de publicidad que manejaban a los Teenaged Wolves, a pesar de poseer plena potestad para cambiarla a cualquier otro de los proyectos de la disquera, y su hijo suponía, que eso se debía a su propio involucramiento en la treta orquestada para su actual soltería, engaño en el cual él había sido lo suficientemente estúpido para caer.

Soltando un suspiro de exasperación, Yamato introdujo ambas manos en los bolsillos de sus jeans gastados y emprendió camino por el largo pasillo gris, esperando que nadie lo siguiera para discutir más el tema, pero conociendo demasiado a los involucrados para saber que aquello era imposible.

"¡YAMATO!" resonó una potente voz, haciendo eco en el relativamente desierto corredor.

"No estoy interesado" repitió por decima vez en aquella tarde sin aminorar su paso.

El sonido de los tacones se apresuró tras él y supuso que la fuente de todos sus problemas no tardaría en alcanzarlo.

"¡Yamato!" repitió Akemi Hoshi al llegar junto a él, halándolo por la chaqueta. Yamato alejó su brazo inmediatamente haciendo que lo soltase.

"No tengo nada que discutir contigo" la esquivó y caminó hasta el final del pasillo, presionando el botón del ascensor.

Akemi Hoshi entornó los ojos y atravesó su brazo contra la puerta de acero del ascensor. Yamato soltó un suspiro girando, de mala gana, su mirada hacia ella.

"Podría demandarte por despido injustificado" amenazó la muchacha, tomándolo de la chaqueta nuevamente, esta vez por el cuello.

"Podría demandarte por acoso" contraataco él, soltándose de ella.

Akemi giró sus ojos, enviándole una mirada hostil.

"Es tan patético que creas que esto te devolverá a tu noviecita" siseó apoyando la espalda en la puerta del ascensor.

Yamato guardó silencio, soltando un suspiro exasperado. Akemi tenía razón, era patético y no sería nunca suficiente para devolverle el amor de Mimi Tachikawa. Desde aquella noche, dudaba de si algo jamás sería suficiente para devolverle el amor de Mimi… ese era el miedo que lo acosaba todas las noches en sus sueños, y a cada segundo del día en sus pensamientos.

"No será suficiente. Nada que jamás hagas va a reparar el corazón de esa muchacha, y tú sabes eso" continuó "lo decías constantemente… 'jamás me perdonaría' decías eso porque hasta tú sabes que jamás te va a perdonar. Sólo estás tratando de desquitarte conmigo porque me culpas de tus errores"

"What if the storm ends…
And I don't see you as you are now, ever again?"

El miedo más grande que poseía Yamato Ishida era la mera incapacidad de arreglar todo lo malo que había causado. Odiaba saber que aquel miedo era conocido por la fría mujer que le devolvía la mirada. Ella sabía perfectamente que la culpa lo estaba aplastando, que el pavor silencioso de que 'nunca sería suficiente' lo perseguía a cada momento, por eso habías usado esa arma en particular para atacarlo.

"¿Acabaste o tienes más veneno que regar a mi dirección?" preguntó, cruzando los brazos sobre su pecho, intentando que los pensamientos dentro de su mente no se mostrasen en su rostro.

"No tienes ningún derecho a quitarme mi trabajo sólo porque tú no pudiste mantenerte lejos de la tentación. El infiel aquí fuiste tú" le recordó la muchacha.

"¿Y crees que yo no sé eso?" soltó Yamato arqueando las cejas.

"Pareciera que no, ya que llevas dos meses tratando de hacerme pagar a mi por tus errores. No tienes derecho a despedirme por eso" dijo Akemi enviándole una mirada hostil

"¿Sabes qué Hoshi? Si yo no tengo ningún derecho a no querer trabajar contigo, menos derecho tenías tú para delatarme con mi novia" contraatacó él.

Los ojos de Akemi brillaron con una mezcla extraña de malestar y satisfacción.

"La pobre muchacha merecía saber lo que le estabas haciendo" susurró en voz aterciopelada.

Yamato Ishida apretó los puños en un arranque de furia, enviándole dagas de odio, con el rostro encendido de rojo.

"¡YO IBA A DECIRSELO! ¡Y TÚ SABES ESO, TÚ…!" Yamato tomó aire intentando calmarse "Tú no le contaste por ella, ni le contaste porque 'te cansaste de mi' como le hiciste creer, Hoshi… ¡Tú le contaste porque querías destruir mi vida! Yo terminé contigo, no al revés, yo te dejé ¡PORQUE AMO A MI NOVIA! Y tú, tan acostumbrada a tener todo lo que se te antoja, ¡viste tu orgullo herido y no pudiste soportarlo! ¡Interceptaste a Mimi antes de que yo pudiera hacerlo, únicamente por vengarte! ¡NO TE ODIO PORQUE FUI INFIEL POR TI! ¡ESO FUE MI CULPA! ¡TE ODIO PORQUE ME ROBASTE EL DERECHO DE CONFESAR, UNICAMENTE POR JODER MI EXISTENCIA! ¡POR DESPECHO Y POR…!"

Yamato retrocedió alejándose de ella, sin confiar en sí mismo cuando la rabia borraba los colores en su visión. Incrédulo, de que apenas meses atrás hubiese considerado a aquella víbora 'atractiva', cuando ahora no sentía nada más por ella que un burbujeante odio psicótico.

Él estaba seguro, de que si hubiese hablado con Mimi primero, si hubiese tenido la oportunidad de rogar su perdón con sinceridad, su novia lo habría oído. Pero gracias a Akemi Hoshi, él no había tenido tal oportunidad, se había visto arrinconado como el 'aun infiel' novio que 'no tenía interés en confesar' y esa había sido exactamente la intensión de ella al contarle a Mimi, quien por su puesto jamás le creyó que su relación con Hoshi la había terminado él, semanas antes, y que él planeaba confesar todo esa misma noche porque la culpa estaba causándole una ulcera.

"Yo no te forcé a hacer nada. Estabas más que dispuesto… y fue tu propia culpa no confesar antes, no es mi culpa ser más rápida" soltó Akemi.

Yamato le envió una sonrisa irónica.

"Sabes, Hoshi, después de ti, entendí que no soy una buena persona. Soy más que capaz de permanecer en el lado oscuro, de mentir y traicionar a quien sea para servir a mi propia conveniencia. Gracias a ti me convencí de que tengo la capacidad para ser… igual de bajo que tú"

La muchacha soltó un bufido incrédulo.

"Pero aquí está el asunto: no me interesa ser como tú, y aunque tenga el potencial para serlo, sólo yo decido que soy. Lo que pasó contigo fue un error, un lapso en mi vida, no una parte de lo que soy. Sé que fue lo que hice, y no trató de engañarme a mí mismo echándote la culpa… Pero yo jamás quiero volver a cruzarme contigo, puede que yo haya cometido errores pero, cariño, esto para ti es tu naturaleza, es quien eres. No te quiero trabajando conmigo porque francamente: eres una mala influencia, y no quiero alguien como tú manejando nada que tenga que ver conmigo o mis amigos. Venderías a tu madre por una mejor comisión, y tú lo sabes"

"¿y tú no? Vendiste a tu novia. Por eso jamás te va a perdonar, y hacer que me despidan no va a cambiar nada de eso"

Yamato literalmente pudo sentir la daga en su pecho al oírla. De pronto, un recuerdo invadió su mente: su Mimi. Su ingenua, infantil, cándida, inocente y angelical Mimi.

"The perfect halo, of gold hair and lightning,
Sets you off against the planets last dance…"

'Yama…' susurró una voz en el fondo de su mente. Su voz tan melodiosa, dulce y amable como siempre había sido, encantándolo como el canto de una sirena.
'Yama…' repitió nuevamente aquel tono de voz que era inconfundible para él.

+*+ 3 años antes +*+

Era una templada tarde de octubre. El viento soplaba intermitentemente, creando una dictioma entre la brisa marina y el susurro de las hojas balanceándose en los arboles. El oleaje de aquella playa era de marea baja y calmada, y un hermoso atardecer se esperaba en cualquier momento para completar la romántica escena que presenciaban dos jóvenes enamorados.

Mimi Tachikawa, soltó las manos de su novio, quien protestó, para arrodillarse en la arena muy cerca de la orilla. El tono marrón chocolate de su vestido, se confundía entre la arena que la rodeaba, y sus cabellos bailaron al compás de las hojas con la brisa.

"¿Qué estás haciendo?" preguntó Yamato Ishida, a su lado, metiendo ambas manos en los bolsillos de sus jeans mientras observaba curiosamente a su novia.

Mimi soltó una adorable risa infantil, y enterró una de sus manos en la arena, escavando en ella. La muchacha inclinó su cuerpo hacia adelante, y se ayudo con la otra mano para cavar un pequeño hoyo, del tamaño de una pelota de tenis, en la arena y extraer de ella una concha marina, alzándola en sus manos y observándola curiosamente, como si representase un gran hallazgo.

Yamato Ishida de pronto se vio a sí mismo siendo halado hacia la arena, por la mano insistente de la joven, y viéndose obligado a arrodillarse a su lado.

"Mira Yama" urgió Mimi mostrándole la concha y acercándola a su rostro.

De haber sido cualquier otra muchacha, probablemente la habría ignorado. Pero era Mimi Tachikawa y Dios sabía que, a sus ojos, nada que ella hiciera era algo menos que adorable. Yamato giró su mirada hacia la concha marina y la observó atentamente. Era de un color rosa pálido, con delicadas estrías creando la ilusión de óvalos desde el centro hasta las orillas de la concha.

"¿Y bien?" preguntó Mimi expectante, mientras lo observaba con ojos muy abiertos.

"Ah…Es… bonita" comentó Yamato.

Mimi le envió una sonrisa condescendiente.

"¿Qué más?" insistió.

Yamato le devolvió la mirada confuso. Era una concha. No había mucho que decir al respecto.

"Ah… ¿Felicidades por encontrarla?" inquirió soltando una risa.

Mimi lo acompañó en su risa y negó con la cabeza.

"No, Yama. Anoche estábamos hablando sobre caparazones… ¿recuerdas? Bueno, quizás sólo recordé eso porque en ingles 'Shell' se usa para los caparazones y las conchas" comentó encogiéndose los hombros.

Yamato siguió observándola sin hacer una conexión lógica entre sus palabras. Mimi adivinó sus pensamientos y se levantó caminando hasta la orilla, arrodillándose a limpiar sus manos y la concha con el agua del mar, mientras hablaba.

"Ayer estabas comentándome como siempre te has sentido cual tortuga, con un caparazón que aleja el exterior de ti" comentó la muchacha, soltando una risa suave cuando el oleaje le mojó la parte inferior de su vestido marrón, para luego seguir su tren de pensamiento "entiendo eso, sé que eres una persona muy reservada, no te gusta conversar tus cosas y es muy difícil entenderte, como si te cubriera una concha"

Yamato la observó atentamente, y su novia le envió una sonrisa calmada.

"Cuando comenzamos a salir juntos creí que sería imposible estar con alguien como tú" confesó "sin embargo, no ha sido difícil"

Yamato alzó las cejas y le envió una sonrisa.

"Creí que para cualquiera ser mi novia sería algo molesto. Especialmente a alguien que habla tanto como tú" confesó él.

Mimi le guiñó un ojo sin dejar de sonreír.

"Pues claro, tengo que hablar lo suficiente para que cuente por los dos" bromeó Mimi

"Just for a minute,
The silver-forked sky lifts you up like a star, that I will follow"

"Pero sí, yo imaginé que tu silencio sería un gran reto para mí… al final no resultó así. Me recuerdas a la concha, Yama" continuó Mimi.

"¿Yo te recuerdo a la concha? ¿Por qué soy rosado y hueco por dentro?" bromeó nuevamente con una sonrisa irónica.

Mimi soltó una carcajada, y se impulsó un poco hacia adelante con otra ola que mojó la parte inferior de su ropa y sus piernas, arrancándole otra carcajada de los labios.

"No, tonto. Me recuerdas a la concha porque al ojo común puede que parezcas frio y duro, con un caparazón que te cubra. Pero, si alguien se toma la molestia de excavar para sacarte, terminaría encontrando algo magnifico bajo la superficie" completó blandiendo la concha entre sus dedos.

Yamato abrió los ojos clavando la mirada en los ojos chocolates de su novia de manera fija. La muchacha seguía arrodillada, frente a la orilla del mar, ocasionalmente empujada por la subida en el oleaje, la parte inferior de su vestido ya estaba empapada y su cabello había sido salpicado de agua salada y desordenado por el viento, los últimos rayos naranjas del atardecer iluminaban su silueta con el mar de fondo.

Yamato Ishida dejó escapar una pequeña sonrisa, sin retirar ni por un segundo su mirada de la perfecta visión frente a él, como si temiese que desaparecería al pestañar. Con sólo mirarla, por esos breves instantes, se convenció de un pensamiento que lo había perseguido durante meses, simplemente supo que había encontrado a la mujer de su vida.

"But now it's found us, like I have a found you
I don't wanna run… Just overwhelm me…"

"Podría pasar el resto de mi vida contigo, Tachikawa" anunció en voz alta mirando a su novia.

Mimi dejó escapar una sonrisa, mirándolo de manera fija y midiendo en silencio el nivel de sinceridad tras sus palabras. La muchacha se levantó lentamente de su lugar, sintiendo las gotas deslizarse por sus brazos y hasta sus pies.

"Quizás lo hagas, Ishida" contestó.

Mimi caminó lentamente hacia él, y le extendió la concha entre sus manos.

"Guárdala, para que recuerdes no burlarte de mis analogías en el futuro" dijo, riendo suavemente.

Yamato tomó la concha y se levantó, ágilmente, alzando a su novia por la cintura.

"¡YAMA NO!" soltó inmediatamente Mimi riendo, al adivinar de inmediato su intensión "¡NO, NO, NO!" pataleó tratando, inútilmente, de soltarse.

Yamato soltó una carcajada, aferrándose a su cuerpo y corrió hasta la orilla hundiendo a ambos en el agua salada. Mimi lo empujó y pataleó hasta que logró separarse de él, emergiendo a la superficie.

"¡Yama no tenías que hacer eso!" soltó la muchacha girando sobre sí misma y quitando el cabello enredado de su cara "¿Yama?" giró nuevamente sin poder encontrar señal de su novio.

Mimi frunció el ceño, buscando a Yamato con la mirada, pero nada más que el oleaje de la marea se encontraba en su campo periférico. De repente, Yamato Ishida emergió tras ella, rodeándola inmediatamente por la cintura e inmovilizándola. Mimi se exaltó, para luego soltar una risa nerviosa.

"¡Me asustaste, Yamato!" exclamó la muchacha en voz chillona.

"Tú hiciste algo peor" susurró Yamato, hundiendo el rostro en el cuello de su novia y susurrando las palabras a su oído.

"¿Ah?" preguntó confundida, girando un poco su cabeza hacia él, pero manteniéndose de espaldas.

"Tengo una confesión que hacer" anunció.

"¿Qué hiciste? Oh Dios Santo… ¿eres Gay?" preguntó Mimi alzando las cejas.

"¿Qué? Claro que no…" exclamó Yamato.

"¿Pirata?"

"¡No!"

"¿Agente secreto?"

"¡No!"

"¿Asesino en serie?"

"¡No! Mimi, déjame hablar… ¿te causaría dolor estar en silencio por cinco minutos?" preguntó Yamato, riendo.

"¿Quién tiene ganas de descubrirlo? No suena divertido y, francamente, yo…"

Yamato soltó una risa y le cubrió los labios con una mano.

"Dios mujer… eres tan… ¡Tan tú!"

Mimi soltó una pequeña risa, la cual fue apenas audible entre sus labios cubiertos.

"Lo que tengo que decirte, es algo que ya es tiempo para que sepas…" Yamato sonrió dándole un beso en la mejilla "Estoy enamorado de ti, Tachikawa…" Mimi se giró hacia él con los ojos muy abiertos, sorprendida por sus palabras "total y estúpidamente, enamorado de ti"

"What if the storm ends and leaves us nothing?
Except the memory, of a distant echo"

+*+ Presente +*+

"¡Yamato!" llamó Akemi a todo pulmón.

El muchacho negó rápidamente con la cabeza, alejando aquel recuerdo de su cabeza y clavó su mirada fría en la mujer que lo llamaba.

"¿Qué? ¡Ya dejarme en paz! ¡Si fueran a despedirte, creo que ya lo habrían hecho! ¡Estoy renunciando! ¿Y aun así vas a maldecir mi existencia hablándome? ¡DE-JA-ME!" exclamó el muchacho, olvidándose del ascensor y bajando por las escaleras de emergencia.

"¡Yamato, no he terminado de hablar contigo!" exclamó Hoshi persiguiéndolo.

Aguantando las ganas de gritar improperios vulgares, Yamato se concentró en bajar las escaleras lo más rápido posible, consciente de que los tacones de 15 cm de su ex no le permitirían perseguirlo. Logró bajar 5 pisos, hasta que estuvo seguro de que ya no era acosado por ella.

Suspirando, Yamato Ishida se despalmó en uno de los escalones, observando el vacío. Ese recuerdo significaba mucho para él, la primera vez que expresó en voz alta sus sentimientos hacia alguien, un momento que pensó y planificó por meses hasta que finalmente ocurrió solo. Mimi y él habían estado saliendo por casi un año cuando aquella memorable tarde tuvo lugar. Casi un año le había tomado ser sincero consigo mismo sobre lo que sentía por la mujer más perfecta que había conocido…

"I won't pin down, I've walked unsettled. Rattle cage after cage, until my blood boils

I wanna see you, as you are now, every single day, that I am living"

¿Cómo era posible que fuese aún esa misma persona, que en un mes ya estaba superficialmente encaprichado con alguien como Akemi Hoshi? ¿Qué había pasado con él para hacerlo cambiar tanto?

Mimi tenía razón, el caparazón y aislar a la gente eran una protección para él… ¿Cómo había permitido que aquella mujer traspasase?… ¿Acaso ya no era la misma persona?

Suspirando sonoramente, dejó que su mente se indultara recordando la escena que orquestó su cerebro para él, meros minutos antes… era extraño pensar en un tiempo tan diferente y feliz ahora, aquello no era más que un distante recuerdo en lo más profundo de su subconsciente.

No podía evitar preguntarse si aquellos momentos volverían, algún día, si había algo en el mundo que pudiese hacer para reivindicarse y volver a atrás.

Se había convertido en un ermitaño, había arrastrado fuera cualquier vestigio de Hoshi en su vida, había renunciado a su vida pública… pero nada de eso era suficiente, era malo saber que habías arruinado tu vida por tus propios medios, pero era aun peor no saber cómo arreglar lo que rompiste.

La única cosa clara en todo el futuro oscuro de su vida era que quería a Mimi en ella… aún si no estuviese seguro de qué hacer para que así fuese.

"Painted in flames. A peeling thunder
Be the lightning in me, that strikes relentless…"

Escenario Cromático #2: "Transparentes Intenciones"

Koushiro Izumi entornó la mirada a su derecha, observando de reojo a su amiga Mimi Tachikawa, quien aparentaba concentrarse en el paisaje, aún cuando él sabía perfectamente que su cabeza estaba demasiado llena de pensamientos para realmente estar mirando algo más que el interior de su cabeza.

"¿Qué película vamos a ver?" escuchó preguntar a Ken, desde el asiento del conductor frente a ellos.

"Uhmmm…" Miyako, desde el asiento de copiloto, revolvió la lista del periódico nombrando títulos de películas, en un orden casi al azar.

"Tal vez deberíamos dejar que Mimi eligiera" sugirió Koushiro enviándole una mirada a su amiga "¿Qué quieres ver tú?"

Mimi volteó rápidamente hacia él, pestañando en sorpresa y siendo consciente de cómo Miyako se volteaba en el asiento para oír su respuesta.

"Ah…" la muchacha balbuceó sin saber que responder, no esperaba que solicitaran su opinión "Yo… no lo sé. Cualquier cosa que Miya-chan escoja estará bien" contestó desviando la mirada a la ventana, esperando que no volviesen a solicitar su opinión.

Koushiro suspiró e intercambio una mirada significativa con Miyako, quien giró los ojos antes de continuar leyendo nombres de películas en cartelera para Ken. Después de unas cortas palabras entre Ken y Miyako, la película fue elegida, justo al llegar al estacionamiento del cine. Los cuatro muchachos bajaron del automóvil, y Miyako corrió directamente a comprar las entradas.

"¿Te encuentras bien, o quieres volver a tu casa?" preguntó en un susurro suave Koushiro hacia su amiga.

"Estoy bien, gracias" asintió Mimi enviándole una sonrisa.

"Puedo acompañarte si quieres volver" ofreció Koushiro caminando a su lado.

Mimi sonrió y negó con la cabeza.

"Sólo me siento algo rara, es todo. Pero supongo que es normal…" comentó la castaña.

"¿Puedo saber por qué lo dices?" pregunto cautelosamente Koushiro.

"So I looked in your direction, but you paid me no attention, do you?
I know you don't listen to me, 'cause you say you see straight me, don't you?"

Mimi asintió con la cabeza, mirándolo, antes de responder.

"No venía al cine desde que rompí con Yamato"

Koushiro se detuvo y le envió una expresión confundida.

"No es por nada en especial, o porque estuviera evitándolo. Simplemente, la situación no se dio" explicó Mimi.

"Ya veo" asintió Koushiro "supongo que no me sorprende eso, considerando lo mucho que te gustan las películas… y la cantidad de tiempo que pasabas con Yamato"

Mimi asintió con la cabeza, suspirando. Miyako los llamó haciendo señas con los brazos.

"¡Muévanse! Va a comenzar la película" gritó.

Koushiro y Mimi caminaron juntos hasta la entrada de la sala, donde se encontraron con unos muy cariñosos Miyako y Ken, abrazados y hablando en susurros.

Koushiro aclaró su garganta enviándoles una mirada significativa hacia la pareja, quienes soltaron una pequeña risa separándose y entregándoles las entradas.

"Ken y yo nos sentaremos en los puestos 12-D y 13-D, ustedes están en los 20-E y 21-E" explicó Miyako.

"¡¿No vamos a sentarnos juntos?" preguntaron Mimi y Koushiro exactamente al mismo tiempo.

Miyako soltó una risa calmada y negó con la cabeza, halando a su novio por el brazo por el pasillo de la sala.

"Oh no, llegamos tarde y no habían cuatro puestos juntos… Malo, pero nos veremos al salir. Adiós" contestó apresuradamente Miyako mientras arrastraba a Ken a sus puestos, su novio la siguió en silencio, encogiéndose los hombros.

"¡Sé lo que estás haciendo, Miyako!" le dijo Koushiro en voz suficientemente alta para que pudiese oírlo.

"¿Qué está haciendo?" preguntó Mimi confundida, mientras buscaba con la mirada el lugar de sus asientos.

Koushiro le envió una mirada calmada, temporalmente dividido entre lo divertido que era el hecho de que Mimi Tachikawa, conociendo tan bien a Miyako Inoue como lo hacía, fuese incapaz de adivinar sus intensiones, pero debatiéndose al mismo tiempo si debía o no decirlas en voz alta.

"Ah…" Koushiro giró los ojos y le envió una sonrisa de disculpa, antes de contestar sinceramente "Esta tratando de dejarnos solos"

Mimi volteó rápidamente a mirarlo, de manera confundida y alarmada.

"¿Por qué querría hacer eso?"

"On and on, from the moment I wake, to the moment I sleep,

I'll be there by your side, just you try and stop me,
I'll be waiting in line, just to see if you care…"

Koushiro giró los ojos, mientras la guiaba a sus asientos.

"¿La mujer que empapeló la universidad con fotos tuyas? ¿Por qué querría dejarte sola con un hombre soltero? ¡No tengo la menor idea!" contestó Koushiro con sarcasmo sentándose en la butaca 21-E.

Mimi se sentó a su lado, sin dejar de mirarlo confundida.

"No haría eso… al menos no contigo" continuó Mimi, mientras volteaba a unas filas más adelante, donde Miyako y Ken estaban ubicados.

"¿Bromeas?" Koushiro se giró hacia ella sonriendo con aire divertido "Mimi… lleva semanas pidiéndome que te invite a salir" comentó sinceramente Koushiro.

Mimi abrió los ojos como platos, y volteó hacia Miyako taladrándola con la mirada.

"¡Voy a matarla!" anunció levantándose de su asiento. Koushiro soltó una pequeña risa y la haló por el brazo con suavidad, para que volviese a sentarse.

"No me opongo a que la mates, pero al menos hazlo después de la película" le dijo Koushiro con suavidad.

Mimi asintió, volviendo a sentarse. Se mantuvieron en silencio, por unos segundos, antes de que Koushiro volviese a hablar.

"Realmente no comprendo cual es su desesperación para que salgas con otros… le dije que necesitabas tiempo de sanar contigo misma antes de lanzarte en una nueva relación" comentó el pelirrojo.

"¡Eso es lo que yo le digo!" exclamó Mimi esperanzada de que por fin alguien entendiese su punto de vista.

"Lo sé. Te conozco bien" asintió Koushiro, mirando a la pantalla "Pero ella piensa diferente, porque supongo que cree que eso haría en tu lugar. Sin embargo, la conozco bien también a ella, y sé que no haría eso tampoco"

Mimi sonrió ampliamente, dándole la razón, Miyako tampoco saltaría a brazos de nadie después de Ken, sin importar lo que ella creyese. Se acomodó en su asiento, mirando hacia la pantalla también. En silencio, ponderó lo mucho que había cambiado el muchacho sentado a su lado, desde que se habían conocido tantos años antes, aún era callado y reflexivo, pero su nivel de sociabilidad para con sus amigos se había incrementado años luz, lo cual le brindaba una posición privilegiada: era lo suficientemente callado para observar atentamente a los demás, y llegar así a conocerlos muy bien, mientras al mismo tiempo les había brindado la suficiente información para que los demás llegasen a conocerlo a él también.

"Did you want me to change? Well, I change for good.
And I want you to know, that you always get your way
I wanted to say… Don't you Shiver, Shiver… I'll always be waiting for you"

Koushiro sintió su mirada, y volteó hacia ella.

"¿Si?" inquirió el pelirrojo.

"Ah… Sólo me preguntaba de que más has hablado con Miya-chan, sobre esto Kou-chan" comentó Mimi. Koushiro sonrió al escuchar el sobrenombre, y se encogió los hombros.

"Oh, Miyako habla tanto que creo que tomaría mucho tiempo contarte" comenzó Koushiro "sin embargo, está muy preocupada por ti, siempre está hablando sobre cómo hacerte sentir mejor, como hacer que dejes de pensar en Yamato, esa clase de cosas"

Mimi asintió mirando hacia el frente, observando a Miyako.

"Sé que está preocupada… pero ojalá se arreglara tan fácil" dijo Mimi, ensombreciendo su mirada con un toque de nostalgia.

Koushiro asintió mientras los previews comenzaban a sonar en los auriculares, pensando en que decir para distraerla.

"También habla mucho sobre con quien sustituir a Yamato" continuó Koushiro.

Mimi soltó una pequeña risa, mirándolo.

"¿Y quiénes son los candidatos?" preguntó Mimi.

"Pues trato de contactar a Michael por mucho tiempo, hasta que se enteró que estaba comprometido con una inglesa" comentó Koushiro, haciendo memoria a sus conversaciones pasadas.

"Oh, sí. Recuerdo eso, fue un asco de semana" completó Mimi negando con la cabeza, al recordar a Miyako robando su lista de contactos para ubicar el número de Michael.

"Luego de eso, se lamentó bastante de que Taichi no estuviese disponible" continuó Koushiro.

"Oh sí, hizo una lista de pros y contras sobre que tan factible sería que se lo robase a Sora" completó Mimi soltando una pequeña risa.

"Y luego… estuve yo" concluyó Koushiro.

Mimi giró levemente su rostro hacia él, esperando que continuase.

"¿Y bien por qué desistió de ti? ¿Por qué de frente le dijiste que no saldrías con la loca deprimida?" preguntó Mimi sonriendo.

"So you know how much I need you, but you never even see me, do you?
And if this is my final chance of getting you…"

Koushiro desvió la mirada al techo sonriendo, para luego girarse a contestar su pregunta de manera sincera.

"Pues primero, lamento decepcionarte en el hecho de que dudo que se haya rendido por completo conmigo, pues, aquí estamos" observó y Mimi asintió entendiendo el punto "y sobre lo otro, no, no tiene nada que ver con que no saldría con la loca deprimida. Le dije que no te invitaría a salir porque no tenía interés en ser un 'reemplazo' para ti"

Mimi soltó una pequeña risa, reclinándose en el asiento y mirando a la pantalla.

"Por supuesto… ¿Por qué estarías interesado en ser nada mío?" comentó la muchacha, negando con la cabeza y leyendo distraídamente los créditos de la película.

"Dije que no estaba interesado en ser tu 'reemplazo', no dije que no estaría interesado en ser 'nada' tuyo, Mimi" aclaró Koushiro mirándola de reojo.

Mimi sonrió negando con la cabeza, sin procesar claramente sus palabras. Para luego girarse hacia él confusa.

"¿Qué quieres decir con eso?" preguntó.

Koushiro suspiró, reclinándose en el asiento y se encogió los hombros.

"Creo que es más importante que tu estés bien, antes de pensar en invitarte a salir, Mimi" contestó.

"I'll sing it loud and clear; I'll always be waiting for you, I'll always be waiting for you, I'll always be waiting for you, yeah, I'll always be waiting for you"

Mimi se mantuvo girada hacia él, observándolo atentamente sin saber que responder. Mientras el muchacho, ya había devuelto su atención a la pantalla.

Unas tonadas familiares de guitarra resonaron en los auriculares, haciendo que su corazón se helara. Aquella música era inconfundible para sus oídos, la habría reconocido en cualquier lugar del mundo, sin importar la circunstancia: Snow Patrol – Set the Fire to the third bar. (Nota de la autora: ¡Excelente canción, recomendada!).

Mimi buscó desesperadamente en su bolso, revolviendo todo el contenido, intentando ubicar el ticket hasta encontrarlo y leer el nombre de la película "Dear John". Su corazón se saltó un latido y ella se puso de pie inmediatamente. Esa película era basada en uno de sus libros favoritos y recordaba haber leído que Snow Patrol había colaborado en el soundtrack, no se sentaría dos horas a ser musicalmente torturada por la banda que más le recordaba al amor de su vida.

La muchacha salió a tropezones de la sala, lo más rápido que le fue posible, únicamente pensando en alejarse del sonido de la música, antes de que unas lágrimas se escapasen de sus ojos chocolate. Aún en el pasillo de la entrada podía oír el murmullo de la canción, por lo cual se alejó por el lobby, esquivando a los encargados del cine, para que le hicieran preguntas sobre por qué estaba saliéndose en los primeros 5 min de película, y alcanzó la salida del edificio.

Los rayos de sol la cubrieron, y la leve brisa revolvió sus cabellos, al llegar al exterior. Mimi deslizó las manos por su rostro, respirando hondo y alejando el sentimiento de pánico que se había apoderado de ella.

"¡Mimi!" llamó Koushiro alcanzándola.

"Lo lamento. No debí salirme así" se apresuró a disculparse, sin mirarlo, y tomando grandes bocados de aire.

"No importa… ¿te encuentras bien?" preguntó el muchacho dejando una mano en su hombro y mirándola.

Mimi asintió levemente, sentándose en la escalera de la entrada, y mirándolo con una media sonrisa.

"Sólo fue la canción. Snow Patrol me recuerda a Yamato" explicó Mimi.

El muchacho se sentó a su lado, mirándola con preocupación.

"Es muy injusto que te afecte de esta manera, Mimi" comentó el muchacho.

"Lo sé… lo siento, Kou-chan, pero no quiero entrar a ver la película, tendrás que ir sin mi" continuó Mimi.

Koushiro negó rápidamente con la cabeza, y deslizó una mano por el cabello caramelo de Mimi, desordenándolo un poco, en modo juguetón.

"De ninguna manera, me quedo contigo" anunció "No tenemos que ver la película. Podemos ir por un helado, o puedo acompañarte a tu casa… incluso si quieres quedarte justo aquí sin moverte, te acompaño" aseguró Koushiro.

Mimi lo miró por unos segundos, antes de lanzarse a sus brazos abrazándolo en gratitud.

"¿Te he dicho que eres un súper-amigo, Kou-chan?" preguntó.

Koushiro sonrió devolviéndole el abrazo.

Escenario Cromático #2: "Monstruo Verde"

Yamato Ishida salió de la oficina de envíos, jugando con el sobre entre sus dedos. Adentro de aquel sobre, se encontraba su más reciente intento por recuperar a su novia: pasajes a Nueva York y entradas a un concierto de Snow Patrol, que casualmente coincidían con su aniversario.

En silencio, el joven se preguntaba cuál sería la probabilidad de que Mimi aceptara aquella invitación, cuando su mirada vagó al frente topándose con una visión que le heló el alma e hizo sus músculos crujir en ira: Mimi Tachikawa y Koushiro Izumi, juntos, sentados muy cerca y abrazados.

Yamato apretó el sobre entre sus dedos, sintiendo como su visión se teñía de rojo y fijando sus ojos zafiro inclementemente en la figura de Koushiro.

+*+ 3 años antes +*+

Era una lluviosa tarde invierno, los alumnos de actividades extracurriculares de la Universidad de Tokio se habían quedado atrapados a causa del diluvio que se había desatado por más de dos horas.

Koushiro Izumi, presidente del club de computación, era uno de los varados en aquella situación. El pelirrojo soltó un suspiro resignado mientras observaba la lluvia por la ventana, descartando completamente sus planes de regresar caminando.

"¿Necesitas que te lleven?" preguntó una voz grave a su izquierda. Koushiro giró su rostro hacia el receptor y asintió con la cabeza a Yamato Ishida.

"Eso sería de gran ayuda, gracias" contestó Koushiro aliviado.

Yamato sacó las llaves de su bolso, colgando la correa de su porta bajo, de manera diagonal, en su hombro. Los muchachos salieron por la puerta principal, mojándose con las pesadas gotas que escurría el cielo, y corriendo entre la lluvia hasta el automóvil de Yamato. De modo atropellado, él abrió las puertas con el control remoto, y ambos muchachos se adentraron en el automóvil.

Yamato escurrió su cabello, desordenándolo con una mano. Mientras Koushiro utilizó su chaqueta para secar su cara.

"Extraña lluvia, considerando que no estaba ni si quiera pronosticada" comentó Koushiro.

"Sí, y tuve la mala suerte de quedarme hasta tarde hoy" completó Yamato. Koushiro alzó la mirada, recordando que su amigo no estaba inscrito en ninguna actividad que demandara su estadía a esas horas en el instituto.

"Es verdad… ¿Qué haces a esta hora por aquí?" pregunto Koushiro, mientras el rubio colocaba el auto en marcha "no que no este agradecido por tu rescate, sólo es curioso"

Yamato sonrió ampliamente sin desviar su mirada del camino, y encendiendo el limpia parabrisas.

"Pues supongo que no hay motivo de ocultarlo. Estaba hablando con el coordinador. Sobre posibilidad de equivalencias… para Mimi" comentó Yamato sonriendo "vuelve a Japón"

Hubo unos segundos de silencio.

"Ya veo… supongo que estaba destinado a darse en algún momento. Me alegro por ustedes" dijo Koushiro.

Yamato detuvo el auto, y observó a su amigo de reojo.

"Izzie… ¿esto no va a ser un problema o sí?" preguntó.

Koushiro mantuvo su vista al frente, y negó rápidamente con la cabeza.

"¿Por qué habría de ser un problema?" preguntó en voz calmada.

Yamato lo miró de una manera más intensa, intentando lograr su atención, pero sin tener éxito.

"Sé que tienes interés en ella. Lo sé desde hace tiempo, Koushiro. He notado como la miras, lo sé" aseguró.

"And it's you I see, but you don't see me, and it's you I hear, so loud and clear,
I sing it loud and clear: I'll always be waiting for you"

Koushiro guardó silencio, encogiéndose los hombros, y lo observó de reojo.

"Lo que sea que siento por ella es irrelevante. Es tu novia, llevan casi un año juntos. Yo sería incapaz de hacer nada al respecto, y tú sabes perfectamente, Yamato" contestó Koushiro en voz calmada.

"Lo sé… no estoy pensando mal de ti, Izzie, sólo me preguntaba si ahora que estará en Japón no te causara problemas" comentó Yamato.

Koushiro volteó hacia la ventana en silencio.

"No es una situación nueva para mi, Yamato. Somos amigos, los tres. No pasa nada, en verdad. Además, Mimi no tiene la menor idea" Koushiro volteó hacia él "Puedes estar tranquilo conmigo, te doy mi palabra"

Yamato asintió y colocó el automóvil en marcha.

"Además, no es como si Mimi Tachikawa jamás me ha dado si quiera la hora del día" comentó Koushiro sonriendo de lado "no tiene ojos para nadie que no seas tú… créeme"

"So I look in your direction, but you pay me no attention… and you know how much I need you, but you never even seen me…"

Yamato dejó escapar una pequeña sonrisa de suficiencia asintiendo.

"Realmente me gane la lotería con ella… ¿no?" comentó más para sí mismo.

"Sí, lo hiciste" contestó Koushiro.

+*+ Presente +*+

Yamato Ishida apretó con fuerza el sobre, haciendo que sus nudillos crujieran… ¿La palabra de Koushiro seguía siendo válida después de que había arruinado su relación con Mimi? Algo en su mente le dijo que no lo era.

"¡Voy a matarlo!" exclamó Yamato.

El muchacho introdujo el sobre dentro de su chaqueta y emprendió carrera hasta ellos, concentrándose únicamente en las dos figuras abrazadas al borde de la escalinata en la entrada del cine. Tan furioso, y celoso, que cualquier otra figura a su alrededor se volvía brumosa frente a sus ojos.

Un fuerte sonido de cornetas estallando al mismo tiempo, lo trajo de vuelta a la realidad, y lo hizo notar que había cruzado la calle en verde, sin mirar a los lados, y los automóviles habían tenido que frenar o desviarse para no llevárselo por delante, lo cual había ocasionado un embotellamiento. Conductores furiosos le gritaban vulgaridades al pasar, pero Yamato Ishida no poseía ojos para nada más que la imagen de Koushiro Izumi abrazando a SU Mimi Tachikawa.

Escenarios Cromáticos Concomitantes

Un mismo evento en la vida, puede generar numerosas reacciones en numerosas personas,
a pesar de que dichas reacciones estén relacionadas por la misma situación,
estas pueden ser tan diversas como una paleta de colores y tan opuestas como los extremos de una batería.

Una misma noticia puede generar pesar, alegría o rabia a diferentes receptores, dependiendo de las emociones que esta cause al oyente.

Todo se resume a: Perspectiva. Cada persona evalúa una situación de manera distinta, centrándose en los sentimientos que dicho evento genera en su interior

Lo que hace felices a algunos, a veces le cuesta la felicidad a otros.

Lo que para muchos puede ser motivo de sonrisa, puede significar lágrimas colaterales para muchos otros

La naturaleza humana se centra en tomar las mejores decisiones para ganancia individual, y es raro el ser humano que considera las reacciones del colectivo a la hora de tomar una decisión.

Todos estos causales conllevan a escenarios disimiles tan cromáticamente opuestos como los diferentes matices en un arcoíris, y tan numerosos como estrellas cubren el firmamento.

Sin embargo, todos esos escenarios aparentemente heterogéneos poseen algo en común: se originan de un evento de tal significancia en la vida que no puede más que causar un coctel de emociones en cada uno de los involucrados, aun si las reacciones son opuestas, la intensidad con la que son sentidas por cada involucrado se vuelven concomitantes a ojos objetivos.

Dicen que es mucho más fácil ver los errores en espejos ajenos que en el reflejo propio… ¿Es acaso por eso que somos 100% más capaces de ver cómo arreglar los problemas ajenos a nuestro control?

¿O es acaso que al desligarnos de toda emoción que conlleve a ganancia personal, nos es más fácil estudiar las variables de cada escenario frente a nosotros?

¿Acaso las emociones afectan nuestra visión de perspectiva, cómo lentes de colores afectan nuestros ojos?

Y si es así… ¿Cómo elegimos cuál lente cromático nos conllevara al escenario correcto? ¿Y cómo decidimos qué hacer en una situación cuando nuestra perspectiva ya ha sido teñida con el color de nuestras emociones?

¿Es, acaso, posible tomar decisiones sin involucrar nuestras emociones?

Y, de hacerlo… ¿las decisiones lógicas son las correctas cuando afectan nuestro corazón?

Si una situación es capaz de afectar nuestras emociones con una intensidad concomitante, ¿Cómo sabemos cuál emoción es la que debe nublar nuestro juicio?

Si cada escenario cromático concomitante es directamente proporcional a la persona que somos, y a lo que estamos sintiendo en el momento de vivir un evento específico… Entonces, ¿acaso eso significa que cada decisión tomada no pudo haber sido cambiada si sólo hubiésemos cambiado el lente?


Agradecimientos

A FernandoBlack por ayudarme a desenredar mi mente cuando es un desastre.

A Andy por revisarme los errores ortográficos, que no me dio tiempo de leer xD. ¡ME SALVASTE LA VIDA SI NO ES POR TI NO PUBLICO HOY!

A Suzu-chan por enviarme msgs por el Twitter para saber si sigo viva.

A todos los que enviaron sus esperanzadores RR y me mantuvieron la historia en la mente, para que no renunciara y me dedicara a ver Glee y a twittear todo este tiempo xDDD:Eri, Grez, lov3Sesshumaru, DarkyStar, anna89, , , Rowssie, Shirls, Bloody-Rose-SaYo-Yuuki, Redii, PrincessLunaMadelaineJulia, Mavi-neko, bela de slytherin, KaoruxKenshin, Raycel03, kirstty, MimatoRulez, SiageLove, Jessica, FernandoBlack, MicaNo, Sakura Tachikawa, Multicolored Midnight, Silvia, Franny y paolis.

Gracias a los lectores silenciosos que me hicieron pasar los 1300 hits! *o* estoy en la luna.

Gracias a todos los que me agregaron a su lista de fav o alerts, especialmente a los silenciosos comprobados: MariiaKaroliina, MissPerfectLunaStar y Ai no Kuroi.

Espero que el capítulo raro no me corra a los lectores, que les haya gustado lo que escribí, y que tengan un tiempito de dejarme su opinión. Disculpen la locura y posibles errores ortográficos o gramaticales. Se les quiere.

Isabel Black